jueves, 10 de diciembre de 2015

I´m so sorry - Despedida

Siete años con un blog dan para muchas cosas pero siempre hay un momento en el que sabes que la relación se ha acabado y que necesitas acabar con él. Me imagino que es como la ruptura con una pareja.

Llevo una temporada muy mal, donde no sabía qué escribir, cómo hacerlo, a pesar de que creo que en estos momentos tengo más facilidad de palabra. Todo ahora es más doloroso de lo que me gustaría que fuera y no soy capaz de hablar de libros, ni siquiera soy capaz de leerlos. Ni de cine, al que hace tiempo que no voy. Ni de series, puesto que he renunciado a ver nuevas y toda la euforia que hay por ver nuevas, una y otra vez, sin ni siquiera reflexionar como nos pide la sociedad en la que habitamos me resulta muy cansado. TODO me resulta cansado y agobiante.

Con todo esto, he descubierto cosas de mí que hacen que no quiera seguir compartiendo mis lecturas por aquí. Leer es un acto muy íntimo y lo cierto es que, a pesar de que a muchos les guste compartirlas y explicar qué es lo que leen, si les gusta, si no están de acuerdo con el autor... a mí no. Creo que he llegado a un punto en el que, si alguien lee lo mismo que yo, me siento mal porque ya no me "pertenece" solo a mí. Sé que esto puede parecer egoísta y un contrasentido para una bloguera, lo sé. Quizá es solo por lo mal que me siento pero es lo que siento ahora. Tengo la sensación que gracias a la presión que yo misma me autoimpongo leyendo, he perdido la capacidad de disfrutar de un libro. Me refiero, especialmente, a Dickens, autor al que adoro pero del que he sido incapaz de volver a disfrutar desde que abrí el blog. Quiero disfrutar leyendo clásicos y no sentir una presión constante que sé que es culpa mía cada vez que abro uno. Antes libro que empezaba, libro que acababa. Sé que me diréis que si no me gusta, lo puedo dejar y no pasa nada. El problema es que todos los que dejaba me estaban gustando muchísimo. Y eso ya no es normal ¿a qué no?

Con todo esto quiero deciros que no sé si volveré algún día. Llevaba unos meses sintiéndolo pero soy muy cobarde para los cambios, no me gustan, me dan miedo así que lo intentaba retrasar hasta que no me sintiera preparada o tan harta que escribiera una entrada y ni siquiera me pasara en semanas para ver si había algún comentario, no por falta de tiempo, si no porque había llegado un momento en que el blog me daba completamente igual. Y por otra parte, no me gusta escribir reseñas, como ya he comentado alguna vez, otro contrasentido si en tu blog quieres hablar de libros. Ahora necesito escribir para mí, en papel, como siempre lo he hecho y como, en realidad, prefiero hacerlo.

No estoy segura tampoco si seguiré grabando vídeos para el canal. Grabar los últimos me pareció un suplicio: no es poner en marcha la cámara y hablar, requiere una preparación previa de un par de horas que hace que al grabar por fin, acabé agotada y solo tenga ganas de terminar. No disfruto. Sin contar los errores técnicos de alguien como yo que tiene una relación difícil con la tecnología. Y todo ese tiempo no se veía recompensado.

Esto es todo por ahora. He hecho muy buenas amigas por aquí, amigas que me están ayudando mucho y que son amigas de verdad, personales, de esas a las que te gustaría tener mucho más cerca y ver a menudo. Me gustaría que todos los que habéis pasado por aquí alguna vez no me olvidéis y os acordéis de mi de tanto en tanto aunque sé que es imposible. Y si alguna vez me decido a volver a escribir o a publicar os acordéis de quién soy y volváis a leerme. Nada es definitivo aunque esto lo sea ahora mismo.

Un beso a todos y gracias, littleEmily.