jueves, 12 de junio de 2014

Releyendo El profesor, de Charlotte Brontë



La primera lectura de este nuestro Club Pickwick, para diferenciarlo del de Dickens o del de las hermanas March, ha sido El profesor. Yo no sabía si decidirme a leerlo o no, porque lo leí hace muchos años, mientras estudiaba la carrera y me había costado horrores acabarlo. Bueno, más adelante os contaré más de esto.

En fin... ahora lo he releído más ubicada en la historia vital de Charlotte Brontë y puede decirse que lo he disfrutado más y sobretodo, que lo he entendido más. El profesor fue escrito al mismo tiempo que sus hermanas Emily y Anne se dedicaban a Cumbres borrascosas y Agnes Grey y fue rechazado por las editoriales hasta nueve veces. La pobre Charlotte hizo un intento desesperado en la editorial Smith & Elder donde, si bien no aceptaron, le dijeron que acogerían con gusto una novela en tres volúmenes y fíjate tú, ella ya estaba escribiendo Jane Eyre que fue un éxito clamoroso. Pero, claro, el pobre El profesor se quedó sin publicar hasta después de su muerte.

Personalmente, lo entiendo. Charlotte Brontë siempre fue una autora que tenía que sentir aquello de lo que escribía. Sus personajes, los de cualquier novela, incluso los de sus escritos de adolescencia, tienen sangre en las venas. Luchan, fuerzan los acontecimientos y son capaces de defenderse. Al contrario que muchos de los personajes clásicos de la novela victoriana. Pero después de haber leído El huérfano, leer El profesor me ha supuesto un shock: el cambio de escenario, la lentitud de la historia se notan muchísimo. Pasar de un escenario en el África occidental a uno "real" en el Yorkshire de su época y en Bruselas es un salto enorme, imagino que para la autora también lo fue.

La primera lectura fue hace muchos años. Estaba en tercero de la carrera así que debía tener 22 o 23 años. Lo empecé con ganas pero los primeros capítulos, hasta más o menos la página 100, fueron un horror. Se me hicieron tremendamente lentos y no conseguía conectar con la historia de ningún modo. Pero todo cambió el día que tuve que coger el tren para "saquear" la biblioteca de la UAB. Era la última oportunidad que le daba al libro: o mejoraba o todo se había acabado entre nosotros. Sorprendentemente, entre la ida y la vuelta conseguí leer 60 páginas y a partir de ahí todo fue a mejor. Recuerdo la mala impresión que me causaron algunos personajes pero poco más.

En esta segunda lectura parece que se hayan invertido los términos: en una hora llegué con William a Bruselas y con intención de acabar la novela en poco tiempo. Y lo he conseguido, además de que me ha gustado más todo el conjunto. Me ha parecido demasiado realista, demasiado incluso para una época en la que predominaba y contaba con el favor del público. William Crimsworth, un personaje decidido a labrar su fortuna con el trabajo de sus manos y que no recibe ninguna ayuda en forma de herencia o de mecenazgo familiar (solo hay que pensar en el inicio de la novela o en el horrible trato que le dispensa su hermano Edward) podía ser habitual en la sociedad pero nada indicado para una novela. Quizá por eso tardaron tantos años en publicarla.

Otro detalle que hemos comentado mucho y que cualquiera que lea la novela no pasara por alto, es la "superioridad" moral que cree llevar consigo William. Él, por supuesto, es un dechado de virtudes y el resto son inmorales o algo muchísimo peor. No puedo sino mencionar el capítulo en que describe a todas las chicas a las que da clase en el colegio femenino, donde no solo toca el tema espiritual, también el tema físico y las pone a todas a caldo. Por cierto, de los chicos a los que da clase apenas habla ¿os habéis fijado?

No puedo dejar de hablar de Hunsden, un prototipo de héroe Brontë que aquí toma un papel secundario. Me recordaba un poco al Arthur Wellesley o Marqués de Douro de los escritos juveniles de Charlotte pero también se parece en el fondo a Heathcliff de Cumbres borrascosas o Huntingdon de La inquilina de Wildfell Hall pero sin ese fondo malvado. Incomprendido, sí, y con unas costumbres no demasiado victorianas. Me habría gustado saber más de él pero sé que aquí cumple su función.

Y, finalmente, la historia de amor entre William y Frances, su protegida. Debo ser de las pocas a las que Frances le ha gustado, a pesar de su supuesta sosez, que no es tal. Veréis: es un aspecto de la época muy habitual y en realidad, las heroínas al estilo Jane Eyre o Elizabeth Bennet eran una excepción a la norma. Frances es una chica que apenas tiene para vivir y que decide trabajar para ganarse la vida, exactamente igual que William, algo que les acerca y les compenetra. Todo lo contrario, de nuestra amiga la directora Zoraide (o Zorraide, como la llamaba "cariñosamente" cada vez que aparecía por ahí).

Y para acabar con esta reseña, mi momento favorito de la novela con las frases en francés traducidas. Que lo disfrutéis:

" Mi grosería y mi indiferencia contribuían por igual a aumentar el mal que deseaba reprimir. 
- ¡Qué bien le sienta el desdén! [...] Es hermoso como Apolo cuando sonríe con su aire altanero. 
Y la jovial anciana se echó a reír y dijo que creía que su hija estaba embrujada, porque yo no tenía nada de apuesto, salvo que tenía la espalda erguida y carecía de deformidades. 
- Para mí [...] tiene todo el aspecto de un búho, con esos anteojos. 
¡Encomiable anciana! Habría sido capaz de besarla allí mismo , de no haber sido porque era demasiado vieja y gorda y tenía la cara demasiado roja."

10 comentarios:

  1. Entre todas me estáis picando mucho el gusanillo de por fin leer El Profesor! Llevo viendo la edición de Alba minus que ronda por las tiendas a primera vista y no acabo de decidirme pero al final caeré y lo sé, jeje!

    Es curioso como cambia nuestra forma de ver los libros con el tiempo no? :)

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  2. Yo lo leí hace mucho también e inmediatamente después me puse con Villette… y el pobre Profesor salió perdiendo, pobre. Tengo escenas y "moods" grabados en la cabeza y un cariño tremendo por Lucy, y me he olvidado de casi todo de El Profesor. Tendría que hacer como tú, seguro que los años que han pasado algo nuevo saldría de la lectura, y quizás la apreciaría más!

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  3. Maravillosa reseña, amiguina, me ha encantado!!! :D
    Comentas mucho de lo que ya hablamos en el club, y da gusto tenerte en él porque, al menos yo aprendo una barbaridad con todo lo que cuentas y ayudas muchísimo a ponernos en situación real (respecto a la vida de los escritores sobretodo…).

    Que sepas que si la próxima lectura sale Dickens espero mucho de ti! Pero sin presiones eh? jajajajajaja!

    Bsotes!!!!!

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  4. Como bien dices, hay que ponerlo en perspectiva. A veces se nos olvida contextualizar las lecturas y las vemos con ojos actuales. Aun así, creo que es la más floja de sus obras. Tengo ganas de leer las de Verdópolis :)
    Un beso.

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  5. Tocada y hundida!! Jeje. Me lo apunto, me ha encantado esta reseña.
    Besos!!!!

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  6. A mí es que no me ha gustado nada y me ha dejado tan meh que no creo que lo vuelva a releer nunca, pero quién sabe...

    Besos!

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  7. A mí tampoco me ha gustado nada, sobre todo por lo mucho que me crispaba William... Lo gracioso es que era una relectura. Lo leí creo que el primer año de carrera y recuerdo que si bien no me había apasionado sí que me había gustado e incluso llegué a recomendarlo... ¡Algo que ahora no haría ni loca! jajaja
    Hudsen y Reuter fueron mis personajes favoritos, pero eché de menos que aparecieran un poco más y que se supiera un poco más de ellos.

    Besos!

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  8. Lo quiiiieeeeeeeerooooo!!!!!
    (y no tengo nada más que añadir xD)

    Besotes

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  9. Muy buena reseña!! Yo soy del grupo al que si le gustó la historia de amor, no era tan arrebatada ni tan pasional a lo loco pero también era amor. Ellos se entendían, se respetaban y también se gustaban aunque fuesen más reservados. Tuvieron una historia bonita!!!

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  10. Me ha encantado tu análisis LittleEmily! Se nota que la has leído y releído a conciencia. No puedo hablarte de lo que pienso de los personajes, porque todavía no he podido leerla. Pero con todo lo que habéis apuntado en el club, seguro que la voy a disfrutar mucho más que una lectura completamente solitaria. Es si Little Dorrit si que no me la pierdo, tu análisis va a ser de aúpa :) Me va a encantar!

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