viernes, 11 de octubre de 2013

Apatia




Llevo unas semanas de apatía con el blog. Solo con el. Con el resto de cosas estoy tan activa y decidida a no dejar pendientes en la vida como nunca antes lo había estado.

Lo cierto es que incluso me da mucha pereza dejar un comentario en vuestros blogs. Continúo leyendo como siempre las entradas pero entre esta etapa de cansancio, el verano y el tiempo que pasé sin entrar, las vacaciones y el trabajo, se me ha acumulado todo. Y dicho todo esto, debo decir que en parte, me hace sentir mal porque tengo un montón de amig@s bloguer@s con los que me encanta charlar y que espero que no se hayan olvidado de mi. En fin, iré con calma...

Por otro lado, creo que ya toca darle una nueva imagen, hacerle un lavado de cara. Quizá recuperar viejas secciones, darle un poco más de importancia a las reseñas que como todo en este blog, no serán tanto reseñas como hablar de libros. Si hay algo que odie en esta vida es hacer reseñas (ya lo odiaba en el colegio)...

Por este futuro lavado de cara, os pregunto:

¿Hay alguna sección que queréis que recupere? ¿O algo de lo que os gustaría que hablara?


jueves, 10 de octubre de 2013

Book Cam #3. Familia Austen



- Juicio y sentimiento, Jane Austen

- Cartas, Jane Austen

- Recuerdos de una vida, James-Edward Aunten-Leigh

- Reminescences of Jane Austen´s Niece, Caroline Austen

Entre otros... Tengo pendiente hacer una sección de bibliófilia centrada en Jane Austen.

Book Cam es una idea original de Laura de Cargada de libros

lunes, 7 de octubre de 2013

Un verano inglés. London (1rst day)


Mi primer verano inglés, más bien semana de finales de agosto, os va a dar envidia. Sí, lo sé, voy mucho a Inglaterra y creo que tengo una fijación con ella espectacular pero cada viaje es un mundo nuevo. O una aventura. Este sexto viaje ha tenido muchísimo de aventura, rozando la muerte por asfixia, caída a las vías del tren o atropellamiento incluidos. Pero no me voy a adelantar a los acontecimientos que hay muchísimo por explicar.

Lo primero de todo es decir que hemos tenido un tiempo estupendísimo y ni siquiera hemos visto el cielo nublado. Sol y calorcito pero de ese suave, 25º como mucho, esos días que me entusiasman y que ya me gustaría que fueran por así. Por un verano tan suave firmaría ya.

Y por otro lado, tendríais que haber visto mi maleta. ¡Lo de otros viajes se ha multiplicado por mucho! ¡Incluso me pusieron la etiqueta de Heavy! Suerte que la compañía en la que viajamos en la vuelta no cobra por sobrepeso.


Cuando nos fuimos dejamos aquí un tiempo londinense y nos encontramos con el tiempo soleado que he mencionado antes. La ida no fue demasiado tranquila pero sí que lo fue el paseo en tren hasta Londres. Incluso rápido, me dio la sensación de llegar a Southwark en un momento. No era nuestro destino y todavía nos quedaba mucho pero al cruzar el río, detenernos en la estación de Blackfriars (toda nuevecita y reformada) fue ver la cúpula de Saint Paul y saber que había llegado y sentirme como en casa. Algún día tendré que buscar un hotel en la City, me encantaría verla al abrir la ventana...



Esta vez he vuelto a cambiar de barrio o dirección londinense, como lo queráis llamar. Habitualmente soy de Bloomsbury, un barrio que me ha llamado la atención desde que descubrí a Virginia Woolf. Ya había probado una vez Victoria pero esta vez he vuelto a mudarme: Bayswater. Es un barrio muy próximo a la estación de Paddington y muy cercano a Hyde Park y a Kensington Gardens, creo que decir que con cruzar la calle entrabámos en Kensington Gardens lo dice todo.

Pero antes de llegar al hotel nos sucedió algo que marcó un poco la tónica del viaje por lo que respecta al metro: casi no fuimos en él. El porque lo tenemos en este primer día: al cambiar de línea en Oxford Circus, nos encontramos engullidas en una multitud que nunca había visto en otro lugar que no fuera una manifestación del 11M o similares. Avanzamos paso a paso y con las maletas detrás nuestro. Tardamos más de 15 minutos en recorrer el túnel. Y lo peor fue al ver que toda esa gente ¡cogía el mismo tren que nosotras! Tardamos tres trenes en poder montarnos, bueno, montarse porque mi amiga consiguió pasar al tercero y yo tuve que esperar al quinto. La gente se lanzaba como salvajes cuando llegaba un tren. Y al esperar el quinto me dije "No voy a esperar más: en éste o en ninguno" así que agarre mi maleta y conseguí entrar antes de que llegaran la decena de personas que saltaban dentro. Como os podéis imaginar, al ser pequeñita, casi me aplastan por todos lados pero una chica que había allí me cuidó muy bien. Y a la hora de bajar, como nadie bajaba en esa parada y yo estaba muy adentro, algunas chicas cogieron mi maleta y me ayudaron a sacarla del vagón. ¡Buuf! ¡Por fin! Al llegar al hotel nos enteramos de que era el último día del Carnaval de Notting Hill y esperaban más de un millón de personas, lo que nos quitó las ganas de pisarlo.



Después de comer en el hotel (lo del hotel no quiere decir en el restaurante o en el bar sino devorar las compras de Marks & Spencer en la habitación), nos fuimos directas a Kensington Gardens. El tenerlo a un paso facilitaba las cosas y teníamos ganas de aire puro y espacio. Nos quedamos admiradas con la estatua de la Energía Física de Watts que podría ser un protagonista secundario del viaje: estaba hasta en la sopa. Acabamos en el Round Pond rodeadas de locos del cricket, una de esas pocas cosas inglesas que odio profundamente, y en el palacio de Kensington, donde no pudimos entrar a hacer la visita porque estaban a punto de cerrar así que nos concentramos en la tienda. Y en los jardines, que si antes de las obras tenían pinta de ser preciosos, ahora todavía lo son más. Aquí tenéis unas muestras.








No pudimos dejar el parque así que continuamos en dirección contraria, adentrándonos en Hyde Park pero siempre cerca del Serpentine. Así nos tropezamos con la Serpentine Gallery, en la que habían construido una estructura como aquella en la que jugábamos de pequeñas, toda hecha de cristal. Me hice una foto subida (ya he comentado por aquí que lo mío son los sitios altos) pero salí con los ojos cerrados y ya no tuve ganas de volver a subir.

Y aprovechando que hacía calorcito y yo necesitaba refrescarme, no se me ocurrió otra idea que poner en remojo los pies en la Diana Fountain Memory. Lo malo es que me mojé más de lo que quería, los niños pasaban corriendo por dentro y claro, salpicaban. Y acabé más refrescada de la cuenta.



Algo que a medida que avanzamos por Hyde Park nos sorprendía es vernos rodeadas de musulmanas aderezadas con todo tipo de velos. No solo ellas, adolescentes, hombres adultos... nos sentimos como si estuvieramos paseando por un país árabe y no por Londres. Pero, quitando esto, pudimos hacer fotos tan impresionantes como éstas desde el puente.



Y, por supuesto, hay un animal que no puede faltar en Hyde Park. Supongo que lo habréis pensado: las ardillas. Aquí estaban algo estresadas por la cantidad de turistas y/o acosadores que tenían alrededor, que incluso se metían en los círculos reservados para ellas y les tiraban montones de comida. Una cosa es querer ver una ardilla y algo muy diferente, lo que vimos. Poco a poco, llegamos al final de Hyde Park y decidimos continuar nuestro paseo, ahora ya bajo la luz de las farolas. Lo cierto es que nos apeteció pasar por las puertas de Hyde Park Corner (estas puertas espectaculares) y nos detuvimos en la puerta del jardín de Apsley House, el hogar del duque de Wellington. Una mansión espectacular para otra ocasión.



Piccadilly Street y la entrada de Green Park tienen otro color por la noche. Pasar por las puertas de hoteles de lujo, restaurantes de nivel es algo extraño. Quizá algún día... pero no lo creo probable. Y después de una buena cena, nos detuvimos a babear con los escaparates de Fortnum & Mason, Hatchards y Waterstones. Y de paso descubrimos que Navidad ya ha llegado a Fortnum. Fijaos en las ventanas superiores:







¡Ay, pero quien no babearía con esto!


Este año están muy emocionados con la Folio Society...

miércoles, 2 de octubre de 2013

Meme Readathon

Para este sábado, Isi nos ha propuesto un meme sobre nuestras lecturas y sobre cómo empezamos a leer en inglés. Así es como empezaba mi entrada con las respuestas al meme pero ya avisé a Isi de que estaba enferma y no podía leer así que para no desperdiciar lo que escribí, ahora que estoy un poco mejor

- ¿Cuándo leíste tu primer libro de verdad "en inglés" y a que se debió tal esfuerzo?
Mi primer libro en inglés fue una novela que me enamoró por su portada, Possession de A.S. Byatt. Me costó horrores porque todavía estaba en el instituto (tenía 18 añitos y creo que mi nivel de inglés era A2) pero me empeñé en leerla porque no era capaz de encontrarla en castellano. Sabía perfectamente de que iba porque ya sabéis si os pasáis por aquí a menudo que soy una snob de toda la vida y ya de adolescente leía este tipo de novelas. Anglofilia desde la más tierna infancia.

La seducción de Merlín de Burne-Jones. A mí también me sedujo. 
La segunda fueron los Selected Poems of Brontë Sisters que ya implicó traducirlos porque algunos de ellos iban a figurar en mi treball de recerca (trabajo de investigación en castellano). Creo que empecé a leer en inglés porque me apetecía y estaba segura de que no era capaz de encontrar el libro en castellano. Y como nunca me ha importado ser capaz de leer solo una página diaria voy a mi ritmo y da igual si tardo tres meses en leer un libro de 300 páginas.







- Si estás aquí hoy es porque la experiencia no fue tan traumática como podías haber pensado así que ¿por qué sigues leyendo en inglés?
Ahora que mi nivel de búsqueda de un libro en castellano ha aumentado muchísimo, sigo leyendo en inglés. Me imagino que porque disfruto aprendiendo palabras y expresiones nuevas o por lo mucho que me gusta leer libros que no llegan aquí, sobretodo libros de historia, crítica literaria o diarios. Hay que recordar que soy historiadora (aunque no ejerza) y me encanta seguir investigando a pesar de no hacer ningún doctorado ni nada parecido.
De hecho, según la Escuela de Idiomas mi nivel oficial no llega ni al B2 pero no hay manera de que me convenzan para que lea libritos adaptados o libros sencillitos. Si se trata de perder el miedo y aprender, nunca he tenido ningún miedo en cualquier cosa referida al conocimiento, leer en otros idiomas. Además, mis problemas con el inglés se refieren únicamente al hablar, no al comprender tanto a nivel oral o escrito.

- ¿Cómo eliges tus lecturas en inglés?
Soy un poco puñetera y leo muchas biografías y libros sobre historia y crítica literaria. También me gustan los clásicos y novelas de principios del siglo XX aunque no me niego a leer alguna novela actual si me gusta el autor o el tema o si veo muy inviable que llegue aquí. Ahora mismo he visto una del autor de Red Riding Quartet sobre el Liverpool (el equipo de fútbol) que me pone los dientes muy largos. Flipariaís si vieráis mi wishlist en Kindle o la colección de fragmentos que tengo: ahora me ha dado sobre la historia de equipos de fútbol ingleses.

- ¿Dónde consigues los libros que lees en inglés?
Aquí si que tengo una adicción: Amazon. Alguna vez he sacado libros de la biblioteca o he comprado en Fnac, La Central o similares pero es que no suelen tener el tipo de libros que leo. Viviendo en Barcelona, tengo el recurso de ir a Come-In (la librería inglesa) o a Hibernian Books. Y como no, en cada viaje que he hecho a tierras inglesas mi maleta ha vuelto cargada hasta los topes en parte por lo que os contaba: aquí es dificílisimo encontrar los libros que busco en inglés así que en Waterstones, Blackwell, Foyles, etc. me pongo las botas. Pero, algo que os va sorprender, es que hace años que no compro en The Book Depository...

- ¿Qué formato prefieres para leer en inglés?
Depende el tema que trate: hay libros que me apetece más leerlos en papel y otros prefiero leerlos en el kindle. Tengo una colección de clásicos en este último porque voy haciendo búsquedas de tanto en tanto en Project Gutenberg o en la sección de Kindle de libros gratuitos.

- ¿Guardas los libros en inglés en una estantería diferente o los mezclas con los libros en castellano para que parezcan menos amenazadores? Y en el lector electrónico ¿tienes carpetas separadas?

Una parte de la sección de LIJ. Catalán, castellano e inglés. 

Todos juntos están más bonitos. Además, no solo leo en inglés y castellano, tenemos que contar el catalán también así que tenemos una  librería trilingüe en perfecta armonía, eso sí, todo bien mezclado y sin un orden aparente.

Y una balda de literatura de adultos. Todo mezclado. 

En el Kindle está todo junto y bien caótico. Tendré que empezar a pensar en hacer un poco de limpieza y poner orden.

- ¿Tienes, además, dos listas infinitas?
No, tengo una más infinita todavía en tres lenguas. Y está al alcance de todos para que cuando se acerquen las 4 fechas de regalos anuales (cumpleaños, santo, Navidad y Reyes) tengan ideas.

- Si tienes la oportunidad de leer en inglés o en castellano cualquier novela escrita originalmente en inglés ¿por qué idioma te decantas y por qué? ¿Y si fuera un clásico?
Aquí voy a ser muy superficial: por el que tenga la portada más bonita o sea más fácil de encontrar. La verdad es que no me importa si leo un libro en versión original por lo de apreciar mejor la lengua o disfrutarlo tal y como fue escrito. Lamento ser a veces tan poco predecible :P

- ¿Te ha ayudado el reto y los readathons a leer más en inglés?
Claro que sí. Hay veces que me da pereza leer un libro pero los Readathons me ayudan a que se me pase.

- ¿Cómo vas con el / los libro /s que te has propuesto leer estos días?
Mmmmm... fatal. Creo que es porque acababa de empezar hace dos días un par en castellano y claro, mi cabeza estaba completamente centrada en ellos como para que ahora la estrese leyendo en inglés. Pero mejor me espero al domingo. Hoy martes por la noche os confieso que no he llegado ni siquiera al 33% de los libros que me porponía. La culpa no ha sido mía, sino de los virus que ya rondan el ambiente. 

Y por ahora esto es todo. Tengo muchísimas entradas pendientes, entre ellas el viaje, así que iré poco a poco.