domingo, 31 de marzo de 2013

Diferentes formas de ver una película...

Entre las entradas dedicadas a Arnold Bennett que tengo pensadas, no he podido evitar ponerme a escribir otra. Llevaba días en mi cabeza y hoy me he encontrado escribiendo una entrada sobre mi relación con el cine.



Ya os he contado varias veces que, durante una gran parte de mi adolescencia, he ido al cine una vez por semana, a veces incluso dos. En épocas en las que no había grandes películas en la cartelera y otras en las que se desbordaban, de manera que tenía que ir un par de veces. En cuanto a géneros cinematográficos, nunca me he fijado demasiado en ellos, excepto para no ir a ver películas de terror, que no son lo mío. Quizás lo hiciera para compensar que no entré en un cine hasta la segunda década de mi vida, hasta que mi no llegué a los 10 u 11 años. Nada, ni películas infantiles, sequía completa.

Para mí, cada película que veo tiene una entidad propia, al margen de si ha partido de una novela, una obra de teatro o sea una idea original del guionista o guionistas. No solo visualmente si no que cada película que veo no me cuesta demasiado sumergirme en la historia, en todas excepto en aquellas que no me convencen desde el primer momento (pocas, en realidad). Si están basadas en una novela, muy pocas veces he ido al cine con el libro recién leído, algo que descubrí hace unos días que es una tradición familiar: mi madre admitió que ella siempre se lee el libro después de ver la película. Puede que lo haya leído ya o no lo haya leído todavía pero sé que si voy al cine con él recién leído no podré disfrutar de la película como algo aparte.

Algunas veces si que lo he hecho pero ir al cine sin mantener una distancia prudencial con el libro me hace no llegar a apreciar la película como podría hacer. Esa distancia es más complicado mantenerla si el libro se ha convertido en uno de tus favoritos pero debo ser capaz de olvidar el lenguaje literario que tanto me ha gustado para que me llegue el cinematográfico, al margen incluso de si es o no una buena adaptación. Y soy incapaz de mantenerla si he leído el libro hace demasiado poco, lo tengo demasiado reciente. Si os preguntáis que tiempo de espera debería haber, os diría que no tengo una respuesta concreta, depende de la persona pero en mi caso un mes sería suficiente. No he experimentado, que yo recuerde, con menos. Bueno, sí: con la adaptación de 2005 de Orgullo y prejuicio a la que fui con el libro en la mano. Y por cierto, lo dejé en la butaca de al lado. Acabó ejerciendo sus malignas influencias sobre mí... y quizá es por eso que la adaptación que tiene más fans a mí me dice más bien poco, quitando los aspectos estéticos, por supuesto.

Si voy a ver una adaptación de una novela que me ha gustado mucho, en este caso, la cosa cambia: A no ser que, de verdad sea horrible, me gustará o saldré muy confundida de la sala pero incapaz de decir abiertamente que la película no me ha gustado. Ver el caso de Orgullo y prejuicio, por ejemplo. Me cuesta mucho ser objetiva con un libro que me ha gustado mucho, en serio.

Y esta pequeña introducción que he hecho me sirve para avisaros que dentro de poco voy a hacer una serie de entradas sobre el cine, mis películas favoritas, etc., etc. Voy a ponerme pesada con el tema.

P.D. En la próxima entrada, volveré a Arnold Bennett. Todavía tengo muchas cosas que comentaros... en particular si, como yo, de tanto en tanto, te tomas en serio a un autor británico.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Arnold Bennet y nuestro tiempo

Hace unos meses, recibí un e-mail de Elena Rius donde me explicaba que, junto a José C. Vales, habían organizado la Arnold Bennett Bloggers Assembly, una puesta en común sobre Arnold Bennett, un autor británico de finales del siglo XIX y principios del XX, muy famoso en Gran Bretaña pero completamente desconocido aquí. Era un autor al que tenía desde hace tiempo en cartera así que no dudé ni un minuto en unirme a la propuesta.

Lo primero que hice fue buscar en la web de Biblioteques de Barcelona, ver cuáles de sus obras podía sacar de la biblioteca y qué era imposible de encontrar. Lo cierto es que, algo que ya me habían advertido, Bennett cuenta con muy pocas obras traducidas al castellano y una gran parte de estas se publicaron en la primera mitad del siglo XX. Así que vi una oportunidad para leer alguna cosa suya en inglés, a pesar de qué sabía que habría alguna de sus obras que leería en castellano.

Durante estas semanas que llevo preparándome para la cita, le he cogido el gusto y no he podido resistir a leerme tres de sus obras. Bueno, con dos todavía estoy en proceso pero en esta Semana Santa les daré un buen empujón.

La primera entrada que le voy a dedicar a Arnold Bennett viene motivada por el primer libro suyo que leí, Cómo vivir con veinticuatro horas al día, un pequeño ensayo lleno de ironía sobre nuestro tiempo y a que podemos dedicarlo si queremos aprovecharlo al máximo, en el sentido más amplio de la palabra.
Bennett fue periodista antes de dedicarse a la novela y muchas de sus obras "ensayísticas" beben de esas fuentes. En parte, se parece a este tipo de artículos de las revistas como "Pierda 5 kilos en siete sencillos pasos" pero, por supuesto, con una manera más divertida de enfocar el asunto.

Desde un primer momento, se dirige a nosotros, a todos aquellos que sabemos que estamos desperdiciando nuestro tiempo y que querríamos hacer más. Eso sí, todos los que encontráis que estáis perfectamente satisfechos con vuestro tiempo y sabéis lo que hacéis, ni se os ocurra seguir sus consejos. Eso sí, dejad nombre y dirección, que Bennett, en su postmortem, debe querer conoceros.



Algo que me ha gustado muchísimo de Bennett es su interés por la lectura, el arte, la música y por los consejos que nos da para que aquellos que no están iniciados en ninguna de estas artes, pierdan el miedo a adentrarse en ellas. Uno de los capítulos se titula  "Nada es aburrido", algo con lo que estoy muy de acuerdo y él mismo se esfuerza en darnos ejemplos. Por ejemplo: si te gusta la naturaleza y el coleccionar insectos, ¿por qué no te acercas a la farola más cercana con un cazamariposas? Allí tienes fauna de sobras.

Por cierto, Bennett tiene una gran debilidad por recomendarnos lecturas, a lo que dedica un capítulo entero pero como otra de mis lecturas habla de ello, os lo comentaré más extensamente en la siguiente entrada. Quizá esta entrada es la que resulte más formal y aburrida así que en las próximas voy a soltarme el pelo. Avisados estáis.

"Recientemente, en un diario, se ha armado un buen revuelo alrededor de la cuestión de si una mujer puede vivir decentemente en este país con ochenta y cinco libras al año. He visto un ensayo titulado Cómo vivir con ocho chelines a la semana, pero nunca he visto un ensayo titulado Cómo vivir con veinticuatro horas al día. Y eso que se dice que "el tiempo es oro". La sentencia se queda corta. El tiempo es más que oro. Si tienes tiempo, normalmente puedes conseguir dinero. Pero aunque estés más forrado que los guardarropas del Carlton, no puedes comprarte ni un minuto más del tiempo del que tengo yo o tiene el gato amodorrado a la lumbre." 

lunes, 25 de marzo de 2013

Semana Santa a lo littleEmily

Esta Semana Santa va a ser algo especial. No, no me voy de vacaciones a ningún lado por si os lo habéis preguntado.

Quizá haya alguna excursión y algo de cine. O bastante. Volver a ver una de mis series favoritas. Ver una serie nueva. En Semana Santa todo tiene cabida.

Pero tengo mucha lectura programada. Me podréis encontrar en la Inglaterra de Jane Austen...




en Troya...


en la Rusia zarista...



en el París de finales del siglo XIX (y si hay suerte, también en la Viena de principios del siglo XX).


Y si me da tiempo me pasaré por Quebec también...



Por si acaso me agobio, he reservado una habitación en el Gran Hotel Babylon. Esta semana comienzan los homenajes a la figura de Arnold Bennett, un autor británico no demasiado conocido aquí (en parte porque muy poca de sus obra se ha traducido) y aquí no tendréis una sola entrada.

Y, para acabar, aprovechando que ha llegado ya la primavera: ¡necesito ya un frapuccino!

jueves, 21 de marzo de 2013

Una tarde en la librería (I)



Ayer, el día de San José, me acerqué a una de mis librerías favoritas de Barcelona para hacerme un homenaje y comprar por fin una novela rusa que tengo bastantes ganas de leer. Padres e hijos de Turguenev, lo cierto es que comprarla el Día del Padre le da una pátina todavía más especial... pero lo cierto es que he salido de allí con otra novela en brazos, La trama matrimonial, título que le han dado en catalán a la última novela de Jeffrey Eugenides y que llevaba mucho esperando...

Esta entrada la he redactado apresuradamente porque  me he sentido ... delante de todas las novedades y fondo que he tenido oportunidad de ver. Demasiado para nuestros bolsillos y para nuestra vida puesto que no nos daría tiempo de leer todo lo que hay en una librería.Y entre este sentimiento y los muchos libros de los que tengo muchas ganas de contaros, voy a crear una nueva sección, Una tarde en la librería, donde poder contaros mis paseos por las librerías y las novedades que veo, los libros que me parecen imprescindibles, etcétera.

Si empezamos por la sección de literatura juvenil, hay una novedad que me ha hecho muchísima ilusión ver que finalmente se ha publicado en España. ¡Ballet Shoes! que aquí Salamandra ha traducido como Zapatillas de ballet de Noel Streatfeild.



Es uno de esos clásicos infantiles ingleses que lleva décadas leyéndose sin interrupción. Yo lo leí en inglés hace ya años y os lo recomiendo sin dudar.

Pero otro libro del que he podido disfrutar y quedarme embobada con sus ilustraciones es El coche de bomberos ligeramente defectuoso de Donald Bathelme. Utiliza grabados victorianos en blanco y negro para contarnos una historia muy surrealista pero divertidísima sobre una niña que quiere un coche de bomberos pero en su jardín acaba apareciendo una casa china.



En la sección de narrativa en lengua inglesa me he vuelto medio loca, no es para menos. Una nueva edición en catalán de Viena Edicions de Far from the Madding Crowd de Thomas Hardy, Lejos del mundanal ruido en castellano. Aquí la han titulado Lluny del brogit del món, un título que me parece muy poético. Además, Alba Editorial publica en un solo volumen todos los libros de cuentos de Thomas Hardy, Cuentos completos. En él están Cuentos de Wessex, Un grupo de nobles damas, Pequeñas ironías de la vida y Un hombre cambiado y otros relatos.



Si he de decir la verdad, Alba Editorial nos sigue trayendo unas novedades interesantísimas:
en la colección Alba Negra salió hace poco Los huesos del invierno de Daniel Woodrell, ambientada en aquel Estados Unidos que no aparece en las guías turísticas. Hace unos años, Jennifer Lawrence protagonizó la adaptación cinematográfica y por ella fue nominada por primera vez al Oscar.


Alba nos lleva también de visita a la India de las cortesanas y sultanes, la India del siglo XIX, con Umrao Yan Ada, la cortesana de Lucknow de Mirza Muhammad Hadi Ruswa, esta vez en la colección Rara Avis. Tengo muchas ganas de catarla. Me encanta la India, algo que creo que nunca había mencionado por aquí.



Y también tenemos una nueva novela de Barbara Comyns, esta vez con un punto más gótico que Y las cucharillas eran de Woolworths, La hija del veterinario, acompañada de una portada que personalmente me recuerda a aquellas de Gerald Durrell publicadas por Alianza, más que nada por el colorido.



Y, por último, en la colección Minus, editan Anna Karénina, en la nueva traducción de Victor Gallego, a un precio mucho más asequible para los lectores. ¿Qué os parece la portada?



Por otro lado, di buscamos algo más contemporáneo, tenemos la nueva novela de John Irving, autor de Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra. Se titula Personas como yo en castellano (Tusquets), En una sola persona en catalán (Edicions 62). Habla sobre la adolescencia y el hacerse adulto, la sexualidad, la escritura...



La publicación de una nueva novela de Patrick Hamilton en castellano, Última resaca, donde podemos ver cómo era el estado mental de los jóvenes ingleses antes de la Segunda Guerra Mundial. La portada no me acaba de convencer así que he optado por enseñaros la original inglesa, con un título muy distinto al que le han puesto aquí. La editorial es argentina así que las de allí, si os interesa, lo tendréis más fácil.





La reedición de Europa en el parabrisas de Robert Byron. Ahora que estamos muy cerca de Semana Santa, un libro de viajes es una opción buenísima. Byron viaja por Italia y Grecia. Además, tiene una portada preciosa.



En cómic, me he encontrado con otra sorpresa que me ha dado una ilusión tremenda: el quinto álbum de Paul de Michel Rabagliatti, titulado Paul en Quebec y que publica Astiberri Comics. La verdad es que todavía no he leído Paul va de pesca pero en vistas de esto no creo que tarde mucho.


Me gustan mucho las historias de Paul: no llevan la acción que todo no entendido del cómic asocia a este género. Son lentos pero de aquellos donde los personajes y las historias se saborean tranquilamente. Vamos, ya os los recomendé aquí.

Suerte que, visto lo visto, he decidido no pasarme por la sección de literatura en inglés.

Esto es todo por este mes. Contadme que os parece la nueva sección.

P.D. La ilustración que me servirá para ilustrar la sección es de Jun Kumaori. 

lunes, 18 de marzo de 2013

Empezando un libro ... (VII). En este caso, dos...




Tenía algo abandonada esta sección (con las ganas que la empecé) y ahora la retomo para daros el principio de los dos libros que tengo ahora entre manos, además de la lista que hay en el Reading Now que ya se están empezando a eternizar.

Uno de ellos es, como os comenté hace poco, la lectura del clásico que me tocó en aquel sorteo de The Classics Spin, La Iliada. Al final me he decidido a leerla en:


"Canta, diosa, de Aquiles el Pelida
ese resentimiento -¡que mal haya!-
que infligió a los aqueos mil dolores,
y muchas almas de héroes esforzados
precipitó al Hades,
y de sus cuerpos el botín hacía
de perros y de todas
las aves de rapiña, 
y el designio de Zeus se iba cumpliendo
desde el primer momento
en que se separaron, 
después de una disputa, 
el Atrida, caudillo de guerreros,
y Aquiles que vástago es de Zeus."

[La Ilíada, Hómero, Editorial Cátedra, traducción de Antonio López Eire]

El otro libro que he empezado a leer esta semana me tiene completamente absorbida. Muy, muy interesante y absorbente, creo que no tardaré mucho en acabarlo. Y a no ser que cambien mucho las cosas, será uno de los mejores libros que he leído este 2013. ¿El título? La liebre con ojos de ámbar, de Edmund de Waal. En vez del comienzo del prefacio, he optado por el primer capítulo.

"Un soleado día de abril me pongo en marcha para encontrar a Charles. La rue de Monceau es una larga calle parisina dividida en dos por el gran boulevard Malesherbes, que se lanza hacia el boulevard Pereire. Es una colina de casas de piedra dorada, una serie de hôtels como discretas variaciones sobre temas neoclásicos, cada uno de ellos un palacio florentino menor con suelos de espesa imitación rústica y un despliegue de efigies, cariátides y cartouches. El número 81, el Hôtel Ephrussi, donde empieza la peripecia de mis netsuke, está cerca de la cima."

El ejemplar que leo es de la biblioteca, si no, ya estaría repleto de anotaciones y subrayados. Creo que en algún IMM os encontraréis con él...

Mañana volveré a responder a los comentarios del Lectoróscopo. Esta semana volveré a ir mal de tiempo...

viernes, 15 de marzo de 2013

Cumplo las promesas: el Lectoróscopo

Aquí tenéis los signos del Zodíaco que me pedistéis en la entrada del Lectoróscopo. De paso, os cuento que ya he encontrado el enlace con la revista así que aquí podéis encontrar todos lo que faltan: 

Recordad que el Lectoróscopo lo he sacado de la revista que ha editado La Central y está escrito por Rodrigo Fresán.

Empezamos con Géminis:

[ Has dejado tantos mensajes insultantes con tantos alias diferentes en tantos blogs de escritores que ya no sabes ni quién eres. ¿Lo recuerdas? Tú sólo querías ser escritor, pero no ese tipo de escritor ¿verdad? Consulta a un psiquiatra. O a dos. ]

Libra:

[ Un amigo en el poder te confiará que el Gobierno prepara para fin de año un impuesto sobre las novelas que transcurran durante la Guerra Civil que enseguida se hará extensible a sus lectores. Pasarás por un doloroso proceso de abstinencia y desintoxicación pero recaerás hasta la ruina cuando se descubran los restos de Federico García Lorca en el trastero de tu casa. ]

Sagitario:

[Limpiando el altillo de casa de tu abuela, que ha muerto hace poco, encontrarás el manuscrito de una novela. La leerás y no estará nada mal. La presentarás al Planeta y ganarás. El libro se traducirá a todos los idiomas y a diversos dialectos. Te casarás con una princesa europea. Te acabarán concediendo el Nobel. Y serás tan feliz esa mañana en la que anunciarás que dejas la escritura... ]

Capricornio: 

[ Creciste con Harry Potter, te iniciaste en un sinfín de cosas con los vampiros de Crepúsculo, ahora tienes fantasías con las Cincuenta sombras de Grey & Co. No tengas miedo: el departamento de marketing de una editorial ya está preparando una serie de novelas con ancianos en geriátricos y enfermedades degenerativas varias que harán las delicias de tus últimos años. ] 

Aquí tenéis vuestras peticiones. Intentaré volver antes de que acabe el fin de semana para contaros sobre algunos libros muy interesantes que he leído hace poco. 

martes, 12 de marzo de 2013

Psychoville ¿una serie que da mal rollo?




Ya tocaba que os hablara de alguna de las series que he visto últimamente. Lo mío es ver series pero lentamente, un capítulo o dos diarios, pero aquí comento pocas. Vamos a intentar solucionar esto con una de las series a las que más enganchada he estado, Psychoville.

Lo primero de todo, no es una serie para todos los públicos. Solo con ver una imagen de sus protagonistas lo tendréis claro. Pero no es una serie que de mal rollo excesivo, simplemente hay que cogerle el tranquillo. Hay una buena cantidad de humor británico, como no, y unos personajes carismáticos. Y sube muchos puntos el descubrir que es de la BBC.


Pero antes de empezar a explicaros de qué habla la serie, antes me gustaría presentar a Reece Shearsmith y Steve Pemberton, los creadores, además de guionistas, productores e intérpretes de la gran mayoría de personajes. Los dos formaban el 50% del equipo creador de una serie que marcó una época en la televisión británica, The League of Gentlemen y que lleva el nombre del grupo. Aquí faltan Jeremy Dyson y Mark Gatiss, el segundo está ocupadísimo entre  Doctor Who y Sherlock, donde interpreta a Mycroft Holmes. Pero entre Shearsmith y Pemberton, que cubren una gran cantidad de papeles con una gran caracterización, no les echas de menos.
En papeles secundarios tenemos a actores tan conocidos como Eileen Atkins, Imelda Staunton, David Bamber (el señor Collins de la adaptación de la BBC de Orgullo y Prejuicio) o Adrian Scarborough (últimamente me lo encuentro de todo lo que veo) interpretando al otro payaso de la serie, Mr. Jolly. Vamos, solvencia contrastada.

Los protagonistas de la serie son seis, a cada cual más esperpéntico. Tenemos a Mr. Jelly, un payaso deprimido y deprimente, que nunca sonríe, se dedica más bien a asustar a los niños pero no piensa renunciar para nada a su profesión (ni a su vestimenta) a pesar de que un pasado oscuro que le ha dejado con un garfio en lugar de mano. Oscar Lomax, un anciano ciego y coleccionista de juguetes. Joy, a la que interpreta Dawn French, una enfermera feliz que cuida de un muñeco como si fuera su propio hijo. David Sowerbutts y su madre Maureen, los dos obsesionados con los asesinos en serie hasta un punto que roza la locura. Y Robert, un enano que interpreta en un teatro del sur de Inglaterra una versión de Blancanieves y los siete enanitos y está enamorado de su propia Blancanieves. Todos ellos empiezan a recibir mensajes de un chantajista con la frase "Sé lo que hicistéis..." (no el último verano, vamos a dejarlo claro).

Extraña, sí. Humor negro, sí. Pero altamente adictiva. Tranquilos que no hay (excesiva) sangre. Lo que sí abundan son referencias a todo tipo de series, películas y asesinos en serie. Y los personajes raros, raros de verdad. Incluso referencias a musicales, grandísima escena la coreografía en que Jack el Destripador rodeado de estatuas de cera de asesinos célebres le da consejos a David...



Pero el mejor de todos es el capítulo que homenajea a Hitchcock en la que casualmente es una de mis películas favoritas, La soga, todo rodado en un único plano y con tres personajes, en el que David y Maureen nos obsequian con un baile coreografiado y un inicio prácticamente calcado a La soga, con un pequeño detalle algo diferente.



Y, en cuestión de personajes favoritos, hay un dúo que me parece uno de los mejores dúos cómicos de los últimos años en una serie británica: Mr. Jelly y la señora Wren, una (muy) extraña pareja, a la que no hay que perderse.



Jelly me encanta y tengo debilidad también por Jeremy Goode, un bibliotecario que aparece en la segunda temporada y que busca desesperadamente un libro que una usuaria ha perdido. Curiosamente, el título del libro empieza por "Cincuenta". Y casualidad o no, pero Goode me recuerda a Russell Crowe bien arreglado.



Lo malo es que solo tiene dos temporadas, a las que le dan un final abierto, y un capítulo especial ambientado en Halloween, donde los protagonistas de la serie son, a la vez, protagonistas de cuentos de fantasmas. Rizando el rizo...

sábado, 9 de marzo de 2013

Readathon. Día 9 de marzo (¿Segundas partes?)

Espero que esta Readathon funcione mucho mejor que la anterior. Hoy ya es 9 de marzo y entre el desayuno que tengo preparado, el grupo de Facebook, las lecturas, los enfermos (lo de mi padre está siendo espectacular) y el fútbol, que siempre coincide con los Readathons, voy a tener un día completo.

12:00. ¡Arriba! Y a la cocina. Hace un par de semanas me acerqué por A Taste of Home y me traje algo de comida británica. Tengo clotted cream en la nevera pero creo que me lo reservaré para la hora del té. No me pude resistir a un preparado de porridge que se suele comer tradicionalmente en Inglaterra a la hora del desayuno y que cuando estoy en Londres es imprescindible a la hora del desayuno. El porridge es algo así como unas gachas de avena mezcladas con leche. ¿Y qué falta para un buen desayuno inglés de verdad? Exacto, té. Y aprovechando que tengo todavía té de Fortnum & Mason, uno de los tés más ingleses que puede haber junto a Twinnings, es el que utilizaré. Qué desayuno más bueno. Abrirlo, que cuesta muchísimo, me trae el olor de Londres, a falta de ese olor a comino que huelo por todas partes allí. Nada, cuando viajéis allí , haceros con una lata (la mía es Royal Blend, un té negro muy fuerte pero los hay más suaves), es un poco caro, pero vale muchísimo la pena. Y luego queda precioso en la cocina ;)



Mientras, sigo con el libro, Happily Ever After. El primer capítulo me lleva al primero de Orgullo y Prejuicio. A la famosa frase con que empieza y que Fullerton nos descompone poco a poco para explicar cómo una persona de principios del siglo XIX podía haberla entendido.

Creo que de paso, leeré también The Victorian Chaise-Longue de Marghanita Laski.

17:00. Durante el paseo del mediodía, me he llevado las dos lecturas de hoy a dar un paseíto y así he leído un poquito al sol, además de hacerles unas cuantas fotos. El "interior d´illa" que hay cerca de casa va muy bien.





Y por si queda alguna duda ya he empezado The Victorian Chaise-Longue.

21:00. Hay descanso en el partido y aprovecho para contaros que me he pasado la tarde leyendo y durmiendo algún ratito (los fines de semana soy incapaz de perdonar una siesta). Happily Ever After me está gustando mucho, lo cierto es que puede parecer un análisis de Orgullo y Prejuicio, pero es muy entetrenido.
Y The Victorian Chaise-Longue es muy interesante... Mejor que cuando lo acabe, os haga una reseña, porque es muy difícil de resumir.



Y, por cierto, estoy bebiendo hoy más té del que había bebido en mucho tiempo ;)

03:00. Ya sabéis que esta es una hora normal para mí pero voy a dar por finalizado el Readathon de hoy. El balance final queda en unas 50 páginas de Happily Ever After y 70 de The Victorian Chaise-Longue. Como este último es cortito, intentaré acabarlo mañana (creo que sí pero es que tengo muchas cosas pendientes por acabar).

En fin, he descubierto que soy capaz de leer en inglés a una velocidad mayor de la que recordaba y que casi no tengo dudas con el significado de ciertas palabras. No suelo mirar el diccionario, siguiendo el consejo que una buena amiga me dio hace tiempo, pero ya soy capaz de sacar el significado yo sola. Me lo he pasado genial leyendo y cotilleando qué leían las demás así que solo me queda preguntar: Isi, ¿cuándo hacemos la siguiente?

Y aquí tenéis el resto de blogueros que han compartido experiencia conmigo:

- Isi
- Marie
- Lammermoor
- Cordelia
- Nube
- Isabel García
- Shanny

viernes, 8 de marzo de 2013

Humor literario y clásicos de la literatura

Lo primero de todo llevo unos días desaparecida del mundo blogger: la gripe ya se ha extendido a todos los rincones de mi casa y me paso el día entre enfermos así que cuando llegan las horas habituales a las que normalmente me conecto, se me cierran los ojos delante de la pantalla. Espero que para el sábado, cuando llegue el segundo Readathon de Isi, las cosas hayan vuelto a su cauce (al menos un poquito).




Hace un par de días pude escaparme y me fui a una de mis librerías favoritas. Y en la revista que han sacado, entre publicitaria y con artículos verdaderamente interesantes de diferentes autores, Rodrigo Fresán nos regala un Horóscopo literario. Como no, me fui directamente a mi signo, Leo. Todavía estoy riéndome porque me he sentido identificada, a ver que os parece a vosotr@s:

Els llibres més llegits de l´estiu són tot reedicions completes i acurades de grans novel·les decimonòniques angleses i franceses i alemanyes i russes en les quals no es pot llegir xaval on hi ha de dir noi. Però només era un somni. I et despertes. 

[Los grandes éxitos del verano son todos reediciones cuidadas y completas de grandes novelas decimonónicas inglesas, francesas, alemanas y rusas en las que no se puede leer chaval donde debe decir muchacho. Pero sólo era un sueño. Y te despiertas.]

¿Qué os parece? ¿Acertado o no? No he sido capaz de encontrarme el Lectoróscopo en la web de La Central así que si os hace gracia saber qué pone de algún signo en especial, me lo decís en los comentarios.


Y las fotos que he elegido para ilustrarlo solo tienen que ver con las novelas decimononicas rusas y en concreto, con una de mis lecturas actuales. Las he encontrado en la web de la revista Fotogramas y no he podido evitar elegir un par. ¿Cuál preferís? Recordad, Anna Karénina o Los Miserables, para bestseller del verano ;)


martes, 5 de marzo de 2013

Se non è vero, è ben trobato

En esta semana en que he estado un poco alejada de escribir en mi propio blog, me he trasladado a Roma, literaria y metafóricamente hablando. Exceptuando el fin de semana, he vivido una auténtica semana romana.



Solo he estado en Roma una vez, hace ya más de diez años, y debo decir que no me gustó demasiado. También debo decir que estuve en el viaje de fin de curso del instituto y tuvimos que salir disparados de la ciudad 5 horas antes de lo previsto, de manera que paseamos por la capital, vimos las ruinas de Caracalla (atesoro todavía muchísimas fotos del momento), fuimos al Vaticano e inicié una tradición que sigo religiosamente en cada viaje que hago: subir a un lugar altísimo a pie, pisando con fuerza centenares de escaleras y contemplando las vistas a las que llego. Es como una peregrinación, cuesta un esfuerzo, porque soy de aquellas que si pueden evitarlo, no suben escaleras, y acabo disfrutando de unas vistas privilegiadas. En muchas ocasiones lo he hecho sola puesto que quien va conmigo no se atreve. Es una lástima, es sumamente entretenido, no cuesta dinero (excepto en la Abadía de Bath), se hace ejercicio, coincides con otros que se atreven a subir y hasta vives experiencias francamente surrealistas que imagino que en el Camino de Santiago también tendrán lugar. Hubo poco tiempo de más.

El detonante de esta semana romana ha sido, como os podéis imaginar, el tema de máxima actualidad del momento: la renuncia de Benedicto XVI. Como interesada que soy en los grandes temas políticos y diplomáticos de la historia, el tema del papado siempre me ha llamado mucho la atención. Amigos, el Vaticano es política, por supuesto. Hasta 1870, en que Roma se unió definitivamente a Italia, el Papa era el líder no solo religioso, sino también secular, del Estado y hacía y deshacía, se implicaba en política, recomendaba a los fieles que no votaran (esto lo he descubierto gracias a Enric González) y por supuesto, durante siglos, diferentes familias conspiraban por el poder. Los Borgia, tan famosos ellos, fueron unos de tantos.

Lo que sí es cierto es que la decisión que ha tomado el ahora Papa Emérito me parece digna de admirar, como igual lo fue la de Juan Pablo II de permanecer en el trono pese a su enfermedad, que viví de una manera más intensa puesto que he experimentado como una persona muy querida para mi se fue de la misma manera. Lo cierto es que no soy religiosa, sino que, como espero os he sabido transmitir desde aquí tengo una curiosidad natural por cómo funciona el mundo.

Aprovechando estos momentos históricos, me he decidido a releer Historias de Roma de Enric González, a pesar de lo infernal que va a ser este mes en cuestión de lecturas. A leer sobre la historia del papado como institución y sobre los Papas como personajes históricos. A ver alguna que otra película italiana que tenía pendiente y que decidí postergar porque antes de verla necesitaba repasar apuntes de aquella etapa de mi vida en la que estudié Historia de Italia Contemporánea.



Pero, por ahora, después de ver la serie de Los Borgia, no la protagonizada por Jeremy Irons, si no la producción europea, en casa nos hemos lanzado a hacer apuestas sobre el próximo Papa. No es nada que no hicieran en las casas de apuestas florentinas hace 500 años así que ahí estamos... Como no conocemos a los cardenales que podrían ser escogidos, pensamos en el nombre que pueden escoger. Mis opciones son, como siempre, las más extremadas: me gusta Silvestre, los Papas así llamados siempre han demostrado carácter y ser un poco diferentes a la masa, por otro lado, Formoso (no creo que exista alguien con narices para elegir ese nombre) también me gustan Pablo, Alejandro o Adriano, nombres fuertes de emperadores; mi madre vota por León, alguien que tiene que "arreglar" la Iglesia debe tener un buen nombre. Yo estoy de acuerdo.

Y ahora un motivo por el que no elegir Formoso como nombre. Que tu predecesor haga esto contigo.



La imagen de Roma la he sacado del blog A Trendy Life. El retrato de El juicio de Formoso fue pintado por Jean Paul Laurens en 1800. 


domingo, 3 de marzo de 2013

Mi experiencia en el Readathon




Ya es día 3 de marzo, tranquil@s que mis entradas no os recordarán el día que es siempre, y toda hacer balance de la Readathon de ayer.

Lo primero contaros que ha sido un desastre: la gripe ha vuelto a mi casa y he tenido que hacer de enfermera así que no he podido leer todo lo que me había propuesto.Cuatro capítulos de "Happily Ever After", eso es todo. Y yo que pensaba devorar todo el libro, que solo son 235 páginas :-(

11 h: Después de levantarme, no puedo esperar más y abro el libro, sin desayunar, porque yo lo valgo. Sus páginas son de un tacto muy suave, de aquellas que da gusto tocar. Eso sin contar con las fotos e ilustraciones, preciosas y muy variadas. He elegido un marcapáginas especial para la ocasión: lo compré en Bath hace un par de años y todavía no lo había estrenado.
Leo la Introducción y me traslado al 28 de enero de 1813, el día en que Jane Austen recibió un paquete que contenía sus ejemplares de su niño más querido.

12:00. Hombres quejicas y engripados me reclaman. Cuando se ponen enfermos, no hay quien los soporte. Tengo que dejar de leer hasta la tarde.

17:00. Vuelvo a la lectura. Hoy hay Clásico futbolero pero como podéis imaginar, llevo unos días bastante tocada con el juego de mi equipo así que prefiero dejar de escuchar y volver al mundo de Orgullo y Prejuicio. Eso sí, tengo un auricular de la radio puesto por si las moscas...
Me traslado a casa de Jane Austen donde una solterona conocida de la familia Austen es invitada a cenar y después a una lectura de Orgullo y Prejuicio. Ella no sabe que escucha la obra en la misma voz de la autora y seguramente nunca lo supo. Me parece emocionante.
Luego continúo leyendo reacciones a la novela, de la familia y amigos, y sobretodo de autores y otras personas famosas que leyeron Orgullo y Prejuicio y lo adoraron desde el primer momento. De todos ellos, me quedo con la frase que dijo A. A. Milne sobre el libro:

"If you did not love Pride and Prejudice there is something fundamentally wrong with you." 

Pero, de lo que más orgullosa estoy, es que todo lo que he leído ha sido sin la ayuda del diccionario, ¡no lo he consultado ni una sola vez!

Creo que lo voy a intentar de nuevo el día 9, a ver si tengo más suerte. 

sábado, 2 de marzo de 2013

Llega el día de la Readathon


¡Por fin es 2 de marzo! Hoy es el día de la primera Readathon que organiza Isi para que en un día podamos adelantar todo lo que podamos nuestros retos. Vamos, hoy es un día en el que está prácticamente prohibido leer algo en un idioma que no sea el inglés.

Después de darle muchas vueltas, acabar libros en castellano para que no se me solaparán con la nueva lectura, me he decidido por leer un libro que me llegó hace muy poco y que ni siquiera os he enseñado por IMM, Happily Ever After de Susannah Fullerton, sobre estos 200 años de vida de Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. Si lo acabo, aprovecharé para avanzar Literary Taste de Arnold Bennett, The Story of English de Joseph Percy o incluso puedo empezar The Library Book, un librito de ensayos de diversos autores sobre las bibliotecas.

Mañana os cuento cómo ha ido la experiencia.