jueves, 12 de diciembre de 2013

Un sábado diferente




Un día, descubres un evento gracias a Facebook y a pesar de que te apetece, es al día siguiente y no sabes si podrás acercarte. Será un día complicado. Pero igualmente, lo apuntas.

Sábado, después de toda la excitación que ha habido durante la mañana y a pesar que lo único que te apetece es dormir una buena siesta, decides que no puedes perderte lo. Sales de casa, sin bufanda y tapada con el abrigo intentando que el frío no te cale los huesos. Coges el autobús y llegas a una zona de la ciudad casi desierta aunque sabes que a menos de 1 kilómetro de allí habrá una multitud intentando hacer compras de Navidad o simplemente mirando tiendas. En cambio, tú estás rodeada de locales cerrados, calles secundarias donde apenas pasea nadie y las luces parecen funcionar a medio gas. Solo tienes una dirección en el bolsillo, de una calle que ni te suena.

Al llegar, lo único que se te ocurre es mirar hacia arriba, a ver si hay luz. Llamas y antes de poder decir nada, te abren. El ascensor es de aquellos antiguos, con dos puertas interiores de madera. Al entrar, te cuesta encontrar los botones y buscas en todas las paredes hasta encontrarlos. Por supuesto, en la última pared que miras.

Segundo piso. Llamas al timbre y abre, una cara que habías visto muchas veces en televisión. Ahora es real y te abre la puerta de su casa. Es muy amistoso y enseguida tienes la sensación de que eres bienvenida.

Te cuenta que se deshace de parte de su biblioteca personal y ha querido abrirla a todos aquellos que veíamos el programa. Aquellos que continuamos hablando en Facebook. Además, en su propia casa. Te lleva a una habitación a la que se llega a través de un largo pasillo, donde encuentras pilas y pilas de libros sin un orden aparente. Anagramas, películas, también adornan la habitación. Y al fondo, ropa y zapatos también en venta. Música francesa ambienta la velada.

Como es normal en ti, pasas un buen rato hojeando los libros que hay y tras seleccionar un poco, formas una pequeña montañita a tus pies. Dudas si llevartélos todos pero como dicen en casa, "no tienes medida" así que tienes suerte de haber traído una bolsa.

Al despedirse, pregunta por los libros que has elegido. Tiene esa curiosidad por saber quién se lleva sus libros y quien va a disfrutarlos ahora.



- Venecias, Paul Morand

- Leer Lolita en Teherán, Azar Nafisi

- En busca de Marcel Proust, André Marois

- Ramayana, Vamiki.

- Alfabets, Assaigs sobre literatura, Claudio Magris

- El misterioso caso alemán. Un intento de comprender Alemania a través de sus letras, Rosa Sala Rosae

- L´estil Quaderns Crema. 30 anys d´edició independent.

Abandonas el cálido piso entre encantada y entristecida. Entristecida porque alguien tiene que deshacerse de sus libros, encantada por la amabilidad del señor de la casa y por que sus libros han encontrado un nuevo hogar en tus estanterías.

Este fue mi sábado de la semana pasada. Un sábado en el que Emili Manzano invitó a todos los que quisieramos acercarnos a comprar libros de segunda mano vía Facebook. Y, por supuesto, como seguidora de L´hora del lector, acepté encantada.

P.D. L´hora del lector pasó a mejor vida hace un par de años. Era un programa de libros, de aquellos en los que solías apuntar el 90% de los libros que comentaban, sentados en un sofá y unos sillones, como si estuvieran en su casa. Manzano tenía también esos muebles en casa, pero imaginad la cara de la familia si me presento con un sofá o un sillón...

P.P.D. Preparaos porque prometo sorpresa para la próxima entrada.

11 comentarios:

  1. Te envidio el sábado y solo siento que el programa pasara a mejor vida. Una verdadera pena que siempre se acabe lo que vale la pena.
    Un saludo.

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    1. Era un programa muy bueno y la verdad es que conseguían que te sentaras con ellos a escuchar sobre libros. Además, de esos no muy conocidos. Estoy segura de que te habría gustado.
      Besos.

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  2. Estupendas elecciones las tuyas. Espero que las disfrutes. Esto... ¿la oferta de Manzano sigue en pie o se limitaba a un día?

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  3. Elena, este fin de semana se repite. Y todavía hay muchos tesoros por descubrir...
    Apunta: calle Ali Bey 7 2º1ª. De lo que no estoy segura es de los horarios.

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  4. Veía el programa... la verdad, una lástima. Emili es mallorquín como yo, pero no tenía idea de dónde vivía. Saludos desde Palma.

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  5. ¡Qué experiencia! ¡Qué pena vivir tan lejos!
    Besos.

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  6. Quin dissabte més rodó! I quina enveja més sana! I, per cert, molt bona tria!

    Salut i llibres (i més si "cauen del cel", com aquests!).

    SU

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  7. Qué maravillosa experiencia la ir a buscar los libros a su propia casa. Reconozco que a mí me sería imposible deshacerme de ellos. Imposible.
    Besos,

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  8. QUE PASADA! Estuviste comprando libros de Emili Manzano? Uala...
    Sabes que hoy por la tarde vuelve a abrir su casa a nuevos compradores?
    Un besazo!

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  9. Existe mejor opción para pasar un sábado?? Yo creo que no!

    Que los disfrutes mucho, un besote ^^

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  10. ¡QUé pasada!
    Me ha encantado tu plan del sábado. El programa no lo conocía, pero me parece una iniciativa estupendísima; así el hombre sabe que los libros se quedarán con alguien que les quiere realmente. Y además, si tú te hiciste con alguno de esos que llevabas apuntados tras ver el programa, mejor que mejor!! :)

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