domingo, 31 de marzo de 2013

Diferentes formas de ver una película...

Entre las entradas dedicadas a Arnold Bennett que tengo pensadas, no he podido evitar ponerme a escribir otra. Llevaba días en mi cabeza y hoy me he encontrado escribiendo una entrada sobre mi relación con el cine.



Ya os he contado varias veces que, durante una gran parte de mi adolescencia, he ido al cine una vez por semana, a veces incluso dos. En épocas en las que no había grandes películas en la cartelera y otras en las que se desbordaban, de manera que tenía que ir un par de veces. En cuanto a géneros cinematográficos, nunca me he fijado demasiado en ellos, excepto para no ir a ver películas de terror, que no son lo mío. Quizás lo hiciera para compensar que no entré en un cine hasta la segunda década de mi vida, hasta que mi no llegué a los 10 u 11 años. Nada, ni películas infantiles, sequía completa.

Para mí, cada película que veo tiene una entidad propia, al margen de si ha partido de una novela, una obra de teatro o sea una idea original del guionista o guionistas. No solo visualmente si no que cada película que veo no me cuesta demasiado sumergirme en la historia, en todas excepto en aquellas que no me convencen desde el primer momento (pocas, en realidad). Si están basadas en una novela, muy pocas veces he ido al cine con el libro recién leído, algo que descubrí hace unos días que es una tradición familiar: mi madre admitió que ella siempre se lee el libro después de ver la película. Puede que lo haya leído ya o no lo haya leído todavía pero sé que si voy al cine con él recién leído no podré disfrutar de la película como algo aparte.

Algunas veces si que lo he hecho pero ir al cine sin mantener una distancia prudencial con el libro me hace no llegar a apreciar la película como podría hacer. Esa distancia es más complicado mantenerla si el libro se ha convertido en uno de tus favoritos pero debo ser capaz de olvidar el lenguaje literario que tanto me ha gustado para que me llegue el cinematográfico, al margen incluso de si es o no una buena adaptación. Y soy incapaz de mantenerla si he leído el libro hace demasiado poco, lo tengo demasiado reciente. Si os preguntáis que tiempo de espera debería haber, os diría que no tengo una respuesta concreta, depende de la persona pero en mi caso un mes sería suficiente. No he experimentado, que yo recuerde, con menos. Bueno, sí: con la adaptación de 2005 de Orgullo y prejuicio a la que fui con el libro en la mano. Y por cierto, lo dejé en la butaca de al lado. Acabó ejerciendo sus malignas influencias sobre mí... y quizá es por eso que la adaptación que tiene más fans a mí me dice más bien poco, quitando los aspectos estéticos, por supuesto.

Si voy a ver una adaptación de una novela que me ha gustado mucho, en este caso, la cosa cambia: A no ser que, de verdad sea horrible, me gustará o saldré muy confundida de la sala pero incapaz de decir abiertamente que la película no me ha gustado. Ver el caso de Orgullo y prejuicio, por ejemplo. Me cuesta mucho ser objetiva con un libro que me ha gustado mucho, en serio.

Y esta pequeña introducción que he hecho me sirve para avisaros que dentro de poco voy a hacer una serie de entradas sobre el cine, mis películas favoritas, etc., etc. Voy a ponerme pesada con el tema.

P.D. En la próxima entrada, volveré a Arnold Bennett. Todavía tengo muchas cosas que comentaros... en particular si, como yo, de tanto en tanto, te tomas en serio a un autor británico.

11 comentarios:

  1. Yo siempre intento leer primero el libro, porque si después la película me desilusiona me cuesta mucho más animarme a leer el libro. En cambio si el libro me gustó, es muy posible que me decepcione la película pero al menos gracias a la lectura queda algo positivo en mí.
    Cuando era más joven si me pasaba a veces que primero veía la película, para después descubrir que aunque la película me había encantado, el libro me había hechizado completamente.
    Supongo que no hay fórmulas, pero prefiero siempre el orden 1º Libro y 2º Película.
    Un saludo.

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  2. Yo también intento leerme el libro antes de ver la película, pero estoy de acuerdo en que suelo esperar un poco de tiempo para poder ver las cosas con mayor objetividad. De todas formas, no soy de las que desean ver literalmente el libro en la gran pantalla, lo que me importa es que se mantenga su espíritu. Por ejemplo, siempre recordaré la escena final en la estación de la serie Norte y Sur, que en el libro no existe y que me parece perfecta.Besos.

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  3. Ayy sí, tienes toda la razón al decir que no se puede disfrutar de una película cuando acabas de leer el libro. Yo le daría un poco más de un mes, incluso... Es que muchas veces me da la impresión de que, si no lo has leído, no se puede entender esa película por la cantidad de cosas que faltan!!

    Bueno, ya sabes que no soy mucho de cine, así que no sé si podré seguir todos tus posts, pero me apuntaré recomendaciones, por si me da la neura del séptimo arte ;)

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  4. Siempre me gusta ver la peli basada en algún libro que haya leído, muchas veces salgo contenta... pero otras tantas horrorizada. Con la última que me ha pasado ha sido con Los Juegos del Hambre... buf buf...

    Besotes

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  5. Como comprenderás, disfrutaré mucho de esas entradas...jejeje. Yo suelo leer el libro antes, en general, pero hay excepciones, y también suelo separarlos en el tiempo, con excepciones también. Mi pasión viene desde peque, mis padres tenían un videoclub y eso era un pequeño paraído para mí :-) Un besote!

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  6. Prefiero no haber leído el libro, pero tampoco me gusta leer la novela si ya he visto lapeli.... Incompatibles, mejor separar... Cine es cine.... Y los libros ..

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  7. Como amante del cine, espero tus entradas relativas a este tema.
    Pero no puedo creerte que no hayas ido al cine hasta después de los 10 años! En mi caso, mi pasión por ir al cine se remonta a que comencé a ir apenas pude sentarme en una butaca.
    Besos

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    1. Pues es completamente cierto, Luciana, es que yo de niña era muuuuy rebelde y fuera el sitio al que me querían llevar, yo no quería ir. Mis padres recuerdan grandes trifulcas al respecto :P
      Besitos.

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  8. Me ha gustado mucho tu entrada y estoy deseando leer más cosas sobre tus favoritos del cine!! a mí me encanta ir, como la pantalla granda no hay nada y es increíble lo que puede cambiar una peli de verla en el cine a verla en casa. Sobre las adaptaciones literarias yo ya he probado ambas cosas leer el libro antes o ver a peli y decir el libro debe estar genial, el problema de uno u otro es un poco que ya te sabes el final pero los disfruto igualmente. Eso sí he tenido experiencias dispares, por ejemplo La novena puerta basada en El club Dumas, me mató y eso que estaba Johny Deep! en cambio El velo pintado me gustó más la peli que el libro y luego tengo otras que hacen doblete como Sentido y sensibilidad, una pasada ambos!

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  9. Lo de haber leído la novela antes de ver la peli o viceversa es un tema recurrente y que cada uno tiene su opinión, pero con lo que yo no generalizaría. A mí me ha pasado de todo, sin embargo creo que es más una cuestión de lo buena que sea la peli o el libro que de otra cosa. Por ejemplo, leí la de Expiación de Ian McEwan y me encantó luego vi la peli y también disfruté mucho. El caso contrario me ha sucedido menos (suelo leer los libros antes de ver las pelis). Hace poco también vi la de La vida de Pi y creo que incluso en este caso disfruté más de la peli por haberme leído antes el libro. Aunque eso no lo puedo saber a ciencia cierta.
    Besos

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  10. Alguna vez he leído la novela después de ver la película pero suelo hacerlo al revés.
    En cuanto me entero que algún director o actores que me gustan van a participar en la adaptación de alguna novela, sea para cine o para serie televisiva, intento leerla y así, al tiempo que disfruto de su lectura, ir imaginando como será en la pantalla. Haciéndolo de esta manera suele pasar un año o más entre la lectura y la proyección de la película. Además así, puedo centrarme más en la ambientación, escenarios... de la película, porque la historia ya la conozco. Nunca he dejado de ver una película o serie por conocer el final. Si es una buena película, disfruto con la película en si (no me importa que me Spoilereen, jeje!)
    También intento hacerlo antes de ir al teatro o alguna ópera. Leyendo antes la obra luego puedo disfrutar más de las interpretaciones y de cómo el director y guionistas han creado y transmitido el ambiente y alma de la novela, obra teatral o ópera...
    Al fin y al cabo, son diferentes maneras de explicar historias...
    Besos.

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