domingo, 30 de septiembre de 2012

Nuestro libro favorito...




                                                                            604

                                              ¡Qué bueno regresar a mis libros!
                                              - término de los fatigados días-. 
                                              Casi compensa la abstinencia, 
                                              y el dolor se olvida con el placer. 

                                              Como aromas que confortan a los invitados
                                              en el banquete, mientras esperan, 
                                              esta fragancia aligera el tiempo hasta que llego
                                              a mi pequeña biblioteca. 

                                              Puede haber desolación afuera, 
                                              lejanos pasos de hombre que padecen, 
                                              pero la fiesta suprime la noche
                                              y hay campanas, interiormente. 

                                              Doy las gracias a estos Parientes del Estante. 
                                              Sus caras apergaminadas
                                              nos enamoran mientras esperamos, 
                                              y nos satisfacen al encontrarlas. 

                                                                                                  Emily Dickinson

Leyendo a Zadie Smith en su libro de ensayos Cambiar de idea, he encontrado un párrafo muy inspirador:

"Las novelas que conocemos mejor tienen una arquitectura. No sólo una puerta de entrada y otra de salida, sino habitaciones, pasillos, escaleras, pequeños jardines delante y detrás, trampillas, pasadizos ocultos, etcétera. Quien conoce media docena de novelas de esa manera a lo largo de su vida es un relector afortunado."

Zadie Smith continua diciendo que "Cuando uno entra muchas veces en una novela muy querida, puede  acabar sintiendo que la posee, que nadie más ha vivido allí antes". Yo, en cambio, prefiero pensar que no estoy sola en mi amor incondicional por una novela.

Nuestro libro favorito es una casa. Una casa donde convivimos a la fuerza con aquellos turistas que picotean en ella mientras deciden si quedarse o no, si compartirán contigo esa novela. Una casa donde los críticos se dedican a perseguir en el jardín ardillas con las que tienen fijación.

Mi casa (una de mis casas) es Persuasión. Convivo con miles de seguidores de Jane Austen, que picotean en la cocina mientras deciden que su favorita es Orgullo y prejuicio y me la dejan destrozada: en parte, de pañuelos, mientras sollozan que la historia es demasiado triste. Suerte que convivo con algunas almas afines que me ayudarán a limpiar mientras nos quejamos de las masas.

Los críticos se ensañan afuera con una familia de ardillas que viven en el árbol de las "Guerras Napoleónicas". Otros comentan lo triste que es que una autora tan buena y tan particular como Jane Austen, que todavía podría haber escrito muchísimo, se le apagara la vida a los 42 años.

Otra de mis casas es El Silmarillion. En ésta vivo sola, sin prácticamente compañía que se atreva a franquear sus muros. ¿Algún día lo hará alguien?

Y vosotros, ¿cuáles son esas novelas que tanto amáis y que son como un hogar?

P.D. No me he podido resistir a esta imagen. La he sacado del blog Belle´s Bookshelf (http://bellesbookshelf.blogspot.com)

martes, 25 de septiembre de 2012

Ampliando el reto de Rory Gilmore

¿Recordáis el reto que propuso Valeria hace unos meses sobre leernos libros que había leído Rory Gilmore?
He decidido ampliar la lista e incluyo aquí los 340 libros que he visto en otro reto. De este he leído ya unos 53 libros más o menos y al haber tal cantidad, tendré más variedad donde elegir (entre el empezar la lista y el tiempo que me ha llevado publicarla, he leído uno más, La campana de cristal de Sylvia Plath, que ya está debidamente marcado. Así que serán 54). 
Por supuesto, los libros que ya he leído están marcados en color violeta y subrayados. 



  1. 1984, de George Orwell
  2. Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain
  3. Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll
  4. Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, de Michael Chabon
  5. An American Tragedy, de Theodore Dreiser
  6. Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt
  7. Anna Karenina, de León Tolstoi
  8. El diario de Ana Frank, de Ana Frank
  9. Archidamian War, de Donald Kagan
  10. El arte de la novela, de Henry James
  11. El arte de la guerra, de Sun Tzu
  12. Mientras agonizo, de William Faulkner
  13. Expiación, de Ian McEwan
  14. Autobiography of a Face, de Lucy Grealy
  15. El despertar, de Kate Chopin
  16. Babe, el cerdito valiente, de Dick King-Smith
  17. Backlash: The Undeclared War Against American Women, de Susan Faludi
  18. Balzac y la joven costurera china, de Dai Sijie
  19. Bel Canto, de Ann Patchett
  20. La campana de cristal, de Sylvia Plath
  21. Beloved, de Toni Morrison
  22. Beowulf: A New Verse Translation, de Seamus Heaney
  23. Bhágavad-guitá
  24. The Bielski Brothers: The True Story of Three Men Who Defied the Nazis, Built a Village in the Forest, and Saved 1,200 Jews, de Peter Duffy
  25. Bitch in Praise of Difficult Women, de Elizabeth Wurtzel
  26. A Bolt from the Blue and Other Essays, de Mary McCarthy
  27. Un mundo feliz, de Aldous Huxley
  28. Brick Lane, de Monica Ali
  29. Bridgadoon, de Alan Jay Lerner
  30. Cándido o el optimismo, de Voltaire
  31. Los cuentos de Canterbury, de Chaucer
  32. Carrie, de Stephen King
  33. Trampa-22, de Joseph Heller
  34. El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger
  35. Charlotte’s Web, de E. B. White
  36. La calumnia, de Lillian Hellman
  37. Christine, de Stephen King
  38. Canción de Navidad, de Charles Dickens
  39. La naranja mecánica, de Anthony Burgess
  40. El código de los Woosters, de P. G. Wodehouse
  41. The Collected Short Stories, de Eudora Welty
  42. The Collected Stories of Eudora Welty, de Eudora Welty
  43. La comedia de las equivocaciones, de William Shakespeare
  44. Obras completas, de Dawn Powell
  45. The Complete Poems, de Anne Sexton
  46. Complete Stories, de Dorothy Parker
  47. La conjura de los necios, de John Kennedy Toole
  48. El conde de Monte Cristo, de Alejandro Dumas
  49. La prima Bette, de Honoré de Balzac
  50. Crimen y castigo, de Fiódor Dostoievski
  51. Pétalo carmesí, flor blanca, de Michel Faber
  52. El crisol, de Arthur Miller
  53. Cujo, de Stephen King
  54. El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
  55. Hija de la fortuna, de Isabel Allende
  56. David and Lisa, de Theodore Issac Rubin
  57. David Copperfield, de Charles Dickens
  58. El código Da Vinci, de Dan Brown
  59. Almas muertas, de Nikolai Gogol
  60. Los endemoniados, de Fiódor Dostoievski
  61. Muerte de un viajante, de Arthur Miller
  62. Deenie, de Judy Blume
  63. The Devil in the White City: Murder, Magic, and Madness at the Fair that Changed America, de Erik Larson
  64. The Dirt: Confessions of the World’s Most Notorious Rock Band, de Tommy Lee, Vince Neil, Mick Mars y Nikki Sixx
  65. La divina comedia, de Dante Alighieri
  66. The Divine Secrets of the Ya-Ya Sisterhood, de Rebecca Wells
  67. El Quijote, de Cervantes
  68. Paseando a Miss Daisy, de Alfred Uhrv
  69. El extraño caso del doctor Jeckyll y el señor Hyde, de Robert Louis Stevenson
  70. Edgar Allan Poe: Complete Tales & Poems, de Edgar Allan Poe
  71. Eleanor Roosevelt, de Blanche Wiesen Cook
  72. Ponche de ácido lisérgico, de Tom Wolfe
  73. Ella Minnow Pea: A Novel in Letters, de Mark Dunn
  74. Eloise, de Kay Thompson
  75. Emily the Strange: perdida, siniestra y aburrida, de Rob Reger
  76. Emma, de Jane Austen
  77. Empire Falls, de Richard Russo
  78. Encyclopedia Brown: Boy Detective, de Donald J. Sobol
  79. Ethan Frome, de Edith Wharton
  80. Ética, de Spinoza
  81. Europe through the Back Door, 2003, de Rick Steves
  82. Eva Luna, de Isabel Allende
  83. Todo está iluminado, de Jonathan Safran Foer
  84. Extravagance, de Gary Krist
  85. Fahrenheit 451, de Ray Bradbury
  86. Fahrenheit 9/11, de Michael Moore
  87. The Fall of the Athenian Empire, de Donald Kagan
  88. Fat Land: How Americans Became the Fattest People in the World, de Greg Critser
  89. Miedo y asco en Las Vegas, de Hunter S. Thompson
  90. La comunidad del anillo, de J. R. R. Tolkien
  91. Fiddler on the Roof, de Joseph Stein
  92. Las cinco personas que encontrarás en el cielo, de Mitch Albom
  93. Finnegan’s Wake, de James Joyce
  94. Fletch, de Gregory McDonald
  95. Flores para Algernon, de Daniel Keyes
  96. The Fortress of Solitude, de Jonathan Lethem
  97. El manantial, de Ayn Rand
  98. Frankenstein, de Mary Shelley
  99. Franny y Zooey, de J. D. Salinger
  100. Freaky Friday, de Mary Rodgers
  101. Galápagos, de Kurt Vonnegut
  102. El género en disputa, de Judith Butler
  103. George W. Bushism: The Slate Book of the Accidental Wit and Wisdom of our 43rd President, de Jacob Weisberg
  104. Gidget, de Fredrick Kohner
  105. Inocencia interrumpida, de Susanna Kaysen
  106. Los Evangelios gnósticos, de Elaine Pagels
  107. El padrino, de Mario Puzo
  108. El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy
  109. Ricitos de oro y los tres ositos, de Alvin Granowsky
  110. Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell
  111. El buen soldado, de Ford Maddox Ford
  112. The Gospel According to Judy Bloom
  113. El graduado, de Charles Webb
  114. Las uvas de la ira, de John Steinbeck
  115. El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald
  116. Grandes esperanzas, de Charles Dickens
  117. El grupo, de Mary McCarthy
  118. Hamlet, de William Shakespeare
  119. Harry Potter y el cáliz de fuego, de J. K. Rowling
  120. Harry Potter y la piedra filosofal, de J. K. Rowling
  121. A Heartbreaking Work of Staggering Genius, de Dave Eggers
  122. El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad
  123. Helter Skelter: The True Story of the Manson Murders, de Vincent Bugliosi y Curt Gentry
  124. Enrique IV (I parte), de William Shakespeare
  125. Enrique IV (II parte), de William Shakespeare
  126. Enrique V, de William Shakespeare
  127. Alta fidelidad, de Nick Hornby
  128. The History of the Decline and Fall of the Roman Empire, de Edward Gibbon
  129. Holidays on Ice: Stories, de David Sedaris
  130. The Holy Barbarians, de Lawrence Lipton
  131. House of Sand and Fog, de Andre Dubus III
  132. La casa de los espíritus, de Isabel Allende
  133. How to Breathe Underwater, de Julie Orringer
  134. Cómo el Grinch robó la Navidad, de Dr. Seuss
  135. How the Light Gets in, de M. J. Hyland
  136. Aullido, de Allen Gingsburg
  137. El jorobado de Notredame, de Victor Hugo
  138. La Ilíada, de Homero 
  139. I’m with the Band, de Pamela des Barres
  140. A sangre fría, de Truman Capote
  141. Heredarás el viento, de Jerome Lawrence y Robert E. Lee
  142. Iron Weed, de William J. Kennedy
  143. Es labor de todos, de Hillary Clinton
  144. Jane Eyre, de Charlotte Brontë 
  145. El club de la buena estrella, de Amy Tan
  146. Julio César, de William Shakespeare
  147. La célebre rana saltarina, de Mark Twain
  148. La jungla, de Upton Sinclair
  149. Just a Couple of Days, de Tony Vigorito
  150. The Kitchen Boy: A Novel of the Last Tsar, de Robert Alexander
  151. Kitchen Confidential: Adventures in the Culinary Underbelly, de Anthony Bourdain
  152. Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini
  153. El amante de Lady Chaterley, de D. H. Lawrence
  154. The Last Empire: Essays 1992-2000, de Gore Vidal
  155. Hojas de hierba, de Walt Whitman
  156. La leyenda de Bagger Vance, de Steven Pressfield
  157. Menos que cero, de Bret Easton Ellis
  158. Cartas a un joven poeta, de Rainer Maria Rilke
  159. Lies and the Lying Liars Who Tell Them, de Al Franken
  160. Vida de Pi, de Yann Martel
  161. La pequeña Dorrit, de Charles Dickens
  162. The Little Locksmith, de Katharine Butler Hathaway
  163. La pequeña cerillera, de Hans Christian Andersen
  164. Mujercitas, de Louisa May Alcott
  165. Historia viva, de Hillary Rodham Clinton
  166. El señor de las moscas, de William Golding
  167. The Lottery: And Other Stories, de Shirley Jackson
  168. Desde mi cielo, de Alice Sebold
  169. Love Story, de Erich Segal
  170. Macbeth, de William Shakespeare
  171. Madame Bovary, de Gustave Flaubert
  172. Mantícora, de Robertson Davies
  173. Marathon Man, de William Goldman
  174. El maestro y Margarita, de Mikhail Bulgakov
  175. Memorias de una joven formal, de Simone de Beauvoir
  176. Memoirs of General W. T. Sherman, de William Tecumseh Sherman
  177. Me Talk Pretty One Day, de David Sedaris
  178. The Meaning of Consuelo, de Judith Ortiz Cofer
  179. Mencken’s Chrestomathy, de H. R. Mencken
  180. Las alegres comadres de Windsor, de William Shakespeare
  181. La metamorfosis, de Franz Kafka
  182. Middlesex, de Jeffrey Eugenides
  183. El milagro de Ana Sullivan, de William Gibson
  184. Moby Dick, de Herman Melville
  185. The Mojo Collection: The Ultimate Music Companion, de Jim Irvin
  186. Moliere: A Biography, de Hobart Chatfield Taylor
  187. A Monetary History of the United States, de Milton Friedman
  188. Monsieur Proust, de Celeste Albaret
  189. A Month Of Sundays: Searching For The Spirit And My Sister, de Julie Mars
  190. París era una fiesta, de Ernest Hemingway
  191. La señora Dalloway, de Virginia Woolf
  192. Motín a bordo, de Charles Nordhoff y James Norman Hall
  193. My Lai 4: A Report on the Massacre and It’s Aftermath, de Seymour M. Hersh
  194. My Life as Author and Editor, de H. R. Mencken
  195. Mi vida en naranja: creciendo con el gurú, de Tim Guest
  196. Myra Waldo’s Travel and Motoring Guide to Europe, 1978, de Myra Waldo
  197. My Sister’s Keeper, de Jodi Picoult
  198. The Naked and the Dead, de Norman Mailer
  199. El nombre de la rosa, de Umberto Eco
  200. El buen nombre, de Jhumpa Lahiri
  201. The Nanny Diaries, de Emma McLaughlin
  202. Nervous System: Or Losing My Mind in Literature, de Jan Lars Jensen
  203. Nuevos poemas de Emily Dickinson, de Emily Dickinson
  204. Cómo funcionan las cosas, de David Macaulay
  205. Nickel and Dimed, de Barbara Ehrenreich
  206. La noche, de Elie Wiesel
  207. La abadía de Northanger, de Jane Austen
  208. The Norton Anthology of Theory and Criticism, de William E. Cain et al
  209. Novels 1930-1942: Dance Night/Come Back to Sorrento, Turn, Magic Wheel/Angels on Toast/A Time to be Born, de Dawn Powell
  210. Notes of a Dirty Old Man, de Charles Bukowski
  211. De ratones y hombres, de John Steinbeck
  212. Old School, de Tobias Wolff
  213. En el camino, de Jack Kerouac
  214. Alguien voló sobre el nido del cuco, de Ken Kesey
  215. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
  216. The Opposite of Fate: Memories of a Writing Life, de Amy Tan
  217. La noche del oráculo, de Paul Auster
  218. Oryx y Crake, de Margaret Atwood
  219. Otelo, de Shakespeare
  220. Nuestro común amigo, de Charles Dickens
  221. The Outbreak of the Peloponnesian War, de Donald Kagan
  222. Memorias de África, de Isak Dinesen
  223. The Outsiders, de S. E. Hinton
  224. A Passage to India, de E. M. Forster
  225. The Peace of Nicias and the Sicilian Expedition, de Donald Kagan
  226. Las ventajas de ser un marginado, de Stephen Chbosky
  227. Peyton Place, de Grace Metalious
  228. El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
  229. Pigs at the Trough, de Arianna Huffington
  230. Pinocchio, de Carlo Collodi
  231. Please Kill Me: The Uncensored Oral History of Punk Legs McNeil and Gillian McCain
  232. The Polysyllabic Spree, de Nick Hornby
  233. The Portable Dorothy Parker, de Dorothy Parker
  234. The Portable Nietzche, de Fredrich Nietzche
  235. The Price of Loyalty: George W. Bush, the White House, and the Education of Paul O’Neill, de Ron Suskind
  236. Orgullo y prejuicio, de Jane Austen
  237. Property, de Valerie Martin
  238. Pushkin: A Biography, de T. J. Binyon
  239. Pigmalión, de George Bernard Shaw
  240. Quattrocento, de James Mckean
  241. A Quiet Storm, de Rachel Howzell Hall
  242. Rapunzel, de los hermanos Grimm
  243. El cuervo, de Edgar Allan Poe
  244. El filo de la navaja, de W. Somerset Maugham
  245. Reading Lolita in Tehran: A Memoir in Books, de Azar Nafisi
  246. Rebecca, de Daphne du Maurier
  247. Rebecca of Sunnybrook Farm, de Kate Douglas Wiggin
  248. The Red Tent, de Anita Diamant
  249. Rescuing Patty Hearst: Memories From a Decade Gone Mad, de Virginia Holman
  250. El retorno del rey (El Señor de los Anillos), de J. R. R. Tolkien
  251. R Is for Ricochet, de Sue Grafton
  252. Rita Hayworth, de Stephen King
  253. Robert’s Rules of Order, de Henry Robert
  254. Roman Holiday, de Edith Wharton
  255. Romeo y Julieta, de William Shakespeare
  256. Un cuarto propio, de Virginia Woolf
  257. Una habitación con vistas, de E. M. Forster.
  258. Rosemary’s Baby, de Ira Levin.
  259. The Rough Guide to Europe, 2003 Edition
  260. Sacred Time, de Ursula Hegi
  261. Santuario, de William Faulkner
  262. Savage Beauty: The Life of Edna St. Vincent Millay, de Nancy Milford
  263. Say Goodbye to Daisy Miller, de Henry James
  264. The Scarecrow of Oz, de Frank L. Baum
  265. La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne
  266. Seabiscuit: An American Legend, de Laura Hillenbrand
  267. El segundo sexo, de Simone de Beauvoir
  268. La vida secreta de las abejas, de Sue Monk Kidd
  269. Secrets of the Flesh: A Life of Colette, de Judith Thurman
  270. Selected Hotels of Europe
  271. Selected Letters of Dawn Powell: 1913-1965, de Dawn Powell
  272. Sentido y sensibilidad, de Jane Austen
  273. A Separate Peace, de John Knowles
  274. Algunas biografías de Winston Churchill
  275. Sexus, de Henry Miller
  276. La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón
  277. Shane, de Jack Shaefer
  278. El resplandor, de Stephen King
  279. Siddhartha, de Hermann Hesse
  280. S Is for Silence, de Sue Grafton
  281. Matadero cinco, de Kurt Vonnegut
  282. Small Island, de Andrea Levy
  283. Las nieves del Kilimanjaro, de Ernest Hemingway
  284. Blancanieves y Rosarroja, de los hermanos Grimm
  285. Social Origins of Dictatorship and Democracy: Lord and Peasant in the Making of the Modern World, de Barrington Moore
  286. Los nombres de la canción, de Norman Lebrecht
  287. Song of the Simple Truth: The Complete Poems of Julia de Burgos, de Julia de Burgos
  288. The Song Reader, de Lisa Tucker
  289. Songbook, de Nick Hornby
  290. Sonetos, de William Shakespeare
  291. Sonnets from the Portuguese, de Elizabeth Barrett Browning
  292. La decisión de Sophie, de William Styron
  293. El ruido y la furia, de William Faulkner
  294. Speak, Memory, de Vladimir Nabokov
  295. Stiff: The Curious Lives of Human Cadavers, de Mary Roach
  296. The Story of My Life, de Helen Keller
  297. Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams
  298. Stuart Little, de E. B. White
  299. Fiesta, de Ernest Hemingway
  300. Por el camino de Swann, de Marcel Proust
  301. Swimming with Giants: My Encounters with Whales, Dolphins and Seals, de Anne Collett
  302. Sybil, de Flora Rheta Schreiber
  303. Historia de dos ciudades, de Charles Dickens
  304. Suave es la noche, de F. Scott Fitzgerald
  305. La fuerza del cariño, de Larry McMurtry
  306. Ahora y siempre, de Jack Finney
  307. La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger
  308. Tener y no tener, de Ernest Hemingway
  309. Matar un ruiseñor, de Harper Lee
  310. Ricardo III, de William Shakespeare
  311. A Tree Grows in Brooklyn, de Betty Smith
  312. El proceso, de Franz Kafka
  313. The True and Outstanding Adventures of the Hunt Sisters, de Elisabeth Robinson
  314. Truth & Beauty: A Friendship, de Ann Patchett
  315. Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom
  316. Ulises, de James Joyce
  317. The Unabridged Journals of Sylvia Plath 1950-1962, de Sylvia Plath
  318. La cabaña del tío Tom, de Harriet Beecher Stowe
  319. Unless, de Carol Shields
  320. Valley of the Dolls, de Jacqueline Susann
  321. The Vanishing Newspaper, de Philip Meyers
  322. Vanity Fair, de William Makepeace Thackeray
  323. Velvet Underground’s The Velvet Underground and Nico (Thirty Three and a Third series), de Joe Harvard
  324. Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides
  325. Esperando a Godot, de Samuel Beckett
  326. Walden, de Henry David Thoreau
  327. Bambi, de Felix Salten
  328. Guerra y paz, de León Tolstoi
  329. We Owe You Nothing – Punk Planet: The Collected Interviews, editado por Daniel Sinker
  330. What Colour is Your Parachute?, de Richard Nelson Bolles
  331. ¿Qué fue de Baby Jane?, de Henry Farrell
  332. Cuando el emperador era divino, de Julie Otsuka
  333. ¿Quién se ha llevado mi queso?, de Spencer Johnson
  334. Quién teme a Virginia Woolf, de Edward Albee
  335. Wicked: memorias de una bruja mala, de Gregory Maguire
  336. El mago de Oz, de Frank L. Baum
  337. Cumbres borrascosas, de Emily Brontë
  338. The Yearling, de Marjorie Kinnan Rawlings
  339. El año del pensamiento mágico, de Joan Didion
  340. Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare

Poquito a poco voy volviendo a coger las rutinas del blog así que espero tener nuevas entradas dentro de poco. ¡Nos leemos!

lunes, 17 de septiembre de 2012

Semana british: Visitando casas inglesas




Uno de mis mayores placeres al visitar Inglaterra (no ya solo Londres, sino Inglaterra en general) es visitar casas de autores famosos. No solo por ver como vivían, también porque viendo una casa de cualquier época se aprende muchísimo sobre la vida en general en aquella época. Algunas están mejor en cuanto a la reconstrucción histórica, es cierto. Pero igualmente es fascinante visitarlas ¿no creéis?

En el primer viaje pudimos visitar dos casas, las dos de los escritores más famosos de Inglaterra: William Shakespeare y Charles Dickens. La primera está situada en Stratford-upon-Avon, un pueblecito idílico (al menos el centro, donde se pueden ver muchas casas construidas durante el período Tudor y donde también nació el fundador de la Universidad de Harvard) situado al oeste de Inglaterra, en una región conocida como   de los Cotswolds. Al ir por la carretera veíamos enormes campos de flores amarillas, aquellas que se utilizan para fabricar el aceite de linaza.



La casa donde nació Shakespeare, vamos la de sus padres, data del siglo XVI así que es bastante diferente de una casa victoriana. De entrada, algo que llama muchísimo la atención es el tamaño de las camas, muy cortas de largo. Y no porque fueran muy bajitos, sino porque dormían sentados rodeados de cojines para evitar ahogarse con el humo que flotaba por toda la casa. (Ahora mismo estoy leyendo En casa de Bill Bryson, que ha confirmado estas teorías sobre el humo que no se acabaron hasta la invención de las chimeneas y el cierre de los tejados.) Por otro lado, las ventanas se cerraban con postigos, algo que era muy común por lo mucho que costaban las ventanas y sus cristales.



Y algo muy curioso, es que muchos autores británicos no se han podido resistir a pasar por allí, como Thomas Hardy, Dickens o Keats, de un par de ellos hablaré más adelante. Ya en el siglo XVIII empezaron a circular por allí los primeros turistas pero fue en la era victoriana cuando se convirtió en el centro de peregrinaje que es actualmente y fue restaurada para darle un "look isabelino" adecuado.



Al día siguiente de visitar Stratford, no pudimos evitar ir a la casa de otro de los grandes escritores británicos, Charles Dickens. La guía nos recomendó no ir y acabar viendo todos los lugares típicos de la ciudad, algo que no nos convenció, como os podéis imaginar. La que conocemos como la casa de Dickens es la Dickens House Museum, ubicada en el número 48 de Doughty Street. Fue la primera de sus casas en la ciudad. Durante su infancia y adolescencia, Dickens y su familia se mudaron innumerables veces dentro de las mismas zonas: en Portsmouth y Chatham pero también al instalarse en Londres continuaron con las mudanzas: Bloomsbury, Somers Town, Camden, Hampstead... Al casarse con Catherine Hogarth, vivieron una temporada en unas habitaciones alquiladas en Furnival´s Inn antes de mudarse al 48 de Doughty Street. A principios del siglo XX, la Charles Dickens Fellowship consiguió comprar la casa antes de que la demiolieran e instalaron allí un museo donde todo está exactamente como a principios de la era victoriana. (Por cierto, que ahora mismo está de restauración hasta diciembre. Sí, sí en pleno bicentenario.)

Dickens y Catherine (y sus criados, obviamente) no estaban solos en la casa. Allí nacieron sus dos hijas, Mamie (Mary) y Kate, ya tenían a Charles Jr. y con ellos se instalaron también Frederick, el hermano de Dickens y Mary Hogarth, la hermana de ella. En realidad, en una de las habitaciones murió Mary, después de encontrarse mal en el teatro. Fue algo tan súbito que supuso un trauma para él. De hecho, fue la única vez que no pudo cumplir con su entrega y le acabó inspirando para escribir la muerte de la pequeña Nell en La tienda de antigüedades.

En total, son cuatro pisos los que se pueden visitar, sin contar con el patio trasero. En el sótano, como os podéis imaginar, está la cocina, la despensa y la habitación donde se almacenaban los vinos. Como añadido, puesto que por supuesto no estaba en la era victoriana, hay una biblioteca donde se almacenan ediciones de sus obras, no solo inglesas, también traducciones. Planta baja (además de la tienda) encontramos el comedor y una sala donde hay colgado un enorme árbol genealógico de la familia Dickens. Dos de sus descendientes son conocidos: uno de ellos es la escritora Monica Dickens, autora de One Pair of Hands. El otro es Harry Lloyd, si sois fans de Juego de tronos, le recordaréis mejor con el pelo plateado, como Viserys Targaryen. Si no, habrá que remontarse a la serie de Robin Hood de la BBC.
Volviendo a la casa, en el pasillo de la planta baja, hay también una curiosidad: una verja colgada de la cárcel de Marshalsea, la famosa cárcel de deudores donde estuvo encerrado su padre, John Dickens, y donde, en la ficción, creció la pequeña Dorrit. Y hablando de Amy Dorrit, en el patio hay una placa de la iglesia donde casó a Amy con Arthur Clenham, St. George en Southwark.



Primera planta, la sala de estar y la habitación de Mary Hogarth, allí donde murió. Vueltas y vueltas alrededor de la habitación, acompañada de dos portuguesas que también comentaban lo triste que debió ser la muerte de Mary. Vidrieras en las ventanas de las escaleras que nos muestran a personajes de varias de sus obras, preciosas. No podíamos dejar de suspirar. Y en el despacho, por supuesto, el cuadro más famoso relacionado con Dickens, "Dickens´s Dream". Un autor rodeado por todos sus personajes mientras duerme. Como siempre, acabamos jugando a ver si reconocemos los personajes.

Y así pasamos al segundo viaje. Allí solo vimos la casa de un poeta, John Keats, de quien ya hablé un poquito aquí (tendré que contaros algo más otro día y donde prácticamente no se podía andar de lo llenísima que estaba). Pero me apetece hablaros también de un rincón de Londres que no es demasiado conocido y que es un gran paseo. Además, está bastante lejos del centro. Me refiero al barrio de Hampstead y a Kenwood House, una enorme mansión al norte del parque de Hampstead Heath. Ahora mismo no estará exactamente tal y como estaba como la vimos puesto que está en restauración y no volverá a abrir sus puertas hasta este otoño. Tengo curiosidad por saber qué habrán hecho...



La casa está rodeada de jardines e incluso tiene un lago, bajando la ladera de la colina donde hasta 2005 se celebraban conciertos cada verano. Ese año se cancelaron por las protestas de los vecinos y actualmente se han vuelto a celebrar. Por cierto, si habréis visto Notting Hill reconoceréis la casa por ser donde rodaba Julia Roberts una adaptación de Henry James.

Lord Iveagh, el último propietario del palacio, lo donó al Estado, junto a una colección de arte que incluye obras de Rembrandt y Vermeer (por supuesto, mi colección de postales de Vermeer se incrementó ligeramente cuando pasé por la tienda). Ahora lo gestiona English Heritage. Cuando fuimos nosotras, había una exposición impresionante de retratos de nobles y aristócratas del reino, en particular de los siglos XVI, XVII y XVIII. Ahora mismo, con la restauración, las obras están de gira y la pintura de Vermeer está alojada en la National Gallery. Además, hubo algo que me gustó muchísimo, una colección de miniaturas. Incluso encontré algunas que en el The World of Her Novels (sobre Jane Austen) de Deirdre Le Faye, comentaba la autora que podrían parecerse a varios de los protagonistas de sus obras (en particular, creo que estaban allí Edmund Bertram, Emma Woodhouse y alguno más). Costó despegarme de aquellas vitrinas, creo que pasamos más de 20 minutos en la sala y eso que era bastante pequeña.


Una de las habitaciones que más me gustó fue, obviamente, la biblioteca, diseñada y construida por Robert Adam en el siglo XVIII de la que en esta foto que sigue solo podéis ver una parte.



Durante el último viaje, visitamos la que fue el hogar durante muchísimos años de un personaje conocídisimo en Inglaterra, Samuel Johnson, que por estos lares no es demasiado famoso. Vivió durante el siglo XVIII y es conocido por haber sido el compilador del primer diccionario de inglés. De hecho, hay un ejemplar en el desván que puedes hojear y buscar palabras al azar. Tiene referencias a textos clásicos, a Shakespeare... el doctor Johnson no era, para nada, un inculto. Por lo que he escuchado, todavía se considera a Johnson como uno de los grandes genios que ha dado Gran Bretaña.



Su casa tiene una particularidad: está situada justo detrás de Fleet Street, en pleno corazón de Londres, en una zona rodeada de edificios de oficinas y rascacielos. Pero la casita se conserva tal y como estaba en el siglo XVIII, toda de ladrillo y con un pequeño jardincito en el interior de la verja así que mirando por la ventana, puedes ver el mundo del siglo XXI mientras descansas en el XVIII. En la plaza, Gough Square, a la que se accede desde una callejuela que parte de Fleet Street, hay una estatua de su gato Hodge, al que adoraba. Era un gran amante de los gatos el Dr. Johnson.



El edificio tiene cuatro pisos, sin contar con la cocina y el baño (que son tan modernos que acaban siendo estilo XXI). La cocina no se ha restaurado porque para Johnson apenas contaba: al vivir en una zona rodeada de pubs y ser un personaje tan conocido, todos se morían por invitarle a cenar y él, que no tenía grandes ingresos, estaba encantado. Encantado de ahorrarse del presupuesto la cena ;) .

En la planta baja, además de la entrada y la tiendecita, donde compré alguna que otra postal de esas preciosas que utilizo también de marcapáginas, hay una sala utilizada como comedor. Y en el segundo piso, una habitación que hoy en día nos parece una maravilla de la ingeniería: una habitación que podía cerrarse de varias maneras según para qué se utilizaba. En la tercera planta, una biblioteca con unos pocos libros que le pertenecieron y muchas ediciones de sus obras. Se dedicó fundamentalmente a ejercer de periodista, biógrafo y crítico aunque también escribió poesía y una novela, Rasselas, que si habéis leído Jane Eyre, es la novela que lee Helen Burns la primera vez que habla con Jane.



Pero mis lugares favoritos de la casa están en el tercer piso y en el desván. En el tercer piso, a la derecha, está lo que fue el dormitorio y que actualmente es donde está colgado su testamento y donde hay un armario con vestidos del siglo XVIII para que el público se los pruebe. Pelucas blancas incluidas. Soy incapaz de resistirme a ponerme un vestido de otro siglo así que elegí un vestido azul y comprobé como las pelucas no le quedaban bien a nadie. Quedo mejor de dama del XVIII de clase media-baja. Pero no voy a colgar las fotos, a no ser por petición popular, claro.



El desván es el lugar donde Johnson hizo todo el trabajo de compilación del diccionario. Tenía una imprenta y varios colaboradores a su disposición, teniendo en cuenta que el espacio no es demasiado grande (pero sí amplio), tiene mucho mérito. En la mesa hay un ejemplar enorme del Diccionario y se puede cotillear. Además, una vitrina y una foto recuerdan que el conservador del museo durante la Segunda Guerra Mundial cedió el espacio como club social para el Servicio Auxiliar de Bomberos, algo que lo salvó de las bombas.

Y esto es todo por ahora. Todavía nos quedan muchas casas por visitar, confío en poder seguir haciéndolo en los próximos viajes.

Las fotos de la visita a la Dr. Johnson´s House son todas mías. Las de la casa donde nació Shakespeare pertenecen a la web oficial de la casa, http://www.shakespeare.org.uk/visit-the-houses/shakespeares-birthplace.html. Las que pertenecen al Charles Dickens Museum las he extraído del artículo sobre el museo en wikipedia y de la web de The Guardian www.guardian.co.uk. Por último, las fotografías del puente y el exterior de Kenwood House son mías, excepto la de la biblioteca, que hallé en http://www.offtolondon.com/kenwood-house.html y es obra del English Heriatage.

P.D. De momento, continuaré con mi hiatus.

martes, 4 de septiembre de 2012

Triste

Llevo ya una temporada difícil, cargándome mucho peso a las espaldas, sin comentarlo con nadie, sufriendo por dentro... hasta que finalmente exploté. Concretamente el martes de hace dos semanas, como algun@s visteis en Facebook. Fue una explosión, un ataque de rebeldía, algo no premeditado.

Hay muchísimas razones por las que estoy así: siento que me he quedado atrasada respecto a muchas cosas, que siento que a mi edad debería tener ya, y estoy enfurismada con el mundo, con el resto de personas que me rodean. No soy capaz de alegrarme por las buenas noticias, llevo semanas desconectada del mundo y de momento, creo que voy a seguir así. Leo vuestros blogs, al menos superficialmente y no me apetece ni dejar un comentario porque me da la sensación de que serían dañinos y escupiría veneno incluso en las noticias alegres.

Por otro lado, el verano ha sido como siempre, como todos los habituales en mi vida. En agosto, salvo días contados, ni siquiera he salido de casa así que de vacaciones ya ni hablamos. Ni playa, ni naturaleza, ni ciudad, nada... como todos los años desde que era un bebé. Y estoy muy cansada, pero sola no tengo fuerzas para cambiar nada.

Sintiéndolo mucho, voy a aparcar el blog el tiempo que sea necesario. No lo cerraré, lo echaría mucho de menos y además tengo muchos borradores a medias... pero necesito descansar un tiempo. Necesito tranquilidad, silencio, ánimo... en fin, necesito voluntad y no consejos fríos que me digan una y otra vez lo mismo.

Y esta entrada se queda sin imagen. Me dedicaré a la lectura, a trabajar y a descansar. Iré subiendo a la lista de Lecturas del 2012 los libros que vaya leyendo y los retos se irán actualizando así si todavía queréis saber que leo, allí lo encontraréis.