miércoles, 28 de marzo de 2012

"Oh, estrella resplandeciente"

En contra de lo que yo pensaba, la última entrada os ha gustado mucho y como os prometía, igual que Sherezade, contaros qué autor me tenía atrapada ahora. Y sin saberlo he coincidido (casi) con el Día de la Poesía y creo que en Facebook ya lo he comentado.


Estoy hablando de John Keats. Hace solo una semana, acabé de ver (¿os acordáis del meme?) Bright Star. Y al acabarla, no fui capaz de despegar mis ojos y oídos de la pantalla. Ben Whishaw recita la Oda a un ruiseñor.   No fui capaz de detener los créditos y escuché hasta el final, con los ojos cerrados. Después la escuché traducida al castellano y al catalán. Una maravilla.



La película me ha hecho recordar el viaje a Londres del años pasado. Subimos a Hampstead y visitamos la casa que John Keats compartió con los Brawne. La poesía no es uno de mis géneros favoritos pero con Keats tengo una conexión especial desde que, hará muchos años, compré un volumen de poemas de los románticos ingleses. Aquellas colecciones de quiosco, en tapa dura, con todos los clásicos que debe tener una biblioteca.
Y como soy una compradora compulsiva, me llevé de Keats´Grove un libro con imágenes y cartas de lo que fue su vida en aquel lugar. Y ahora mismo tengo en las rodillas "Londres", un pequeño libro de ensayos sobre la ciudad que Virginia Woolf le dedicó a principios de los años 30 y en el que nos hace visitar la casa de Keats. Ahora mismo estoy rodeada de Keats, ya lo veis.

El texto de Virginia Woolf me ha invitado a regocijarme en aquella visita a Hampstead:

"Si cada casa tiene su voz y cada lugar su estación, es preciso concluir que en Hampstead siempre es primavera". Cierto es que la vi en mayo pero soy incapaz de imaginar la casa en otra estación. Tengo la sensación de que los árboles que la rodean siempre están en flor, que las margaritas crecen sin control en el jardín, los bancos llenos de lectores...


"Sus casas [de Hampstead] son como limpias cajas, cual las que se ven ante el mar en Brighton, con tribunas salientes, balcones, y tumbonas en las galerías exteriores. [...] Los colores dominantes son pálidos azules y rosados, que parecen armonizar con el mar azul y la arena blanca; [...] incluso en el siglo XX esta serenidad sigue imperando en Hampstead. Sus ventanas siguen dando a valles, árboles y lagunas, a perros que ladran, a parejas que pasean alegremente cogidas del brazo y se detienen ahí, en lo alto de la colina, para contemplar las distantes cúpulas y agujas de Londres, tal como alegremente paseaban y se detenían a mirar, en tiempos de Keats. Sí, ya que Keats vivía al final de la calle, en una blanca casita rodeada de una empalizada. Casi nada ha cambiado desde entonces."



John Keats es uno de esos románticos que "rompen" el mito de los románticos. Muchos tienen una imagen muy triste que no se corresponde con la realidad. Muy parecida en todos ellos. Melancólicos, lánguidos, con una mala salud crónica que son casi incapaces de salir de casa. Imaginan, sueñan, lo plasman en sus poemas, siempre escritos con una caligrafía apresurada y mueren muy jóvenes. Vale, sí, Keats murió joven. Pero igual que Lord Byron o Shelley, no creo que gozara de mala salud, como mínimo, hasta los últimos meses de vida.

Leyendo sus cartas, descubres lo vital que era: una persona generosa que cuidó hasta el final a su hermano pequeño, Tom, de la tuberculosis; alegre, cariñoso, solo hay que leer los mensajes que en las cartas a Fanny Brawne les daba a Sam y Tootles, la confianza que todos los que le conocían en su talento, su faceta viajera... Sé que he leído poco de él pero es un autor de esos pocos a los que llegas no por su calidad literaria, que la tiene por supuesto, sino por su calidad humana. Igual que Charles Lamb, por ejemplo.

Ahora que ha llegado la primavera, lo único que tengo ganas de hacer es leer en un parque, rodeada de verde. Y por supuesto, a Keats.


martes, 27 de marzo de 2012

Un meme en 30 días. Día 19

Día 19. Una película que es tu placer culposo

Como no me ha dado tiempo estos días de acabar la entrada sobre el autor "misterioso" que prometí hace unos días, voy avanzando con el famoso meme que empecé hace semanas.
Guilty pleasures, mmm... Lo cierto es que considerando lo que me gustan las películas de época, mis películas "guilty pleasure" (así, en inglés) son algo raras. Una de ellas es El último gran héroe (The Last Action Hero) con Arnold Schwarzenegger de protagonista. Es una de esas películas metacinematográficas, no sé si la palabra existe, vamos, de cine dentro del cine, con todos los tópicos de una película de acción pero con mucho sentido del humor. Además, para los buenos anglófilos hay algún que otro aliciente: Joan Plowright de profesora de inglés del protagonista o Charles Dance (Tulkinghorn en Bleak House, el director de aquella delicia de pelicula que era Ladies in Lavender donde a Judi Dench se le caía la baba con Daniel Bruhl) de malo malísimo. O esta escena en particular...





Otra de mis películas raras que nunca asociarías conmigo es "Los supercamorristas" con Jackie Chan vendiendo comida china en el Pueblo Espñol de la Barcelona de los 80, me hace reír ver a Jackie Chan dando instrucciones para atravesar el Eixample y llegar a la Via Laietana. Hay alguna otra de Jackie Chan que también me hace reír muchísimo pero soy incapaz de recordar los títulos.



O el mismísimo Terminator. O Battle Royale, Zatoichi... Hay tantas... pero es que tengo una vena muy friki que pocas veces ha salido aquí.

sábado, 24 de marzo de 2012

Todos mis amigos están muertos

No os lo toméis al pie de la letra. Es el título de uno de los últimos libros ilustrados que he leído y que me daba pena dejar pasar.
Veréis: este año estoy leyendo bastantes cómics y libros ilustrados, de ahí que mi contador se mueva tan deprisa. Muchos de ellos, como ya comenté en el anterior post, se quedan sin comentario porque me sabe mal destripar la historia y explicar más de la cuenta. Se me ha ocurrido poner una imagen de la portada y en tres frases como máximo explicaros algo de la historia. No serán las palabras que pone la editorial, prefiero hablar con mis propias palabras.



Todos mis amigos están muertos. Humor negro. Real como la vida misma. Me recuerda a la historia de los Conejitos Suicidas.

martes, 20 de marzo de 2012

Divagando sobre libros...




Me da la sensación de que cada vez escribo menos sobre libros, que era la idea principal cuando creé el blog. Quizá no reseñar libros, todos los libros que leía, explicar los pros y los contras y darles una nota. Nunca he sido capaz de otorgar una nota exacta, además, soy muy consciente de que una nota puede ser muy subjetiva: lo que me ha entusiasmado a mi, a otra persona puede dejarle muy frío. Recuerdo el caso de Nunca me abandones, por ejemplo.

Mi idea al escribir una reseña es aquella que habéis estado viendo: escribir sobre un libro que me inspire a escribir. No puedo escribir sobre todo lo que leo, hay libros que perderían la gracia si los comentara demasiado ("The Twelve Days of Christmas", un librito ilustrado por Quentin Blake sobre el villancico de Los doce días de Navidad). De otros tengo que escribir en el momento adecuado, que de momento, no ha llegado. Me refiero a Balzac o a la entrada pendiente sobre "La prima Phyllis" de Elizabeth Gaskell, libros que me gustaron mucho y que no sé como enfocar a la hora de hablar de ellos.

A pesar de lo poco que hablo de ella aquí, sabéis que me gusta muchísimo la literatura clásica, no solo la del siglo XIX, también la de siglos anteriores, en particular, el XVIII inglés, todo un pozo de sorpresas, inteligentes, divertidas y desternillantes, en muchas ocasiones. Me gustaría mucho hablar más de este tipo de obras, recuperar lecturas que hice hace mucho, comentarlas y ¿recomendarlas? Claro que sí. Hay muchas de ellas que merecen ser leídas a pesar de que hoy en día cuesta mucho más leer una obra anterior al siglo XIX. Leyendo a Vargas Llosa, que me tiene absorbida ahora, me he dado cuenta de esto con ejemplos concretos.

Hace tiempo, creé una sección, Libros para leer y releer, donde precisamente quería comentar esos libros a los que disfruto volviendo pero que se ha ido quedando por el camino. No me pasará eso con aquella de Ingleses eminentes, de la que preparo nuevas entregas que me cuestan de escribir y retocar.



Este año está siendo muy variado en lecturas: leo de todo e intento variar la procedencia de los autores. Pero lo cierto es que para mi, leer una obra inglesa: una obra de Shakespeare, una novela de Sterne, un cuento de Dickens, sea del siglo que sea, siempre se acercará mucho a estar en casa.

Y después de toda esta charla que os he dado, tengo que decir que la entrada tenía otro nombre. Iba a hablaros sobre un autor al que estoy muy entregada estos días (es la mejor palabra para describirlo) pero he empezado a divagar y divagar. En la próxima entrada sabréis quién es. Alguien muy apropiado para esta primavera, a pesar de que a Helene Hanff lo encontrara demasiado sentimental.

Y para acabar, algo de música. ¿Qué os parece Patti Smith, cantando en pleno Foyles "Because the night" a capella? Una librería es un mundo lleno de sorpresas...





P.D El primer cuadro es "Katie Lewis" de Burne-Jones; el segundo es una mujer leyendo, obra de Kuniyoshi Utagawa. 

domingo, 18 de marzo de 2012

Un meme en 30 días. Días 17 y 18

Día 17. Una película  que te hubiera gustado vivir

Llevo días y días pensando, intentando dejar solo una en la lista pero es imposible. Quisiera estudiar en Hogwarts, acompañar a la compañía del Anillo en su viaje a Mordor, vivir en el Montmatre de Amélie, acompañar a Lucy Honeychurch en su viaje a Florencia, mudarme con las Dashwood a aquella casita, vivir en el Manhattan de Woody Allen, salir de una pantalla de cine como Jeff Daniels en La rosa púrpura del Cairo, bailar con Gene Kelly en una noche lluviosa, soñar que volvía a Manderley, cantar Tonight en una escalera de emergencia... No puedo decir una película sola, he querido estar en el 90% de las que he visto y me han emocionado de verdad.



Día 18. Una película con la que te sentiste identificado.

Curiosamente, las dos películas con las que más me he sentido identificada son francesas. Una es Amélie, que supongo que conoceréis todos, y la otra ya es antigua y los que no tengáis una vena un poco cinefila no conoceréis. Es "Cléo de 5 a 7" de Agnes Varda. La historia de una cantante que tiene que recoger los resultados de unos análisis. Parece que serán malas noticias pero en unas horas pueden ocurrir muchas cosas...



Y para acabar, algo de Amélie. Quizá la escena en que más identificada me he sentido (en versión abreviada).

 

viernes, 16 de marzo de 2012

La fórmula preferida del profesor, Yoko Ogawa

Una lectura que tenía pendiente desde hacía mucho, es la de La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa. Quizá conozcáis la fórmula: se publica un libro, oyes hablar de él, quieres leerlo y lo compras, lo sacas de la biblioteca o lo que sea. Pero el libro languidece en un rincón hasta que un día te acuerdas de él. Esto es lo que me ha pasado con esta novela. Pero gracias a Isi y su lectura conjunta, el libro pudo salir de la wishlist. Y lo único de lo que me arrepiento es que se haya pasado tanto tiempo en el limbo.



La fórmula preferida del profesor me ha entusiasmado. Tenía dudas al momento de empezarlo, como otros, puesto que las matemáticas, un tema presente en todo el libro, no me entusiasmaba mucho. Pero han sido superadas con creces.


"Mi hijo y yo le llamábamos profesor. Y el profesor llamaba a mi hijo "Root", porque su coronilla era tan plana como el signo de la raíz cuadrada."

Así es como Yoko Ogawa nos introduce en la historia. De repente nos encontramos en un pequeño despacho, junto a tres personas, los tres protagonistas, concentrados en resolver "qué magia es la que coloca los números bajo el símbolo de la raíz cuadrada". Magia, matemáticas... la idea me ha trasportado desde el principio a Los viajes de Gulliver, donde había una isla voladora donde las matemáticas y la geometría sonaban tan perfectos como una buena pieza musical.


"- [...] Si hubieran sido descubiertos por nosotros, nadie tendría tantas dificultades, y los matemáticos no harían falta siquiera. Nadie fue testigo presencial del nacimiento de los números. Cuando nos dimos cuenta, ya estaban ahí. 
- Por eso las personas inteligentes están dale que dale para entender su mecanismo, ¿verdad?
- Nosotros, los seres humanos, somos demasiado estúpidos para haber creado los números."

En fin... volviendo al Japón de los años 90, previos a los Juegos Olímpicos de Barcelona, nos encontramos con estos tres personajes, el profesor, su asistenta y su hijo. El profesor perdió la memoria en un accidente de coche durante los años 70 y su memoria es incapaz de funcionar más allá de 80 minutos. Su asistenta es una madre soltera que ni siquiera ha llegado a los 30 años y que está sola en el mundo junto a su pequeño hijo Root. Los tres son el motor de la historia y en su historia les vemos evolucionar y crecer, pero también esforzarse y luchar. Las matemáticas son la ¿excusa? para ver a través de ellas sus relaciones y su espíritu. A pesar del poco tiempo que he tenido para leerla, se me ha hecho muy rápida porque no cuesta nada meterse en ella gracias al lenguaje que emplea Ogawa, sencillo, directo y a la vez, poético. En esto es muy japonesa. Igual que en la obsesión de Root y el profesor con el béisbol, el deporte nacional de Japón.

Si tuviera que escoger a uno de los tres protagonistas, me quedaría con Root sin dudarlo. Root me parece un amor. Un niño pequeño, que crece casi solo, pero que como su madre, es despierto e inteligente. Si ella fue una niña que aprendió enseguida a cuidar de si misma, Root aprende a hacerse adulto gracias a su relación con el profesor. Recuerdo sobre todo aquella escena en la que se da cuenta del desconcierto del profesor cuando le menciona que uno de sus jugadores favoritos de béisbol ya se ha retirado.

Incluso la dedicación del profesor por las matemáticas ha hecho que me entraran ganas de tomar notas e incluso como la protagonista, he pasado un tiempo intentando buscar la solución a los problemas que se plantean en el libro. Quien lo diría de alguien a quien no le gustaban demasiado las matemáticas (aunque sí hacer cálculos como los de la novela)...

Y una última frase, que me ha gustado en especial porque relaciona las matemáticas con una de mis pasiones, la arqueología:


"Efectivamente, es un descubrimiento. No es una invención. Es como excavar y sacar de debajo de la tierra teoremas que ya existían mucho antes de que naciera, sin que nadie haya detectado su existencia. "

Aquí tenéis una lista del resto de participantes en la lectura y sus reseñas:

- Reseña de M.
- Reseña de Korua-do
- Reseña de Patricia
- Reseña de Laky
- Reseña de Raquel
- Reseña de Deigar
- Reseña de Carol
- Reseña de Ana
- Reseña de Lourdes
- Reseña de Margari
- Reseña de Carmen
- Reseña de Montse
- Reseña de Asun
- Reseña de L. 
- Reseña de Loque
- Reseña de Marina
- Reseña de Lupa
- Reseña de Pablo
- Reseña de Tatty
- Reseña de Lammermoor
- Reseña de Cartafol
- Reseña de Soledad
- Reseña de Luisa
- Reseña de Isi

martes, 13 de marzo de 2012

Releyendo a Helene Hanff




Hace unos días volví al número 84 de Charing Cross Road. Metafóricamente hablando, claro. Nada me gustaría más que ir a Londres este año, con el bicentenario y los Juegos Olímpicos.

Para el Día de la Mujer Trabajadora no tenía pensado hacer ninguna entrada en especial ni ninguna lectura. Sigo pensando que celebrar este día sigue siendo muy importante, no se puede ignorar a la ligera puesto que las mujeres no estamos igual de consideradas que un hombre. En fin... leyendo vuestras entradas se me ocurrió bajar un libro de la estantería, uno que no leía desde hacía mucho y que realmente me apetecía.



Seguro que much@s lo habréis leído pero para los que no lo conozcan, os contaré que es la correspondencia que mantuvo Helene Hanff, una escritora y guionista de Nueva York, aficionada con una inclinación por los libros propia de un anticuario, como ella misma dice. Un día, tropieza con el anuncio de una librería londinense donde venden libros de segunda mano y de anticuario. Así, con una pequeña carta en la que pide unos cuántos libros, inicia una correspondencia de varios años con los libreros que en ella trabajan, en especial con Frank Doel.

Lo cierto es que el libro me llamaba desde hacía un tiempo, puesto que en los últimos años he leído algunos de los libros que Helene pide a Frank Doel que le consiga. Tristram Shandy lleva un tiempo en mi mesita de noche, el diario de Sam Pepys es una lectura que quiero retomar cualquier día, los Ensayos de Elia están en la estantería esperando su turno, Jane Austen es una habitual, El viento en los saúces es uno de mis libros favoritos... Qué pena que a Helene no le guste John Keats, con el que desde hace unos días, estoy viviendo prácticamente un "affaire". Sí, por fin he visto Bright Star. Pero ese no es el tema.

Helene Hanff es una mujer trabajadora, que intenta ganarse la vida con lo que escribe y tiene poco, pero, a la vez, mucho que compartir. Un detalle que me hace disfrutar más el libro es la generosidad de Helene y cómo desde su casa, se gana el corazón de todos los que trabajan en la librería, gracias a enviarles comida a través de un catálogo, sus cartas llenas de humor y energía... Solo hay que ver en la película la visita de Frank a uno de los libreros más mayores, George Martin, y como se emociona éste al escuchar que hay carta de la querida señorita Hanff.

Vi la película otra vez después de acabar la novela: a pesar de lo purista que suelo ser si veo una adaptación justo después de haber acabado el libro, con 84... no me pasa nunca. Los actores están fantásticos y Anthony Hopkins, en particular, está maravilloso interpretando a Frank, en especial su mirada cuando Helene le comunica que no podrá ir a Londres para la Coronación.



En el viaje a Londres del año pasado, volví a pasar por delante del número 84, esta vez, gracias a una casualidad: el autobús que baja de Hampstead tiene parada justo en la puerta del número 84. Y yo que pensaba que no nos daría tiempo...

En fin... quien pudiera salir del 84 de Charing Cross Road con una bolsa bien cargada de libros.



P.D. En la fotografía que he tomado hay las dos ediciones que tengo de la novela, una en catalán y la otra en  inglés. En realidad, he leído las dos, unas cartas de aquí, otras de allá... las dos se merecían la foto.

domingo, 11 de marzo de 2012

Un meme en 30 días. Días 15 y 16

Día 15. Una película de tu infancia

LA película de mi infancia es Furia de titanes. Por supuesto, la original que se estrenó el año en que yo nací. De pequeña "obligaba" a mi madre a verla cada día, una y otra vez. Creo que llegue a verla una vez al día durante medio año. Me sabía los diálogos e incluso los gestos de los personajes. Despertó en mi muchos amores: el amor por los búhos (tengo uno exactamente igual a Bubo en la cabecera de la cama),  por la mitología griega y por los actores ingleses. Sí, solo debo decir que Zeus estaba interpretado por Laurence Olivier y Tetis era Maggie Smith.






A mi madre se le revuelve el estómago al ver a Medusa aún hoy. No ha querido verla más. Pero mi hermano y yo seguimos viéndola de vez en cuando. Él no llego a sufrir la obsesión ;)


Día 16. Una película de tu actor / actriz favorito.

La gran mayoría de mis actores y actrices favoritos son británicos. Así que aquí toca la película que reúne a una gran mayoría de mis actores favoritos. Sentido y sensibilidad: Kate Winslet (que lo es desde que fue Marianne Dashwood), Emma Thompson y Alan Rickman. Aquí dejo un fragmento de su banda sonora, compuesta por Patrick Doyle.



Pero también quiero enseñaros otras de mis películas de mis actores favoritos que no son tan conocidas o que, por un motivo u otro, me gusta compartir:

- El invitado de invierno. En ella aparecen Emma Thompson y su madre, Phyllida Law. Como curiosidad, es la única película que ha dirigido Alan Rickman.




- Expiación, por Romola Garai. He encontrado un video precioso de la película, un montaje diferente con música de Hans Zimmer.



- Una familia con clase, con Colin Firth. Además está basada en una obra de teatro de Noel Coward, a quien descubrí hace pocos años. Tengo pendiente todavía leerla.
Para variar un poco, cuelgo uno de los temas de la banda sonora, que aparece al final de la película y que cantan Ben Barnes, Jessica Biel y Colin Firth.

viernes, 9 de marzo de 2012

Las calles de arena, Paco Roca

Es una verdad absolutamente reconocida que cuesta muchísimo hablar sobre algo que nos ha emocionado, sea un libro, una película o los 5 goles que marcó Messi en la Champions el otro día.

Eso es lo que me ha pasado con Las calles de arena, de Paco Roca. Lo devoré en una tarde, igual que hago con todos mis comics, pero he sido incapaz de desprenderme del poso que me dejó. Lo he llevado conmigo mucho más tiempo del que disfruté de su lectura. Hoy mismo lo he vuelto a releer por encima y he sentido una sensación extraña: de reconocimiento de la historia, la había interiorizado. Ésta será una reseña corta pero espero que pueda ser capaz de enseñaros todo lo me ha transmitido.



En fin, empecemos por el principio: cogí de la biblioteca Las calles de arena en parte porque no paro de escuchar cosas buenas de Paco Roca, en parte Arrugas, en parte Memorias de un hombre en pijama. Así que fui a la biblioteca buscando sobre todo el segundo pero lo único que encontré fue Las calles de arena. "No importa - me dije- probaré con éste". Nada más llegar a casa empecé a leerlo y desde el principio conecté con la historia.

Las calles de arena empieza con un hombre que llega tarde a una cita. Una cita importante, pues él y su novia van a irse a vivir juntos y tienen cita en el banco para firmar los papeles de la hipoteca. El tiempo se le echa encima y decide acortar metiéndose en el barrio histórico de la ciudad. Una vez allí y con el tiempo justo, se pierde. Da vueltas y más vueltas hasta que al fin encuentra una pequeña pensión donde le ofrecen una habitación. Una habitación que se convertirá en su hogar el tiempo que permanezca allí.
La pensión está repleta de habitantes curiosos que repiten una y otra vez sus patrones: desde el hombre que quiere salir de viaje pero nunca lo hace porque está convencido de que algo le falta, la chica que escribe cartas a todos los vecinos, el cartógrafo que nunca sale de casa (aquí una referencia a El principito: ¿recordáis al geográfo que esperaba que aquellos que llegaran a su planeta le explicaran sus viajes para dibujar sus mapas?) o un científico que atesora recuerdos de todos los momentos de su vida.

La historia tiene muchos ecos literarios que me llegaron a medida que iba leyendo: de la literatura fantástica, de terror (Kafka habría encajado muy bien en la historia) pero a la vez tiene un punto que la convierte en una historia apta para soñadores.

Buscando por You tube, he encontrado un vídeo donde Paco Roca explica cómo surgió la historia de Las calles de arena. No hay ningún spoiler importante.




miércoles, 7 de marzo de 2012

Hilvanando pensamientos (I)

Creativa, así es como estoy estos días. Pienso en el blog y se me ocurren secciones nuevas, libros de los que quiero hablar, historias que contar... Incluso el célebre viaje a Londres (del año pasado) volverá en unos días. Pero de momento me lo voy a tomar con calma e iré incoporando todas las ideas que se me ocurren poco a poco.

Una de ellas es la de viajar a través de los pensamientos. Me explico: muchas veces escuchamos algo que nos remite a otra cosa, pero con el que, a veces, rescatamos un recuerdo que permanecía perdido en nuestro subconsciente. Algo así me pasó ayer así que pensé "¿Por qué no lo escribo en el blog?"

De Cataluña a Francia pasando por México.

Con motivo del centenario de Pere Calders (que ya comenté aquí), en las bibliotecas de Barcelona han organizado un ciclo de conferencias sobre su vida y obra titulado "El gran Calders". En la de ayer trataban el exilio mexicano de Calders y lo mucho que influyó en su obra.
Pere Calders tuvo que exiliarse después de la Guerra Civil a causa de su filiación republicana, como muchos otros intelectuales. Él eligió México, que acabaría teniendo muchísima importancia en su obra, no solo como inspirador, también como lugar de maduración de su obra.

Hablando sobre sus "cuentos mexicanos", hemos llegado a una de sus novelas cortas más conocidas, Aquí descansa Nevares. Seguramente será mi próxima lectura suya. Habla sobre la miseria y sobre cómo a veces se vive mejor en lugares que no parecen destinados a los vivos, como los cementerios.

Y, de un salto, he pasado de los cementerios mexicanos a los franceses. El año pasado, viajé a la Francia medieval de la mano de Phillipe Àries a través de su libro "El hombre ante la muerte" donde en un capítulo habla de lo superpoblados que llegaron a estar los cementerios durante en la Edad Media. Y me refiero a los vivos. Centenares de personas se instalaron a vivir entre las tumbas. Formaron pequeños pueblos que además de residencia, servían como lugar de reunión, lugar de culto (las misas se celebraban en medio del cementerio), daban asilo en caso de invasión o guerra, etc. Incluso Ariès llega a comentar que las fosas comunes permanecían abiertas hasta que se llenaban, imaginaos el olor... También se construyeron hornos comunitarios, muy cerca de las famosas fosas abierta que os he mencionado.

Para acabar el viaje, he enlazado con una ranchera escrita por Chava Flores que pusieron al final de la sesión, relacionando la forma de reírse de la muerte tan típica de los mexicanos con el espíritu de los cuentos  mexicanos de Calders. El título, Cerró sus ojitos Cleto.




Cada vez que la escucho no puedo dejar de reír con la última estrofa.

domingo, 4 de marzo de 2012

Un meme en 30 días. Días 13 y 14

He decidido ir más rápido con el meme porque si no, se hace muy pesado. Hoy tocan dos días seguidos:

Día 13. Una película que te hizo enojar

Sin dudarlo... Oliver Twist versión 2005. La de Roman Polanski. Suerte que no fui a verla al cine porque me habría marchado y pedido indignada que me devolvieran el dinero.
Tengo una relación peculiar con Polanski: tiene películas que me encantan (El pianista, Piratas), otras que me aterrorizan (El baile de los vampiros, La semilla del diablo), otras que todavía no he visto. Nunca me suele dejar indiferente. Pero con su versión de Oliver Twist nunca he podido: me parece indignante y eso que llevo muchas versiones de la película a cuestas. Pero no creáis que los actores estén mal: es el guión, los cambios, la simplificación de la historia lo que me hace rechinar los dientes.
Pero en el último minuto, la película se salva porque Polanski reproduce esta ilustración de Cruikshank en la cárcel.

Si tengo que recomendar alguna adaptación de Oliver Twist, me quedo con la de 1948, con David Lean como director y Alec Guiness como Fagin. O la versión muda de 1922, con Jackie Coogan (el niño de The Kid de Chaplin, haciendo de Oliver). Esta última está entera en youtube (cortesía del British Movie Drama), pero aquí coloco un pequeño video con una de las escenas más tristes de la historia. 



Día 14. Una película que no terminaste de ver, pero quieres hacerlo. 

Normalmente o acabo de ver una película o renuncio a verla para siempre (qué lapidario ha sonado esto). Pero con Bright Star me ha pasado. Llevo desde que fui a la casa de John Keats en mayo del año pasado intentando verla pero siempre lo voy retrasando. Ahora que por fin la he comprado, ya ha llegado la hora. 

viernes, 2 de marzo de 2012

Un meme en 30 días. Día 12

Día 12. Una película que te hizo llorar

En esta no he tenido muchas dudas. Amén, de Costa-Gavras. Durísima y con la que no pude evitar llorar con su parte final. Recuerdo que lloré en el cine, salí la última de la sala para poder recuperarme, ir al tocador (qué fina soy) para arreglarme un poco, salir a la calle y volver la imagen a mi mente. Total, que empecé a llorar otra vez en plena calle. Al llegar a casa, venga a llorar más. Y a día de hoy, si recuerdo la película me entran ganas de llorar. Han pasado 10 años pero si me hablan de esta película, me convierto en una fuente.

Os dejo el trailer. Tranquil@s, que no os pasará como a mi. El trailer insinúa más que enseña. No hay nada explícito...



P.D. Llevo unos días desaparecida de mi propio blog. Los comentarios que me habéis dejado sobre la biografía de Jane Austen son muy interesantes. Mañana los comentaré, no puedo dejarlo pasar.