lunes, 5 de noviembre de 2012

La plenitud de la señorita Brodie, Muriel Spark


Y, por fin, aquí llega la reseña de la señorita Brodie. Así, a secas, porque ella y sus alumnas se han convertido en parte de mi vida estos días, solo espero que su plenitud no me influya tanto como lo hace en la novela.

¿Por dónde empiezo? Había leído algunas cosillas de Muriel Spark antes de ponerme con la que es su obra maestra y lo cierto es que no estaba muy convencida. El primer libro de ella que leí fue Los impostores (Aiding and Abetting) y salí de la experiencia bastante asqueada. Un principio muy prometedor se desinflaba y llegaba a la confusión... pero aún tenía esperanzas con la autora puesto que siempre he oído que tiene libros muy buenos y otros que no lo son. Solo tenía que encontrar el bueno...

La plenitud de la señorita Brodie se cruzó conmigo una tarde en la biblioteca cuando había ido a buscar otro libro. Vino conmigo, imagino que en parte porque en los últimos meses arrastró conmigo una preferencia por leer clásicos del siglo XX y en parte porque últimamente visito demasiado las estanterías de la letra S. Tan solo llegar a casa algo me dijo que la comenzara ya y a ello me puse.

La señorita Brodie tiene un método educativo muy peculiar: enseña a las niñas a partir de sus propias experiencias, tanto emocionales como amorosas. Eso sí, siempre con el libro de historia abierto por si acaso aparece la directora por el aula. Para ella, la educación consiste en "extraer" lo que ya existe en el interior de cada niña (algo muy socrático, por cierto). Es culta, adora Italia (en especial, su arte y a Mussolini) y proporciona a las niñas una educación muy libre. Pero, a pesar de todo, la señorita Brodie es muy estrecha de miras: no permite a las chicas que estudien la rama moderna de secundaria porque ella misma no entiende de matemáticas ni de ciencias, ni es capaz de valorarlas. Para ella, las chicas son material moldeable a su manera de hacer y de ser. Ve a través de ellas y las manipula a su antojo. Como me dijo el otro día una amiga, puede ser una sátira del fascismo. Pero a pesar de todo, la señorita Brodie es incapaz de adivinar lo que les deparará el futuro a ella y a sus niñas. Lo malo es que quiere creer que puede dominarlo todo.



En fin, la señorita Brodie se construye a medida un grupo de niñas a las que influir para convertirlas en "la crème de la crème". Al contrario que la profesora, las chicas están descritas de una manera que las hace parecer planas. Por ejemplo, la autora suele repetirnos la característica más llamativa de cada una de las chicas: irascibilidad, aura sexual, etc. puesto que no acertaremos a recordar el nombre y algo más de ellas. En cambio, de una de ellas, Sandy (parece que haya leído la novela en el momento en que este nombre vuelva a estar de moda), la más ingeniosa e imaginativa de todas, ejerce de punto de vista, aunque no de narradora. Sandy escribe cuentos y novelas centradas en la vida amorosa de la señorita Brodie cuando es una niña (también lo hace con el señor Rochester de Jane Eyre) durante su infancia y a medida que va creciendo, comienza a ver aspectos que no le gustan de su profesora, en especial, en su forma de ser y en la lealtad que le deben. Sus pequeños ojos, que entrecierra cuando observa a alguien en particular, pronto empiezan a ver más... más de la relación de la señorita Brodie con los dos únicos profesores de la escuela: Gordon Lowther, el profesor de canto, y Teddy Lloyd, el de dibujo.

Algo que sorprende pero que, a la vez me atrajo de la novela, es la forma particular en que Spark nos narra la historia: el tiempo va y viene, en un párrafo las alumnas pueden ser niñas mientras que en el siguiente son adultas que recuerdan aquellos momentos o pueden conversar con una señorita Brodie ya jubilada que continúa obsesionada por descubrir quién la "traicionó". Sabe que fue una de sus alumnas. Al cabo de un momento, volvemos a la infancia. Todo esto sin que a Muriel Spark le tiemble el pulso ni pierda en ningún momento un tono de comedía algo cruel. Y de paso, nos describe unas escenas espectaculares del Edimburgo de los años 30 que hace que te entren ganas de coger un avión ahora mismo. Teniendo en cuenta mi experiencia con novelas y películas  ambientadas en la ciudad, mi visión se reduce al Edimburgo de entre los años 30 y 50.

Y después de todo lo que os he explicado de la señorita Brodie, me han quedado ganas de ver la película. Lo malo es que no la encuentro en ningún sitio. La protagonista es Maggie Smith (con 40 años menos) y en el reparto están Robert Stephens, uno de sus maridos y el padre de Toby Stephens (uno de los mejores señores Rochester de la historia) y Gordon Jackson, actor del que nunca soy capaz de recordar el nombre pero que siempre digo: "¡Es el señor Hudson!" (de la famosísima serie Arriba y Abajo o Upstairs, Downstairs). Los que me conozcan de toda la vida sabrán lo obsesionada que estaba yo con esta serie a los 14 años, cuando todos eran adictos a Expediente X o a otras series más moderna. Siempre voy a la contra...



Ahora ya tengo en las manos otra de sus novelas, "El asiento del conductor", ¿será otra señorita Brodie o un impostor? Espero que lo primero.

12 comentarios:

  1. Desde que publicaste el primer párrafo quedé prendada de este libro, pero en argenitna no se consigue. Quedó anotado en mi libretita para algun encargo a España o hallarlo en librería s de viejo o biblioteca. Tengo debilidad por las historias de internados, escuelas, etc.

    ResponderEliminar
  2. Con qué ganitas me dejas de leer este libro. Apuntadísimo y voy también a buscar la peli, que me dejas con curiosidad.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Me gusta Muriel Spark. Siempre me ha parecido que tiene muchos mensajes directos en sus novelas, aunque ha veces parezca que se sale un poco de madre. Gracias por la reseña. Voy a buscar este libro.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Le tengo mucha curiosidad a esta autora y este libro es uno de los que más me llamaba la atención. Me has dejado con muchísimas ganas de leerlo. Tiene muy buena pinta.

    Un beso!!

    ResponderEliminar
  5. Pues yo tengo en casa Las señoritas de escasos medios, que intuyo con un "espíritu" similar al de esta otra que nos has traído hoy...
    Besines,

    ResponderEliminar
  6. Hace tiempo que tenía ganas de leer algo de Muriel Spark y este libro que comentas parace muy buena opción así que lo apunto junto a 'Las señoritas de escasos medios'. Y qué pena la cantidad de pelis antiguas que no hay manera de recuperar!

    ResponderEliminar
  7. Una recomendación muy tentadora, aunque dice Valeria, tal vez difícil de conseguir salvo en alguna vieja biblioteca de las que suelo ir.
    Veremos si la fuerza me acompaña :)
    Besos.

    ResponderEliminar
  8. No sabía que había libro de esta peli!!! =)
    Apuntado queda =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  9. Lo desconocía por completo, y me ha encantado la reseña, este es de los que me gustan, gracias por descubrirmelo!! Un besote!!

    ResponderEliminar
  10. Con lo mucho que me gusta Muriel Spark (mucho, mucho, mucho), no es esta su obra preferida para mi. Me gusta, desde luego, pero no em llena tanto como otras, no me rio tanto como otras, no me da tanto que pensar como otras.
    Quizá Miss Jane Brodie y yo no conectamos tan bien como pasa con casi todo el mundo que lo lee.
    Coincido plena, definitiva y absolutamente en lo de "Aiding and Abetting". Fue una de las pocas experiencias aburriiiiidas que he tenido con esta escritora.
    Personalmente (pero esto es muy personal, ya lo verás), prefiero "El asiento del conductor" antes que Brodie. De hecho esa novela es una de mis tres favoritas de Spark.
    Espero que te guste.

    ResponderEliminar
  11. Con lo mucho que me gusta Muriel Spark (mucho, mucho, mucho), no es esta su obra preferida para mi. Me gusta, desde luego, pero no em llena tanto como otras, no me rio tanto como otras, no me da tanto que pensar como otras.
    Quizá Miss Jane Brodie y yo no conectamos tan bien como pasa con casi todo el mundo que lo lee.
    Coincido plena, definitiva y absolutamente en lo de "Aiding and Abetting". Fue una de las pocas experiencias aburriiiiidas que he tenido con esta escritora.
    Personalmente (pero esto es muy personal, ya lo verás), prefiero "El asiento del conductor" antes que Brodie. De hecho esa novela es una de mis tres favoritas de Spark.
    Espero que te guste.

    ResponderEliminar
  12. El asiento del conductor es impactante... me apunto esta que reseñas..

    ResponderEliminar