domingo, 18 de noviembre de 2012

En casa: una breve historia de la vida privada, Bill Bryson



He pasado más de dos meses absorbida con este libro. No porque no me gustara, ni porque le pudiera dedicar poco tiempo. He ido tan despacio porque he disfrutado aprendiendo miles de curiosidades sobre la vida cotidiana con él. Tantas que casi tenía ganas de sembrar el libro de post-its, luego me di cuenta de que con el índice onomástico ya tenía suficiente.

Para quien no conozca a Bill Bryson, debo decir (y seguramente otros me apoyarán) que os estáis perdiendo a un escritor divertidísimo. Sus libros abarcan todo tipo de temas: su especialidad son, sobretodo, los libros de viajes, pero es capaz de escribir sobre la lengua inglesa, la historia de la ciencia, etc. sin que se haga aburrido ni pesado.

La idea de escribir En casa surgió de un típico momento que nos suele suceder en la vida doméstica: tuvo que subir al desván de su casa para hacer un pequeño arreglo. Pero claro, si Bryson y su familia no viven en una casa cualquiera si no en una rectoría inglesa del siglo XIX, la cosa cambia. Allí encontró una pequeña puerta secreta que conducía al exterior, a un pequeño espacio en el tejado desde donde podía ver una vista increíble de Norfolk. A partir de aquí, y gracias a las conversaciones con un amigo arqueólogo, Bryson empezó a preguntarse sobre detalles de la vida cotidiana, aspectos con los que convivimos y por los que no nos preguntamos. Y así llegó a la conclusión de que pasamos mucho tiempo estudiando los grandes hechos de la humanidad pero no los pequeños, los que nos rodean y que podemos reconocer en nuestra vida. Por ejemplo, ¿alguien se ha preguntado por qué ponemos sal y pimienta en nuestras mesas? ¿cuándo empezamos a utilizar hielo para conservar los alimentos? ¿cómo era el mundo de oscuro antes de que se utilizara la electricidad para iluminar las calles por la noche? ¿cómo se realizaban las operaciones antes de que existiera la anestesia? ¿de dónde salieron las chimeneas? Miles de detalles que forman parte de la historia de una casa.



Quizá los capítulos finales se me han pasado un poco más rápido porque conocía muchas de las historias que hay. Con capítulo finales me refiero a los que están en la parte superior de la casa (dormitorio, baño, cuarto de los niños, desván). Es que algo muy divertido de la lectura era poder decir: "Estoy en la cocina" o "Estoy en el comedor" cuando alguien me preguntaba. He disfrutado muchísimo descubriendo detalles que no conocía sobre la construcción de grandes mansiones inglesas y americanas como Blenheim, Castle Howard (es la que aparece en las dos adaptaciones de Retorno a Brideshead) o Monticello, sobre la vida de los criados en las mansiones inglesas (lo que he dicho muchas veces, en Downton Abbey solo trabajaron de verdad el primer capítulo) o sobre la moda de los baños para curar enfermedades (enorme la anécdota de la banda tocando el God Save the King el primer día que Jorge III se bañó en Weymouth).



Bill Bryson suele ser disperso en sus libros: al empezar un capítulo y entrar en una nueva habitación, no hay manera de saber por qué momento de la historia empezaremos o dónde acabaremos. Y habitaciones, donde en principio, no puede haber dudas acerca de qué nos hablará, se convierten en algo sorprendente. Por ejemplo, el estudio. Hablará de libros, de grandes personajes... pues no. Como en su casa, es donde acaban la mayoría de bichos muertos en sus trampas, nos habla de todos los bichos asquerosos (al estilo de ratas, chinches, piojos... que nos hemos podido encontrar en una casa a lo largo de la historia). Horrorizada me quedé al descubrir cuál es el lugar más sucio de la casa. Una pista: no está en el baño, como solemos pensar.



Y si lo miro con ojos de historiadora, que para algo es lo que estudié, puedo deciros que hay algunos errores, algo normal porque al fin y al cabo, Bryson no es historiador. Intenta acercar la historia de nuestras casas al público general que no se preocupa tanto por estos temas. Otro detalle que me ha parecido muy bueno es que en los capítulos en que intenta acercar la arqueología y hablar sobre la ciudad de Skara Brae y su abandono o la invención del maíz (sí, invención) no nos ofrece conclusiones. Intenta hablarnos como si fuera un arqueólogo y si hace falta decir "pues no sabemos por qué fue así", lo dice y se queda tan ancho.

No es un libro perfecto pero no hace falta para disfrutarlo. Pero Bill Bryson es una de mis debilidades: ¿a qué estáis esperando?

El cuadro del Crystal Palace pintado por Joseph Paxton, que Bryson explica muy bien en el libro, pertenece a http://enateneo.blogspot.com.es/2012_09_30_archive.html
La imagen de la bahía de Weymouth pertenece al libro From Weymouth and Melcombe Regis New Guide de E Groves (1835). La he sacado de la web http://www.regencyhistory.net/2012/07/george-iii-in-weymouth.html
Y la última imagen, el yacimiento arqueológico de Skara Brae, en las Islas Orcadas, es de http://www.ancientworlds.net/aw/Board/590847

12 comentarios:

  1. No lo conocía y te agradezco la presentación, porque parece ser no solo un libro para reír sino también para aprender mucho y ya lo tengo apuntado al principio de mi lista de libros por comprar.
    Un saludo.

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  2. Gracias por presentarnos este mini-enciclopédica escrita con humor e ingenio. Yo, desde luego, no lo conocía; pero parece ser uno de esos libros para tener en la mesa de noche e ir leyendo algunos capítulos de forma intercalada con otras lecturas. ¡Buen domingo!

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  3. Yo lo disfruté tanto como tú. Ahora tengo en la cola su libro sobre Estado Unidos, del que seguro aprenderé muchas cosas sobre la vida en ese gran país.

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  4. No conocía este libro, pero me lo voy a dejar bien apuntadito. Que esta combinación de aprendizaje y risas me gusta. Y se ve ideal para combinarlo con otras lecturas.
    Besotes!!!

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  5. Yo sí lo conocía, pero le he ido dando largas, no sé por qué, porque las veces que lo he ojeado/hojeado en la librería me daba muy buena sensación y me parecía, a simple vista, muy interesante y de escritura muy fresca. Además, me fascina todo lo relatvo a la vivienda, decoración, mobiliario, espacios, historia social...

    Gracias por compartir tu opinión. Quizá ya no tengo excursa.

    Un abrazo.

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  6. Me ha gustado mucho tu entrada sobre el libro. Yo ya me he olvidado del 99,9% de las cosas que encontré fascinantes y de esas de "lo voy a recordar" pero es curiosísimo mientras se lee.

    Lo pasé mal con el capítulo de los "bedbugs" y yo también puse cara de asombro cuando descubrí que en realidad el WC no es el sitio más sucio de la casa.

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  7. Pues me encantaría conocer esos errores para ir sobre aviso. Lo tengo en inglés, lo compré en Londres, y estas navidades lo leeré...
    Besos,

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  8. Me encanta Bryson y este lo empecé a leer, y me gustaba, pero lo dejé en la mesita de noche y allí se quedó. Me lo has recordado y gracias a eso creo que lo retomaré.
    Besos

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  9. no he leído jamás a este autor, pero lo remediaré (después de leer tu entrada tengo ganas de saber cuál es el lugar de la casa más contaminado ;) )
    un beso,
    Ale.

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  10. No conozco a este autor, pero estoy segura que me perdería por sus historias, tal como vos contás.
    Besos.

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  11. De lo más interesante parece, tampoco conozco al autor.
    No nos debería de extrañar que el baño no sea el sitio más sucio de la casa, precisamente como pensamos que es muy sucio lo limpiamos a conciencia muy a mmenudo.
    Supongo que el papel de los libros invita a crear un ecosistema de carcoma y demás con el paso del tiempo, ¿no?
    Besos.

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  12. Ahora te estoy imitando...escribo por la noche, mientras el resto duermen...
    Escucho aún más los ruidos del ordenador al teclear...es otro momento curioso para escribir, donde las interrupciones no existen.
    Qué bonita entrada, LittleEmily!!! Me encanta Bill Bryson, y este libro está a la espera...en alguna de las cajas de mudanza.
    Me ha gustado mucho eso de preocuparse por lo pequeño...y los curiosas que resultan las viviendas, las adaptaciones que se hacen según el momento de la vida, etc...
    También me ha gustado que te guste el libro aunque tenga errores.
    Espero encontrar tiempo para leerlo. Tu entrada, desde luego, le ha dado muchos puntos.
    Un abrazo y espero que todo esté bien...

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