jueves, 2 de agosto de 2012

Signatura 400, Sophie Divry

Ahora que he empezado mi aventura en un trabajo rodeada de libros, me apetecía leer algo que tuviera relación con el tema así que me he ido a lo que tenía más a mano. Una "novela" de Sophie Divry que publicó el año pasado Blackie Books, una editorial con la que tenía ganas de estrenarme, titulada Signatura 400 y de la que ya había visto críticas en la blogosfera. Lo cierto es que no ha sido para nada como me esperaba, me ha revuelto las entrañas. Algo que no había visto que le pasara a nadie.



En fin... La "novela" es, en realidad, un largo monólogo de una bibliotecaria anónima, encargada de la sección de geografía de la biblioteca de una pequeña ciudad de provincias, al encontrarse un día antes de abrir a un usuario que ha pasado la noche atrapado en ella. Son un poco más de 100 páginas, donde ella desgrana sus filias y sus fobias, su pena por ser habitualmente ignorada por todo el mundo, su dolor por haber sido abandonada por su marido, etc. Aún así, he llegado a simpatizar un poco con ella pues gracias a sus contradicciones, que las hay y son muchas, me ha llegado a parecer una persona muy humana. Y respondiendo a algunas críticas que he visto por ahí lanzo al aire la siguiente pregunta: ¿Acaso no puede alguien, si está solo, tener un momento en que se siente acompañado y escuchado y soltar todo lo que había estado guardando para sí durante mucho tiempo? A ver si ahora todos vamos a ser máquinas insensibles...

Por lo que os acabo de explicar me ha tocado la fibra sensible. La bibliotecaria nos cuenta sus teorías en cuanto a la cultura, el estado de la sociedad, la literatura, etc. En algunas de ellas, no podía hacer más que asentir todo el rato pero en otras me hacía dudar. Parecen muy radicales (y lo son) pero me da la sensación que tiene razón en cosas como que ahora se identifica la cultura con el ocio, leer, escuchar música y ver cine con un entretenimiento más, en vez de como ella misma dice ser "un esfuerzo permanente del ser para escapar de su vil condición de primate subcivilizado".

La cultura no es tan simple, amigos. Puede que para muchos sea una forma de distracción más, como para otros es el fútbol, la gastronomía o la montaña, pero para mi, y espero no estar sola en este grupo, es una forma de aprender, de progresar, de debatir, de viajar, de sentir y como dice la bibliotecaria, de dejar de incluirnos en la masa y tener un mínimo de criterio para afrontar la vida.

Como veis, Signatura 400 me ha hecho pensar mucho pero también me ha conmovido su historia personal.
Espero que a todas las bibliotecarias no nos espere un destino parecido... Eso no quiere decir que el libro me haya entusiasmado, ni mucho menos, pero como veis me ha hecho pensar, algo todavía mejor.

Y para rematar, voy a apuntar aquí algunas frases de la contraportada, que describen mucho mejor que lo hago yo de qué va el libro:

"Ni siquiera tiene nombre. Y es que nadie habla con ella, como no sea para pedir libros en préstamo. Su consuelo: las buenas lecturas (siempre de autores muertos) y estar rodeada de seres mucho más tristes que ella. 
Se pasa los días ordenando, clasificando, poniendo signaturas. No pensaba ser bibliotecaria, pero abandonó las oposiciones por un hombre. [...]
Preferiría la sección de historia a la de geografía, allí en el sótano de una biblioteca de provincias, donde lleva la mitad de la vida, donde ya empieza a ser vieja, pero el anonimato al menos le concede pequeñas venganzas. De las que quizá solo ella se percata. [...]
Solo le queda, pues, la literatura. Para elevarse, dice ella. Los libros, los buenos libros. Y quizá, también, los buenos lectores, que van a la biblioteca en busca de algo más que calefacción o aire acondicionado, y que dan vida a las grandes historias, como el breve monólogo de esta mujer insignificante, que relata su desencanto con acritud y humor."

11 comentarios:

  1. Pues el recuerdo que yo tengo de pequeña de las bibliotecarias (y bibliotecarios) es muy bueno... eran y suelen ser muy agradables, se interesan e inician conversaciones con la gente, si pertenecen a bibliotecas pequeñas suelen estar muy bien valoradas por la gente que las conoce, suelen participar en otras actividades culturales del barrio o pueblo, crean grupos de lectura, asociaciones...

    El halo de tristeza que tienen (y sufren) algunas personas proviene de su propio interior, porque en el fondo no están bien consigo mismas. Creo que es un feed-back, según como se afrontan los baches de la vida y como se muestra una persona al mundo, así concibe y se forma a su alrededor "su mundo", no crees?

    Besines.

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  2. Hola. La verdad no conocía este libro. Yo solo puedeo decir que soy bibliotecaria (como tú, ¡¡¡bienvenida al mundo de los bibliotecarios!!!) y que me encanta trabajar rodeada de libros, películas, poder aconsejar lecturas a la gente, escuchar recomendaciones de lecturas, en fin, que luché mucho por conseguir este trabajo y hace 5 años me ví recompensada y estoy encantada de la vida...
    Puede que me lea este libro
    Besotes

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  3. Pues tengo ganas de leerlo desde que lo vi hace mil en uno de los blogs que sigo!!
    Además la edición me parece bastante chula =)

    Besotes

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  4. Tenía ya muchas ganas de leer este libro y ahora me dejas con más. Que me gustan estas reflexiones que te ha dejado su lectura. Y estoy de acuerdo,la cultura no es ocio. Otra cosa es que disfrutemos con ella. Pero es mucho más que simple ocio.
    Besotes!!!

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  5. Tenía ya muchas ganas de leer este libro y ahora me dejas con más. Que me gustan estas reflexiones que te ha dejado su lectura. Y estoy de acuerdo,la cultura no es ocio. Otra cosa es que disfrutemos con ella. Pero es mucho más que simple ocio.
    Besotes!!!

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  6. A mí me gustó mucho, mucho aunque no parece ser la tónica general.
    Besos,

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  7. Sí que había leído una reseña mucho menos entusiasta que esta y con esas reflexiones a mí si que me gustaría conocer a esta bibliotecaria. besillos

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  8. A mi la verdad es que no me gustó mucho este libre aunque lo leí hace ya algún tiempo. La protagonista me pareció demasiado deprimente. Puede que fuera el momento pero me dejó mal sabor de boca.

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  9. Soy bibliotecaria de aula jaja, es decir, de la biblioteca pequeña de mi salón, pero opino lo mismo con vos sobre el disfrute de un libro.
    Besos.

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  10. Con cada reseña que leo tengo más ganas de leerlo. Me alegro que te haya hecho reflexionar.
    Besos

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  11. Enhorabuena por trabajar rodeada de libros. Yo también tengo ganas de leer este libro, del que he leido ya todo tipo de reseñas.

    Un besote!

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