martes, 14 de febrero de 2012

Recorriendo el Londres del Blitz. El apagón, de Connie Willis

El día de San Valentín, el día de los enamorados, yo, que personalmente no creo demasiado en el amor, os voy a obsequiar con una entrada sobre la Segunda Guerra Mundial, tema que me tiene algo obsesionada desde hace semanas. ¿Por qué? Porque yo lo valgo y éste es mi blog. Pero hay que tener en cuenta que lo empecé a escribir en enero así que algunos detalles han cambiado. La esencia es la misma.



Antes de empezar esta entrada, echadle un ojo a la columna de la derecha, a la sección de los libros que estoy leyendo actualmente. Y sí, todavía veréis el mismo en primer lugar. Llevo desde mediados de diciembre con él y a pesar de lo lenta que voy, no me está defraudando en absoluto ni tampoco me cuesta nada leerlo. Al contrario. Estoy absolutamente enganchada a su lectura y me lo estoy pasando genial. Llevo un mes viviendo en plena Segunda Guerra Mundial y estoy encantada. ¿Y por qué me adelanto si aún no lo he acabado? Pues porque llevo días mordiéndome la lengua y no puedo más, no puedo esperar a acabarlo para hablaros de él.



El apagón (Blackout) es la primera parte de una saga (¿cómo se llamaría a una saga de dos libros? ¿Bilogía?) sobre la Segunda Guerra Mundial que ha escrito Connie Willis, una de las maestras de la ciencia-ficción actual. Lo cierto es que el libro apareció delante de mí sin saber nada de su existencia. Al ver su portada y su autora, leí la contraportada y a pesar de que aquel día no había salido de casa con la intención de ir a una librería ni de comprar ningún libro, se vino conmigo. Y me puse a leerlo inmediatamente en el autobús. Fue un flechazo en toda regla.

Y como investigar sobre estos años es una de mis pasiones, he ido desplegando por casa todos los libros y guías que tengo sobre el tema. Llevo semanas conviviendo con todos los libros que tengo sobre el tema (en inglés, la gran mayoría) e incluso he sacado una pequeña A-Z edición aniversario que compré en Londres hace dos años, un callejero de la ciudad en los años 30 que me ayuda a situarme más en aquel momento y que incluso mencionan en algún punto de la novela (de la segunda parte, en realidad).



Ciencia ficción e historia y un argumento que presenta una posibilidad que nos acerca mucho al mundo que los historiadores. ¿Os imagináis poder viajar en el tiempo para poder estudiar los hechos no desde una fuente secundaria si no desde el mismo punto de origen? En Oxford, en el año 2060, se dedican a estudiar de esa manera. Todos los investigadores se preparan concienzudamente para desplazarse a una época determinada: estudian, aprenden, se colocan implantes que les ayuden a adoptar un acento concreto o aspectos que los habitantes de una época deben conocer.
Una vez en el momento histórico que les han asignado, deben dedicarse a observar el punto de vista que les corresponde. Por ejemplo, Polly, una de las protagonistas, es enviada al Blitz para observar como se vivió desde el punto de vista de una empleada de unos grandes almacenes. Una vez llega allí, debe buscar trabajo  y alojamiento y observar los cambios que se producen en la vida de una dependienta por la guerra.
Michael, en cambio, tiene una misión más peligrosa: la de observar a los héroes. Debe ir a Dover, fingiendo ser un periodista norteamericano, para entrevistar a soldados evacuados de Dunkerque. Y Merope está en Warwickshire trabajando como criada en una mansión donde se evacuaron niños londinenses. Claro que allí es conocida como Eileen O´Reilly.



Cada uno se encarga de su investigación en solitario y no tiene permitido ponerse en contacto con otro historiador que esté investigando en la misma época. Pero, poco a poco, los tres descubren que no pueden volver a Oxford. ¿Por qué será? ¿Quizá alguno de ellos haya cambiado el tiempo con sus acciones? ¿O es completamente imposible que eso ocurra?
Lo cierto es que, no solo plantea tramas muy interesantes, sino que el retrato histórico acerca de cómo debía ser la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial es tan intenso que vives junto a ellos: te introduces, como Polly, en un refugio de Kensington cada noche y lees a Agatha Christie hasta quedarte dormida; llegas a Dunkerque acompañando a Mike y cuidas de unos niños cargantes con Eileen en la mansión de Lady Caroline.





Y finalmente, ayer (hace ya un par de semanas) decidí que no podía esperar más: vamos, me acerqué a una librería y compré la segunda parte, All Clear, en inglés. Justo la que ha substituido a El apagón en la cabecera de la lista de los libros que leo ahora.

Sí, estoy loca. Pero lo estoy disfrutando tanto...

Cuando acabe All Clear, escribiré una entrada aún más extensa que ésta, hablando no solo del libro, sino de las historias que hubo detrás del Blitz y la guerra en Gran Bretaña. De momento dejo un vídeo sobre los bombardeos de Londres.




La primera imagen es uno de los carteles que se imprimieron para infundir coraje a los ciudadanos. La segunda y tercera imágenes son mías, de littleEmily. La cuarta es un cartel para difundir que las madres permitían evacuar a sus hijos de Londres durante la guerra.
De la última se desconoce el autor y se titula simplemente "Library After Air Raid, London, 1940". 

8 comentarios:

  1. A mi me encanta oir cosas sobre la segunda guerra mundial porque YO LA PASE. Por suerte estaba lejos, en la Argentina, pero mi madre seguía todas las noticias y recuerdo que un diario marcaba en negro la invasión de Hitler (Suiza quedaba en medio un puntito blanco). Asi que te apoyo en tu búsqueda!
    Un gran abrazo

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  2. Buena entrada!
    Es un tema que me gusta mucho, me resulta bastante interesante =)

    Besotes

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  3. Me ha gustado mucho esta entrada. Es un tema que también me gusta, así que gracias por toda la información. Y estaré pendiente de tu reseña cuando acabes el libro que estás leyendo, que me estás dejando con ganas.
    Besotes!!!

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  4. La entrada encantadora, aunque te reconozco que no es un tema que me atraiga demasiado, pero veo que tú lo estás disfrutando, como tiene que ser!
    Besos,

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  5. ¡Soy adicta a las Guerras Mundiales! Además el Blitz es uno de mis temas favoritos.¿Conoces algún otro título sobre este tema que esté traducido? Lo apunto para futura compra, junto con otros que he visto en tu Blog. Besos

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  6. Muy interesante, sí señora, me has despertado el gusanillo por el tema y por los libros que no conocía, apuntados quedan, no me importaría trasladarme como tu a través de ellos a ese momento histórico. Un besazo

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  7. La novela "El Apagón", de ciencia ficción no tiene nada, tal vez se podría clasificar dentro de la fantasía histórica. Quiero decir que es un libro bastante malo. No recomendable. Los diálogos no llevan a nada y no generan tensión sino hasta después de la pagina 450. El final es grotesco y, como argumenta Raymond Carver, es un robo para el lector porque oculta información no como estrategia sino como manifestación de la incapacidad narrativa. Lo que hace la escritora es plantear lagunas esperando que los más incautos cometan el doble error de comparar la segunda parte. El segundo error sería más grande que el primero, de ninguna manera recomiendo la lectura de cualquier parte de esta novela. La trama no lleva a nada, los personajes se cuestionan sobre tantas cosas que al final no concluyen nada y, en algunos contextos sería bueno, pero en esta novela esa ambigüedad sólo contribuye a la nebulosidad de la historia.

    La historia como tal desmerece mucho. Puede que tenga un valor histórico, pero no existe un cuestionamiento serio e inteligente sobre lo que significa viajar en el tiempo, como sí lo hace, y de manera magistral, Dan Simmons en su novela Hyperion.

    Pienso que Connie Willis quiso imitar a Hemingway al crear diálogos aparentemente insignificantes pero cargados de información en el trasfondo. Hemingway lo hizo muy bien. Willis lleno 600 páginas de anécdotas escatológicas sobres situaciones irrelevantes para el relato. Esta novela, bien trabajado quedaría mejor como un cuento de 30 páginas. No es necesario nada m´ss para contar lo que está escrito en esas 620 páginas.

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    1. Amstelbook, entiendo que los dos libros de Willis son largos y literariamente deficientes. Pero no por eso hay que maltratar a Connie Willis y a sus lectores. Yo los leí y por momentos me sentí molesto a más no poder. Pero debo admitir que la pintura de la vida cotidiana durante el Blitz, por acumulación, está bien lograda, sirve como aproximación a un tema que, en Argentina al menos, no tiene mucho publicado. En otro orden de cosas, no entiendo por qué metés a Hemingway en esto. Creo que la entrada del blog no pretende hablar de literatura y Connie Willis tampoco. Ni siquiera tiene que ver con la ciencia ficción. Willis escribe porque lo considera un buen trabajo y busca divertirse mientras lo hace. Hemingway, si bien escribía por razones parecidas (ganarse la vida) su actitud era bien diferente respecto del objeto de su escritura. No seas malo comparando un premio Nobel bien merecido con una escritora discreta pero que no busca mayores profundidades que la diversión. Y que con altos y bajos, lo logra.

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