domingo, 30 de diciembre de 2012

Retos a pares para el 2013 (IV)

Y ya estoy en la última entrada de retos para el 2013, digamos, ajenos. Llevo unos días trabajando en la biblioteca a pleno rendimiento y casi no he tenido tiempo de pasarme por aquí, con las entradas que tengo que hacer antes de que acabe el año, y ya ni digo de comentar ni leer los vuestros.

En fin, me pongo con los retos y dejo de enrollarme. 



Al final, me he decidido a apuntarme al reto de Magrat, como no.  
"¡Adelántate a la peli!" es un reto que me gustaba pero que no sabía si apuntarme porque para mi la película y el libro son dos cosas muy distintas. Y normalmente no corro a leer el libro antes de que se estrene la película o me espero a ver la película después de leer la novela. Al contrario... siempre he sido muy laxa en ese sentido y supongo que porque algunos de mis libros favoritos los leí después de ver la adaptación, nunca me he dado prisa. Vamos a ver si consigo leer 6 novelas antes de ver la película, esto sí que es un reto de envergadura para mi. 

De momento solo he pensado en tres libros, irán saliendo más seguro:

- La formación de una marquesa, de Frances Hodgson Burnett.
- Muerte en el Nilo, de Agatha Christie. Básicamente, porque tengo muchas ganas de leer el libro y así poder ver la película sin destrozarme el argumento.
- El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald. 

Y, por último, me he decidido a apuntarme al reto que organiza Isi para "volver" a leer libros en inglés. Keep Calm and Read 20 Books in English. Veréis...


Hace unos días, intentando hacer el recuento lector para la entrada resumen del 2012, me dí cuenta que este año he leído poquísimo en inglés. Y ya sabéis que suelo hacerlo (o solía, la cifra es ridícula) bastante... así que de este año no pasa. Además tengo unos cuántos libros en inglés en la lista de pendientes y aprovecharé para recuperar el tiempo perdido. Y de paso como voy a volver a apuntarme a intentar sacar los niveles que me faltan, practicaré mucho. 

Si no os atrevéis a hacer una lista en inglés, Isi es precavida y nos da la opción de reducir la lista a 10. 

1- - Gleeful! A Totally Unofficial Guide to the Hit TV series Glee, Amy Rickman
2- - The Victorian Chaise-Longue, Marghanita Laski
3- - Happily Ever After, Susannah Fullerton
4- - Darth Vader and Son, Jeffrey Brown
5- - The Library Book, VV.AA.
6- - Vader´s Little Princess, Jeffrey Brown
7- - The Blue Riband: The Piccadilly Line, Peter York
8- - What We Talk About When We Talk About the Tube, John Lanchester
9- - Jews in  Britain, Michael Leventhal & Richard Goldstein (Kindle)
10- - More Weird Things  Customers Says in Bookshops, Jen Campbell
11- The Rector, Margaret Oliphant
12-

Y (por ahora) ya está hecha la lista entera de retos del 2013, a falta de que cuelgue mis propuestas. Tres, este año y menos exigentes que el super reto del año pasado... A ver qué os parecen. 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Retos a pares para el 2013 (III)

Y seguimos con los retos de 2013. Creo que este año será el que tenga más retos por cumplir o como mínimo, intentarlo. Creo que este será el penúltimo en que os hable de retos creados por otros blogs y pasaré ya a explicaros los dos que he diseñado para el blog.

Cada año me impongo un reto de cantidad. Este 2012 he acabado leyendo 92 libros (de momento) pero como no estoy segura que en 2013 pueda repetir, me he impuesto como reto mantener una cifra similar a la que me había marcado este año. 75 libros. Como será la cifra que ponga en el contador de Good Reads Reading Challenge 2013 todavía no tengo la imagen pero en cuanto comience el año será una de las primeras cositas que cuelgue.





Y en segundo lugar, voy a apuntarme de nuevo al Reto Genérico de Laky. Este año me voy a quedar a las puertas de conseguirlo (en parte por mi falta de afición a leer novela negra y novela histórica, algo que siempre me tira para atrás) pero me atrevo con el de 2013 para ver si finalmente puedo con él. Algo bueno es que este año como novedad Laky nos deja utilizar 3 comodines. En fin... aquí tenéis las instrucciones para conseguirlo.

- 5 de misterio
- 2 thrillers
- 3 históricos (2 de ellos deben estar ambientados en un pasado remoto y el último en un período reciente, entre 1850 y 1970)
- 2 guerreros (libros ambientados durante las Guerras Mundiales o la Guerra Civil y la postguerra).
- 1 novela de humor
- 3 amorosos
- 1 libro infantil
- 1 juvenil
- 2 sagas familiares
- 1 familiar
- 1 de terror
- 1 landscape
- 2 exóticos
- 2 libros de relatos
- 1 fantástico
- 1 obra de teatro, poesía o ensayo
- 5 de narrativa contemporánea.

Y por supuesto, aquí tenéis la lista que iré haciendo a medida que vaya avanzando el 2013:

Misterio:
1- Harriet, Elizabeth Jenkins
2-
3-
4-
5-

Thriller:
1- Gran hotel Babylon, Arnold Bennett
2-

Histórico:
1-
2-
3-

Guerrero:
1- Volando solo, Roald Dahl
2-

Humor:
1-

Amoroso:
1- Orgullo y prejuicio, Jane Austen
2- La bibliotecaria, Logan Belle
3- Una canción para tí, Sarah Dessen (CATEGORÍA COMPLETA)

Infantil:
1- Agu Trot, Roald Dahl (CATEGORÍA COMPLETA)

Juvenil:
1- Divergente, Veronica Roth (CATEGORÍA COMPLETA)

Sagas familiares:
1- La llebre amb ulls d´ambar, Edmund de Waal (No es una novela pero sí una saga familiar y real)
2-

Familiar:
1- Els Grope, Tom Sharpe (CATEGORÍA COMPLETA)

Terror:
1- The Victorian Chaise-Longue, Marghanita Laski (CATEGORÍA COMPLETA)

Landscape:
1-

Exóticos:
1-
2-

Libros de relatos:
1- Contes per a nens i nenes políticament correctes, Finn Garner
2-

Fantástico:
1- El libro del día del Juicio Final, Connie Willis (CATEGORÍA COMPLETA)

Teatro, poesía o ensayo:
1- Mi Dante, Roberto Benigni (teatro y poesía) (CATEGORÍA COMPLETA)

Narrativa contemporánea:
1- La señorita Dashwood, Elizabeth Taylor
2- Entre extraños, Jo Walton
3- Battle Royale, Koushun Takumi
4- El abrigo de Proust, Lorenza Foschini
5- La piedra de moler, Margaret Drabble (CATEGORÍA COMPLETA)

lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!



Ya pensaba que se me echaba el tiempo encima pero no podía olvidar pasarme por aquí y desearos a todos y tod@s una muy feliz Navidad.



Y para poner algo de música en el ambiente, este año voy a recurrir a Dickens. Aprovechando que este ha sido el año de su bicentenario, recurro a una de mis películas imprescindibles en esta época del año, Los Teleñecos en Cuento de Navidad y a sus canciones. En especial a "Se siente la Navidad", cantada por el Fantasma de las Navidades Presentes.




¡Un beso para todos!

domingo, 23 de diciembre de 2012

Retos a pares para el 2013 (II)

Más bien, en esta entrada serán tres pero no me apetecía cambiar el título.

El primero ya lo conocéis: el reto de Si en el fondo somos clásicos. Siempre me gusta volver a iniciar este reto al empezar el año porque es algo que me veo capaz de cumplir. Como siempre, hay tiempo del 1 de enero al 31 de diciembre de 2013. Y solo hay que leer 6 clásicos.



1- Orgullo y prejuicio, Jane Austen (relectura)
2- Cómo vivir con veinticuatro horas al día, Arnold Bennett
3- Gran Hotel Babylon, Arnold Bennett
4- El mago de Oz, L. Frank Baum (relectura)
5- El curioso caso de Benjamin Button, F. Scott Fitzgerald
6- El país de Oz, L. Frank Baum
...
7. La liga de los pelirrojos, Arthur Conan Doyle
8. La Íliada, Hómero
9. El Zar Saltán, Alexander Pushkin
10. La viuda y el loro, Virginia Woolf
11. Las tres preguntas, Lev Tolstoi



Reto Libros de relatos, organizado por Dsdemona. Consiste en leer 3 libros de relatos durante el año, aquí tenéis el enlace a su blog para acabar de leer todas las bases. Para apuntarse tenéis tiempo hasta el 10 de enero.

1- Contes per a nens i nenes políticament correctes, James Finn Garner
2-
3-




Reto 12 meses, 12 libros, organizado por Carmina de De tinta en vena. En este caso, toca leer pendientes, aquellos libros que lleven más de un año en tus estanterías y que todavía esperen su turno. Para leer todas las reglas, aquí está el enlace a su blog.

1- Cartas de Papa Noel, J.R.R. Tolkien
2- The Victorian Chaise-Longue, Marghanita Laski
3- ¡Llama a la comadrona!, Jennifer Worth
4- La Iliada, Hómero
5- Un oso llamado Paddington, Michael Bond
6- More Weird Things Customers Says in Bookshops, Jen Campbell
7- Emma, Jane Austen
8-
9-
10-
11-
12-

Y como ya sabéis que me gusta jugar fuerte, en la próxima entrada habrá más retos.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Retos a pares para el 2013 (I)

Ya llega el 2013 y toca apuntarse a retos. A pesar de que este año hay varios que no he podido acabar, sigo tan ambiciosa como siempre y me veo capaz de enfrentarme a lo que sea.



Para empezar el 2013, tenemos ya el reto dedicado a Roald Dahl que organiza Trotalibros y que os expliqué aquí.



El segundo está dedicado a Paul Auster, un autor que levanta pasiones y ampollas. Este lo organiza Meg de Cazando estrellas y cuando lo vi, no dude en apuntarme. Hace muchos años que no leo nada de Auster a pesar de que todo lo que he leído de él (La noche del oráculo, El cuento de Auggie Wren, El cuaderno rojo...) me ha gustado, en mayor o menor medida. Teniendo en cuenta esto y que en mis estanterías lleva pendiente muchísimo tiempo El libro de las ilusiones me he apuntado.

Para superarlo, solo hay que leer y reseñar una novela de Paul Auster o ver una de las adaptaciones cinematográficas que se han hecho. Y tenemos todo el tiempo del mundo, del 1 de enero al 31 de diciembre. Aquí Meg nos explica las bases del todo.

1-

En la próxima entrada, ¡más retos!

domingo, 16 de diciembre de 2012

Club Jane Austen: Los Watson 2.0.




Esta semana Jane Austen me tiene absorbida. Gracias al Club de Lectura que ha organizado Carmen, he podido volver a disfrutar de sus obras pero como soy bastante rebelde (porque el mundo me hizo así) me decanté por reseñar Sanditon o lo que Jane Austen escribió de él, una de sus novelas que no nos han llegado completas. Pero también, a pesar de que ya tenía en mi estantería, la edición de Alba Editorial, no pude resistirme al concurso donde sorteaba varios ejemplares de otro libro-fragmento, Los Watson. Por supuesto, si ganaba, lo reseñaría. Y en este punto me encuentro. Algo que no os he contado es que ya había escrito una reseña de Los Watson hace años y que está publicada aquí. Por lo tanto, no se me ocurrió otra idea mejor que titular a esta, Los Watson 2.0. o versión mejorada y actualizada.

Precisamente, este ejemplar de Nórdica viene ilustrado por la que me parece una de las mejores ilustradoras del momento, Sara Morante. Así que lo de 2.0. le va al pelo. Las ilustraciones son realmente preciosas: resaltan a los protagonistas sobre siluetas negras en los bailes, los estampados de los vestidos de los personajes, sus expresiones...



Los Watson nos explica la historia de una pequeña comunidad del sur de Inglaterra, a la que acaba de volver Emma, la protagonista y la hija pequeña de la familia Watson. Ha pasado años fuera, viviendo con una tía soltera con la esperanza de acabar recibiendo una pensión pero al volverse a casar, esas esperanzas se acaban esfumando. Vuelve a casa, donde la esperan un padre enfermo, tres hermanas todavía solteras que saben que si no contraen matrimonio pronto se quedarán prácticamente en la indigencia puesto que Mr. Watson es párroco y al perderle a él, perderán también el lugar donde viven. Además al estar inacabada, todavía da una sensación de tristeza más acusada. Pero no creáis que en sus páginas no hay escenas satíricas o irónicas como acostumbramos a leer en sus libros.



La novela es un fragmento, sí, pero un texto muy interesante. Y aún más intrigante es especular el por qué la obra se quedó a medias. Acudiendo a la biografía de Claire Tomalin, se nos dice que hay varias posibilidades por las que pudo abandonar la redacción de Los Watson: el más probable y por el que me inclino es que la historia ficticia acabó pareciéndose demasiado a la real, las posibilidades de futuro de ella y Cassandra se reducían con el tiempo. Además, en enero de 1805, murió de repente su padre, algo que las acercaba todavía más a las hermanas Watson. Tenéis que pensar que, en esas fechas, Jane Austen aún no había publicado ninguna obra así que, mientras su madre y su hermana contaban con una pequeña renta para vivir, ella no tenía nada.

Esta Emma, la otra Emma de Jane Austen, es un personaje muy atractivo puesto que es consciente de que la vida no le va a regalar nada y que no debe pasarse la vida lamentando la pérdida de la fortuna de su tía. Algo que seguramente compartía con Jane. 

Es una historia triste, para mí la más triste de Jane Austen. Pero, a pesar de estar inconclusa, es una de esas obras suyas que se deben leer. Recomendada.



Enlace a la anterior reseña de Los Watson: http://fotografiandopies.blogspot.com.es/2009/07/los-watson-jane-austen.html

P.D. Las ilustraciones que pertenecen al ejemplar de Los Watson publicado por Nórdica Ediciones están todas extraídas del blog de Sara Morante: http://saramorante.blogspot.com.es/ 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El asesinato de Roger Ackroyd, Agatha Christie




Después de un fin de semana entero dedicado a Agatha Christie y a ver la miniserie de Middlemarch (o casi, como es domingo hay que incluir el fútbol en ese binomio) no me puedo olvidar de comentar un poco aquí lo adictiva que estoy encontrando últimamente a Agatha Christie.

Para la última reunión de La Sarten Litteraire, nuestro libro ha sido "El asesinato de Roger Ackroyd". Lo cogí con ganas, pero también dudando si una novela larga de Christie me convencería. Me lo he pasado de bien...

La novela empieza con el suicidio de Mrs. Ferrars, que estaba a punto de casarse en segundas nupcias con el Roger Ackroyd del título. Pero al cabo de muy poco éste también aparece asesinado, con una daga tunecina clavada en la espalda. Mrs. Ferrars llevaba tiempo siendo chantajeada por un secreto relacionado con la muerte de su primer marido. Gracias al narrador, descubrimos que Ackroyd acababa de recibir una carta donde el chantajeador le pedía dinero por continuar con su silencio.

Después del asesinato, tenemos allí enseguida, igual que en el Cluedo, a toda una serie de personajes sospechosos de ser los asesinos, con mucho tiempo libre y por tanto, con mucho tiempo disponible para planear un asesinato. Vamos a ver:

Tenemos, en primer lugar, a Mrs. Ackroyd, la cuñada de la víctima, que vive en la casa desde hace años y que era mantenida por la víctima. De aquellas personas que te crispan los nervios.

- Su hija Flora, guapa, rubísima y recién prometida a su primo Ralph.

- El mayordomo Parker, en esta lista no podía faltar alguien del servicio.

- Raymond, el eficiente secretario de Mr. Ackroyd, joven, siempre dispuesto a reírse de una buena broma.

- El Mayor Blunt, adicto a la caza (esperemos que no de elefantes).

- Miss Russell, el ama de llaves. Entrada en años pero parece que fue muy guapa en su juventud. Más gente del servicio.

- Ursula, una de las doncellas, que acababa de despedirse ese mismo día después de haber desordenado unos documentos muy importantes.

- El misterioso desconocido con acento americano que se encontró con Shepperd en el camino a la mansión de Ackroyd.

- Y, por supuesto, el hijastro de la víctima, Ralph, que lleva desaparecido desde el asesinato y que días antes pululaba por el pueblo sin que nadie lo supiera.

Todo esto nos es explicado por el doctor Shepperd, el médico del pueblo, que actúa como narrador y que a la vez, ayuda a su nuevo vecino, el famoso detective ya retirado Hercule Poirot, a resolver el caso. Tampoco  me puedo olvidar de la inestimable colaboración de su hermana Caroline, la cotilla oficial del pueblo, que "ayuda" en lo que puede y que a la vez, te hace recordar el Cranford que nos enseñó Elizabeth Gaskell.
Pero como afirma Poirot en una reunión con la familia, todos tienen secretos. Y mejor que se lo digan ellos antes que acabe averiguándolos.

No lo había hecho antes pero con esta novela me apeteció hacer de detective aficionada e intentar descubrir quién era el asesino. Gracias a las pequeñas notas mentales que iba haciendo, estuve muy cerca de averiguarlo. Pero esta novela, considerada como la mejor de Agatha Christie, tiene un final sorprendente y como no, os animo a que os dejéis llevar. Yo continuaré en sus manos, dejándome llevar: entre préstamos y bibliotecas, me esperan 7 Christies más, entre Poirots y Marples. Espero tener pronto algo más que contar.

P.D. Llevo unos días desaparecida de comentar en blogs, problemas con Internet y problemas con el informático (que está de exámenes y por lo tanto, no se le puede molestar). Intentaré ponerme a leer los que me han quedado atrasados los próximos días y a darle algo de espíritu navideño al mío, que ya toca.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Premios Libros y literatura 2012

Hace mucho tiempo que no me presento a un concurso, bueno, mejor dicho, a un concurso para el que deba escribir algo. Pero este año he decidido apuntarme al concurso que organiza Libros y literatura para este 2012. 



La única condición para participar es tener o (colaborar en) un blog literario y participar con una reseña inédita o publicada durante el año en curso. 

Después de dar muchas vueltas a la reseña que presentaré, me he decantado por la que escribí en junio sobre El libro de la señorita Buncle, de D.E. Stevenson. Un libro que no es demasiado popular ni famoso pero que tenía muchas ganas de leer y que disfruté mucho. Una reseña hecha con amor. 

Si os queréis apuntar, el plazo se cierra el 9 de diciembre, en su web encontraréis todas las bases y los premios que hay en juego. 

¡Suerte!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Reto Roald Dahl

Cualquier día iré al psicólogo y diré: "Tengo un problema, no me puedo resistir a los retos.
- Eso puede ser bueno.
- A los literarios."

En fin, que a tres semanas de acabar el año he decidido apuntarme a un nuevo reto para el que, por suerte, tengo tiempo hasta el 2 de febrero de 2013. Trotalibros ha organizado un reto sobre uno de mis escritores favoritos: Roald Dahl es de esos pocos escritores con los que es fácil disfrutar de un libro, incluso si lo has leído mil veces. Como comprenderéis no me resulto nada fácil negarme a la propuesta. En principio, solo hay que leer un libro, pero cada participante puede elegir la cantidad que quiera. Después de pensarlo, he escogido dos: Volando solo (Going solo) y una relectura de Matilda. Hace mucho que no releo Matilda y me apetece muchísimo.

Aquí tenéis las instrucciones por si os apetece leer / releer a Roald Dahl y queréis apuntaros.




lunes, 3 de diciembre de 2012

Empezando un libro... (IV). Mi primer Poirot



No sé si alguna vez he dejado claro que la novela negra no es lo mío. He leído muy poco y en ese poco está incluida, como no, Agatha Christie. Por inglesa, por señora desconcertante y por mujer de arqueólogo.

Atención, no he leído sus grandes clásicos: ninguna señorita Marple, ningún Poirot...  Con lo único que me he atrevido es con un libro de relatos, cuyo nombre no recuerdo, que contenía el cuento que dio origen a Testigo de cargo (una de mis películas favoritas), La ratonera, obra de teatro que lleva más de cincuenta años representándose ininterrumpidamente en Londres, y uno de sus libros menos conocidos, Ven y dime cómo vives, donde explica sus viajes a Siria acompañado a su segundo marido, Max Mallowan, un famoso arqueólogo a quien ayudaba en sus excavaciones y que comenté hará unos años, cuando el blog estaba en pañales. Aquí lo tenéis, por si os apetece.

Y ahora me toca el primer Poirot: no es el primero de la serie pero no importa. La idea ha sido de Samedimanche, que lo ha elegido como lectura para la próxima reunión de La sarten litteraire. Y yo que estoy disfrutando como una loca con la novela, se lo agradezco. Solo puedo decir que ya estoy buscando la primera entrega de la serie de Miss Marple, de la que soy ferviente admiradora de la versión televisiva, para devorarlo.

"Mrs. Ferrars va morir la nit del 16 al 17 de setembre, un dijous. Van avisar-me que hi anés a les vuit del matí de divendres, dia 17. No s´hi podia fer res. Feia hores que era morta.
Pocs minuts després de les nou tornava a ser a casa. Vaig obrir la porta principal amb la clau i em vaig entretenir un moment al rebedor, mentre penjava el barret i l´abric d´entretemps que m´havia emportat com a prudent precaució contra la fresqueta d´un matí dels primers dies de tardor. La veritat és que estava força trastornat i preocupat. No pretenc pas afirmar que en aquell moment preveia els esdeveniments de les setmanes que seguirien. Certament, no els preveia. Però l´instint em deia que m´esperaven temps agitats."

"Mrs. Ferrars murió la noche del 16 al 17 de septiembre, jueves. Me avisaron para que fuera a las ocho de la mañana del viernes, día 17. No pude hacer nada. Hacía horas que estaba muerta. 
Pasaban unos minutos de las nueve cuando volví a casa. Abrí la puerta principal con la llave y me entretuve un momento en el recibidor, mientras colgaba el sombrero y el abrigo de entretiempo que me había llevado como prudente precaución contra el frío de una mañana de principios de otoño. Lo cierto es que estaba bastante trastornado y preocupado. No pretendo afirmar que en ese momento predije los acontecimientos de las semanas posteriores. Ciertamente, no los preveía. Pero el instinto me decía que me esperaban tiempos agitados."

Y para "celebrar" que estoy leyéndola, voy a colgar la foto de un actor que me encanta y que dentro de muy poquito (¡¡¡¡ 2 semanas ya!!!!) estrena El hobbit. No puedo hablar de otro que no sea Richard Armitage, que aparece en un Miss Marple de 2007.


Pobre Hercules Poirot, que poco he hablado de él para ser el protagonista de la novela :P

jueves, 29 de noviembre de 2012

Empezando un libro... (VI)




Lo mío es empezar nuevos libros sin haber acabado los anteriores y a la vez, sin dejarlos tirados. Esta vez me ha pasado con Katherine Mansfield: saqué de la biblioteca sus Cuentos completos (están en mi lista de The Classics Club) y decidí solo leer el primero para ver si era tan buena como los augurios pronostican. Me quedé enganchada al libro y ya he acabado el primer libro de cuentos, En un balneario alemán, publicado en 1911. Y como llevo una temporada en la que no he escrito nada por asuntillos familiares, se me ha pasado el escribir el comienzo de él así que os dejo aquí el comienzo del primer relato de su segundo volumen publicado, Felicidad y otros cuentos, que es el más famoso de la autora, Preludio.  Un principio que me recuerda un poco al de un cuento infantil muy famoso:

" No había donde meter a Lottie y a Kezia en la calesa. Cuando Pat las puso encima del equipaje se tambalearon. La abuela tenía el regazo ocupado y de ningún modo Linda Burnell habría podido cargar con el peso de una niña en el suyo. Isabel, con aires de superioridad, estaba sentada junto al mozo nuevo en el pescante. En el suelo se amontonaban baúles, maletas y cajas. 
- Estas son cosas imprescindibles que no quiero perder de vista ni un instante - dijo Linda Burnell, con la voz temblorosa por el cansancio y la excitación. 
Lottie y Kezia estaban de pie en el césped junto a la verja, a punto para la partida con sus abrigos de botones dorados de anclas y sus gorritos redondos con cintas de marinero. Cogidas de la mano, lo miraban todo con ojos redondos y solemnes, primero las cosas imprescindibles y luego a su madre. 
- Sencillamente tendremos que dejarlas. No hay más que hablar. No hay más remedio que abandonarlas - dijo Linda Burnell. "

He copiado un poco más de lo habitual para que veáis el parecido... Mañana intentaré volver por aquí para contestar los comentarios de la entrada anterior.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Un reto a gran escala: The Classics Club

Entramos en la recta final de este 2012 y a pesar de que todavía no sé si acabaré algunos de mis retos, ya estoy pensando en los nuevos. Por supuesto, me espero a reservar un hueco para algunos de los que vea en mis blogs de cabecera pero ya tengo 2 decididos. Ahora solo os voy a hablar de uno.




Voy a apuntarme al reto de The Classics Club que es un reto más largo que cualquier otro y por supuesto, cinco veces más intenso. ¿Cinco? Sí, dura cinco años. Consiste simplemente en leer clásicos, la cantidad que tú misma quieras marcarte, pero dentro del plazo de 5 años que comienzan el mismo día en que te apuntas y redactas tu lista. 

En la lista de clásicos pendientes tengo bastantes libros, algunos os sorprenderían muchísimo, porque llevo mucho postergándolos. He decidido que ya es hora de que vaya tachando de mi lista y en esta época del año me apetece mucho más leer clásicos.
Pongo a continuación las reglas:

  • Escoger los clásicos que quieras en tu lista. El mínimo son 50 y no hay límite, eso sí, hay que hacerlo con un poco de sentido común y ser realistas.
  • Colgar la lista en el blog. 
  • Escoger la fecha límite en que quieres acabar el reto. Como máximo son 5 años. 
  • Volver a la web de The Classics Club y enlazar el link de tu lista siguiendo estas instrucciones.
  • Hacer una reseña o escribir un texto sobre cada título de la lista cuando hayas acabado con ellos y poner el enlace en la lista.

Mi lista está disponible en una de las pestañas de arriba pero por supuesto, aquí la dejo también. La he decidido ordenar cronológicamente por siglos y no por géneros, como sería, más habitual aunque lo cierto es que en esta primera lista la gran mayoría son narrativa. Y por supuesto, como no es una lista cerrada, seguramente habrá cambios más adelante.


Siglo XX:

Stoppard, Tom:  Arcadia
Woolf, Virginia: La señora Dalloway (1925) - Las olas  - El lector común.
Faulkner, William: El ruido y la furia.
Orwell, George: 1984.
Calvino, Italo: El barón rampante - Si una tarde de invierno un viajero.
Munthe, Axel: La historia de Sant Michele
Smith, Dodie: El castillo soñado - The New Moon with the Old.
Thurber, James: Los 13 relojes.
Lawrence, D.H.: El zorro.
Hogson Burnett, Frances: La formación de una marquesa - The Shuttle.
Streitfeild, Noel: The Whicharts - Saplings.
Nèmirovsky, Irène: Suite francesa.
Hilton, James: Passi-ho bé, Mr. Chips.
Holtby, Winifred: South Riding.
Brittain, Vera: Testament of Youth - Testament of Friendship
Camus, Albert: El extranjero.
Greene, Graham: Brighton Rock.
Somerset Maugham, William: Cakes and Ale
Hasek, Jaroslav: El buen soldado Svejk.
Lee, Harper: Matar a un ruiseñor.
Isherwood, Christopher: Adiós a Berlín.
Dos Passos, John: Manhattan Transfer.
Christie, Agatha: El asesinato de Roger Ackroyd.
Mansfield, Katherine: En un balneario alemán - Felicidad y otros cuentos - Fiesta en el jardín y otros cuentos - El nido de la paloma y otros cuentos - Algo infantil y otros cuentos.
Fournier, Alain: El gran Meaulnes.
Dickens, Monica: Mariana.
Conan Doyle, Arthur: Las aventuras de Sherlock Holmes.
Scott Fitzagerald, Francis: El gran Gatsby
Fowles, John: El coleccionista.
Gibbons, Stella: Westwood.
Laski, Marganita: The victorian Chaise-Longue - Little Boy Lost
Miller, Arthur: Panorama desde el puente.
Salinger, J.D.: Franny y Zooey
Pasternak, Boris: Doctor Zhivago.
Du Maurier, Daphne: Rebecca.
Comyns, Barbara: Our Spoons came from Woolworths.
Stevenson, D.E.: Mrs. Buncle´s Married - Mrs. Tim of the Regiment
Steinbeck, John: Las uvas de la ira - Al este del Edén - Cannery Row - Dulce jueves.
Howard, Elizabeth Jane: Light Years - Marking Time - (resto de la saga de The Cazalets)

Siglo XIX:
Brontë, Charlotte: Jane Eyre (relectura) - Shirley - Villette
Thackeray, William M.: El libro de los snobs
Gaskell, Elizabeth: Mary Barton - Ruth - Esposas e hijas
Austen, Jane: Emma.
Dickens, Charles: Pickwick - Dombey e hijo - Casa desolada (relectura) - La pequeña Dorrit - Nuestro amigo común
Dumas, Alexendre: El conde de Montecristo
Tolstoi, Leon: Anna Karenina - Guerra y paz
James, Henry: Los papeles de Aspern - Otra vuelta de tuerca - Washington Square.
Hardy, Thomas: El alcalde de Casterbridge - Tess la de los D´Ubbervilles
Manzoni, Alessandro: Los novios.
Zola, Emile: Germinal - La fortuna de los Rougon.
Stendhal: El rojo y el negro.
Melville, Herman: Moby Dick.
Hugo, Victor: Los miserables.
Turgenev, Ivan: Padres e hijos - Primer amor.
Somerville and Ross: The real Charlotte.
Balzac, Honoré de: Papá Goriot - La muchacha de los ojos de oro - El coronel Chabert
Collins, Wilkie: Armadale
Eliot, George: El molino en el Floss - Middlemarch - Daniel Deronda.
Goethe: Las afinidades electivas.
Thoreau, Henry David: Walden.
Blackmore, R.D.: Lorna Doone
Scott, Walter: Eterna mortalidad.

Siglo XVIII:
Goldsmith, Oliver: El vicario de Wakefield
Burney, Fanny: Evelina
Radcliffe, Ann: El italiano - El romance en el bosque - Los misterios de Udolfo
Swift, Jonathan: Los viajes de Gulliver.
Walpole, Horace: El castillo de Otranto

Siglo XVII:
Milton, John: El paraíso perdido
Madame Sevigny: La princesa de Cleves (relectura)

Edad Media:
Boccaccio, Giovanni: El Decamerón
La saga de Erik el Rojo

Antigua Roma:
Virgilio: La Eneida

Antigua Grecia:
Homero: La Ilíada (relectura y acabar)
Aristofanes: Las nubes - Lísistrata

domingo, 18 de noviembre de 2012

En casa: una breve historia de la vida privada, Bill Bryson



He pasado más de dos meses absorbida con este libro. No porque no me gustara, ni porque le pudiera dedicar poco tiempo. He ido tan despacio porque he disfrutado aprendiendo miles de curiosidades sobre la vida cotidiana con él. Tantas que casi tenía ganas de sembrar el libro de post-its, luego me di cuenta de que con el índice onomástico ya tenía suficiente.

Para quien no conozca a Bill Bryson, debo decir (y seguramente otros me apoyarán) que os estáis perdiendo a un escritor divertidísimo. Sus libros abarcan todo tipo de temas: su especialidad son, sobretodo, los libros de viajes, pero es capaz de escribir sobre la lengua inglesa, la historia de la ciencia, etc. sin que se haga aburrido ni pesado.

La idea de escribir En casa surgió de un típico momento que nos suele suceder en la vida doméstica: tuvo que subir al desván de su casa para hacer un pequeño arreglo. Pero claro, si Bryson y su familia no viven en una casa cualquiera si no en una rectoría inglesa del siglo XIX, la cosa cambia. Allí encontró una pequeña puerta secreta que conducía al exterior, a un pequeño espacio en el tejado desde donde podía ver una vista increíble de Norfolk. A partir de aquí, y gracias a las conversaciones con un amigo arqueólogo, Bryson empezó a preguntarse sobre detalles de la vida cotidiana, aspectos con los que convivimos y por los que no nos preguntamos. Y así llegó a la conclusión de que pasamos mucho tiempo estudiando los grandes hechos de la humanidad pero no los pequeños, los que nos rodean y que podemos reconocer en nuestra vida. Por ejemplo, ¿alguien se ha preguntado por qué ponemos sal y pimienta en nuestras mesas? ¿cuándo empezamos a utilizar hielo para conservar los alimentos? ¿cómo era el mundo de oscuro antes de que se utilizara la electricidad para iluminar las calles por la noche? ¿cómo se realizaban las operaciones antes de que existiera la anestesia? ¿de dónde salieron las chimeneas? Miles de detalles que forman parte de la historia de una casa.



Quizá los capítulos finales se me han pasado un poco más rápido porque conocía muchas de las historias que hay. Con capítulo finales me refiero a los que están en la parte superior de la casa (dormitorio, baño, cuarto de los niños, desván). Es que algo muy divertido de la lectura era poder decir: "Estoy en la cocina" o "Estoy en el comedor" cuando alguien me preguntaba. He disfrutado muchísimo descubriendo detalles que no conocía sobre la construcción de grandes mansiones inglesas y americanas como Blenheim, Castle Howard (es la que aparece en las dos adaptaciones de Retorno a Brideshead) o Monticello, sobre la vida de los criados en las mansiones inglesas (lo que he dicho muchas veces, en Downton Abbey solo trabajaron de verdad el primer capítulo) o sobre la moda de los baños para curar enfermedades (enorme la anécdota de la banda tocando el God Save the King el primer día que Jorge III se bañó en Weymouth).



Bill Bryson suele ser disperso en sus libros: al empezar un capítulo y entrar en una nueva habitación, no hay manera de saber por qué momento de la historia empezaremos o dónde acabaremos. Y habitaciones, donde en principio, no puede haber dudas acerca de qué nos hablará, se convierten en algo sorprendente. Por ejemplo, el estudio. Hablará de libros, de grandes personajes... pues no. Como en su casa, es donde acaban la mayoría de bichos muertos en sus trampas, nos habla de todos los bichos asquerosos (al estilo de ratas, chinches, piojos... que nos hemos podido encontrar en una casa a lo largo de la historia). Horrorizada me quedé al descubrir cuál es el lugar más sucio de la casa. Una pista: no está en el baño, como solemos pensar.



Y si lo miro con ojos de historiadora, que para algo es lo que estudié, puedo deciros que hay algunos errores, algo normal porque al fin y al cabo, Bryson no es historiador. Intenta acercar la historia de nuestras casas al público general que no se preocupa tanto por estos temas. Otro detalle que me ha parecido muy bueno es que en los capítulos en que intenta acercar la arqueología y hablar sobre la ciudad de Skara Brae y su abandono o la invención del maíz (sí, invención) no nos ofrece conclusiones. Intenta hablarnos como si fuera un arqueólogo y si hace falta decir "pues no sabemos por qué fue así", lo dice y se queda tan ancho.

No es un libro perfecto pero no hace falta para disfrutarlo. Pero Bill Bryson es una de mis debilidades: ¿a qué estáis esperando?

El cuadro del Crystal Palace pintado por Joseph Paxton, que Bryson explica muy bien en el libro, pertenece a http://enateneo.blogspot.com.es/2012_09_30_archive.html
La imagen de la bahía de Weymouth pertenece al libro From Weymouth and Melcombe Regis New Guide de E Groves (1835). La he sacado de la web http://www.regencyhistory.net/2012/07/george-iii-in-weymouth.html
Y la última imagen, el yacimiento arqueológico de Skara Brae, en las Islas Orcadas, es de http://www.ancientworlds.net/aw/Board/590847

jueves, 15 de noviembre de 2012

Empezando un libro... (V). Mi primer Hornby



No me he podido resistir a escribirlo en el título: éste es mi primer Nick Hornby. No os penséis que después de lo famoso que es, es la primera vez que decido leer una de sus novelas. No es así. Más bien, es el que espero que sea el primero de sus libros que consigo acabar. Hace años empecé Fiebre en las gradas, en parte motivada porque uno de los argumentos principales fuera el fútbol, en parte por la película protagonizada por Colin Firth y en parte porque lo encontré tiradísimo de precio en una librería... No hubo manera así que desterré a Hornby de mis próximas lecturas. Pero hace un par de años descubrí que su nueva novela, Juliet Naked, me atraía. Y lo hacía más que cualquier otra de sus obras... así que después de un tiempo, me he puesto manos a la obra.

Así empieza Juliet Naked, llamada así en inglés y en catalán, es Juliet desnuda en castellano. Como la estoy leyendo en catalán pondré el primer párrafo en este idioma y después haré una traducción al castellano. No os asustéis, no soy traductora profesional:

"Havien volat d´Anglaterra a Minneapolis per mirar un lavabo. Annie només va veure aquella dura realitat un cop ja eren dins. A part de les pintades a les parets, algunes de les quals al·ludien a la importància del lavabo en la història de la música, aquell lloc humit, pestilent i fosc no tenia res d´extraordinari. Els americans tenien un talent especial per treure el màxim profit del seu patrimoni però en aquest cas no hi havia res a fer."

"Habían volado de Inglaterra a Minneapolis para mirar un baño. Annie vio esa dura realidad cuando ya estaban dentro. Aparte de las pintadas en las paredes, algunas de las cuales aludían a la importancia de ese baño en la historia de la música, aquel lugar húmedo, oscuro y apestoso no tenía nada de extraordinario. Los americanos tenían un talento especial para extraer el máximo provecho de su patrimonio pero en ese caso no había nada que hacer."

De momento, la lectura va estupendamente bien...

Un viaje en tren con los novios





Hace doscientos años, Alessandro Manzoni escribió una novela titulada Los novios. Bien, hace unas semanas la editorial Anagrama comenzó a publicar en España una colección ideada por Alessandro Baricco, Save the Story, que quiere explicar a los niños de ahora grandes historias de la literatura universal. Todas ellas vienen bajo la firma de grandes autores actuales y están ilustrados. Entre los autores están Umberto Eco, Andrea Camillieri (que se encarga de La nariz de Gogol), el mismo Baricco (Don Juan) y también Cyrano de Bergerac... De momento hay cuatro publicados pero ya anuncian cuatro más:  Los viajes de Gulliver, al que no me podré resistir porque viene firmado por uno de mis escritores favoritos, Jonathan Coe; Antígona, Gigamesh...   La idea en sí es acercar los clásicos a las nuevas generaciones gracias a una selección de las mejores escenas de las novelas adaptadas al lenguaje actual, que no a la actualidad, e ilustradas por grandes ilustradores.

Hace unos días hice una pequeña escapada a Girona en tren y durante el viaje de vuelta, me he dedicado a leer Los Novios, la adaptación que ha hecho Umberto Eco de la novela de Manzoni. Para aquellos que no hayáis escuchado nunca hablar de Los novios, es una de las grandes obras de la literatura italiana. Se publicó a principios del siglo XIX y es una de las novelas más importantes porque está publicada durante la etapa de la historia de Italia en que los estados italianos encontraron cada vez más motivos para estar juntos, vamos, cuando comenzó la unificación italiana.

Los novios transcurre en Milán, donde los jóvenes Renzo y Lucia están a punto de casarse. Pero como os podéis imaginar esto no va a ser sencillo, porque el noble don Rodrigo se ha encaprichado de Lucia y va a hacer todo lo posible para evitar esa boda. Y a pesar de estar escrita en el siglo XIX, Manzoni emplea un recurso que otros autores como Cervantes o Dumas ya habían utilizado: hacer creer al lector que es una historia real y él es solo un intermediario que ha hallado el manuscrito y nos lo hace llegar a nosotros, así lo ambienta en el siglo XVII en una época en la que como sabréis Italia estaba dividida en decenas de estados independientes y que no hacían más que pelearse entre sí. Por otra parte, Italia siempre ha sido un país católico y curas, monjes, monjas aparecen por doquier. 

Realmente, me parece una gran iniciativa para acercar la literatura universal no solo a los niños, sino también a todos aquellos adultos que no se atreven con ella. Llevo muchos años con el libro en la lista de pendientes (desde que vi la miniserie, más o menos) y después de leer esta versión, solo han hecho que aumentar...

martes, 13 de noviembre de 2012

Empezando un libro... (IV)



Y después de Siempre hemos vivido en el castillo (próximamente reseña, cuando ordene todos los pensamientos que me ha provocado) me apetecía leer o un ensayo o algo más ligero. Coincidiendo que estoy a punto de acabar En casa: una breve historia de la vida privada y que por tanto, me quedo sin leer ningún ensayo histórico, me he decidido a empezar con una de mis últimas adquisiciones (que veréis en el próximo IMM). Se titula Escaleras arriba y abajo. Historia de los criados en las casas de campo inglesas. El autor, Jeremy Musson. El tema no hace falta ni decirlo ¿verdad?

Empecemos por la introducción...

"Según el famoso Diccionario de la lengua inglesa de Johnson de 1755, un sirviente es "aquel que atiende a otro y actúa a sus órdenes". Resulta curioso pensar que hasta la década de los cincuenta del siglo pasado la palabra era tan común como cualquier otra en el campo semántico de la administración de la casa entre las clases altas y medias, pero en los sesenta y los setenta prácticamente había desaparecido del vocabulario habitual."

Al ritmo que voy con la narrativa, seguro que en un par de días os presento la próxima novela a la que me dedique...


viernes, 9 de noviembre de 2012

Una entrada de pura estadística + ¡200 seguidores!



¡200 seguidores! Guau, estoy contentísima. Y tenía que repetir la imagen de cuando llegué a los 100 seguidores porque me encanta y expresa mi estado de ánimo perfectamente.
Cuando empecé este blog ni siquiera existía el gadget de seguidores y no me podía imaginar que algún día habría tantos a los que les gusta leerme. ¡Muchas gracias! Para mi es una alegría encontrar algún comentario nuevo en una entrada o que seáis tantos los que os pasáis por aquí.

Y para celebrarlo, voy  a hacer una entrada estadística sobre qué es aquello más visitado del blog. Ahora que me he enterado que si quiero estudiar algo que me podría ir muy bien para mejorar en la profesión, tengo que estudiar estadística obligatoriamente así que me toca familiarizarme. Pero puede que dentro de poco os encontréis alguna sorpresa...

75.000 visitas, de momento. Me hace gracia echar una ojeada a los países de dónde vienen las visitas:
En primer lugar está España, como no. Pero el siguiente país es muy curioso: supera a otros países de habla hispana, Estados Unidos. En parte, es porque leo algunos blogs en inglés sobre literatura británica y alguno de ellos es de allí.
Después vienen la gran mayoría de países de América del Sur: México, Argentina, Colombia, Ecuador, Perú... Pero el blog tiene una gran cantidad de lectores en Alemania (que va 5ª en el ranking), Francia, Países Bajos y Rusia, algo que me sorprende muchísimo. Hace poquito hubo una racha de seguidores del Reino Unido... Vamos que por Europa también saben que existo.
Y en cuestión de lectores, durante una temporada, pasaron por aquí muchos surcoreanos. Algo más sorprendente todavía. Hablo muy poco de temas relacionados con Asia Oriental y eso que me gusta muchísimo. Desde siempre he sido lectora de manga, a pesar de que hablo muy poquito aquí.

La entrada más vista es una que hice hace años, al empezar con el blog, sobre la novela Ballet Shoes de Noel Streatfield. Durante años ha sido de largo la más visitada pero ahora se le acerca peligrosamente una que escribí sobre Edward Hopper.
Por otro lado, he visto que hay mucho fan de los Tudor suelto, buscando dónde está enterrado Enrique VIII o datos sobre la Abadía de Westminster. O de Roald Dahl, del que vienen buscando "Matilda libro", un tema que empieza a despuntar. Incluso sobre Pere Calders y su obra Cròniques de la veritat oculta (Crónicas de la verdad oculta), uno de mis libros favoritos. O un libro que reseñé al principio del blog, Londres sin receta, buscando a su autora Lala Isla. Y cada vez llegan más lectores buscando el artículo que escribí hace poco sobre casas inglesas o como versión alternativa, casas victorianas.
Pero algo que me hace muchísima ilusión es que uno de los temas más buscados sea directamente el título de mi blog o la dirección de la web más mi pseudónimo: "fotografiando pies little Emily". 

Pero también hay personas que llegan aquí buscando cosas curiosas, como "cómo era Matthew MacFadyen a los 18 años" (¿alguién me puede aclarar eso?), cosas de camas en London, etc.

Vamos, que a todos los que pasáis por aquí, os gusta lo que leéis y decidís quedaros, ¡muchas gracias!

lunes, 5 de noviembre de 2012

La plenitud de la señorita Brodie, Muriel Spark


Y, por fin, aquí llega la reseña de la señorita Brodie. Así, a secas, porque ella y sus alumnas se han convertido en parte de mi vida estos días, solo espero que su plenitud no me influya tanto como lo hace en la novela.

¿Por dónde empiezo? Había leído algunas cosillas de Muriel Spark antes de ponerme con la que es su obra maestra y lo cierto es que no estaba muy convencida. El primer libro de ella que leí fue Los impostores (Aiding and Abetting) y salí de la experiencia bastante asqueada. Un principio muy prometedor se desinflaba y llegaba a la confusión... pero aún tenía esperanzas con la autora puesto que siempre he oído que tiene libros muy buenos y otros que no lo son. Solo tenía que encontrar el bueno...

La plenitud de la señorita Brodie se cruzó conmigo una tarde en la biblioteca cuando había ido a buscar otro libro. Vino conmigo, imagino que en parte porque en los últimos meses arrastró conmigo una preferencia por leer clásicos del siglo XX y en parte porque últimamente visito demasiado las estanterías de la letra S. Tan solo llegar a casa algo me dijo que la comenzara ya y a ello me puse.

La señorita Brodie tiene un método educativo muy peculiar: enseña a las niñas a partir de sus propias experiencias, tanto emocionales como amorosas. Eso sí, siempre con el libro de historia abierto por si acaso aparece la directora por el aula. Para ella, la educación consiste en "extraer" lo que ya existe en el interior de cada niña (algo muy socrático, por cierto). Es culta, adora Italia (en especial, su arte y a Mussolini) y proporciona a las niñas una educación muy libre. Pero, a pesar de todo, la señorita Brodie es muy estrecha de miras: no permite a las chicas que estudien la rama moderna de secundaria porque ella misma no entiende de matemáticas ni de ciencias, ni es capaz de valorarlas. Para ella, las chicas son material moldeable a su manera de hacer y de ser. Ve a través de ellas y las manipula a su antojo. Como me dijo el otro día una amiga, puede ser una sátira del fascismo. Pero a pesar de todo, la señorita Brodie es incapaz de adivinar lo que les deparará el futuro a ella y a sus niñas. Lo malo es que quiere creer que puede dominarlo todo.



En fin, la señorita Brodie se construye a medida un grupo de niñas a las que influir para convertirlas en "la crème de la crème". Al contrario que la profesora, las chicas están descritas de una manera que las hace parecer planas. Por ejemplo, la autora suele repetirnos la característica más llamativa de cada una de las chicas: irascibilidad, aura sexual, etc. puesto que no acertaremos a recordar el nombre y algo más de ellas. En cambio, de una de ellas, Sandy (parece que haya leído la novela en el momento en que este nombre vuelva a estar de moda), la más ingeniosa e imaginativa de todas, ejerce de punto de vista, aunque no de narradora. Sandy escribe cuentos y novelas centradas en la vida amorosa de la señorita Brodie cuando es una niña (también lo hace con el señor Rochester de Jane Eyre) durante su infancia y a medida que va creciendo, comienza a ver aspectos que no le gustan de su profesora, en especial, en su forma de ser y en la lealtad que le deben. Sus pequeños ojos, que entrecierra cuando observa a alguien en particular, pronto empiezan a ver más... más de la relación de la señorita Brodie con los dos únicos profesores de la escuela: Gordon Lowther, el profesor de canto, y Teddy Lloyd, el de dibujo.

Algo que sorprende pero que, a la vez me atrajo de la novela, es la forma particular en que Spark nos narra la historia: el tiempo va y viene, en un párrafo las alumnas pueden ser niñas mientras que en el siguiente son adultas que recuerdan aquellos momentos o pueden conversar con una señorita Brodie ya jubilada que continúa obsesionada por descubrir quién la "traicionó". Sabe que fue una de sus alumnas. Al cabo de un momento, volvemos a la infancia. Todo esto sin que a Muriel Spark le tiemble el pulso ni pierda en ningún momento un tono de comedía algo cruel. Y de paso, nos describe unas escenas espectaculares del Edimburgo de los años 30 que hace que te entren ganas de coger un avión ahora mismo. Teniendo en cuenta mi experiencia con novelas y películas  ambientadas en la ciudad, mi visión se reduce al Edimburgo de entre los años 30 y 50.

Y después de todo lo que os he explicado de la señorita Brodie, me han quedado ganas de ver la película. Lo malo es que no la encuentro en ningún sitio. La protagonista es Maggie Smith (con 40 años menos) y en el reparto están Robert Stephens, uno de sus maridos y el padre de Toby Stephens (uno de los mejores señores Rochester de la historia) y Gordon Jackson, actor del que nunca soy capaz de recordar el nombre pero que siempre digo: "¡Es el señor Hudson!" (de la famosísima serie Arriba y Abajo o Upstairs, Downstairs). Los que me conozcan de toda la vida sabrán lo obsesionada que estaba yo con esta serie a los 14 años, cuando todos eran adictos a Expediente X o a otras series más moderna. Siempre voy a la contra...



Ahora ya tengo en las manos otra de sus novelas, "El asiento del conductor", ¿será otra señorita Brodie o un impostor? Espero que lo primero.

jueves, 1 de noviembre de 2012

IMM (In My Mailbox) 13: Otoñal

Ay, para empezar debo decir que este no va a ser un IMM completo. Creo que he olvidado la gran mayoría de libros que han entrado en casa desde el último, algo que me hace pensar en que debería poner una fecha fija en el calendario para estas entradas. Me parece que el último fue allí por julio... Para los siguientes, he decidido poner una fecha fija y de paso, cada vez que tenga algo nuevo, ir ampliando la futura entrada. Y ya me he puesto a ello, pero de momento aquí tenéis las adquisiciones de julio a mitad de octubre.



- Remember, remember, de Winifred Holtby. Un día, curioseando por la web de La central, miré si por casualidad tenían algún libro de Holtby en las estanterías. Ya sabéis, la autora de South Riding. Mi sorpresa fue encontrar uno en castellano, editado por la editorial El Nadir. Ya no estaba en stock pero podía encargarlo... Y al cabo de unos pocos días lo fui a buscar.
El libro está formado por una selección de relatos de entre todos los que publicó durante su carrera. El título se ha respetado igual que en la edición original pero son muchísimos menos y sinceramente, la portada es un horror. Pero estoy muy contenta de encontrar a Holtby en castellano.

- La espuma de los días, de Boris Vian. Uno de esos clásicos de la literatura moderna que llevaba muchos años posponiendo, una y otra vez. Pero ahora, escuchar que está a punto de estrenarse la película, dirigida por Michel Gondry y protagonizada por Audrey Tautou y Romain Duris (tres de mis favoritos en el paquete)  me ha hecho decidirme ya.

- Walden o La vida als boscos, de Henry David Thoreau. Un libro, relacionado con la naturaleza y con el volver a vivir más cerca de ella, que tenía muchas ganas de tener entre manos. Lo he tenido en las manos muchas veces pero nunca me lo llevaba a casa. Este verano, en julio, hice una escapada a Vic y siguiendo esa sana costumbre que me caracteriza al visitar pueblos o ciudades donde nunca he estado, entramos en una de las librerías más conocidas de Cataluña: La Tralla. Y allí fue donde tropecé con la edición catalana, no me lo pensé mucho, la verdad...



- We are at War, Simon Garfield (ed.). Uno de los dos únicos libros que he recibido este año por mi cumpleaños. Es la primera parte de la edición que ha hecho Simon Garfield de los diarios de Mass Observation Archive del primer año de la Segunda Guerra Mundial. Era el último que me faltaba para completar la colección. Lo más seguro es que lo lea pronto, por fin tengo el inicio de la guerra en mis manos.

- Brooklyn Follies, Paul Auster. Mientras estaba en Madrid, a finales de julio, aprovechando los últimos días de mi vida como veinteañera, me llegó un paquete. Allí, envuelto en unas ramitas de lavanda, había un regalo de precumpleaños: un Paul Auster que no tenía, Brooklyn Follies, acompañado de un regalo de lo más especial: un marcapáginas en forma de búho (y otro de Hopper). Todo de la mano de Noelia, que sabe que los búhos son de mis animales preferidos.
En la foto encontrareis a los dos, libro y búho, posando muy guapos.



- Manhattan Transfer, John Dos Passos. Cuando trabajaba este verano en la biblioteca, no pude evitar fijándome en el libro cuando alguien lo devolvió. Es un clásico del siglo XX que ya tenía en mi lista de pendientes pero con los retos del año me dije que tenía que leerlo ya. Solo con decir que habla sobre Nueva York y sus habitantes, creo que me entenderéis ;)

- ¡Llama a la comadrona!, Jennifer Worth. ¿Quién no conoce a día de hoy este libro o la serie que se basa en él? Me anima sobretodo el retrato del East End que aparece en él, un lugar en el que gracias a Connie Willis, llevo un tiempo sumergida, justo en la posguerra y que había dejado la zona muy tocada.




- Guía literaria de Londres, VV.AA. Imagino que ya habéis oído hablar de ella. Londres, Londres, Londres... en textos de historiadores romanos (una de mis perdiciones), cronistas vikingos, Beda el Venerable, Jane Austen, Charlotte Brontë, Dickens, Daniel Defoe, Pepys, John Evelyn, Kipling, James Boswell, Soseki, etc., etc., etc. en fragmentos de sus novelas, cartas, diarios... Irresistible.

- Ruth, Elizabeth Gaskell. Ya estaba tardando demasiado en ser mía... Decidí comprarla en una excursión a Girona puesto que así sería más especial... me gusta comprar libros en viajes y excursiones. Ahora que ha llegado el frío me apetece más leer libros gruesos... y más si son de autores victorianos.



- La trilogía de Els jocs de la fam, En flames i L´ocell de la revolta, de Suzanne Collins. Vamos, Los juegos del hambre en castellano. Sabía que tarde o temprano la acabaría leyendo, en parte por curiosidad, en parte por el tema. Creo que es la única saga juvenil que me ha convencido. Pero que le voy a hacer: me gustan las distopías y las novelas donde haya algo de sangre y/o violencia. Empecé sacándolos de la biblioteca pero como no, entre las prisas de los que reservan los libros y yo misma, que notaba que me estaba empezando a enganchar demasiado, los compré. Tengo la reseña a medio hacer.





- Diarios, de Henry David Thoreau. Mi Thoreaumanía se está acrecentando y creo que no me puedo resistir a nada que haya salido de su pluma (el otro día lo conseguí, con mucho esfuerzo, claro, con sus Cartas). Es un pequeño libro con una antología de sus diarios, Thoreau escribió diarios toda su vida.

- La chaise-longue victoriana, Marganita Lashki. Otro libro de Persephone Books traducido al castellano, en este caso por Automática Editorial, una de esas pequeñas editoriales que todos aquellos que les gusten los clásicos y descubrir todo tipo de libros interesantes tienen que tener en su lista.

- Siempre hemos vivido en el castillo, Shirley Jackson. Llevo mucho tiempo queriendo leer a Jackson pero no sabía que quería leer esta novela hasta que la vi en la librería. Soy muy previsible... pero lo cierto es que me recordó una versión más inquietante de I capture the castle, uno de mis libros favoritos. Espero poder leerlo antes de Halloween / Castanyada / Todos Santos o durante. Por una vez me apetece inquietarme durante esas fechas. Ya he empezado con él así que pronto os contaré más.



- Vida y auge de Reginald Perrin, David Nobbs. No había escuchado hablar de él nunca (veis como mi anglofilia tiene lagunas) ni he visto la serie de los 80 (normal, estaba en pañales) pero el argumento consiguió captar mi atención. Las novelas de humor inglesas siempre lo hacen... Ojalá pudiera ver la serie ahora aunque me parece que será misión imposible.

- La buena novela, Laurence Cossé. Un libro sobre snobs de la literatura, snobs con medios para abrir una librería donde solo venden "buenas" novelas. Me sentí tan identificada leyendo el argumento que me dije que tenía que leerlo (ya sabéis que me considero una snob literaria). Además, hay en él un misterio así que me va perfecto para el Reto genérico.

- Mapp y Lucia, E.F. Benson. Tengo la primera parte de la saga, Reina Lucia, en la recámara todavía así que no pensaba comprar éste hasta que no lo hubiese leído. Pero me lo regalo una amiga y no pude decir que no ;) Más snobs, en este caso ingleses y de pueblo.

Y, por último, el cartero me ha traído hoy un paquete con un par de libros pero creo que se merecen su espacio propio. Haré otra entrada para ellos bien documentada en unos días.

martes, 30 de octubre de 2012

Empezando un libro ... (III)




Ya os imagino diciendo: pero que voracidad tiene esta chica. Lo cierto es que últimamente tengo mucho tiempo libre... Pero Bolaño y yo no hemos conectado así que he decidido no continuar con él y pasar a una lectura que tenía ganas de empezar desde que compré el libro hace unas semanas (tengo pendiente un IMM que espero subir pronto).

Para la tercera entrega de la sección, nos vamos a Estados Unidos. No solo porque es el país en que transcurre la novela, si no porque es tiempo de Halloween. Este año, por una vez, me apetece leer un libro medianamente inquietante en estas fechas. El elegido es una de mis adquisiciones más recientes, Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson.

"Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto."

Y mañana habrá entrada nueva, un enorme IMM que lleva meses en preparación :P

sábado, 27 de octubre de 2012

Empezando un libro ... (II)




Y aquí tenemos la segunda entrega de la sección. Todavía no he acabado La plenitud de la señorita Brodie (que me está gustando muchísimo) pero el libro que he empezado hoy no podía esperar más. Tiene fecha límite: el domingo. Y es de un autor que conocía de nombre pero del que nunca había leído nada: Bolaño. Ya sabéis que tengo un problema con la literatura latinoamericana...

En fin, el libro elegido de Bolaño es uno de sus libros de relatos, Putas asesinas. He elegido el primer párrafo del primer relato, El ojo Silva, y para variar, el primer párrafo de otro, Carnet de baile, donde se centra en Pablo Neruda.

"Lo que son las cosas, Mauricio Silva, llamado el Ojo, siempre intentó escapar de la violencia aun a riesgo de ser considerado un cobarde, pero de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar, al menos no nosotros, los nacidos en Latinoamérica en la década de los cincuenta, los que rondábamos los veinte años cuando murió Salvador Allende." (El ojo Silva).

"1. Mi madre nos leía a Neruda en Quilpué, en Cauquenes, en Los Ángeles. 2. Un único libro: Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Editorial Losada, Buenos Aires, 1961. En la portada una dibujo de Neruda y un aviso de que aquella era la edición conmemorativa de un millón de ejemplares. ¿En 1961 se había vendido un millón de ejemplares de los Veinte poemas o se trataba de la totalidad de la obra publicada por Neruda? Me temo que lo primero, aunque ambas posibilidades son inquietantes, y ya inexistentes. 3. En la segunda página del libro está escrito el nombre de mi madre, María Victoria Ávalos Flores. Una observación tal vez superficial, contra todos los indicios, me hace concluir que no fue ella quien escribió su nombre allí. Tampoco es la letra de mi padre, ni de nadie que yo conozca. ¿De quién, entonces? Tras observar cuidadosamente esa firma desdibujada por los años tengo que admitir, si bien con reservas, que es la de mi madre." (Carnet de baile). 

Me da la sensación que todavía escribiré otra entrega de inicios de libros antes de acabar el mes...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Empezando un libro... (I)

Hoy se me ha ocurrido empezar una nueva sección del blog. Algo que he visto que muchas tenéis pero que con mi caótico sistema de lectura, ni siquiera me había planteado llevar a cabo. Hoy me he dicho: ¿y por qué no?



En resumen, aquí voy a dejar que los autores tomen la palabra y veáis si un libro, por su inicio, vale la pena de continuar. Comienzos de novelas, sí. Muchos libros se quedan sin una reseña y ésta será una manera de enseñaros qué es lo que leo en este mismo momento. Eso si, no será una sección con día fijo. Cuando comience un nuevo libro, aquí la encontraréis acompañada del cuadro fijo de la sección de Norman Rockwell. ¿Os gusta?

Pero vamos allá. La elegida de hoy es una autora que ya es un clásico contemporáneo, Muriel Spark, con una de sus novelas más conocidas (y adictivas), La plenitud de la señorita Brodie. 

"Cuando hablaban con las niñas de la Escuela Marcia Blaine, los chicos se quedaban detrás de la bicicleta con las manos apoyadas en el manillar, lo que hacía que las bicicletas actuasen como barrera protectora entre ambos sexos y que diese la impresión de que los chicos tenían la posibilidad de marcharse en cualquier momento. 
Las niñas no podían quitarse el panamá porque aquellos encuentros tenían lugar no muy lejos de la entrada de la escuela e ir sin sombrero estaba prohibido. Algunas infracciones del uso adecuado del sombrero eran celosamente observadas en el caso de las niñas de cuarto curso para arriba, a fin de que ninguna lo llevase ladeado. Pero había otras formas sutiles de moldear el ala del sombrero, distinta a la que exigía el reglamento general, consistente en alzarla por detrás y en bajarla por delante. Aquellas cinco niñas, apiñadas a causa de la cercanía de los chicos, llevaban el sombrero con un toque especial."

Dos párrafos, no os quejaréis...

jueves, 18 de octubre de 2012

La palabra heredada, Eudora Welty

Hace mucho os prometí una reseña sobre La palabra heredada de Eudora Welty y muchos la esperabais con ganas, así que por fin ha llegado. Empecé a escribir sobre ella y La palabra heredada hace meses así que voy a dejar algunos párrafos exactamente igual a como los escribí por primera vez, con nuevas adiciones. Así que perdonadme si encontráis errores de conexión entre los párrafos o errores en general...

Uno de los retos del 2012 consiste en estar abierta a cualquier región geográfica, a cualquier lectura vengan de donde vengan los autores. Si Jimmy Liao (de Taiwan) fue mi descubrimiento del invierno, aquí tenéis mi gran descubrimiento de la primavera, Eudora Welty. No hace mucho, revisando números atrasados de Qué leer en la biblioteca, vi un reportaje sobre ella en la sección de Clásicos, ya os podéis imaginar que es una de las secciones que prefiero de la revista (no voy a entrar en más comentarios ahora) y lo cierto es que me entraron ganas de leer alguna de sus obras. Welty es una autora muy completa: novelas, cuentos... pero cuando días después, entré en una de mis librerías favoritas y encontré este librito que ha editado Impedimenta, La palabra heredada, no pude evitarlo. Fui a la caja e inmediatamente, empecé a leerlo en el autobús.

Antes de empezar con La palabra heredada, me gustaría hacer una pequeña presentación sobre ella. Eudora Welty nació en Jackson (Mississippi) en 1909 y murió hace, como quien dice cuatro días, en 2002. Es una autora sureña, por lo tanto, muy desconocida en España pero muy reconocida en su país. De hecho, en Mississippi cada 2 de mayo se celebra el Día de Eudora Welty. Autores como Alice Munro, Salman Rushdie o Richard Ford la adoran pero más allá no es muy conocida. Quizá es por su condición de autora centrada en el sur de Estados Unidos, de dónde apenas se movió, pero yo creo que sus historias, igual que las de Jane Austen (que tampoco viajó demasiado durante su vida) son universales. Fáciles de leer pero a la vez muy evocadoras, tanto en sus formas como en sus descripciones. El comienzo de Boda en el delta, por ejemplo, te hace imaginar viajar en un tren con Laura, la protagonista. Los trenes también tienen su importancia en este libro.

La palabra heredada es el primer libro que leo de ella y no es una novela ni una colección de relatos, más bien, una recopilación de ensayos que ofreció en la Universidad de Harvard sobre cómo empezó a escribir y sobre la importancia de la palabra, tanto oral como escrita, en su vida. No solo la palabra, la imagen, la forma de observar el mundo que la rodeaba también están presentes (además de escritora, fue fotógrafa durante la Gran Depresión). En España ya lo había publicado hace años la editorial Montesinos pero estuvo descatalogado muchos años hasta que Impedimenta ha decidido recuperarlo en una edición corregida de aquella, algo que nos cuenta Enrique Redel en el prólogo.

Para Welty, la familia tuvo muchísima importancia en su vida. Convivió con ellos muchos años, en especial con su madre puesto que vivió con ella hasta su muerte. De sus padres aprendió el amor por los libros y las historias, algo que su familia tenía bien presente. Eudora era la mayor de tres hermanos y la única niña. A pesar de su identificación con Mississippi, ninguno de sus padres era de allí. Su padre provenía de Ohio y su madre de Virginia Occidental, se habían conocido cuando ambos trabajaban como maestros en el estado natal de su madre. Su padre era racional, práctico y siempre enfocado hacia el futuro, acabó trabajando como presidente de una compañía de seguros. En cambio, su madre, era emocional y adoraba la lectura: fue ella quien le contagió su pasión por autores ingleses como Dickens, las hermanas Brontë, etc. Lo cierto es que también va más allá y narra las historias personales de sus padres y sus dos familias, a quien personalmente me hubiese encantado conocer, en particular a su madre, que me ha parecido todo un carácter.

Los recuerdos de infancia de Welty llenan todo el libro. De hecho, gran parte del libro se compone por su infancia. Apenas menciona que se marchó a estudiar publicidad a Nueva York, justo después de acabar sus estudios en la Universidad de Wisconsin y tuvo que volver precipitadamente después de la muerte prematura de su padre en 1931. Pero no importa: sus recuerdos son tan vividos que nos encanta acercarnos a ellos: sus padres silbando a dúo La viuda alegre cuando ella era tan pequeña como para tardar mucho en abrocharse los zapatos, la colección de enciclopedias que reunió su padre para sus hijos (ahora sería un fanático de Internet y las nuevas tecnologías, seguro), las excursiones con su madre a la biblioteca Carnegie, justo en su misma calle... Os podría explicar centenares de pequeñas anécdotas que hay en el libro pero no tendrían el mismo interés.

Algo que me ha hecho muchísima gracia del libro es una de las historias que protagoniza su madre. La primera casa donde sus padres vivieron al casarse se incendió y su madre decidió salvar a toda costa sus Obras Completas de Dickens. Fue arrojando todos los volúmenes por la ventana y el padre de Eudora recogiéndolos abajo, hasta que al acabar, saltó ella y acabó rompiéndose una pierna. Más adelante, descubrimos que fueron el regalo que le hizo su padre cuando era una niña.

Podéis estar seguros que continuaré con sus lecturas. De momento, tengo La hija del optimista y he sacado de la biblioteca Las batallas perdidas. No sé con cuál me pondré primero. El primero es breve y ya he escuchado muchas buenas críticas, pero el segundo, a pesar de que son casi 600 páginas, me atrae más por su argumento.

Para acabar, aquí tenéis el último párrafo. Me ha llegado especialmente y espero que a vosotros también os llegue. Habla de ella misma y de su vida pero se nos puede aplicar a todos, a todos los que no llevamos una vida aventurera o somos tranquilos por naturaleza.

"Mi literatura nace de una vida satisfecha, protegida. Una vida así puede ser, también, una vida colmada de retos. Y todo reto serio, ambicioso, surge ante todo de nuestro interior."


Y como remate aquí está la famosa fotografía que le hizo Anne Leibovitz con un enorme abrigo marrón (o camel, que dirían los entendidos).

domingo, 14 de octubre de 2012

Los vagabundos de la cosecha, John Steinbeck

Leer mucho. Escribir sobre lo que leo, poco. Ya sabéis que esa parece ser mi máxima pero eso va a cambiar en los próximos días porque he leído cosas muy interesantes que me apetece comentar así que nadie se puede quejar de que faltan reseñas. Hoy, mientras acababa Precioso día para la boda (Cheerful Weather for the Wedding), me he dado cuenta de que últimamente he mejorado mi ritmo de lectura y de que acabo todos los libros que empiezo. Tengo muchos libros de los que hablar y he decidido empezar con Steinbeck.

Steinbeck es uno de esos autores de los que me cuesta desengancharme. Tiene una forma de narrar muy especial, de esas que te hacen sentir nada más empezar que estás dentro de la novela. Esos paisajes que describe tienen algo muy especial y estoy deseando verlos en persona...

Los vagabundos de la cosecha no es una novela, es un ejercicio de prosa, periodismo de aquel que nos gustaría encontrarnos en un periódico hoy y lamentablemente se ha perdido con el tiempo. Pero el tema pese a situarse en los años 30, es tremendamente actual. Las semejanzas entre la Gran Depresión y la crisis actual lo hacen posible.
Steinbeck publicó estos artículos en 1936 en el San Francisco News. Además, va acompañado de las fotografías de Dorothea Lange, la fotógrafa que se dedicó a retratar la cara más humana de estos vagabundos de la cosecha.

Después del Crack del 29, en ciudades y pueblos del Medio Oeste americano se experimentó una situación que puso a sus ciudadanos al límite. La sequía, las tormentas de polvo negro (Dust Bowl, las llamaban) hicieron que muchas familias propietarias de pequeñas granjas se vieran obligadas a hipotecarlas y posteriormente venderlas a los bancos y perdieran toda manera de ganarse la vida. Muchos acabaron por emigrar a California para trabajar de temporeros en los campos. California era algo así como la tierra prometida.

En los campos, las cosas funcionaban de tal manera que, para pagar sueldos ínfimos, se contrataba el doble de personal del que era necesario. El resto era una carrera contra el tiempo para conseguir un trabajo donde pudieran ganarse la vida: los temporeros viajaban en sus coches por todo el estado contra el tiempo para llegar a otro campo y ser contratados. Si eran incapaces de seguir el ritmo que se les imponía, acababan en la calle al instante.

Steinbeck no se centra exclusivamente en aquellos americanos que perdieron sus tierras: nos habla también del pasado, de contingentes de emigrantes chinos, japoneses, mexicanos y filipinos que llegaron a las mismas tierras, donde sufrieron una continua vigilancia por parte de las patrullas. Su delito era ser extranjeros (el año en que llegaron grupos de filipinos se promulgó una ley en California donde se prohibía expresamente a los de raza malaya casarse con blancos) y les estaba prohibido organizarse para protegerse. Si lo intentaban, eran despedidos o incluso peor.

A los americanos también se los vigilaba estrechamente para evitar que se organizaran en sindicatos. De hecho, Steinbeck denuncia los métodos que se utilizaban para impedirlo como impropios de una democracia como la de los Estados Unidos.

La vida de un vagabundo de la cosecha era triste y dura: la única posesión que verdaderamente importaba era su coche. Sin él, había muchísimas posibilidades de morir de hambre. El dinero que ganaban se gastaba casi todo en comida. Pero los campamentos donde intentaban construir un lugar minímamente habitable para instalarse, eran verdaderos estercoleros. No tenían agua corriente (solían construirlos cerca de un río o un lago o una fuente para que no hubiera que recorrer grandes distancias para buscar agua) ni letrinas ni ningún tipo de calefacción. A menudo construían sus chozas de cartón, chatarra o matojos. Sus pertenencias se suelen reducir a la ropa que llevan puesta y solo cuentan con un colchón y alguna alfombra o manta para abrigarse. Los niños a menudo no van a la escuela, hacen novillos porque los otros niños se ríen de ellos.

No todo fue tristeza y desesperación. Algunos se dedicaron a ayudar a aquellos que no tenían medios para ganarse la vida. Pero hubo personajes como Tom Collins que se propusieron hacer algo por aquellos que vivían en campos que no cubrían con las más mínimas necesidades. Precisamente, Steinbeck dedicó Las uvas de la ira a "Tom, que lo vivió". Tom Collins era el director del único campamento de acogida que había en California y fue quien acompañó a Steinbeck en un viaje por el estado en la furgoneta de reparto de una panadería.

Como he comentado al principio, las fotografías de Dorothea Lange también tienen un enorme peso en el libro. El Gobierno Federal la contrató para documentar la situación en que vivían los inmigrantes así que acabaron siendo un complemento perfecto para esta obra. Ponen los pelos de punta... Y la última foto que colocó aquí, una de las fotografías más famosas de la historia, Madre inmigrante, nos desvela todos sus secretos.




Si no habéis leído nunca nada de John Steibeck es un buen libro para empezar y adentrarse en lo que creía y en su escritura.

Y, mientras tanto, ya tengo Las uvas de la ira en la cabecera de la cama...

La fotografía de la cubierta proviene de la web de Libros del Astoroide, las fotografías de Lange del blog Antioquia - interiorismo: http://antioquiainteriorismo.blogspot.com.es/2010/09/dorothea-lange.html