miércoles, 29 de junio de 2011

IMM 5. Londres: Maletas con varios kilos de más



Tranquilos, vuelvo al tema literario y dejo aparcado el fútbol, un tema que por lo visto levanta ampollas (me guardo una bala en la recámara, que lo sepáis). Tengo varias reseñas a medias así que iré colgándolas a medida que las acabe y un IMM pendiente. Sí, no se me ha olvidado que colgué uno hace muy poco que os ha encantado y del que todavía hay comentarios nuevos pero no había colgado la entrada de los libros, postales y marcapáginas que compré en el viaje a Londres, donde aproveché para comprar in situ algunos de los libros que más me apetecían.
Y he aquí os presento las compras que se vinieron conmigo este año de Londres. Mi madre también es compradora compulsiva (de algún lado tenía que salir yo) así que las maletas de las dos engordaron. Como la gran mayoría de compras son libros, parece que esté haciendo un IMM.



- Recipes for the Afternoon Tea. A Handbook for Afternoon Tea, de Jan Barnes. Un librito donde hay todo tipo de recetas de postres y pasteles para el té de la tarde: diferentes variedades de scones, pasteles, galletas... Tengo que buscar alguna receta interesante y hacerla antes de que llegue el calor de pleno y me entren ganas de no pisar la cocina.

- John Keats at Wentworth Place. Keats es uno de mis poetas favoritos (la poesía no es lo mío así que el mérito es todavía mayor) y no pude resistirme a comprar la guía de su casa cuando fuimos a visitarla. No hay punto de libro para ella, hay algo cuyo valor es más bonito: entre sus páginas hay dos margaritas cogidas del jardín que para mí simbolizan a John y Fanny Brawne.


- The Du Mauriers, Daphne Du Maurier. Desde que leí el año pasado ¡El autor, el autor! tenía muchas ganas de leer más sobre la familia Du Maurier. Descubrí que Daphne Du Maurier, la autora de Rebecca y uno de sus miembros más conocidos, había escrito una novela sobre sus abuelos, George (autor de Trilby) y Emma Du Maurier, donde aparecen todos sus hijos (una de ellos, Sylvia, es la madre de los hermanos Llewelyn Davies, los niños que inspiraron Peter Pan) y otros personajes de la época.

- Myself when Young, Daphne Du Maurier. No tenía pensado comprarlo pero estaba en la estantería de Waterstone´s al lado del anterior y claro, una se siente tentada, comprendedlo. Por cierto, al cabo de unos días, encontramos casualmente la casa donde Daphne vivió su infancia, la misma que describe en el libro. No sé si empezar por este libro o por The Du Mauriers.

- Poor Caroline!, Winifred Holtby. Cuando encontré a Winifred Holtby en Waterstone´s había disponibles muchos de sus libros pero South Riding tenía la portada de la película. Así que como quería leer algo suyo antes de quedarme sin ninguno, opté por Poor Caroline! La historia es bastante triste pero como no, la portada me hizo decidirme por ella.

- Can Any Mother Help Me?, Jenna Bailey. Lo tenía fichado a través de Amazon que, en las búsquedas relacionadas con Mass Observation, siempre me lo saca a relucir. Y cotilleando por las estanterías, lo encontré. Es una historia real sobre un grupo de mujeres que formaron un club por correspondencia. Se encontraban solas y aisladas, solo con su marido y sus hijos, así que gracias al anuncio que publicó una de ellas en una revista para madres jóvenes fueron conociéndose e intimando. Se formaron amistades auténticas entre ellas y escribían sobre todo tipo de temas: sus hijos, sus vidas, la guerra... Ya lo he empezado y aunque leo muy poco a poco, ya os puedo decir que me está gustando mucho.

- London Transport Museum Guide. A pesar de que finalmente no entramos a ver el museo, mi madre me quiso regalar la guía porque sabe que el tema de los transportes me interesa muchísimo. En mi perfil pone sólo trenes, pero también debería incluir metro, tranvía, autobús... y a los de Londres les tengo un cariño especial.

- London Plaques, Derek Sumeray & John Sheppard. Ya os conté en la segunda parte de la crónica que buscando este libro en Waterstone´s sólo fui capaz de encontrar un volumen enorme sobre las Blue Plaques, incapaz de meter en la maleta. Suerte que en el London Transport Museum apareció y nos fue de perlas: esa misma tarde le dimos un buen uso así que llegó aquí ya utilizado y como una compra buenísima.

- Discovering Off-Beats Walks London, John Wittich and Ron Phillips. Una curiosidad muy entretenida: son distintas rutas por la ciudad de Londres, la de la ciudad romana, la parte histórica de Chelsea, la zona de la City que sufrió el Gran Incendio de 1666... También la aprovechamos esa misma tarde pero nuestras rutas fueron totalmente improvisadas.

- Assembly Rooms Guide. Una pequeña guía con la historia de las Assembly Rooms. Si habéis visto la adaptación de Persuasión de 2007 o La Duquesa os sonará mucho.

- Treasures of Museum of Fashion. Otra guía, en este caso del Fashion Museum que hay dentro de las Assembly Rooms. Un museo precioso donde te puedes probar un corsé, un miriñaque o aprender sobre vestidos de novia o el vestuario de las novelas de Jane Austen, las Brontë o la reina Victoria.

- Ejemplares de la revista Jane Austen Regency World (el actual + 2 de regalo)

- Jane Austen Regency´s Bath, Maggie Lane. Lane es una de las grandes especialistas actuales en Jane Austen y cuando vi que tenían este libro en el Jane Austen´s Centre, no lo dudé. Habla de la importancia que tuvo la ciudad de Bath en dos obras de la escritora, La Abadía de Northanger y Persuasión, y también en su propia vida. No es una ciudad que le inspirara para escribir, la verdad pero es muy interesante para leer.

- The Sack of Bath, Adam Ferguson. No es una novela, sino un libro periodístico de denuncia sobre la demolición sistemática que llevó a cabo el Ayuntamiento de Bath durante los 60, tirando edificios y calles históricas enteras al suelo para preservar los paisajes que hoy son los más famosos de la ciudad: The Circus, Royal Crescent... Hay muchísimas fotografías de Bath durante los 60 y los 70.

- High Waves, Dorothy Whipple. Dorothy Whipple es una de las superventas de Persephone y aunque no lo tenga en la lista de libros que leo actualmente, estoy sumida en The Priory desde hace una temporada. Tenía ganas de elegir un nuevo libro suyo y de todos los que tienen, High Waves es el que más me llamaba la atención. Curiosidad y el hecho de que estuviera ambientada en el período de entreguerras me hicieron decidir.

- Reuben Sachs, Amy Levy. Desde que descubrí Persephone Books, quería leer esta novela. Lo he ido retrasando poco a poco pero por fin la compré durante este viaje. El trasfondo histórico me interesa desde hace mucho: las comunidades de judíos ingleses durante la época victoriana. Y Amy Levy me parece una escritora y poetisa sumamente interesante: fue una de las primeras mujeres que estudiaron en Cambridge, amiga de Oscar Wilde e interesada en la emancipación de la mujer.

Los siguientes cuatro libros los encontré en diez minutos de búsqueda apresurada en Foyle´s antes de la hora de cierre. Que hubiera podido encontrar si hubiese tenido más tiempo...



- South Riding, Winifred Holtby. Después de haberla encontrado en Waterstone´s con la portada de la serie que ha hecho la BBC este año, dudé sobre si cogerla por el eterno tema de que no me convencen los libros con las fotos de la película en portada (sobretodo si es tan bonita como la de South Riding). El domingo volví a encontrarla en Foyle´s con la portada original. No me lo pensé dos veces.


- Jane Austen (Brief Lives), Fionna Stanford. Una biografía de Jane más para la colección.

- Elizabeth Gaskell (Brief Lives), Alan Shelton. Otra biografía más, en este caso de Elizabeth Gaskell que estoy deseando leer. Como la de Jane Austen, es muy breve (unas 100 páginas más o menos), para introducirse irá muy bien.


El anterior libro de Vickery me salvó la vida (figuradamente) cuando estudiaba en la universidad así que que menos que buscar su nuevo libro. El tema me atrae mucho, incluso más que el anterior. Y además, la BBC ya ha realizado una serie documental basada en este libro que estoy deseando ver.

- Fashion in the time of Jane Austen,de Sarah Jane Downing. Moda en la época de la Regencia. Disfruto mucho con el tema de la moda, sobretodo la de otras épocas, así que estaba cantado que si lo encontraba me lo llevaba.

- So Bright and Delicate. Love Letters and Poems of John Keats to Fanny Brawne. Cartas de amor de John hacia Fanny. Hay tantos libros que tengo ganas de leer ya (suspiros).

Y también algunas guías más: nuestra visita a Kenwood House, la Guía de Recuerdo de la Abadía de Westminster, Museum Highlights (la guía del Museo de Londres)...


Y, por supuesto, postales y puntos de libro. Hay uno que me regalaron después de subir a la torre de la Abadía de Bath al que le tengo un cariño especial ya que lo gané con el sudor de mi frente, la resistencia de mis pulmones y piernas también ayudaron ;)
La postal con el cuadro de Vermeer pasará a mi colección: cada vez que visito un cuadro suyo, compro una postal y la sumo a una pequeña colección.

De momento voy leyendo poco a poco, empezando por las guías. Ya he leído la guía de la Abadía, que me ayudó a explicaros correctamente la disposición de las tumbas en la entrada anterior de Londres, Assembly Rooms Guide y Museum Highlights (el Museo de Londres). Éste último fue el gran descubrimiento en cuestión de museos del viaje: es un museo a descubrir y para disfrutar, del que os contaré más en una de las entradas que me quedan del viaje que continuaré dentro de poco y espero acabar.

P.D. Mañana seguiré contestando comentarios, sobretodo los de la entrada anterior, muy polémica :P Debo decir una cosa y aunque parezca mentira, leo mientras miro los partidos y no me pierdo detalle de los dos.

martes, 28 de junio de 2011

Lo mejor y lo peor del fútbol



Llevo enganchada al fútbol muchos años. De pequeñita celebraba los goles del Barça, mi equipo de toda la vida, corriendo por el pasillo de casa de mis abuelos de arriba a abajo. Para mí, el fútbol es pasión, espectáculo, energía, cada gol es un chute de adrenalina... pero entiendo perfectamente a aquellos a los que no les gusta porque hay momentos en que da vergüenza ajena el comportamiento de futbolistas, entrenadores o hinchas. Como siempre he creído, hay "hinchas" a los que no les gusta el fútbol, simplemente buscan un lugar donde puedan descargarse, hacer un buen follón, ser violentos... Viendo las imágenes del descenso del River Plate argentino a Segunda División, se me pone la piel de gallina.




No sé cómo será el fútbol en Argentina pero viendo estas imágenes creo que levanta pasiones, de las buenas y de las malas.

Pero no todo es malo en el fútbol. Hay personas que hacen que el fútbol todavía me emocione. Hoy he visto un pequeño corto protagonizado por el equipo pre-benjamín de Margatània, de Vilanova i la Geltrú. Han quedado los últimos en la Liga sin marcar ningún gol pero no se rinden, juegan para pasarlo bien. Niños y niñas como estos son los que me hacen pensar que jugar al fútbol es divertido y que hay todavía muchos que disfrutan de este deporte tal y como lo hago yo. Tengo que deciros que acabé llorando viéndolo.




(El vídeo está en catalán con subtítulos en inglés pero no es nada complicado de seguir.)

Y, por supuesto, dada mi afición por Inglaterra tengo que decir que sigo la Premier League, casi con el mismo interés que la Liga Española. El Barça va primero, pero después viene el Tottenham Hotspur. Durante un tiempo fui del Liverpool que me sigue gustando mucho pero el Barça y el Tottenham son los dos únicos que me han hecho llorar. Y a partir de ahora, el Margatània, por supuesto.

Mañana más (hacía tiempo que no lo decía)...

lunes, 27 de junio de 2011

Summertime, hateful summertime





Cualquiera que me conozca sabrá que no me gusta el verano. Soy incapaz de disfrutarlo y el calor hace que pegue al asiento y no quiera ni moverme a pesar del buen tiempo que hace. Sí, es una lástima pero es así. Muchas veces no es por vagancia, como puede parecer, sino por falta de lugares a dónde ir. Vivo en una gran ciudad donde en principio habría muchas cosas y muchos lugares a los que ir a leer, al cine, a conciertos, a la playa, la piscina y un larguísimo etcétera. Pero a la hora de la verdad me falta empuje y además, hacerlo sola acaba por no convencerme. Me gusta mucho leer pero también estaría bien improvisar más y no pasarme el día leyendo, tricotando y en el ordenador.

Sí, la ciudad tiene un otro color, más alegre pero también está llena de turistas. El año pasado yo misma hice de turista unos días en mi propia ciudad y disfruté bastante, excepto por las largas colas. Este año, como todos desde que tengo 16 años, no me iré a ningún lugar (miento, creo recordar que hace dos veranos, fui a Madrid en plena canícula y no pasé tanta calor como esperaba: amig@s madrileñ@s sois unos exagerados) y a pesar de que a veces echo de menos unas vacaciones en verano, irse de vacaciones en mayo, septiembre, octubre o febrero tiene muchas ventajas. Eso sí, desde que eramos pequeños, mi hermano y yo soñábamos con viajar durante todo el verano mientras hiciera esta calor a un lugar como éste. Sí, siempre norte. Escandinavia, Círculo Polar Ártico o Rusia. El Reino Unido también entraría en el conjunto.


Contemplando esta foto, he recordado la Guía del Autoestopista Galáctico otra vez. Imaginar a Slartibarfast diseñando los fiordos de Noruega y recibiendo un premio por ello me parece encantador.
Pero, volviendo al tema, también nos planteabamos cruzar el Ecuador e ir hacia países donde ahora es invierno: Australia, Nueva Zelanda, Argentina, Uruguay, Chile...

Por otro lado, estoy entrando en una fase en la que me estoy volviendo loca con las "nuevas tecnologías": además de mi propia cuenta de facebook, le he abierto una exclusiva al blog y me he subscrito a bloglovin. Lo único que no se hacer es colocar la insignia de facebook aquí para que si os apetece, le deis a la tecla del famosísimo "Me gusta". En fin... también estoy pensando en abrir una cuenta en twitter pero tengo dudas ¿sirve para algo? Necesito consejos...

P.D. La foto de los fiordos noruegos está extraída de "El blog de Noruega".

miércoles, 22 de junio de 2011

IMM (In my Mailbox) 4, versión viajera

Llevo unos días muy vaga después de las oposiciones y me estoy dando unos días de descanso antes de empezar a estudiar para los próximos exámenes. Esa es la razón por la que no haya contestado los comentarios que voy encontrando en cada entrada (¡que leo todos vuestros comentarios aunque no lo parezca!). Seguiré escribiendo porque tengo algunas entradas pendientes que escribir y que colgar.

Tengo dos entradas pendientes de libros calentitas para explicaros. Estos son los libros del mes de mayo y principio de junio, con los libros que compré en Girona y en Zaragoza. Allá van:



- Armadale, de Wilkie Collins. Ya hace años que leí La dama de blanco, mi (de momento) única incursión con Collins pero tenía ganas de continuar. Elegí Armadale por el argumento.

- La Guía Completa de Fantasilandia, de Diana Wynne Jones. Era incapaz de encontrarla en mi ciudad y la encontré de casualidad en Zaragoza. No me lo pensé dos veces... pero, como suele pasar, a la que encuentro un libro en otra ciudad, de repente, aparece por todas partes por aquí. En fin... La guía completa... es más bien un libro donde la autora nos explica cómo sobrevivir en Fantasilandia. Una curiosidad, quizá, pero que me llama mucho la atención. Ya sabéis lo mucho que me gusta Wynne Jones.


- La reina Victoria, de Lytton Strachey. Conocía a Strachey más por ser miembro del grupo de Bloomsbury y amigo (y ex-prometido) de Virginia Woolf que por su obra, y con este libro se unen varias de mis pasiones: la historia, las biografías, el período victoriano y Bloomsbury. Desde que Maria lo comentó, tenía muchas ganas de hacerme con él pero como siempre, no lo encontraba. Igual que con Fantasilandia, apareció en Zaragoza. Y de momento no se ha reproducido como esporas por Barcelona.
De todos modos, hace años, cuando aún estudiaba en la facultad, leí otra biografía de Victoria, quizá más centrada en el tema político pero no por ello menos interesante, Victoria (1819-1901), Reina y Emperatriz (Edhasa).

- La evolución de Calpurnia Tate, de Jacqueline Kelly. Me he hartado de leer críticas, reseñas y comentarios sobre Calpurnia y a pesar de tener muchas ganas, no lo había leído todavía. Normalmente, tardo en leer libros que se ponen de "moda" simplemente por si acabo pensando que el libro no aguanta ni el paso de un par de meses. Vamos, que acaba siendo mucho ruido y pocas nueces. De momento, tiene todos los números para gustarme pero también he leído alguna que otra crítica destructiva. Veremos.

- El hombre ante la muerte, de Philippe Ariès. No sé si tod@s l@s lectores del blog lo sabéis pero estudié Historia y soy una amante en general de la historia social, de la vida cotidiana y de la historia de las mentalidades, sin contar de la arqueología. Así que en cuanto lo vi en una de mis librerías de cabecera me dije que tenía que leerlo. Ariès es uno de los historiadores más importantes relacionados con el tema de la vida privada y de la colección de Historia de la vida privada tengo varios volúmenes en casa, todavía pendientes. Sobretodo está centrado en Francia e Inglaterra que, cualquiera que pase por aquí solo una vez, sabrá que me apasiona. Incluso hay un capítulo dedicado a la muerte en las novelas de las Brontë. Mmmmh...


Si se aparta la mirada del libro de Àries (otra vez), tenemos aquí a:

- La señora Lirriper, de Charles Dickens. Me hice con él en Girona cuando subí a mitad de mayo para ver Girona, temps de flors después de un día de mucha lluvia, exposiciones, paseos y un té bien calentito en una librería-café. En la librería había libros muy apetecibles y entre todos ellos, elegí La señora Lirriper por estar recién vuelta de Londres. Entre los cuentos que forman el volumen se encuentra uno de los más famosos de Elizabeth Gaskell, Matrimonio de Manchester. Vamos, si Dickens me regala a Gaskell, firmo donde sea.

- Petalo carmesí, flor blanca, de Michael Faber. Sí, es el libro que han adaptado para la serie de la BBC "The Crimson Petal and the White". Estuve a puntito de cogerlo en Londres pero el grosor me hizo pensarlo dos veces. Y al volver, alguien me comentó que Anagrama lo había publicado en castellano hace ya unos años.

- Jane´s Fame. How Jane Austen Conquered the World, de Claire Harman. Mi último encargo por Internet. ¡Atención tod@s los fans de Jane Austen! Este libro explica como Jane pasó de ser una escritora que no tuvo demasiado éxito en vida a ser la autora famosísima que es ahora, con películas y series sobre sus obras, merchandising, peregrinos (entre los que me incluyo) que visitan los lugares donde vivió... creo que será un libro muy interesante.

Con todo esto será mejor que me olvide de pisar las librerías por una temporada. Atesorar y atesorar sin poder leer la mayoría de libros no es bueno ¿no?
La siguiente entrada será otro IMM (In My Mailbox) pues tengo pendiente enseñaros todo lo que se vino conmigo de Londres.

sábado, 18 de junio de 2011

Barcelona virtual


No tenía pensado escribir nada hoy pero haber hecho dos descubrimientos muy interesantes me empuja a contarlo.


Uno de ellos está relacionado con la red, ya que echando un vistazo a la web del Arxiu Fotogràfic de Barcelona (Archivo Fotográfico de Barcelona) he descubierto que la mayoría de las exposiciones temporales que hacen están todas disponibles por internet. De manera que, aunque por más lejos que os encontréis, se puede viajar gratis a la Barcelona de finales del siglo XIX, a la de principios del XX o a la Barcelona de 1936, año del inicio de la Guerra Civil. Si conocéis Barcelona, probad a reconocer sus calles a través de las fotografías y si no, a ver que os parece esta idea: combinar Street View con las exposiciones para ver cómo han cambiado los lugares. Lo he probado y resulta todavía más interesante. Una de las que más me han gustado es Passió per la lectura o Bibliòfils. La recerca ansiosa de Eugeni Forcano. En esta última me siento muy identificada, los ojos se me salen como al señor de gafas de la derecha cuando encuentro algo que me interesa.
Por cierto, en una de las exposiciones del fotográfo Joan Martí también aparecen fotografías de Girona, una ciudad que me encanta y que cada vez visito más.

Y lo otro, bueno, hoy he probado los Shirley Temples que Rory bebe en Gilmore Girls y me han encantado. Ya sabéis que soy de poco beber... pero hacerlo en un hotel de cuatro estrellas rodeada por unas increíbles vistas de la ciudad, en buena compañía y con un libro en las manos es fabuloso. Me siento Dorothy Parker...

P.D. La fotografía que he puesto para ilustrar la entrada es de Frederic Balllell, Obertura de la Via Laietana, de 1910.


jueves, 16 de junio de 2011

Faltan...


... muchas entradas que escribir.


Llevo una temporada en la que escribo mucho más que antes pero se quedan muchas ideas en el tintero. Películas, exposiciones, escapadas se quedan sin entradas por no saber cómo escribirlas o simplemente por vagancia. Después del viaje a Londres y Bath del mes pasado, subí un día a Girona y un fin de semana fui a Zaragoza. Y todo eso no tiene entrada.

Desde Semana Santa no he parado de visitar exposiciones: Teotihuacán en Caixa Forum Barcelona, Sandor Marai en el Palau Robert, La febre de l´Or en Caixa Forum Girona, un par en Zaragoza... y podría continuar. Lo cierto es que me gustaría contar muchas más cosas... lo peor de todo es que ahora sí tengo tiempo. El tema de las oposiciones ha quedado paralizado hasta septiembre y a pesar de que tendré que pasar el verano repasando temas, no habrá ningún examen hasta otoño.

Supongo que esto nos pasa a tod@s pero de vez en cuando me apetece hacer una entrada más cercana al diario personal que no a las que hago normalmente. Empecé a escribir un blog para escribir mis reflexiones sobre los libros que leía pero ha ido cambiando con el tiempo y ahora es algo así como un contenedor donde escribo sobre todo lo que me interesa, hago crónicas de viajes, cine, series... y de vez en cuando, hago entradas imposibles como ésta donde os explico un montón de cosas porque estoy pasando por una etapa en la que tengo miles de cosas que explicar y no veo la manera de hacerlo.

Últimamente he visto que hay un incremento bestial en la cantidad de visitas que pasan por aquí pero no se ha traducido en un mayor número de comentarios. Me encanta conocer blogs nuevos así que preferiría a veces que todos aquellos que os pasáis por aquí de vez en cuando os atrevierais a dejar un mensaje. No muerdo ni nada de eso. Pero a veces veo que quizá da la sensación de que soy una persona muy seria o muy metida en su mundo. O que mi mundo lector es muy pequeño, siempre concentrada en temas ingleses. Por otro lado, siempre me quedo con la duda de si mis entradas son demasiado egocéntricas, de si convendría hablar de otras cosas que no llevarán el pronombre yo delante.En fin, supongo que aquell@s que me leéis es porque os gusta y yo siempre pienso que no sé escribir.
De momento, esto es todo lo que quería decir. No tengo ni idea de cuando volveré a escribir sobre esto. Quizá la semana que viene tengáis otra de mis entradas rollo o puede que no haya más. Quien sabe... el futuro es impredecible.

P.D. Antes del fin de semana intentaré responder comentarios de las dos entradas anteriores. Esto es culpa de la vagancia :(

P.P.D. He escogido Mariana de Millais para ilustrar esta entrada porque es un cuadro con el que me identifico mucho y gracias a la serie "Desperate Romantics" estoy teniendo una regresión hacia los prerrafaelitas.

(Editado): No he querido decir con este mensaje que no me guste recibir visitas. Al contrario.

lunes, 13 de junio de 2011

Una buena taza de té


Decía Steve Coogan en "Coffee and Cigarrettes" que en una de sus fantasías donde ganaba un Oscar o un Globo de Oro haría un discurso donde les contaría a los americanos cómo preparar una taza de té perfecta. Y todo eso en una película donde los protagonistas no hacen otra cosa que beber café, fumar y hablar sin parar.


Ya tenía pensada una entrada sobre el té, que en mi caso, bebo sin parar. La tenía empezada en el baúl de las entradas que nunca acabo pero gracias a Coogan y a otro invitado ilustre del que hablaré más adelante, ha saltado a la palestra de nuevo.

Empecemos por el principio. Nunca he bebido café regularmente, no me gusta. Lo encuentro demasiado amargo y a pesar de que amig@s y familiares han insistido mucho para que tomara más a menudo una taza de café, no he podido. Así que buscando otra bebida que me gustara llegué al té. Todavía recuerdo la primera taza de té con leche que prepare, la disfruté mientras veía uno de esos clásicos de cine, Locuras de verano, con Katherine Hepburn viajando a Venecia y enamorándose de Rosano Brazzi entre sus canales y tiendas de antigüedades.



Si tuviera qué elegir un sólo tipo de té, sería incapaz. Me gusta el té negro, el té blanco, el verde... nunca he tenido ningún miedo a probar nuevas variedades y sabores. Además, todavía se tiene que inventar la combinación que me quite el sueño. Bueno... matizaré: si me tomo varias tazas de té verde tengo muchas ganas de dormir a pierna suelta. En Inglaterra se toma sobre todo, té negro con leche que no suelo añadir a menos que me apetezca mucho.Tampoco suelo añadir azúcar a pesar de que cuando voy a una cafetería/tetería/Starbucks suelo guardar los sobrecitos de azúcar moreno para las teteras caseras, de manera que tengo una cajita con azúcar de vete a saber cuándo. Normalmente, tomo el té sin leche ni azúcar para paladear más el sabor y lo prefiero fuerte a flojo. Algo con lo que parece estaba muy de acuerdo George Orwell.

George Orwell escribió en 1946 un ensayo titulado Una buena taza de té. Nos explica con pelos y señales cómo preparar lo que para él es una buena taza de té. Me hace gracia leer que en algunos detalles estoy plenamente de acuerdo como, por ejemplo, la taza en que hay que servirlo para que el calor se mantenga, una taza larga de desayuno. Sabe que hay algunas de sus costumbres que serán polémicas para los demás pero se mantiene firme, sobre todo son las referentes a la leche y el azúcar. Para él, la leche se tiene que añadir después del té y no hay que poner azúcar porque ya no se puede saborear un té, sino agua caliente con azúcar. Orwell puede llegar a ser un poco radical.

Orwell se decanta por el té de la India antes que el té chino, que considera más barato, sí, pero con el que no te sientes ni más sabio, ni más valiente, ni más optimista. En casa, normalmente me decanto por té de la India pero hay tés chinos que me encantan: en Bath probé uno que estaba delicioso, llamado Jane Austen Blend.

El ensayo se puede encontrar por internet fácilmente pero si lo preferís en un libro, está incluido en el volumen "El león y el unicornio". Por cierto, en el libro vienen ensayos relacionados con la etapa que pasó trabajando en una librería de Hamstead así que si os gustan los textos relacionados con los libros, está recomendadísimo. Y sí, la librería, a pesar de que ya no existe, tiene una pequeña placa que la recuerda en Londres, igual que la del número 84 de Charing Cross Road. La encontré por casualidad...



Mientras escribía esta entrada, no me he podido resistir y he ido a la cocina a preparar una tetera. Bueno, dos teteras porque está escrito en dos días distintos (pero no soy capaz de publicar la foto de la segunda porque queda fatal).
Los dos son de una tea shop de Barcelona, Sans & Sans, donde tienen unos tés buenísimos y que recomiendo probar si pasáis alguna vez por aquí. El primero es un té negro llamado English Rose, con rosa, vainilla y frutas en una de las nuevas tazas que traje de Londres (a ver si os gusta).
El segundo es uno de mis tés favoritos, del que ya he hablado por aquí varias veces, el famoso té blanco de melocotón, en una taza también nueva y muy futbolera, que os enseño con el resto de tazas que vinieron de Inglaterra en este viaje. Las dos de en medio se merecen una entrada para ellas solas pero volverán a aparecer en las entradas del viaje que volverán dentro de poco.


P.D. Hace unos días, en plena búsqueda de novedades literarias, me tropecé con una de las novelas más desconocidas de George Orwell, La hija del clérigo, que ha publicado Lumen. Todavía no la he leído pero con lo que me gusta Orwell caerá prontito. Aquí os dejo la portada.



Llevo unos días un poco alejada de la blogosfera, a ver si me da tiempo a dejar comentarios en todos los blogs. Y también en la entrada anterior, gracias a tod@s l@s que comentasteis!

miércoles, 8 de junio de 2011

Historias de mujeres (Ellas solas, de Virginia Nicholson)

Acompasadas por estudiar para las opos, he vivido dividida entre dos lecturas relacionadas con "grandes" mujeres. Una la biografía que ha escrito Elena Poniatowska de Leonora Carrington, una gran mujer con todas las letras, y la otra (de la que hablaré en esta entrada) las biografías de varias generaciones de mujeres inglesas, muchas de ellas anónimas, aquellas que se dieron cuenta que nunca serían aquello para lo que las habían educado y deberían luchar para no convertirse en unas solteronas sin futuro. El título, Ellas solas. Un mundo sin hombres tras de la Gran Guerra, escrito por Virginia Nicholson.Lo cierto es que esta lectura ha sido una relectura pero la he disfrutado tanto como la primera vez o incluso más.


Virginia Nicholson (quien, por cierto, es sobrina-nieta de otra Virginia muy famosa que escribió
Una Habitación propia) habla de las mujeres de la Generación Perdida. De los hombres que murieron durante la Primera Guerra Mundial se ha hablado mucho y se los ha ensalzado de muy
diversas formas: si repasamos las estadísticas, un tercio de los hombres de clase media-alta inscritos en la Universidad de Oxford murieron durante la guerra. Si a una igual cantidad de mujeres, le sumamos una gran cantidad de mujeres que ya quedaban solteras antes de la guerra porque las mujeres ya sobrepasaban a los hombres en número, el resultado final nos da un excedente femenino de 1.750.000 mujeres, aproximadamente de todas las clases. Estas mujeres tenían dos opciones: convertirse en una solterona que continuaba viviendo en casa con sus padres, no trabajaba, servía para ayudar a la familia y se convertía en un objeto de burla para sus conciudadanos o tomar la difícil decisión de seguir adelante, elegir una profesión, salir de casa y vivir. Algo que para nosotras es mucho más fácil que para ellas.

Y como en la misma vida, encontramos mujeres para todos los gustos: aquellas que tenían muy claro que el matrimonio no era lo suyo y desde el primer momento sabían perfectamente a qué se querían dedicar, como Victoria Drummond, que quería ser desde siempre ingeniera naval y tuvo que examinarse treinta y ocho veces para conseguir el título; mujeres cuyo novio o marido murió, como Vera Brittain o Gertrude Caton-Thompson, y que fueron valientes para continuar con sus vidas, la primera como escritora y activista política, la segunda como arqueóloga. Y también aquellas que no pudieron sobreponerse al dolor (o no quisieron), como May Jones, de la que no sabemos más después de la muerte de su novio.

La autora nos regala retazos de vida de estas mujeres que, sin ser feministas ni sufragistas muchas de ellas, lucharon por cambiar su vida y con ello la manera de considerar a las mujeres públicamente. Historias como la de May Jones con la que Nicholson abre el libro, nos hacen llorar (y a la autora con nosotr@s) como aquel anuncio que leyó Vera Brittain en la prensa:

"Mujer, novio muerto, se ofrece para matrimonio con oficial ciego o totalmente mutilado en la guerra".

No puedo imaginar todo el dolor que debe sentir una mujer para hacer una oferta así.

Virginia Nicholson divide el libro en muchos aspectos de la vida de estas personas. En uno, titulado "Un mundo que no me quiere" habla especificamente del dolor inmediato que sufrieron, además de la idea rápidamente extendida por la sociedad de que aquellas mujeres sobraban. Lo digo así porque a pesar de que suena muy duro, es totalmente cierto. Y de hecho, los titulares de los periódicos lo anunciaban a cal y canto en sus portadas.

Uno de los capítulos sí que se centra en aquellas mujeres sufragistas que lucharon por los derechos de las mujeres y por todos aquellos aspectos que mejorarían sus vidas pero no eran las más comunes. Muchas mujeres salieron de casa para trabajar en el servicio doméstico, en fábricas, como secretarias o como maestras para ganarse la vida o porque eran las únicas que podían trabajar de sus familias y debían mantener a sus padres ya ancianos y/o a familiares impedidos. La soltería nunca era un camino de rosas pero la mayoría de mujeres de las que nos hablan fueron capaces de afrontar esas dificultades.

Y después de leerlo otra vez, tengo ganas de continuar sumergida en el mundo femenino de la época de entreguerras. De Londres traje conmigo un par de novelas de Winifred Holtby, cuya historia he leído entre estas páginas. Una de ellas es South Riding (el año pasado BBC la adaptó en una serie protagonizada por Anna Maxwell Martin, aquí abajo tenéis el trailer) y la otra es Poor Caroline! que también aparece comentada en el libro.




Quiero leer a Vera Brittain, su mejor amiga, cuya tragedia personal nos explicó en Testament
of Youth, pero de la que de momento sólo cuento con Letters from a Lost Generation. Aquí está el enlace hacia el Archivo Vera Brittain en Oxford, una sección del First World War Poetry Archive Digital (Archivo Poético de la Primera Guerra Mundial).
Fueron grandes amigas toda su vida aunque empezaron con mal pie hasta la muerte de Winifred de una enfermedad incurable a los 38 años. Vivieron juntas en Londres durante los primeros años 20 como escritoras y reformistas dedicadas a la política. Si algún día os acercáis a Bloomsbury, justo al lado de la casa-museo de Dickens, encontraréis una placa azul dedicada a las dos en la casa que compartieron. Cuando lea alguno de los libros que he mencionado, hablaré más sobre ellas.

En fin... podría hablar durante horas y horas de este libro y de las historias que alberga en su interior pero algo me dice que es mejor recomendar el libro y que aquell@s que tengáis ganas os dejéis seducir por él. Es un libro de no-ficción pero es capaz de enganchar tanto como si fuera una novela.

Seguiré leyendo anécdotas de las mujeres de entreguerras: ya he empezado a leer Can Any Mother Help Me? de Jenna Bailey, sobre el CCC, un club donde mujeres inglesas de todas las clases sociales formaron intentando escapar del aburrimiento de sus propios hogares.

Y de Virginia Nicholson tengo ya en casa Among the Bohemians. Experiments in Living 1900-1939 y estoy deseando leer su último libro Millions like Us, historias de mujeres que vivieron la Segunda Guerra Mundial y los primeros años de posguerra.

En la página web de la editorial Turner tenéis un extracto con las primeras páginas del libro pero os lo dejo aquí también: http://www.turnerlibros.com/media/Ou1/Extractos/9788475068633_extracto.pdf

P.D. De la biografía de Leonora Carrington que comento al principio, ya os hablaré, pero adelanto que no me ha gustado mucho.
P.P.D. ¿Habéis tenido problemas con blogger estos días? Yo no podía subir fotos a las entradas y esta ha sido la razón que haya tardado tanto en subir algo. Tengo muchos blogs pendientes de comentar, intentaré ponerme al día esta semana.

miércoles, 1 de junio de 2011

Dos textos breves e ilustrados



Llevo mucho retraso en las entradas que dedico a mis lecturas y ya tenía ganas de contaros alguna de las últimas. Como he leído dos libros ilustrados de autores victorianos, voy a comentarlos juntos. Eso sí, lo único que tienen en común es que son ediciones ilustradas y que los leí durante el mes de abril.

El primero es "Alimentar la mente" de Lewis Carroll. Me lo regalo una gran
amiga del blog, Maria, el año pasado durante una visita que hice a Madrid. ¡Muchísimas gracias! (Creo que las dos lo leímos al mismo tiempo).
Lewis Carroll es conocido por su Alicia en el país de las Maravillas, un libro que casi todos hemos leído de pequeños o en su defecto, hemos visto la película de Disney. Alimentar la mente no tiene nada que ver: en principio, es un libro muy breve (tiene sólo 69 páginas) con dos textos que se salen de la temática infantil que conocemos más del autor.
El primero nos habla de los alimentos, no de los alimentos para el cuerpo, sino de los del alma o la mente. Por supuesto, combinado con el humor irónico del que estaba cargado Alicia. Hay varios fragmentos dignos de repetir aquí, éste es uno de mis preferidos:

¿Reconoces a primera vista a una de las desafortunadas víctimas de una alimentación mental enfermiza? ¿Dudas? Mírala, buscando apesadumbradamente a su alrededor una sala de lectura, probando comida tras comida -¡perdón!, libro tras libro- sin asimilar ninguno. Primero un bocado de novela; pero no, ¡horror!, no ha hecho otra cosa en las últimas semanas que leer y tiene hastiado el gusto.

A muchos nos ha pasado algo parecido ¿no?
El segundo texto, también muy interesante, nos cuenta cómo redactar una carta y viene dividido en varios capítulos. En el primero, hay unas preciosas ilustraciones de escenas de Alicia. Y en los siguientes nos explica cómo escribir una carta desde el sobre hasta la postdata y cómo hacer que resulte interesante para el que la recibirá: qué temas tocar antes, cómo escribir la fecha del encabezamiento, etc. Y por última, una nota sobre como organizar la correspondencia. Leyendo me han entrado ganas de vaciar mi viejo baúl de niña con las cartas que recibía de adolescente y las postales que todavía hoy voy recibiendo...


El segundo, "El contador de contes" (El contador de cuentos) de Saki. Saki es un escritor de finales de la época victoriana bastante desconocido en España. Entre sus obras hay, incluso, una parodia de Alicia titulada Alicia en Westminster (en España la ha publicado Alpha Decay) pero sus obras están más relacionadas con la sátira hacia las clases altas (sólo he leído un par de obras suyas, muy cómicas las dos, así que si alguien ha leído más y me tiene que sacar del error, que no se corte).

"El contador de contes" (El contador de cuentos) está ilustrado por Alba Marina Rivera y al estar ambientado en un vagón de tren, el diseño del volumen toma la forma de un vagón. No me gustaría estropear nada de la historia así que sólo os diré que hay un cuento dentro de otro cuento, como si fuera una matrioska relaciona a niños revoltosos con una niña cuya virtud es su mejor arma ¿o no? Además, es políticamente incorrecto ;)

Por si os gusta este cuento o queréis probar con otras obras del autor antes de lanzaros con este cuento, en CiudadSeva aparecen muchas de sus historias.

P.D. Llevo unos días bastante desconectada de los blogs, tengo examen de opos el sábado 4 y por eso llevo días sin publicar la crónica de Londres y haciendo entradas más cortas. Igualmente, intentaré responder a las entradas anteriores después del examen que parece que os haya tenido a tod@s bastante olvidad@s.