domingo, 29 de mayo de 2011

Meme de cine



Además del meme literario, he visto que también corre en muchos blogs este otro sobre cine. Carol, Zinian, Margeri... ya lo han hecho y ya tocaba que me pusiera con él. Hace años era de las que iban al cine una vez por semana y veía muchísimas películas. Ahora ya no soy tan asidua pero haré lo que pueda con mi memoria de pez ;)

1.- ¿Cuál fue la última película que viste en el cine?
Nunca me abandones. Esta semana haré un break en el estudio para irme al cine de nuevo.

2.- ¿Cuál fue la última película que viste en televisión? (en disco o canal de tv):
El discurso del Rey. Me tuve que ir a Zaragoza para verla por fin y tengo que decir que me gustó mucho: Colin Firth está impresionante, igual que Geoffrey Rush. Por cierto ¿soy la única que se emocionó en la escena en que se encuentran Colin y Jennifer Ehle?

3.- ¿Cuál es tu película favorita?
No soy capaz de decir una en concreto: Amélie, Sentido y Sensibilidad, Rebecca, Esplendor en la hierba, Al este del Edén, Mucho ruido y pocas nueces, Rebeldes del Swing...

4.- ¿Hay alguna película que esperes con ansías? ¿Cuál?
Varias: Birdsong, La tempestad, Jane Eyre... aquí hay una entrada al respecto. Ahora podría sumar Anonymous y The Hobbit.

5.- ¿Qué saga de películas te gusta más? (si hay alguna)
Dos: Star Wars, la trilogía original, con la que lloraba de niña a mares al morir Darth Vader, y El Señor de los Anillos, que habré visto centenares de veces y todavía no me he cansado.

6.- Escribe algunas películas que tengas en casa

Mansfield Park, Olvidate de mí, La ciencia del sueño, Destino de Caballero, Hamlet (la de Branagh y la de Laurence Olivier), Las hermanas de la Magdalena, La boda del monzón, The Fall (El sueño de Alexandria), The Dreamers, El Señor de los Anillos, Vanity Fair, Romeo y Julieta (1968), Los siete samurais, etc, etc.

7.- ¿Cuál es la película que más te gusta de las que tienes en casa?
Cada película tiene su momento y su lugar. Todas las que tengo en la DVDteca se han ganado su rincón en mi corazón.

8.- ¿Qué película te ha decepcionado?
Unas cuantas, sobretodo aquellas que esperaba con muchas ganas y no acabaron de cumplir mis expectativas. Por ejemplo, Orgullo y Prejuicio (2005): al salir del cine estaba bastante confundida y no me acababa de decidir si me había gustado o no. (Ahora todas las fans de Matthew MacFadyen me dejarán de leer :P )

9.- Si pudieras escoger una película pasada para hacer un remake ¿cuál sería?
En general no me gustan los remakes, sobretodo los que adaptan una película muy reciente a la americana. Alguno decente habrá pero prefiero la película original.

10.- ¿Qué es lo que te gusta de las películas?
Que me haga olvidarme del mundo un ratito, me haga pensar... vamos, que tenga una buena historia y unos buenos personajes.

Tengo todavía otro meme-test en cartera que me pasó Guacimara hace tiempo. Tengo examen de oposiciones la semana próxima pero para desconectarme de estudiar, el ordenador me va muy bien así que no voy a dejar de pulular por vuestros blogs. Eso sí, la crónica del viaje a Londres se hará más lenta :(

viernes, 27 de mayo de 2011

Londres (II): Abadía, museos extraños y apariciones



Continuamos con el viaje... Os dejé justo en la cola para entrar en la abadía y la espera no se puede hacer eterna ;) Podría haber escrito durante días sobre la Abadía y la tarde del primer día...

Ya dentro de la Abadía, nos hizo mucha gracia que en el plano que se da a los visitantes, haya un recordatorio de la boda con la foto de la pedida de mano. Como mínimo podremos decir un día: "Allí estuvimos... una semana después". Aunque no somos nada monárquicas, nos hacía mucha gracia ver la Abadía por dentro, de hecho vimos la boda por esa misma razón.

Hicimos un paseo muy tranquilo y fijándonos más en las placas que ves por todas partes que no en la arquitectura. Queríamos saber a quién le pasábamos por encima que contemplar la estructura de la Abadía que también nos gustó mucho.
Paseando por la nave, parecía que sólo eramos capaces de fijarnos en músicos y científicos, los segundos más que los primeros. Experimentamos una regresión por la historia de la teoría de la evolución: Charles Lyell, uno de los primeros en poner en duda la teoría creacionista; Charles Darwin, de sobra conocido, Alfred Russell Wallace, uno de los discípulos más aventajados de Darwin... y, por supuesto, acompañadas de placas dedicadas a los caídos británicos en las Guerras Mundiales, un tema que desde siempre me interesa mucho y como me pasó en la estación de Waterloo, aprovecho para fotografiar siempre que hay ocasión. Aquí tenéis una foto de unas de
los muchos recordatorios a las víctimas de las Guerras Mundiales que fotografié (ésta, en concreto, es del claustro de la Abadía).



La segunda etapa de la Abadía que quiero destacar es Lady Chapel construida por Enrique VII (compramos la guía y me ayudó de ella para escribir este paseo, si no no me acordaría de la mitad de los nombres) donde están enterrados los reyes y reinas de Inglaterra, además de miembros de la aristocracia. La efigie de la tumba de Leonor de Castilla es una preciosidad, igual que las tumbas de Enrique VII y Elizabeth de York, los padres de Enrique VIII. También me quedé con la idea de la cantidad de tumbas nobles con la escultura del enterrado de lado, como si simplemente se hubiera estirado en el sofá para descansar.


Una de las cosas que teníamos planeadas durante el viaje era pasar por las tumbas de las esposas de Enrique VIII. Y en la Abadía, además de sus tres hijos (Maria y Elizabeth están juntas y Eduardo está en el altar de la nave), hay una: Anne de Cleves, que fue reina durante seis meses porque la repudió. Había leído en la biografía que Antonia Fraser escribió sobre las seis esposas del rey (recomendadísima por otro lado) que su tumba se veía poco desde la ruta que el público puede visitar y que estaba bastante olvidada. Después de recorrer medio recinto, pregunté a una guía muy amable que me explicó con pelos y señales dónde se encontraba la tumba.
Cuando finalmente la encontramos, por casualidad cuando ya habíamos perdido la esperanza de verla, quedamos todavía más decepcionadas: está muy mal cuidada y desgastada por el tiempo. Además, no es nada fácil de encontrar pues está justo donde termina Lady Chapel, la capilla de los reyes y reinas de Inglaterra y Reino Unido, donde la vista se te desliza hacia el Rincón de los Poetas. Aquí tenéis una foto extraída del blog Risky Regencies donde hay muchas más imágenes de la Abadía, ¿qué os parece?


Y, por supuesto, hay que hacer una visita al Rincón de los Poetas. Es un rincón muy pequeño y ya no hay lugar para nuevas lápidas ni placas así que ahora los recién llegados se deben conformar con una vidriera. ¿Sabéis quien era la última en llegar? Elizabeth Gaskell. En su vidriera estaba muy bien acompañada, con Oscar Wilde, Marlowe y Alexander Pope. Aquí os cuelgo una imagen que he sacado del foro El salón de té de Jane Austen, en el que participo, porque está prohibido sacar fotos del interior.



Por otro lado, nos costó ver la placa de Jane Austen (eso me recuerda a otro viaje a Londres pero relacionado con un retrato) y nos sentamos un ratito a descansar entre la placa dedicada a las Brontë y la del Heathcliff más perfecto que se ha hecho, sir Lawrence Olivier, que también fue Darcy, Lord Winter en Rebecca y Zeus en Furia de Titanes, entre muchas otras. Y así, debatiendo las ventajas de Laurence Olivier, del que yo soy una gran fan mientras que a mi madre no le gusta demasiado, me doy cuenta de que falta alguien por ver. Y de repente lo veo de reojo y me acercó hasta su lápida. Charles Dickens, él si está enterrado en la abadía. Y estoy tan emocionada que hago una pequeña reverencia en agradecimiento a todas las historias que nos ha dado. En cambio mi madre hace su aportación, iluminada: "Dickens se merece un mausoleo para él solo. Esto es demasiado pequeño". Entre risas, no puedo sino darle la razón. ¿Se nota que somos fans? ;)



Por otro lado, después de hacernos unas fotos en los jardines del claustro, comprobamos lo afortunadas que eramos: el museo de la Abadía está abierto. En principio, nos habían dicho que cerraba a las 16 h, justo a la hora que entramos pero a las 17:30 aún lo está. Sin pensarlo dos veces, entramos antes de que se den cuenta de la hora. En el museo tienen varios modelos de coronas y demás objetos que fueron utilizados en las coronaciones pero lo más interesante son las efigies reales utilizadas en los entierros de los reyes. A destacar las de Enrique III, cuyas cejas están hechas con pelo de perro (en serio), Elizabeth I, etc. También hay unas figuras de cera de William Pitt y Lord Nelson que nos impresiona mucho: si el parecido es real, a pesar de ser bastante bajito, Nelson infundía terror en sus enemigos.

Después de visitar la tienda y de llenar un poquito nuestras maletas de vuelta, decidimos cambiar la ruta del paseo: en principio, pensabamos ir hacia Covent Garden pero empezamos a caminar en dirección contraria, hacia el Palacio de Buckingham. Debo decir que nunca había pisado la zona ni para ver el cambio de guardia que nunca me ha atraído, a pesar de que de muy niña dormía abrazada a un peluche soldado del palacio y que siempre me ha gustado la monarquía inglesa (para evitar controversias, tengo que decir que prefiero la monarquía de tiempos remotos, no la actual donde apenas juega un papel importante, aparte del simbólico, por supuesto).

Para descansar un ratito, ¿qué mejor que un parque? En unos diez minutos llegamos a St. James Park (en este viaje no hemos pisado Hyde Park, el más conocido de todos los parques londinenses, pero sí éste y otro). La entrada es muy parecida a una de las entradas de Hyde Park si entras por la zona de Knightsbridge así que mi madre experimenta un ligero deja-vû.


Contemplando las vistas desde el pequeño puente que cruza el parque, nos decidimos a acercarnos a Buckingham Palace sólo para ver el Victoria Memorial, una enorme estatua que hay justo delante del palacio. Y en nuestro camino se nos unen varios animalitos, ardillas sobre todo, e incluso un pato enorme que nos acompaña durante un tramo antes de salir del parque. Nos sentimos por un rato princesas Disney, eso sí, sin cantar ni una sola nota. Rodamos un video pequeñito pero no hay manera de subirlo aquí :( así que tendréis que conformaros con la foto.


Después de llegar al Victoria Memorial, justo enfrente de la salida del parque, decidimos continuar el paseo hacia el norte, hacia Mayfair, una de las zonas más exclusivas de Londres, pasando justo por Clarence House y Pall Mall.

Mientras charlabamos sobre si habría algún miembro de la casa real en Buckingham, nos topamos con dos de las anecdótas más frikis de todo el viaje: caminando por Pall Mall y rodeadas de los clubs más selectos de toda Inglaterra (al estilo del que era socio Phileas Fogg), apareció de repente un chico de rodillas con la mirada perdida. Poco después le volvimos a encontrar en la esquina siguiente: cuando mi madre me lo dijo, me giré un momento para comprobar si era él y al volver a girarme... ¡ya no estaba! Eso y que estábamos a un tiro de piedra de la casa más embrujada de Londres, me hizo replantearme mis convicciones acerca de si existen los fantasmas (sí que existen, pero viven en Escocia y se parecen bastante a Charles Laughton, que hizo una versión estupenda hace muchos años de El fantasma de Canterville :P ).

¡Y, por supuesto, la segunda aparición! Detrás de Clarence House, donde por lo que parece sí que estaban Carlos y Camilla, nos encontramos con tres guardias de Buckingham. Nos acercamos tranquilamente a ellos pero no con la intención de fotografiarnos, nosotras sólo queríamos cruzar la calle y de repente... aparece por detrás de nosotras una clase entera de viaje de fin de curso corriendo como si los guardias fueran el mismísimo Justin Bieber. ¡Creo que cambiaron la cara y todo! Eso sí, alguno que otro muy versado en las normas de conducta de los guardias que, se las saltaron a la torera: el más joven de todos saludó a las chicas, a pesar de que la cara de asustado seguía allí. Y allí les dejamos, fotografiándose con los guardias y mi madre me preguntó si yo también quería hacerlo. ¡Buuf! Cuando los chicos nos adelantaron, los guardias habían desaparecido. A saber qué paso en ese encuentro ;)


Y, atravesando Mayfair, con unas casas preciosas en las que más de uno se instalaría, llegamos a Fortnum & Mason. La última vez que estuve en la ciudad lo encontré cerrado y me tuve que quedar con las ganas pero esta vez, a pesar de que sólo quedaban cinco minutos para cerrar, como mínimo podríamos ver la primera planta, la de Alimentación, donde desde 1707 compra la upper-class británica. Las cestas de picnic nos dejaron impresionadísimas, champán incluido, pero creo que lo que nos impresionó más fue su precio, por supuesto, calderilla para la upper-class. Eso, y los escaparates que son espectaculares.


Maria me recomendó hace mucho Hatchard´s pero siempre llego que acaban de cerrar así que de nuevo me conforme con ver la librería a través del cristal, tiene un aspecto todavía más misterioso y hogareño a la vez con sus muebles de roble. Es un sólo un siglo más joven que Fortnum & Mason así que Jane Austen podría haber paseado perfectamente por aquí. ¿Henry y Eliza comprarían en Fortnum & Mason? Quien sabe.

Y finalmente llegamos a una de las librerías más grandes que conozco en Londres (quizá la que más): Piccadilly sigue tan imponente como siempre pero pronto descubrimos sorpresas.
Picadilly Waterstone´s ha perdido bastante con el nuevo logo: las secciones a las que suelo acudir, novela, clásicos, biografía, arqueología, historia (en particular la de Londres contemporáneo) y literatura infantil se han reducido (algunas más que otras). Estuve una hora sumergida en las estanterías, sobretodo las de historia (el tema estrella de este viaje) y me alegré muchísimo al ser capaz de explicar el argumento de un libro que buscaba. Leo bien en inglés, si no no sería capaz de leer, pero hablar es otra cosa. En cambio, en este viaje me he soltado completamente y no he tenido problemas. Me he quedado impresionada yo misma... pero debo decir que la guía de placas de todos los colores que buscaba no la encontré, la única que había era un volumen enorme tamaño folio y en tapa dura, Lived in London: Blue Plaques and the story behind them. Tuve ganas de traerlo en la maleta pero si venía él no podía venir ninguno más así que espero una nueva ocasión. Cayeron cuatro libros: dos de ellos de la misma autora y que estoy deseando comenzar. Otro está relacionado mínimamente con los anteriores pero no lo descubro hasta que lo ojeo en el hotel. Y todos están escritos o relacionados con principios de siglo XX a pesar de que uno está ambientado durante el reinado de Victoria. Aquí tenéis la lista de títulos:


Y así, bien cargaditas y cansadas, cogimos el metro hasta el hotel. Al poner la tele nos encontramos uno de esos programas que tan a menudo encuentro a faltar en la tele española, reconstrucciones sobre un período histórico o tomando como base una excavación. Pero había un detalle que no me acababa de cuadrar: ¿qué hace Baldrick (de la serie Blackadder -L´escurçó negre-) intentando convertirse en l´Eudald Carbonell inglés? Bueno, creo que si me dieran la oportunidad de excavar con él, no me lo pensaría dos veces. Eso sí, con suerte no será el cocinero. Aquí le tenéis en un ataque de pasión en el British Museum.




La siguiente entrega habla de catastrófes, os dejo con la intriga ;)

P.D. Buscando videos en los que apareciera la faceta histórica/arqueológica de Tony Robinson (alias Baldrick), he descubierto una serie muy interesante de la que aparte de ser el presentador, también producía. The Worst Jobs on History (Los peores trabajos de la historia), cada temporada dedicada a un período histórico concreto. Se puede encontrar entera en youtube pero sin subtítulos.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Hoy es... ¡el día de la Toalla!


Y también el día del Orgullo Friki. La verdad es que el Día de la Toalla sólo se puede celebrar un día como hoy.

El Día de la Toalla está dedicado a la memoria de Douglas Adams, el autor de la Guía del Autoestopista Galáctico, del que este año se cumple una década desde su muerte. ¿Y por qué una toalla? Pues porque todo autoestopista galáctico que se precie debe llevar una. Nunca sabes lo que te puedes encontrar por ahí. Un detalle que encuentro muy inglés.

Y, como sólo quería comentar la efeméride, os dejo con el trailer de la adaptación que hicieron de la novela. Se me acerca la hora de releer El restaurante del fin del mundo así que pronto comentaré los libros...




Y, de paso, me sirve para felicitar a Martin Freeman por su BAFTA al Mejor Actor de Reparto (mmm... ¿Watson es de reparto?) por Sherlock. De Arthur Dent a Bilbo Bolsón pasando por John Watson. La verdad es que Bilbo y Arthur se parecen bastante...


lunes, 23 de mayo de 2011

Londres (I). Paseos y bodas upper-class




Aquí empiezo con la esperadísima crónica del viaje a Londres. Ya os adelanto que no ha sido un viaje muy convencional: sí que hemos ido a algunos lugares muy turísticos, como la Abadía de Westminster o Camden Market pero hay zonas que hemos esquivado sin pensarlo: nada de Trafalgar Square. El Museo Británico lo teníamos casi al lado del hotel así que lo hemos visto varias veces pero no hemos entrado por falta de tiempo. Y sí, como siempre, hemos paseado por Russell Square, que ya es un imprescindible. Sentaos bien comod@s y prepararos para el viaje sin las incomodidades del avión, ¡qué suerte!

El viaje en sí fue bastante tranquilo pero me gustaría hacer una sugerencia a los señores de Easyjet, para mejorar futuros viajes: si Easyjet opera en la terminal 2 del aeropuerto y ésta se divide en tres terminales pequeñas A, B y C, ¿por qué si una de ellas es casi exclusivamente suya no te dicen cuando compras el billete desde cual saldrá? Pasamos un rato bien largo recorriendo terminales hasta llegar a la C, la nuestra y cometimos el error de coger el primer autobús que te lleva al avión. Estuvimos metidas en el avión una hora de más, que aproveché para sumirme en una especie de sopor que no llegaba a cabezadita y para escuchar una terrible profecía
(vamos, la interpretamos así al día siguiente): delante nuestro había dos mujeres de la edad de mi madre que hablaban sobre el viaje que hizo una de ellas a Nueva Zelanda y como ésta tuvo que quedarse todo un día en el hotel porque le subió la fiebre, justo el día en que hicieron la excursión más bonita. Creo que escuchar esto emocionó al resfriado que ya llevaba conmigo... Pero he de decir que cuando vimos imágenes como éstas por la ventanilla nos olvidamos de todo.


Y al aterrizar en Gatwick (por cierto, éste es el único aeropuerto que me quedaba por pisar de Londres, ahora ya puedo decir que he estado en todos) y recoger las maletas, de cabeza a Marks & Spencer, que va camino de convertirse en un clásico de los viajes a Londres. Si alguien no ha probado nada de M & S, tarda, es un imprescindible a la hora de comer: tienen de todo e incluso te quedas con ganas de más, sobre todo por sus platos preparados que nosotras no podíamos comprar por falta de microondas donde calentarlos. Sushi, pasta, pasteles, mmm. Nos llenamos los bolsillos con, además de bocadillos para comer, pastelitos.



Y sin perder más tiempo, directas al tren que después de una hora nos dejó en pleno centro de Londres, bueno, en el barrio donde casi siempre me he alojado, Bloomsbury. Y de allí, arrastrando las maletas tranquilamente, nos dedicamos a mirar escaparates y a vivir un poquito la vida del barrio. Aquel día hacía mucho sol así que los londinenses habían salido todos a tomar el sol en los parques y en las terrazas. Por mi parte, no pude esquivar las librerías desde el primer momento. Aquí tenéis la librería de Leigh St, la mismísima de Black Books.



Nuestro primer destino después de llegar estaba acordado y planeado desde que organizamos el viaje pero aprovechamos para llegar hasta allí haciendo la típica ruta turística, bajando en la estación de Waterloo con parada en la enorme placa que hay en la entrada de la estación con los nombres de todos los trabajadores que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Se nota que nos encontrabamos cerca del día 8, Día de la Victoria, el espíritu de guerra nos poseía...

En fin, la primera vez que fuimos al Parlamento, subimos por las escaleras de la salida que hay justo debajo del Big Ben así que venga a mirar y no veíamos nada :P pero esta vez lo hicimos bien. Nuestro destino era la Abadía de Westminster, una semanita después de la famosa boda real. Y como no, nos encontramos con una cola larguísima, que no se nos hizo nada pesada porque avanzaba muy deprisa, así que nos dedicamos a la contemplación de la iglesía de St. Margaret, la iglesia de los parlamentarios y donde Henry VIII contrajo matrimonio con Catalina de Aragón y donde (avanzando la ruta del día siguiente) Samuel Pepys se casó con Elizabeth. A ver si algún día la encuentro abierta... Hace ya tres años hicimos toda una sesión de fotos dedicadas a St. Margaret porque la Abadía no estaba abierta, esta vez nos hemos controlado... bueno, un poquito más.

Por hoy me quedo aquí, a las puertas de la Abadía de Westminster. Prefiero dividir el día en dos entregas y explicarlo mejor o sin que sea tan largo que pueda resultar pesado. Nos vemos en la Abadía de Westminster, cerca del río y al lado del Big Ben.

Adivinanza




¿Sabéis dónde he pasado este fin de semana?



Os voy a dar una pista más ;)



¿Alguna idea?

EDITADO: Una pista más que esta era muy rebuscada.

jueves, 19 de mayo de 2011

Meme literario



Ya sabéis lo mucho que me gusta hacer memes y cuando he visto éste en el blog de Margeri no me lo he pensado dos veces.

El último libro que he leído: Hoy he acabado la guía del Museo de Londres :P pero si hablamos de novela, La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons.

Un libro que cambió mi forma de pensar: Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides. Lo leí por primera vez durante una época difícil de la adolescencia, justo una de las que atraviesan las Lisbon, y me ayudó muchísimo a superar esos momentos y a pensar de una forma más positiva.

El último libro que me hizo llorar: Me cuesta mucho llorar con un libro. Puede que Nunca me abandondes, de Ishiguro.

El último libro que me hizo reír: Repetimos respuesta, La hija de Robert Poste y Los papeles póstumos del club Pickwick, con el que estoy ahora mismo. Estos pickwickianos se meten en unos berenjenales...

Un libro prestado que no me han devuelto: Entre otros, Vida de Charlotte Brontë, de Elizabeth Gaskell o Mi querida Cassandra, con las cartas de Jane Austen a su hermana. Y está descatalogado :(

Un libro prestado que no he devuelto... todavía: Diez grandes novelas y sus autores de Somerset Maugham, lo leo de tanto en tanto y sin ton ni son.

Un libro que volvería a leer: ¡Muchísimos! Ahora mismo estoy volviendo a releer otra vez a Jane Austen...

Un libro para regalar a ciegas: Quizá 84, Charing Cross Road... me cuesta bastante regalar libros a ciegas. Si regalo un libro pienso mucho en la persona, en lo que le gusta, lo que no...

Un libro que me sorprendió para bien: I Capture the Castle (El castillo soñado) de Dodie Smith. Me habían comentado que era un clásico infantil-juvenil en Gran Bretaña, no esperaba mucho, pero caí rendida de principio a fin al leerlo.

Un libro que robé: Curso de literatura europea, de Vladimir Nabokov. Es una historia muuuuy larga...

Un libro que encontré perdido: Meditaciones, de Franz Kafka.

El autor del que tengo más libros: Jane Austen, probablemente. Todas las novelas, los relatos cortos y aparte, biografías, libros relacionados con ella y la Regencia... Debo decir que no tengo un solo ejemplar de cada obra, voy coleccionando ediciones.

Un libro valioso: Si sólo puedo elegir uno, Canción de Navidad de Dickens. Está hecho un desastre de todas las veces que ha estado en mis brazos pero no me desharía de él por nada del mundo.

Un libro que llevo tiempo queriendo leer: Hijas y esposas, de Elizabeth Gaskell. De este año no pasa...

Un libro que prohibiría: Estoy en contra de prohibir libros a pesar de que las malas interpretaciones pueden hacer mucho daño.

El próximo libro que voy a leer: Puede que So Bright and Delicate, una recopilación de poemas y cartas de amor de John Keats, o He Knew he was right, de Trollope. Todavía no lo sé. Hay muchos libros que me tientan ;)

P.D. Las primeras entregas de la crónica van viento en popa, en nada las colgaré :)

martes, 17 de mayo de 2011

3 añitos tiene mi blog...



Justo hace una semana, este pequeño blog cumplía tres años. Era uno de los días que pasé en Londres y como no me dio tiempo de hacer lo que tenía planeado antes de marchar, no dejé preparada ninguna entrada. Y si sumamos la apagada general de blogger de esta semana pasada y un constipado que cogí en Barcelona, voló conmigo a Londres, cogió un tren de ida y vuelta a Bath, cogió el avión de vuelta a Barcelona e incluso, sobrevivió para pasar un día en Girona y que todavía sigue aquí...

Para celebrarlo, me hubiera gustado hacer un pastel y poder encender tres velitas encima pero como estaba fuera... Aprovecho para colgar una foto del pedacito de pastel que comimos a su salud. Precisamente el día del aniversario hice esta foto en uno de mis parques favoritos, Russell Square. Lo único que falta son las tres velitas...


También tenía un premio que colgar y qué mejor día que el del aniversario bloggero, sobretodo uno como éste:


Me lo ha otorgado mi buena amiga Guacimara de Otherside´s Soulmate y me gustaría compartirlo con todos aquellos que seguís este blog y comentáis en él, que os gusta pasaros por aquí, para resumir. ¡Muchas gracias a tod@s por hacer que el blog llegue a los tres años! Quien me iba a decir que aguantaría tres años escribiendo y que cada vez tendría más ganas...

Intentaré empezar las crónicas londinenses mañana. Ya las tenía empezadas antes de la apagada y milagrosamente, no se han borrado, como si ha pasado con comentarios de la entrada anterior, espero que no vuelva a pasar y acabemos recuperando aquellas cosas que se perdieron...

miércoles, 11 de mayo de 2011

Trailer del viaje a Londres



Creo que Pepa tenía razón: necesito unas vacaciones para recuperarme de las vacaciones. Mientras me dedico a recopilar y asimilar recuerdos, os dejo con algunas de las fotos que he hecho estos días en Londres y en Bath. No están ordenadas e incluso hay algunas que han salido borrosas...



Os dejaré con la intriga de dónde las hice también...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Lecturas londinenses


Cualquiera que se pase por este blog puede ver que estoy un pelín "obsesionada" con Inglaterra.

En fin... ¡me voy otra vez al país del té de las cinco, los bobbies, los Windsor, el conducir por la izquierda! Me gustaría viajar a muchos más lugares pero cuando planeamos las vacaciones siempre acaba saliendo Gran Bretaña y la persona que me acompaña no pone demasiados impedimentos (más bien, ninguno)...


En las fotos podéis ver los libros que he estado utilizando para diseñar las rutas y para prepararme para el viaje pero faltan unos cuantos.

Como siempre, las guías A-Z se vendrán en la maleta. Tienen una historia curiosa: los encontré en una de esas canastillas donde los usuarios de las bibliotecas dejan libros que ya no les interesan para intercambiarlos por otros. Estas guías son de 1995 y vienen con recomendaciones de su anterior propietario, e incluso con tarjetas de varios locales interesantes. Están gastadísimas e incluso hay edificios muy conocidos de la ciudad que no están (la British Library está en construcción). Desde entonces vienen a todos los viajes...

Entre las lecturas londinenses, no puede faltar un libro de Dickens. En esta ocasión ha sido Los papeles póstumos del club Pickwick, que aún tengo a medias y que no viene conmigo a la ciudad que lo vio nacer y le dio sentido. Lo leí también para mi primera Sarten Littéraire y casualmente, también ha inspirado la excursión que haremos fuera de la metrópolis ya que como buenos pickwickianos, nos gusta salir de la ciudad a hacer excursiones pero sin desafiar a los demás a duelos, que ya no se estilan.

También he aprovechado para leer Imagined London de Anne Quindlen, un libro de memorias / viajes en el que la autora nos explica cómo es para una norteamericana enamorada de la literatura inglesa viajar a Londres. A pesar de no ser americana, podéis imaginar que me siento bastante identificada. Una recopilación de artículos de Henry James sobre la ciudad también se queda aquí ya que prefiero viajar con un libro nuevo en mis manos.

Y, por último, de tema completamente británico, he leído La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons. Justo ayer lo acabé pero para la reseña habrá que esperar a la vuelta. Quizá haga una entrada como la de Nunca me abandones, libro y película.

Y mientras tanto, voy pensando qué libro se viene conmigo en la maleta... ¡Nos leemos a la vuelta!


domingo, 1 de mayo de 2011

La librería, Penelope Fitzgerald


La librería era uno de mis pendientes del 2010 y (matadme) lo leí a finales de enero. Sé que tardo muchísimo en escribir mis reseñas y puede que ya haya olvidado unos cuantos detalles de él pero... haré lo que pueda y no tardaré tanto en escribir.

Creo que escuche hablar por primera vez de la autora a través de Cristina que, valga la redundancia, es quien me descubre muchas autoras inglesas interesantes y completamente desconocidas en España. Desde que se ha publicado en España no he parado de escuchar críticas excelentes sobre ella aunque siempre hay a quien no le guste. Pero sabía que lo acabaría leyendo, al fin y al cabo habla sobre libros y los sueños que tenemos los lectores de conseguir abrir nuestra propia librería, un lugar acogedor donde los clientes puedan relajarse y encontrar un buen libro que se abra paso hacia su corazón. Y después del descalabro de Sin Alma, tenía ganas de leer algo más íntimo.

La librería me ha fascinado. No es un libro alegre, donde una persona lucha por hacer realidad sus sueños y lo consigue, más bien, te enseña la dureza de la vida y la hostilidad. La protagonista de la historia es Florence Green, una mujer madura que decide abrir una librería en un pequeño pueblo aislado de East Suffolk, Hardborough. Para ello, alquila una de las casas más antiguas, Old House. Pero al hacerlo, desata la firme oposición de una de las "cabecillas" del pueblo, Mrs Violet Gamart, puesto que desbarata sus planes de convertir la casa en un centro cultural. Mientras tanto, Florence, con la ayuda de un grupo de Scouts pondrá a punto Old House, que tiene serios problemas de acondicionamiento e incluso cuenta con un "rapper" (un poltergeist) de habitante. También contratará a una niña de once años, Christine, como ayudante , con una visión de la vida muy práctica y que tiene algunos de los mejores momentos de la novela.

La propia biografía de Fitzgerald se parece a la de Florence Green, la protagonista. Aunque su familia procedía en gran medida del mundo de las letras, comenzó a escribir sus novelas a los sesenta y un años, después de morir su marido. Florence decide abrir una librería después de quedarse viuda.

No quiero que os imaginéis una novela de "buenos y malos", sino que desde el momento en que empiezas a leer te pones del lado de Florence e intentas ver la necesidad que tiene el pueblo de tener una librería. Por otro lado, Penelope Fitzgerald ha sido comparada con la mismísima Jane Austen pero al leer La librería o cualquiera de sus novelas, te das cuenta de que es más bien por su manera de describir un ambiente cotidiano como si fuera una pequeña miniatura. Creo que la misma Fitzgerald se sentiría identificada con aquella frase que Jane Austen escribió en una carta a su sobrino, James-Edward, "un pequeño fragmento de marfil, de dos pulgadas de ancho, en el que trabajo con un diminuto pincel".

Tengo ganas de continuar con Fitzgerald. Lo más probable es que el siguiente sea El inicio de la primavera que acaba de publicar Impedimenta en castellano. Pero lo cierto es que tengo interés por todos sus libros: cada uno es diferente en argumento, personajes, época histórica al anterior. En Innocence nos traslada a la Italia de 1950 para explicarnos la historia de amor entre la hija de un aristócrata y un médico que proviene de una familia comunista. En cambio, en La flor azul (que Mondadori tradujó hace ya unos años al castellano) nos acerca al poeta y filosófo alemán Novalis y cuenta con Goethe y Shlegel como secundarios de lujo.