martes, 6 de diciembre de 2011

Invierno y verano



Después de unos días en los que no he estado demasiado puesta ni en el blog ni con internet, me he dado cuenta de que ha llegado diciembre. El último mes del año. Y todavía tengo muchos libros pendientes por hablar, muchas cuentas que arreglar para poder completar los retos... así que sin estrés pero con algo del brío que debería haber tenido el resto del año, voy a empezar a hablar de algunas lecturas que he hecho este año y de las que me gustaría hablar.

Por otro lado, hace unos días compré El llibre de l´any de Vicenç Pagès, donde habla de diferentes libros y autores a través de los meses del año. Tengo muchas ganas de leerlo bien y hablar de él porque vale la pena. Ojearlo me ha dado la idea de hablar de mis lecturas por estaciones del año.




Empecemos con una lectura de invierno. Gélida y triste. En febrero me tuvo absorbida, a pesar del dolor y la dureza con la que Cecília Ce nos explica su historia, El carrer de les Càmelies (La calle de las Camelias) de Mercè Rodoreda. Me encanta la Rodoreda, a pesar de lo crudas que suelen ser sus historias. Y precisamente El carrer de les Càmelies es una de las novelas más tristes que he leído nunca. La novela es un largo monólogo de Cecilia Ce quien, desde un presente indeterminado, nos explica su vida desde el momento en que fue abandonada de bebe en la reja de una casa de la calle de las Camelias, con solo una nota en la que viene escrito su nombre Cecilia Ce, tal y como suena. Leemos sus palabras y nos introducimos poco a poco en su vida: criada por el señor Jaume y la señora Magdalena, que llegan a quererla como si fuera su propia
hija, los abandona para irse a vivir a un barrio de barracas con Eusebi, su primer amante.



A partir del ingreso en prisión de Eusebi, Cecilia pasa de su trabajo de costurera y se pone a hacer la calle, pasa de hombre en hombre casi sin inmutarse, como si no importara. Algunos pasajes me hicieron estremecerme y sufrir con ella: su relación con Marc y el piso que le pone en pleno Eixample barcelonés, que acaba convirtiéndose en una prisión. La breve experiencia con Eladi, etc.




No es una novela fácil de leer, la personalidad de Cecilia es muy errática y nunca acabas de comprender del todo su proceder. Hay momentos en los que parece que no acaba de estar cuerda. Pero el lenguaje que Rodoreda pone en sus labios, la presencia simbólica que tienen las flores y la naturaleza, la presencia de Barcelona en la historia, el barrio de Gracia, la Rambla, el Liceu, el Somorrostro, el Eixample...



En junio, justo antes del verano, leí un pequeño ensayo sobre la caída de Francia bajo el dominio nazi durante la Segunda Guerra Mundial, La agonía de Francia de Manuel Chaves Nogales. En aquel momento, quería leer Suite Francesa de Irène Nemirovsky y quería tener más información sobre el momento y por qué los franceses se rindieron tan fácilmente delante de los alemanes. En noviembre de 1936, el autor se exilió junto a su familia, descorazonado por los hechos que sucedían en España. Pero en Francia se encontró con que la situación política que se vivía podía desencadenar unos hechos muy parecidos a los que se vivían en su país. Los franceses estaban tan divididos políticamente como en España, solo que la invasión alemana llegó antes de que estallara el conflicto. El gobierno francés, en aquel momento dominado por el Frente Popular, una coalición de partidos de izquierda, no supo manejar la situación, además de ser odiado a muerte por la derecha francesa, católica, autoritaria, que fue quien acabó dominando la zona colaboracionista del sur después de la ocupación alemana.

Un detalle que acerca el libro a los que no están acostumbrados a leer no ficción y más un libro de historia es que Nogales no utiliza demasiados nombres. Puedes seguirlo perfectamente sin necesidad de buscar en un libro de historia (o Google, que yo soy de lo primero) quién es cada uno. Y lo que más lo acerca a Suite Francesa es que sus autores no sobrevivieron a la guerra y aun así, fueron perfectamente capaces de visualizar cuáles serían sus consecuencias. Libros como estos me hacen continuar interesándome por la Segunda Guerra Mundial.

P.D. Cuando leí El carrer de les Càmelies me sentí inspirada y fui al Guinardó a pasear y hacer unas cuantas fotografías. Las dos últimas son del Parc de les Aigues (Parque de las Aguas).

8 comentarios:

  1. Muy interesantes tus lecturas. A mí Mercè Rodoreda me gusta mucho y esta novela no la he leído, así que me han dado ganas de ir a buscarla. Espero que este diciembre te sea fructífero. Y a mí, que estoy en plena revisión.

    Un beso

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  2. Hola! Todo lo de la segunda guerra me interesa mucho pues yo vivi esa época y por mis padres me enteré de todo. Muy bueno tu post!
    Besotes

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  3. De Rodoreda no he leído nada pero me ha llamado mucho la atención esta novela que reseñas. Así que apuntada queda. Y también me apunto el libro de Chaves Nogales, que me gusta leer todo lo que gire en torno a la segunda guerra mundial y éste parece un buen libro. Y si dices que es fácil de leer, mejor que mejor.
    Besotes!!!

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  4. Rodoreda es una gran desconocida para mi (no le he leído nada, solo conocí la serie de La Plaza del Diamante). Probablemente vaya siendo hora de enmendar un poco ese error.

    Respecto de "La agonía de Francia" estaba casi decidido a leerlo, así que tras leerte lo voy a intentar. He de reconocer que los franceses no siempre son la niña de mis ojos, aunque cuando encuentro uno con el que me llevo bien (Nemirovsky por ejemplo) me resultan muy interesantes, aunque sea por el contraste con anglosajones y centroeuropeos...

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  5. Son unos libros muy interesantes. De Merçe Rodoreda leí "Aloma" y "La meva Cristina i altres contes" y me gustaron mucho. Tendría que leer "El carrer de les Camèlies", "Mirall trencat" y "La Plaça del Diamant".
    Besos

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  6. Muy interesantes ambos libros. Yo me he leído recientemente otro episodio de la historia de Francia, Fouche de Stefan Zweig, y sería una buena continuación el que nos propones.
    Lo del "Parc de les aigües", me ha recordado el día que fui a hacer fotos para las entradas sobre los paseos curiosos por Barcelona. Un sitio agradable.
    Besos

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  7. Aparte del título no conocía nada de este libro de Rodoreda. Los datos que das de Cecilia me han recordado algo a la Linda de "A la caza de amor" de Nancy Mitford que me dejaste y que me ha gustado mucho.
    He visto que estas leyendo Pétalo carmesí, flor blanca. Es tan duro como la serie?
    Que tengas un diciembre lleno de buenas lecturas.
    Besos.

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  8. Interesantes lecturas, pero por lo que contás del primer libro, no es mi tipo de lectura. Para sufrir, veo cosas terribles todos los días.
    Besos.

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