sábado, 1 de octubre de 2011

Paul, de Michel Rabagliati



Mira que soy contradictoria: a la que por fin llega mi ansiado otoño, me da por hablar del verano. Pero aún tengo algunas lecturas pendientes de las que hablar... y es una pena que se me estén alargando tanto. Otoño ha venido con una buena oportunidad bajo el brazo y tengo que esforzarme mucho para que no pase de largo y eso incluye no poder estar tanto como me gustaría por aquí. En fin...


Este verano he leído muchos comics, no de los que suelo leer habitualmente, sino relacionados con Francia. Astérix y los galos han sido uno de ellos pero he descubierto a un personaje muy interesante y a la vez, sencillo, uno de esos personajes de los que el cómic no abunda pero que sientes mucho más cercano que la mayoría de superhéroes. He disfrutado tanto que he leído dos de sus historias. Pero antes, debo matizar: Paul no vive en Francia, sino en Montreal, pero su autor demuestra su amor por Francia en toda la historia.


Hace solo un par de semanas que leí Paul va a trabajar este verano. Tiré de biblioteca puesto que es casi imposible de encontrar. No es el primero de los libros de Rabagliati sobre Paul (Paul en el campo es casi imposible de localizar a día de hoy así que sigue en la wishlist por ahora). La historia nos remite hasta nuestra propia adolescencia y nuestras vivencias en el mundo: el protagonista, alter-ego del autor, nos lleva por su propia vida y experiencias y nos deja con una sonrisa en los labios. En este volumen, Paul acaba de dejar el instituto y mientras decide qué quiere hacer con su vida, empieza a trabajar como ayudante de impresor, un trabajo que detesta. Un día recibe la llamada de un amigo ofreciéndole un trabajo como monitor en un campamento de verano para niños con problemas familiares. Enseguida vemos que le costará un poco adaptarse al campo al ser de ciudad (en esto me he sentido terriblemente identificada) pero todas las experiencias que vivimos nos alimentan el espíritu ¿no creéis? Paul nos cuenta su historia desde su presente y así vemos como esas ilusiones y acontecimientos quedan matizados por el tiempo. Creo que, a medida que crecemos, nos damos cuenta de estas cosas.


En realidad, Paul se muda fue la primera historia de Paul que leí, por el simple motivo de que es la más fácil de encontrar. En ella, Paul ha llegado a la juventud, a esa juventud adulta, donde eres perfectamente capaz de tomar tus decisiones y aceptar los riesgos y las consecuencias que tendrán. Donde aceptas que te puedes equivocar y sabes que no puedes tener la razón en todo lo que te propongas. Mientras estudia en la escuela de artes gráficas, conoce a Lucie, la que será su pareja (¡una chica que lee cómics! me suena mucho esa afirmación) y con la que vive después de independizarse. Momentos compartidos, decisiones... además de un dibujo limpio y muy característico de esos que entran por los ojos. Por otro lado, Rabagliati ha tomado muchos de los lugares que aparecen de la realidad y otros han empezado a recopilar rincones de Montreal que aparecen en sus historias. Por supuesto, todas estas imágenes están en la red.




Rabagliati nos regala, además, unos momentos musicales maravillosos. Paul está lleno de canciones de los 70 y los 80 pero también es un enamorado de la chanson francesa. Abundan las referencias a la música de la época (muy bien escogida) y no solo a los temas más populares. Además, de la posibilidad de descubrir un país bastante desconocido por aquí durante una época que queda ya en el pasado pero, por lo que parece, nunca dejaremos de mitificar.




Paul tiene un trabajo de verano, Michel Rabagliati. Editorial Fulgencio Pimentel 2006.

Paul se muda, Michel Rabagliati. Bilbao, Astiberri 2010.

12 comentarios:

  1. Interesante. No habia oído halbar de estos cómics pero la historia parece interesante.
    Hasta pronto!

    ResponderEliminar
  2. Hace mil siglos que no leo un comic, no sé porque ahora no me llaman nada, hace unos años sí era aficionada pero ahora nada de nada..

    ResponderEliminar
  3. Yo de comic ando pez, pez. Siempre me viene bien cuando publicáis reseñas al respecto.
    ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
  4. La verdad es que me gustan los cómics, pero siempre leo los mismos xDD
    Los más actuales, son los Walking Dead y ya hace de ellos... jejej

    Por cierto que Asterix siempre estará entre mis favoritos! =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  5. Vaya, pues fíjate que los dibujos animados cuando eres pequeño no te fijas en la banda sonora sino más en los muñecos en movimiento y sin embargo si los ojos son de adultos, hay unos matices sonoros que nos guían en la aventura ¿verdad? Bss, amiga

    ResponderEliminar
  6. Tiene buena pinta...¡Habrá que "degustarlo"! A mí me apetece leer "Arrugas"...
    ¡Buena semana!

    ResponderEliminar
  7. Muy interesante tu reseña...dan ganas de leerlos!
    Besotes

    ResponderEliminar
  8. Me alegra que los disfrutases pero yo no suelo leer comics. No son lo mío. A lo mejor debería darles una oportunidad...
    Besos,

    ResponderEliminar
  9. No conozco casi nada sobre cómics, además son prácticamente imposibles de conseguir en mi ciudad, pero parecen realmente interesantes.
    Besos.

    ResponderEliminar
  10. Ya veo que te ha dado el momento afrancesado :) No conocía el cómic y eso que de vez en cuando me gusta leer cosas de este tipo. Bsos

    ResponderEliminar
  11. Voy descubriendo las novelas gráficas muy poco a poco pero la pinta de esta serie me ha gustado (esa primera portada que pones es de las tentadoras), así que le echaré un ojo.

    ResponderEliminar
  12. Los compré para la biblioteca hace poco y uno "desapareció". Así que supongo que son buenos de verdad. Hoy empezaré Paul se muda, a tu salud!

    ResponderEliminar