miércoles, 8 de junio de 2011

Historias de mujeres (Ellas solas, de Virginia Nicholson)

Acompasadas por estudiar para las opos, he vivido dividida entre dos lecturas relacionadas con "grandes" mujeres. Una la biografía que ha escrito Elena Poniatowska de Leonora Carrington, una gran mujer con todas las letras, y la otra (de la que hablaré en esta entrada) las biografías de varias generaciones de mujeres inglesas, muchas de ellas anónimas, aquellas que se dieron cuenta que nunca serían aquello para lo que las habían educado y deberían luchar para no convertirse en unas solteronas sin futuro. El título, Ellas solas. Un mundo sin hombres tras de la Gran Guerra, escrito por Virginia Nicholson.Lo cierto es que esta lectura ha sido una relectura pero la he disfrutado tanto como la primera vez o incluso más.


Virginia Nicholson (quien, por cierto, es sobrina-nieta de otra Virginia muy famosa que escribió
Una Habitación propia) habla de las mujeres de la Generación Perdida. De los hombres que murieron durante la Primera Guerra Mundial se ha hablado mucho y se los ha ensalzado de muy
diversas formas: si repasamos las estadísticas, un tercio de los hombres de clase media-alta inscritos en la Universidad de Oxford murieron durante la guerra. Si a una igual cantidad de mujeres, le sumamos una gran cantidad de mujeres que ya quedaban solteras antes de la guerra porque las mujeres ya sobrepasaban a los hombres en número, el resultado final nos da un excedente femenino de 1.750.000 mujeres, aproximadamente de todas las clases. Estas mujeres tenían dos opciones: convertirse en una solterona que continuaba viviendo en casa con sus padres, no trabajaba, servía para ayudar a la familia y se convertía en un objeto de burla para sus conciudadanos o tomar la difícil decisión de seguir adelante, elegir una profesión, salir de casa y vivir. Algo que para nosotras es mucho más fácil que para ellas.

Y como en la misma vida, encontramos mujeres para todos los gustos: aquellas que tenían muy claro que el matrimonio no era lo suyo y desde el primer momento sabían perfectamente a qué se querían dedicar, como Victoria Drummond, que quería ser desde siempre ingeniera naval y tuvo que examinarse treinta y ocho veces para conseguir el título; mujeres cuyo novio o marido murió, como Vera Brittain o Gertrude Caton-Thompson, y que fueron valientes para continuar con sus vidas, la primera como escritora y activista política, la segunda como arqueóloga. Y también aquellas que no pudieron sobreponerse al dolor (o no quisieron), como May Jones, de la que no sabemos más después de la muerte de su novio.

La autora nos regala retazos de vida de estas mujeres que, sin ser feministas ni sufragistas muchas de ellas, lucharon por cambiar su vida y con ello la manera de considerar a las mujeres públicamente. Historias como la de May Jones con la que Nicholson abre el libro, nos hacen llorar (y a la autora con nosotr@s) como aquel anuncio que leyó Vera Brittain en la prensa:

"Mujer, novio muerto, se ofrece para matrimonio con oficial ciego o totalmente mutilado en la guerra".

No puedo imaginar todo el dolor que debe sentir una mujer para hacer una oferta así.

Virginia Nicholson divide el libro en muchos aspectos de la vida de estas personas. En uno, titulado "Un mundo que no me quiere" habla especificamente del dolor inmediato que sufrieron, además de la idea rápidamente extendida por la sociedad de que aquellas mujeres sobraban. Lo digo así porque a pesar de que suena muy duro, es totalmente cierto. Y de hecho, los titulares de los periódicos lo anunciaban a cal y canto en sus portadas.

Uno de los capítulos sí que se centra en aquellas mujeres sufragistas que lucharon por los derechos de las mujeres y por todos aquellos aspectos que mejorarían sus vidas pero no eran las más comunes. Muchas mujeres salieron de casa para trabajar en el servicio doméstico, en fábricas, como secretarias o como maestras para ganarse la vida o porque eran las únicas que podían trabajar de sus familias y debían mantener a sus padres ya ancianos y/o a familiares impedidos. La soltería nunca era un camino de rosas pero la mayoría de mujeres de las que nos hablan fueron capaces de afrontar esas dificultades.

Y después de leerlo otra vez, tengo ganas de continuar sumergida en el mundo femenino de la época de entreguerras. De Londres traje conmigo un par de novelas de Winifred Holtby, cuya historia he leído entre estas páginas. Una de ellas es South Riding (el año pasado BBC la adaptó en una serie protagonizada por Anna Maxwell Martin, aquí abajo tenéis el trailer) y la otra es Poor Caroline! que también aparece comentada en el libro.




Quiero leer a Vera Brittain, su mejor amiga, cuya tragedia personal nos explicó en Testament
of Youth, pero de la que de momento sólo cuento con Letters from a Lost Generation. Aquí está el enlace hacia el Archivo Vera Brittain en Oxford, una sección del First World War Poetry Archive Digital (Archivo Poético de la Primera Guerra Mundial).
Fueron grandes amigas toda su vida aunque empezaron con mal pie hasta la muerte de Winifred de una enfermedad incurable a los 38 años. Vivieron juntas en Londres durante los primeros años 20 como escritoras y reformistas dedicadas a la política. Si algún día os acercáis a Bloomsbury, justo al lado de la casa-museo de Dickens, encontraréis una placa azul dedicada a las dos en la casa que compartieron. Cuando lea alguno de los libros que he mencionado, hablaré más sobre ellas.

En fin... podría hablar durante horas y horas de este libro y de las historias que alberga en su interior pero algo me dice que es mejor recomendar el libro y que aquell@s que tengáis ganas os dejéis seducir por él. Es un libro de no-ficción pero es capaz de enganchar tanto como si fuera una novela.

Seguiré leyendo anécdotas de las mujeres de entreguerras: ya he empezado a leer Can Any Mother Help Me? de Jenna Bailey, sobre el CCC, un club donde mujeres inglesas de todas las clases sociales formaron intentando escapar del aburrimiento de sus propios hogares.

Y de Virginia Nicholson tengo ya en casa Among the Bohemians. Experiments in Living 1900-1939 y estoy deseando leer su último libro Millions like Us, historias de mujeres que vivieron la Segunda Guerra Mundial y los primeros años de posguerra.

En la página web de la editorial Turner tenéis un extracto con las primeras páginas del libro pero os lo dejo aquí también: http://www.turnerlibros.com/media/Ou1/Extractos/9788475068633_extracto.pdf

P.D. De la biografía de Leonora Carrington que comento al principio, ya os hablaré, pero adelanto que no me ha gustado mucho.
P.P.D. ¿Habéis tenido problemas con blogger estos días? Yo no podía subir fotos a las entradas y esta ha sido la razón que haya tardado tanto en subir algo. Tengo muchos blogs pendientes de comentar, intentaré ponerme al día esta semana.

12 comentarios:

  1. Pues yo quiero dejarme seducir por él, me ha encantado la reseña. Apuntado está en mi lista.

    bsos!

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  2. Fascinante tema éste. Yo leí hace años la autobiografía de Vera Brittain y me encantó. Era un mundo durísimo para las mujeres, desde luego. La serie de South Riding tiene también una pinta estupenda, tendré que buscarla en Internet, porque lo que es aquí, tenemos cada vez más canales y menos cosas dignas de ser vistas.
    Por cierto, yo también he tenido bastantes problemas con blogger últimamente; están más o menos arreglados, pero en algunos blogs sigue sin dejarme comentar. Misterio.

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  3. Me han gustado mucho tus recomendaciónes, como buena anglófila too, y admiradora de toda esta época y entorno, me apasiona todo lo relacionado con este tema, así que tomo nota, y a ver si para este verano... aunque tengo tantos libros pendientes, que se me está acumulando en trabajooooo...
    Un abrazo.

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  4. Apuntadas tengo ya todas tus recomendaciones, que tienen muy buena pinta. Y voy a buscar la serie de South Riding, que también parece estar muy bien y me has picado la curiosidad.
    Besotes!!!

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  5. Tengo el libro de "Ellas solas" en la "sala de espera" de los libros de historia..., lo voy a adelantar y quizás empiece a leerlo hoy mismo.

    Hice la Tesis doctoral sobre el sindicalismo entre 1916 y 1923, es un periodo que me apasiona. Luego me he ido hacia el último tercio del XIX para enlazar con los años veinte del XX.

    Estupenda y sugerente entrada como siempre.

    Un abrazo.

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  6. Qué interesante esta entrada sobre las mujeres de esa época. Debió ser muy duro sentirse que sobraban después de haber perdido padres, hermanos, novios y maridos en la guerra.
    Un beso.

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  7. Madre mía, qué currada la reseña!
    Me ha gustado mucho, de hecho non conocía el libro y me ha llamado la atención =)

    Besotes

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  8. ¡Qué entrada tan completa! Gran relectura la de este libro. El nuevo de Virginia Nicholson debería estar de camino hacia mi buzón ;)

    Aún no he terminado South Riding pero "so far so good", muy recomendable. Y estoy deseando ver la adaptación y leer más de Winifred Holtby, que ayer descubrí que tiene un libro publicado por Persephone (¿no te pasa a ti que siempre estás descubriendo libros de Persephone por más que crees conocer sus publicaciones?) y ese Poor Caroline que mencionas. Tengo Testament of Friendship en casa también. O sea, que hay Holtby para rato :)

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  9. Que interesante tus comentarios sobre libros...dan ganas de leerlos, pero actualmente no me da el tiempo! Pero siempre leo lo tuyo con mucho interés.
    Besotes

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  10. Es increíble lo que tenían que pasar las mujeres en otra época, me quedé sorprendida con ese anuncio del periódico.
    ¿Quién dice que cualquier tiempo pasado es mejor?
    Me ha gustado la reseña que has hecho del libro de V. Nicholson.
    Petons :-)

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  11. Me ha atrapado tu reseña y eso que el tema no es mi favorito.
    Veremos si lo consigo.

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  12. q buena pinta tienen ambos libros, especialmente me llama el primero, qué triste pero a la vez qué necesario es recordar a esas mujeres un poco olvidadas por la historia, me parece muy interesante. bsos

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