miércoles, 23 de junio de 2010

Sobre la capital del reino

Creo que ya dije por aquí que la semana pasada me iba a la capital del reino, Madrid. El llamarla así viene de cuando estudiaba Historia Moderna de España: alguien la llamó así y me gustó, así que se ha quedado como oficial.

Aproveché para visitar la Feria del Libro de Madrid: después de muchos años de escuchar hablar de ella, por fin he podido acercarme a comprobar si valía la pena. Como parece que es habitual, llovió durante toda la mañana y paseé bajo el paraguas mientras me detenía en la mayoría de las paradas y iba mirando libros al azar. En la parada de Alba Editorial pude degustar un challah buenísimo, el pan judío que se come durante el Sabbath, también se podía tomar vino pero lo dejé escapar. Después de dos vueltas, salí de allí con tres libros:

- La prima Bette, de Honoré de Balzac. Llevaba mucho tiempo buscándola pero Alba no la ha reeditado hasta ahora, en su colección de bolsillo Minus.

- Revelación, la tercera parte del cómic basado en la saga Memorias de Idhun de Laura Gallego García, en este caso en el primer volumen, La Resistencia. Soy una entusiasta de la novela y cada vez que voy a Madrid vuelvo con ganas de releerla. Creo que me pondré a ello pronto.

- La verdadera historia del Hombre Elefante, de Michael Howell y Peter Ford. Desde mayo llevo pensando en el pobre John Merrick y el hecho de que tengan su cadáver en exposición en el Hospital de Londres, algo muy decadente. Cuando encontré el libro, no me lo pensé.



Además comprobé una vez más la facilidad que tengo para perderme en parques o espacios abiertos. Lo del Retiro ya fue cachondeo... la próxima vez llevaré conmigo mapa, brújula y saco de dormir por si las moscas. Pero lo perdono si incluye descubrir rincones como La Rosaleda, a donde pertenece la foto de arriba. Es una pena el fondo, con todas las flores marchitas. Y si el viaje incluye tés, scones, batidos de chocolate... sube todavía más puntos. Echo de menos los scones y a veces supone un descanso no tener que hornearlos una misma desde cero.


Y aproveché para empalmar el fin de semana con una tertulia dedicada a los libros, visitas a la familia y a una ciudad de las afueras, Alcalá de Henares, que tenía muchas ganas de ver y que no me decepcionó. Es una ciudad pequeña pero preciosa. La verdad es que si algún día tuviera que vivir en Madrid y aledaños, no me importaría instalarme en Alcalá. Aquí dejo algunas fotos de rincones de la ciudad y espero poder volver pronto a visitarla... y a los amigos de allí también.

La escultura es una imagen de Catalina de Aragón justo delante del lugar donde nació, el Palacio Arzobispal.

Lo único malo fue que en la vuelta no pude subir conmigo el bote de clotted cream que había comprado en Living in London y ... ¡me lo tiraron a la basura! Además de que me he enganchado a un té que sólo he visto en Madrid y que no encuentro por aquí. En fin, detalles...

viernes, 11 de junio de 2010

De regreso a la corte Tudor (1ª parte)

Cada ser humano pasa por fases y más fases a lo largo de su vida. Ahora mi fase pasa por el siglo XVI, pero no por el reinado de la reina Isabel (algo más típico) sino por el de su padre, el temible Enrique VIII, más conocido por ser el personaje más parecido a Barbazul de la historia que por los logros de su gobierno.




Vi la primera temporada de la serie hace unos tres años cuando comenzó y con un par de amigas comíamos en el bar de la facultad y comentabamos los capítulos. El ansía desapareció al acabar la primera temporada y nos concentramos en Lost. Y no habíamos vuelto a ver ni un capítulo, que raro.

Después del final de Lost (por cierto, me gustó y ya me lo esperaba, lo que pasa es que imaginaba más sangre, qué violenta soy) ya había elegido una serie que me endulzara los días. Lo que pasa es que, desde que empecé a verla, me ha poseído un espíritu renacentista que no consigo apagar. Serie: The Tudors (Los Tudor). El espíritu me obliga a leer sobre Catalina de Aragón, Ana Bolena, Jane Seymour, Ana de Cleves, Katherine Howard y Catherine Parr, además de la corte renacentista inglesa como si me faltara el aire. Incluso hice un pase de ejecuciones al estilo Tudor (gracias a youtube), que me horrorizó y me llevo a las lágrimas a partes iguales. Tranquilos, no voy a poner enlaces.

The Tudors es una serie histórica y al estar ambientada en el siglo XVI, no se corresponde con las imágenes típicas que tenemos de Inglaterra. Olvidaos de la educación victoriana o de la etapa de la regencia, a principios del siglo XVI todo era más oscuro y más triste, Inglaterra acababa de salir de un período de largos años de guerra civil entre sus dirigentes y la nobleza, hasta que Enrique VII ganó la batalla de Bosworth Fields y se coronó rey en 1485. Enrique VIII era hijo de Enrique y en cualquier película, biografía o serie se puede observar todavía la inestabilidad que estaba presente: si el rey no tenía hijos varones, todo el trabajo que había realizado su padre por restaurar la estabilidad en Inglaterra sería en vano. De ahí la obsesión del hombre por tener hijos. También es muy obvio que la visión de Enrique intepretado por Jonathan Rhys-Meyers no se parece en nada a la tradicional pero tengo que decir que en su juventud Enrique se parecía más a un hombre atractivo que no al final de sus días: a los 18 años, cuando subió al trono, cazaba, hacía deporte, componía música (de hecho, se cree que una de las canciones tradicionales más conocidas, Greensleves, la compuso al cortejar a Ana Bolena y en la propia serie, aparece en un baile celebrado durante el proceso de divorcio). Al envejecer, los excesos le hicieron padecer de gota, de obesidad, etc.





Además he unido esta pasión a los libros: desde hace tiempo tenía ganas de releer Las seis esposas de Enrique VIII, una biografía y retrato de la corte inglesa de la época, escrito por Antonia Fraser. Aquí Enrique no es demasiado importante, sólo es una forma de unir a estas seis mujeres ya que ellas mismas no tenían demasiado en común. Comienza con el nacimiento de Catalina de Aragón en 1486 y acaba con la muerte de Catherine Parr.
Lo que me hace gracia y me ayuda a contextualizar mejor lo que veo en la serie es que actualmente voy casi por el mismo punto: el proceso de divorcio de Catalina de Aragón y Ana Bolena. Así que lo que veo en la serie, al día siguiente lo leo en la biografía y obtengo la versión real.

Además hago búsquedas intensivas por Internet en busca de biografías y comentarios sobre la época. Este mismo lunes encontré en La Central The Lady in the Tower de Alison Weir y me lo llevé para casa. Creo que no me puedo resistir a un libro sobre una de mis reinas favoritas.

Para abrir boca, cuelgo los créditos iniciales de la primera temporada. En las siguientes van desapareciendo personajes y se van uniendo nuevos. Este es el original con el rey Enrique (Rhys-Meyers), el cardenal Wolsey (Sam Neil), Ana Bolena (Natalie Dormer), Catalina de Aragón (Maria Doyle Kannedy) y Thomas More (Jeremy Northam), entre otros.




P.D. A ver si alguien adivina quienes son mis favoritas entre las seis. Una es muy típica y la otra no. Una pista: también hay otra a la que admiro mucho cuyo nombre empieza por C. En la siguente entrada explicaré los motivos y continuaré hablando una por una de ellas, excepto por Catalina (la reina abandonada) y Ana, no se sabe casi nada de ellas.

P.P.D. A la quinta reina, Katherine Howard, la interpreta una actriz que seguro que será conocida por las fans de Matthew MacFadyen. Mr. Darcy, ve y llevatela a Pemberley otra vez que está muy despendolada.

jueves, 10 de junio de 2010

Cupcakes en Barcelona

Hace unos días, y gracias a Mar, descubrí que en Barcelona ha abierto una cafetería dedicada a los cupcakes, llamada Cup&Cake, un pequeño rinconcito en la calle Enrique Granados entre París y la avenida Diagonal, dedicado a este pequeño postre anglosajón. Así que el viernes por la tarde, decidimos acercarnos con una amiga y merendar allí. Lo malo es que llegamos cuando estaba cerrando y sólo nos pudimos llevar un cupcake cada una, los dos de vainilla. Aún babeo cuando pienso en lo bueno que estaba.

Hoy mismo me ha llamado L. y me ha avisado de una pequeña entrevista con el propietario del local esta mañana en el programa Els Matins de TV3, la autonómica catalana. El video está medio en catalán medio en castellano así los que no sois catalanes podreís entenderlo más o menos. Aviso: antes de verlo comed algo aunque sea un caramelo, pone los dientes largos.






Tengo ganas de buscar si en Barcelona hay algún otro local en el que se puedan tomar cupcakes.

Y este fin de semana... ¡a Madrid! Así que, a pesar de que quiero colgar mañana un artículo muy largo, me despido hasta la vuelta.

miércoles, 2 de junio de 2010

¿Qué me hace feliz?

Carmen, la autora de uno de los últimos descubrimientos bloggeros que he hecho, me ha invitado a hacer un juego en su blog Carmen y amigos. Juegos, memes, lo que sea... me encantan. El juego consiste en hacer una lista de 10 actividades que me hagan feliz. Eso sí, no van por orden de preferencia ;)


Vamos a intentarlo:

1. Quedarme en casa tranquilamente cuando llueve y leer.
2. Quedar con mis amigos y hablar durante horas.
3. Viajar.
4. El olor del mar y de la tierra mojada en la montaña.
5. Bailar.
6. Ir al cine en primera o última sesión y disfrutar tranquilamente de la película.
7. Descubrir nuevos rincones donde tomar una taza de té.
8. Leer en cualquier situación, en cualquier lugar.
9. Abrir el blog y encontrar un nuevo comentario.
10. Escuchar a mis gatos ronronear sentados encima de mi barriga.

Y ahora tengo que pasarselo a cinco blogs más. Pero en vez de "obligar" a los demás a que lo hagan, prefiero que lo haga quien le apetezca.