lunes, 19 de abril de 2010

¡El autor, el autor!, David Lodge




Lo confieso: nunca he leído nada de Henry James, ni siquiera Otra Vuelta de Tuerca. Ya me he quedado a gusto. Pero, lo cierto, es que cuando vi este libro en las estanterías de la Casa del Libro y leí de que trataba, me gustó. Quizá sea la tendencia anglófila que corre por mis venas la que me hace cometer estas locuras literarias: "es un libro ambientado en Londres en 1890 y aparecen la mitad de los autores del panorama literario de la época", susurra en mi oído. Y caigo, me dejo seducir. Pero lo cierto es que a veces no te atreves con un libro ni que lleve meses esperando... Bien, después de venir de Londres, decidí leer algunos libros para ambientar la próxima visita a la ciudad. Sí, lo habéis leído bien: ¡volvemos a Londres en abril-mayo! Y volviendo al tema, éste es el primero.

¡El autor, el autor! es un libro difícil de leer. En la entrada anterior comentaba que me estaba costando bastante e incluso aburriendo, lo cierto es que hay algunas partes que se hacen más lentas que otras pero a partir de cierta escena, la del montaje de Guy Domville, ya no pude dejar de leerlo. Ya había leído otro libro de Lodge, La caída del Museo Británico, y aunque no me entusiasmó, reconozco que era divertido. La verdad es que prefiero al Lodge acádemico que no al escritor: The Art of Fiction es fabuloso. Además, se suma que no he leído a James aunque si he visto muchas de las adaptaciones cinematográficas de sus obras y como mínimo, reconocía los argumentos de sus obras principales aunque no hace falta haber leído mucho de HJ para disfrutarlo.



El centro de la "novela" es la relación entre Henry James y George Du Maurier, artista, dibujante del Punch, autor de uno de los más grandes bestsellers de la literatura inglesa "Trillby" y abuelo de Daphne Du Maurier y de los huérfanos Davies. La literatura es el único medio de vida que puede imaginar James pero también de uno de sus sueños frustrados: el de ser dramaturgo. De cómo el éxito y la envidia pueden estropear una amistad, del compañerismo entre aquellos que se dedican a la misma profesión, de la vida "amorosa" de un autor que no destaco precisamente por eso, de la relación con sus criados,
y en particular del giro que da la amistad entre James y Du Maurier cuando el segundo, por un giro del destino, comienza a escribir novelas para mantener a su familia y su segunda obra, Trilby, se empieza a vender como churros en Estados Unidos (riéte tú de Dans Browns y similares puesto que incluso actualmente el típico sombrero de fieltro masculino se conoce como trilby) mientras que Henry James es incapaz de producir una novela o un relato que le reporte un éxito económico. Y, tal y como dicen en la contraportada, es mucho más interesante ver a quién envidia un escritor que no con quien se acuesta, que también está bien pero es más frívolo. Adivinanza: HJ se pone rojo de envidia cuando le mencionan a un autor teatral en concreto que triunfaba en aquellos años y cuyo éxito acabó de golpe, a ver si adivinaís quién es.

Y debo decir que leer ¡El Autor, el autor! es lanzarte de cabeza al mundo de los intelectuales ingleses de finales del siglo XIX. Cenar con ellos, ir al teatro con ellos, ir de vacaciones, espiar sus conversaciones (hay una genial entre dos críticos teatrales enviados al estreno de la obra de James, que casualmente son H.G. Wells y George Bernard Shaw), conocer sus filias y sus fobias... es como estar allí. Y quizá eso es lo que más me haya gustado de todo. Bueno, eso y enamorarme de la familia Du Maurier. Si James se mueve en un mundo más sofisticado, ellos son la esencia de la familia burguesa unida y a pesar de las dificultades económicas, feliz. Y encima viven en Hamstead (suspiros varios). Tengo ganas de leer más de ellos y sobre ellos. ¿Alguna recomendación?

P.D. Hay una anécdota que me recordó a lo que explicó Guacimara acerca de "Los periódicos": cuando HJ está enfermo, una de sus criadas intenta leer uno de sus relatos cortos, La fiera en la selva. Se lo lleva a la cama para leerlo antes de dormir... y no entinde nada. Ni la sintáxis, ni las metáforas, ni siquiera qué relación tiene el título con el argumento, nada. HJ es demasiado para mí, es su conclusión.

P.P.D. (Casi) al final del libro, Henry James se muda a Lamb House, que fue durante los últimos años de su vida, la casa de sus sueños en Inglaterra. Rebuscando en Some Country Houses and their owners, descubrí una entrada pertenenciente a 1948 cuando el National Trust se hizo cargo de la casa, aún pertenecía a la familia James. La releeré.

P.P.P.D. Acabo de descubrir que Colm Toibin escribió en las mismas fechas que Lodge otra obra sobre HJ y que también parece interesante. Se titula The Master. Retrato del novelista adulto y aquí hay un artículo que compara ambas novelas.

Para saber más de George Du Maurier y su faceta de dibujante en la revista Punch:
http://www.gutenberg.org/etext/14392

Obras de Du Maurier en Internet Archive:
http://www.archive.org/search.php?query=creator%3AGeorge%20Maurier

sábado, 10 de abril de 2010

Good Evening, Mrs Craven, Mollie Panter-Downes

Tengo muchísimas entradas pendientes empezando por las lecturas de 2010 (todavía no he comentado ninguna) y eso que la cosecha de este año está siendo excelente: el 2009 también lo fue pero fue un año raro: me costaba mucho llegar al final de cualquier novela aunque tuviera muchas ganas de leerla. Este año no me pasa, excepto con la lectura actual de ¡El autor, el autor! que ya explicaré más adelante. Así que tengo muchas entradas pendientes sobre libros que tengo que ir publicando ya, de momento las combinaré con la crónica londinense que espero que no se extienda mucho más. Y si relaciono Londres con el último post que hay aquí colgado sobre el viaje ¿qué aparece? En efecto, Persephone Books.

En febrero de este año acabé mi primer Persephone, Good Evening Mrs Craven de Mollie Panter-Downes. Los Persephone causan adicción: una vez que compras uno, te vuelves adicto a descubrir nuevos libros de su catálogo, a encargarlos y a acumularlos. Aunque después del viajecito a Londres ya tengo 15 apilados en la estantería, sólo he leído este.

Good Evening Mrs. Craven es una recopilación de relatos que Panter Downes publicó en The New Yorker durante la Segunda Guerra Mundial, eso sí, sin moverse de Inglaterra. Según explica Gregory LeStage en el Prefacio, no se habían recopilado nunca en un volumen. Al mismo tiempo, publicaba una serie de artículos que relataban las pequeñas aventuras de la vida cotidiana de los ingleses durante la guerra y que se acabaron publicando bajo el título de London War Notes*. Es una pena que estén descatalogadísimos pues en Good Evening aparecen dos de ellos, uno al principio y otro al final, y después de leerlos se me hizo la boca agua. A ver si lo encuentro en alguna librería de segunda mano en mayo.

Para los libros de cuentos cortos o relatos, sigo la recomendación que hizo Mavis Gallant en uno de sus libros, "Los cuentos no son capítulos de una novela. No tendrían que ser leídos de corrido. Hay que leer uno, cerrar el libro, leer algo distinto y volver luego. Los cuentos pueden esperar..." Cada cuento es un mundo donde no hay ninguna conexión. Un libro lleno de relatos cortos puede durarme meses al irlos espaciando en el tiempo. Éste en concreto lo empecé en noviembre de 2009 y he llegado al final tres meses después. Y he llegado a enamorarme de la forma de narrar de Mollie Panter-Downes: frases breves, sencillas sin demasiadas florituras pero que te hacen ver en la imaginación a su Inglaterra con todo lujo de detalles. El tema puede ser muy variado, desde la evacuación de niños y de familias enteras al campo, donde pueden (o no) representar una molestia para las familias de acogida, la formación de un comité para recaudar fondos (algo tan inglés) por parte de un pequeño grupo de señoras de mediana edad, la soledad y el compañerismo entre vecinos o el amor en tiempos de guerra, como en el cuento que da título al libro. En alguno de ellos se mencionan tanto el té de la tarde como los scones, el Ovaltine y otros productos ingleses así que después de leerlo vas directamente a coger alguna pasta o galletas para comer algo.

Si tuviera que elegir entre todos ellos, mis favoritos serían "It´s the Real Thing this Time", "This Flower, Safety" que nos habla de una mujer que decide pasar la guerra en un hotelito de la costa en la creencia de que allí estará segura de los bombardeos, o el que da título al libro. La verdad es que todos son muy recomendables y al estar publicados en orden cronológico, se pueden seguir los efectos que causaba la guerra en el estado anímico de las personas, lo duro que era llevar varios años de guerra trabajando para conseguir la victoria. Es una pena que el último relato te deje en diciembre de 1944, deserías poder llegar al día de la Victoria con ella.

No sé, no sé, creo que en la próxima visita a Persephone me llevaré Minnie´s Room o One Fine Day si lo encuentro en Waterstone´s.

P.D. Aquí dejo la dirección de una web muy interesante sobre el Londres de la Segunda Guerra Mundial: http://www.lgfl.net/lgfl/accounts/holnet/upload/learningzone/londonatwar/index.html