martes, 21 de septiembre de 2010

Libros para leer y releer (II). Libros de viajes

Tenía todavía una entrada pendiente que empecé a escribir en agosto. Vamos a recordar los días felices y desestresados del verano.

¡Qué malo es leer un libro de viajes cuando no puedes viajar! :(

Normalmente no me voy de vacaciones en verano: prefiero viajar en temporada baja, a veces tan baja que es muy difícil encontrar un lugar abierto para cenar, es parte de la aventura de viajar. Lo que hago en verano es leer libros de viajes: hace poquito leí la primera parte, Europa, de la aventura de un chico de Osona, Jan Bover, que actualmente está dando la vuelta al mundo. Tengo que hablar algo más sobre él. Al acabarlo, decidí releer En las antípodas de Bill Bryson que leí el año pasado y acabé disfrutándolo tanto como el año pasado. Incluso tengo ganas de tomar apuntes. Además tengo más ganas que de costumbre de visitar Australia aunque de momento lo veo poco probable. Lo único de lo que me quejo es de las pocas ganas que Bryson te contagia de ver la zona del norte de Australia: aparecen tantos bichos mortales, como la medusa cofre, que cualquiera se atreve a dar un paso en la playa.

Otro libro que explica un viaje fascinante es Europa Express de Xavier Moret. Lo he leído varias veces y siempre acabo rendida. Meted 100 escritores de toda Europa dando vueltas en un tren, de Lisboa a Berlín. No es ficticio aunque pueda parecer irreal. Algunos personajes son tan surrealistas que piensas que es imposible que sean reales: Einar, el representante islandés, por ejemplo, o Txinguis, de Azerbaiyán, del que corren muchísimos rumores por el tren que lo relacionan con el gobierno comunista de su país, como espía, etc. De algunos escritores entran ganas de leer algún texto suyo pero son difíciles de encontrar: llevo años buscando la obra de teatro que escribió Einar y no la he encontrado.

Mi madre está leyendo Londres: pastel sin receta que ya comenté aquí. No es un libro de viajes propiamente dicho pero con la cantidad de detalles que aprendes no importa.

Al final del verano, decidí ir a Japón con Pagodes i gratacels, de J. N. Santaeulàlia. Aunque se dedica más a la poesía, Santaeulàlia ganó una beca para estudiar allí gracias a su interés por el haiku, esos pequeños poemas de apenas tres versos que parecen resumir todo un ciclo vital en su interior. Una vez allí pasa tres meses viajando por Honshu, la isla central del país, mientras se aleja de los lugares más turísticos, se refugia en templos de pequeñas ciudades, descubre los onsen, los típicos balnearios de aguas termales que se ven en los manga. Desconozco si está traducido al castellano pero para los que sepáis catalán y os atraiga el país, es una buena lectura.

Y finalmente, cuando llego al final del viaje, parece que haya sido mi propio viaje, como si hubiera compartido con el autor sus aventuras. Y no importa que sea una relectura, como dice aquel anuncio de cerveza, un viaje no se acaba si algo te lo recuerda.

10 comentarios:

  1. Qué costumbre más curiosa eso de leer libros de viaje en verano.

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  2. Q buena pinta tienen todos los libros que recomiendas, yo no he leído aún ninguno de viajes, pero creo que me voy a lanzar, el de Japón me llama poderosamente, espero encontrarlo en español, porque no se me da muy bien leer en catalán y no estoy segura de encontrarlo en Madrid. Bsos!

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  3. Qué bueno es En las antípodas!! No debes perderte Historias de un gran país. Imagínate la punta que puede sacarle a los americanos...

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  4. Es curioso eso de viajar gracias a los libros, pero me parece muy buena idea, sobretodo cuando un@ tiene que quedarse en verano en casa. Anoto algunos para más adelante.
    El año pasado en verano leí un libro que me recomendó mi padre y que me encantó: Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa. Gracias a él viajé por Lima, París, Londres, Tokio y Madrid sin salir de casa.
    Hasta pronto!

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  5. Es la forma de viajar de los pobres como yo!
    La única forma que tengo para recorrer esos lugares.
    Viajar con libros y sus historias.
    Saludos!

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  6. Menudo viaje!! Me ha gustado mucho...espero que sigas viajando mucho por entre los libros...
    Las antípodas deben ser preciosa...quizá un día te lances a descubrirlas en persona!!!
    Un abrazo grande, guapa!!!!

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  7. La verdad es que no recuerdo haber leido un libro de este género... Salvo tal vez por "La vuelta al mundo en 80 días", jajaja... la verdad es que es interesante la apuesta, y tomo nota de los títulos que mencionás. El de los escritores me resultó especialmente interesante!!!!

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  8. Yo justamente vuelvo de un viaje, encuentro de escritores... pero es cierto que leyendo uno "viaje" y eso es siempre interesante. Se conocen otros lugares, sin tener que ir... muy lindo!
    Un gran abrazo

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  9. Cristina: Cada una tiene sus cosillas ;)

    Carol: Creo que Pagodes i gratacels es difícil de encontrar en castellano.

    Samedí: Hace tiempo que leí Historias de un gran país, pero creo que repetiré. Me reí tanto con sus experimentos con la trituradora de basura ;)

    Guacimara: Viajar gracias a los libros es una gran experiencia, ¿verdad que sí?

    Luciana: Esperemos poder visitar esos lugares y ver esas maravillas en directo. Espero que pronto puedas venir a Europa ;)

    María: Seguiré con ello, no lo dudes. Pero bien dosificado ;)

    Valeria: Europa Express es uno de los libros más divertidos que he leído pero creo que será muy difícil de encontrar. Los libros de Bill Bryson como En las antípodas o Historia de un gran país son mucho más fáciles de encontrar en castellano.

    Eliane: Viajar y conocer otras culturas y otras formas de vivir es una de las mejores cosas que se pueden hacer en la vida. ¡Leer sobre ellas también!

    Besos a todas

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  10. Yo siempre tengo ganas de comprarme el Lonely Planet pero me dije a mí misma que hasta que no tuviera los pasajes a Europa en la mano no lo hacía. Ahora me lo compré y lo estoy devorando. Me dijeron igual que en el avión, cuando entrás, te dan un folleto muchísimo más reducido pero que tiene info similar al Lonely!

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