jueves, 31 de diciembre de 2009

Mirando hacia atrás. Lo mejor de 2009




Aunque tengo pendiente todavía las listas de lo mejor de esta década, aquí os dejo mi pequeña lista con lo mejor que he leído este año que nos deja. He leído mucho menos que en 2008 aunque he recuperado los niveles habituales de lectura a los que estaba acostumbrada: 40 libros (41 si acabo Orgullo y Prejuicio y Zombies antes de las campanadas), de los que una cuarta parte son relecturas.


- Desperaux, Kate DiCamillo. Sí, es una relectura pero me sigue gustando tanto como la primera vez que lo leí. Podría parecer una versión infantil y en un castillo de cuento de hadas de Firmin, con un encanto propio. Un ratoncito sin miedo que quiere ser un héroe, además de unos secundarios con personalidad propia, en especial mi favorito Roscuro, una rata enamorada de la luz del sol. La película, que por fin pude ver hace unas semanas, ha hecho que me enamore más de la historia.

- Un árbol crece en Brooklyn, Betty Smith.

- La revolució dels animals (Animal Farm), George Orwell. Me ha servido para descubrir a Orwell y caer rendida. Uno de los descubrimientos del año. Intentaré escribir más sobre él, sus ensayos sobre libros e incluso sobre té, son una gozada.

- Los Watson, Jane Austen. Uno de sus fragmentos menos conocidos, qué pena que nunca lo hubiera acabado.

- El caso Jane Eyre y El Pozo de las Tramas Perdidas, Jasper Fforde. Me he enganchado a las aventuras de Thursday Next y no soy capaz de elegir uno de los tres libros libros que hay publicados en castellano. Espero poder continuar leyendo durante el 2010.

- Ven y dime cómo vives, Agatha Christie. Literatura, arqueología, anglofilia y viajes, todo en uno.

- Shakespeare, Bill Bryson. He leído dos libros de Bryson este año y uno de ellos tenía que entrar por fuerza en la lista. Siempre he tenido preferencia por el período isabelino así que me quedo con este.

- A Wiltshire Diary, Francis Kilvert. Sólo tenéis que leer el artículo que escribí sobre el diario para ver lo mucho que me gustó.

- La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey, Mary Ann Shaffer y Annie Burrows.

- El Libro del Cementerio, Neil Gaiman. Gaiman, no hace falta decir nada más.

- Howard´s End is on the Landing, Susan Hill. Puede que se dé infulas pero me encanta leer sobre las experiencias literarias de los demás. Quizá es por eso que escribo este blog.

- Una Mujer en Berlín, Anónima. Dilatado durante dos meses y medio por ser demasiado duro para leer en unos pocos días. Inmenso pero muy doloroso.

Tengo tres libros empezados que deberían formar parte de esta lista pero que no he podido acabar y formarán parte de la lista de 2010. Espero que este nuevo año llegue lleno de lecturas maravillosas, buena compañía, buenos descubrimientos y lo más maravilloso que se os pueda ocurrir. Que vuestros deseos se hagan realidad.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Por Navidad... té con scones

Parece que en casa tenemos una nueva tradición navideña: el año pasado preparamos scones y este año... ¡hemos repetido! Este año, teníamos clotted cream, importada desde Living in London. El año pasado tuvimos que utilizar creme fraiche que, a pesar de que nos gustó mucho, nos quedamos con la nata cuajada que utilizan los ingleses. Espero poder probarla o, como mínimo, hacerme con alguna reserva en marzo, sin tener que hornear yo misma los scones.




Eso sí, de la receta tengo la exclusiva ya que nadie más se atreve a meterse conmigo en la cocina y creo que cada vez tengo más práctica. A ver que os parecen.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad 2009




Felices fiestas para todos y todas!

¡Desde aquí os doy las gracias por formar parte de este pequeño mundo mío que es Reading at the moonlight!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Esperanza




No recordaba el pueblo dónde nació. El que si llevaba en el corazón era su pueblo de acogida, Reus, y Cataluña. A pesar de ser castellana de nacimiento, se expresaba mucho mejor en catalán y gracias a ella, su nieta considera esta lengua su lengua materna. Le gustaba recordar como escuchaba las obras del Teatre Bartrina de Reus desde la ventana de su habitación.

Ella no era una ávida lectora: cuando era una niña, era su hermana quien leía novelas y se las explicaba antes de dormir en la cama que compartían, mientras ella masticaba pequeños mendrugos de pan, costumbre que he heredado. Así, E. descubrió qué le sucedió a Anna Karenina en una estación de tren.

Un día, ya adulta, conoció al hombre con el que se casaría. Al pedir los papeles para la boda, ya que ella procedía de un pequeño pueblo de Valladolid, descubrió que en su vida había un elemento novelesco con el que no contaba: no se llamaba Esperanza, en realidad, su nombre era Eusebia. La explicación era muy sencilla: el día de su bautizo nevaba y la niña se quedó practicámente sola con el párroco. Así, éste le puso el nombre que le dio la gana.

La vida pasa: llegaron los hijos, crecieron y llegaron los nietos. Sobretodo una en especial, a la que cuidó en casa como si fuera una hija. Una niña a la que le gustaba subirse a los árboles, el olor de la tierra mojada después de la lluvia y por encima de todo, los libros. Se paso la vida regalando libros a su nieta pero ella nunca tenía ganas de leer ninguno, "prefiero que me los cuentes tú", solía decir. Pero un día, ya cumplidos los 80, la abuela le pidió un libro a su nieta. Se aburría, "¿no tendrás algún libro de cuentos?" y la nieta le dejó encima de la mesa una antología de Las mil y una noches. A partir de ahi fue un no parar: los "Cuentos de Shakespeare", Jane Austen, Dickens... Y así descubrió que la literatura era una forma maravillosa de descubrir el mundo. Nunca es tarde para descubrir algo que te gusta.


P.D. Este texto va dedicado a mi abuela, que nos falta desde hace un par de años y que hoy, día 16, cumpliría años. Igual que la querida Jane Austen.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Los mejores de la década: año 2002

Aprovechando que se acerca el final de la primera década del tan cacareado siglo XXI, se me ha ocurrido ser poco original y hacer una lista con los libros que más me han gustado de todos los que he ido leyendo. Bien, debería empezar con el año 2000 ¿no? pero no empecé a apuntar todos los libros que leía hasta 2002 así que tendré que empezar por ahí.
2002, qué lejos queda ya: fue mi último año de instituto y el primero de la carrera. También fue un año muy freak, ya veréis por qué. Como siempre la clasificación es aleatoria porque soy incapaz de otorgar puntuaciones a los libros.




1. El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien. Sí, soy fan de Tolkien (aunque nadie lo diría a primera vista) y también la he releído varias veces aunque ya hace tiempo que no lo hago. De las tres partes, me quedo con La Comundidad del Anillo, por su variedad de paisajes y de personajes o con El retorno del Rey, por la maestría de Tolkien al distanciar a sus personajes en el tiempo y en el espacio y no perder el hilo, y por sus descripciones épicas. El libro me ha hecho reír y llorar, emocionarme y contagiarme un espíritu positivo, además de no querer dejar a sus personajes al llegar el final. Eso es todo lo que se le puede pedir a un libro.
Por otro lado, es uno de los pocos libros que he leído en voz alta para otra persona y me emociona recordar las situaciones al compartirlas.





2. El Silmarillion, de J.R.R. Tolkien. Le doy el número 2 porque sigo releyendolo y disfrutando de sus historias (casi) como el primer día. Quizá es la obra de Tolkien menos valorada por todos aquellos que se enamoraron de El Hobbit y El Señor de los Anillos, pero a él le costó más de la mitad de su vida y la adoro: sigo con atención todas sus historias y personajes e incluso me regalaron un atlas de la Tierra Media para que pudiera seguir mejor la geografía. Con el tiempo he ido disfrutando cada vez más la trágica historia de Beren y Luthien (para Tolkien, esta historia representaba su propia historia de amor con su mujer Edith y en su tumba, se puede ver, junto al nombre de ambos, el nombre de Beren y Luthien, de ahí la foto de arriba) pero no hago ascos a ninguna parte del libro. La historia de Turin Turambar y Nienor me parece preciosa, pero no apta para mentes sensibles.
(No, no pondré El Hobbit en la lista. Me aburrió mucho).



3. El último samurai, de Helen DeWitt. Una de esas novelas británicas desconocidas que debería recuperarse. No tiene nada que ver con samurais, aunque esto es mentira: mejor dicho, está relacionada con lo difícil que es para una madre soltera criar a un niño sin ninguna figura masculina a su alrededor (y más si ésta es Sybilla). Tiene un estilo muy especial y es bastante difícil de describir a pesar de que la trama es bastante sencilla, un niño prodigio que lo único que quiere es descubir el mundo y saber el nombre de su padre. No estoy segura si todavía se puede encontrar en alguna librería. Si buscaís por internet, veréis que las portadas de las ediciones inglesa y americana no se parecen en nada al contenido del libro, la más acertada es la que he puesto arriba y que también es la de la edición española.

4. Harry Potter y el prisionero de Azkaban, de J.K. Rowling. Mi preferido de Harry. Ésta fue la primera vez que lo leí y después han venido muchas más así que practicámente no recuerdo cuál fue mi primera impresión: eso sí, es la obra más shakespeareana de Potter con mucha diferencia y me encanta el personaje de Remus Lupin. El toque que le añadieron a la película con el coro cantando la canción de las brujas de Macbeth fue sublime.

5. Posesión, de A.S. Byatt. Mi primer libro en inglés. Portada prerrafaelista. Vaya elección que hice porque me costó un par de meses acabarlo pero llegué a buen puerto. Desde entonces cualquier libro inglés o americano que me cuesta encontrar en castellano me atrevo a leerlo en inglés diciéndome: "Más difícil que Posesión no será..." Al leerlo tan despacio, cuando vi la película podía reconocer escena por escena del libro... qué tiempos aquellos.

6. Cuentos Inconclusos, de J.R.R. Tolkien. Síiiii, más Tolkien, en este caso cuentos de las Tres Edades y que desarrollan más aspectos que no aparecían en El Silmarillion ni en ESDLA.

7. El Diario de Bridget Jones, de Helen Fielding. Divertídisimo... desde entonces, me encuentro parecidos muy razonables con Bridget. ¿Dónde andará mi señor Darcy?

Y esta es la lista de 2002. En la de 2003 ya no habrá tanta fantasía, seguro.

martes, 1 de diciembre de 2009

Largo tiempo deseado

En la entrada de hoy voy a recomendar un libro que ni siquiera he leído (todavía) pero si es verdad todo lo que dicen de él es una maravilla:



El domingo, leí en Papel en Blanco, que por fin se había traducido al castellano después de quince años de espera en que se ha ido creando una leyenda a su alrededor en el Reino Unido. Incluso es lectura obligatoria en las universidades. Llevaba mucho tiempo esperando leerla y como no salía en castellano, pensaba comprarla en Londres. Ya me imaginaba la escena y todo: entrando en Waterstone, buscando la F... bueno, ahora ya no hará falta. Hoy mismo me he acercado a una de mis librerías de cabecera y me he hecho con ella.

De Sebastian Faulks me espero todo lo bueno: recuerdo Charlotte Gray (no pude hacerme con el libro y a día de hoy, está descatalogado, me refiero a la película) y sobretodo, por el derroche de inteligencia que hay en Pistache, un librito donde "parodiaba" la forma de escribir de los clásicos ingleses: Jane Austen, Shakespeare, Dickens, Virginia Woolf... y algunos no tan clásicos, como Dan Brown...

Cuando lo lea, lo comentaré en más profundidad.