miércoles, 25 de noviembre de 2009

El parroco y la joie de vivre: Los diarios de Kilvert




Después de pasar dos semanas sin escribir nada por culpa de la falta de inspiración, retomo algunas lecturas pendientes que todavía no había comentado. La primera, y mi favorita, son los Diarios de Francis Kilvert.

Cuando este verano pasado estuve en Madrid, pasé por la librería Pasajes (qué repetitivo ha sonado esto) recomendadísima por estos lares, y en la sección de literatura en inglés había un montón de librillos de una colección que publica Penguin, English Journeys, que a través de diferentes autores británicos te llevan a visitar la Inglaterra rural. Entre ellos estaba un ejemplar de fragmentos del diario de Francis Kilvert. Si habéis leído Una lectora nada común / Una lectora poc corrent de Alan Bennett, Norman recomienda a Su Majestad que le lea antes de hacer una visita oficial a Gales. También le conocía porque muchos de sus fragmentos aparecen en The Assasin´s Cloak. Sin darme cuenta, Kilvert ya había caído en mis manos igual que otros ejemplares de la misma colección.

Francis Kilvert era un parroco inglés, sí, pero nada parecido al que nos describe Jane Austen: vamos, no es un Edmund Bertram ni un Edward Ferrars, si no que se acerca más al reverendo Beebe de A Room with a View. Vive en la frontera de Inglaterra y Gales, en un pequeño pueblo llamado Clyro donde ejerce como curate o párroco y hacia el final de su vida ascendió a vicario. Es un hombre culto, que estudió Teología en Oxford, pero sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida: le gusta levantarse muy temprano, casi de madrugada e ir a pasear para disfrutar en soledad de la belleza del campo. Algunos de los paisajes que describe son preciosos:


"There is a beauty in the trees peculiar in winter, when their fair delicate slender tracery unveiled by leaves and showing clearly against the sky rises bending with a lofty arch or sweeps gracefully drooping. The crossing and interlacing of the limbs, the smaller boughs and tender twigs make an exquisitely fine network which has something of the severe beauty of sculpture, while the tree in summer in its full pride and splendour and colour of foliage represents the loveliness of painting".

12 December 1874


"When I came out the night was superb. The sky was cloudless, the moon rode high and full in the deep blue vault and the evening star blazed in the west. The air was filled with the tolling and chiming of bells from St. Paul´s and Chippenham old Church. "

12 January 1873

[Cuando salí la noche era magnífica. No había nubes en el cielo, la luna llena se elevaba en la bóveda azul oscuro y la estrella de la tarde brillaba con fuerza en el oeste. El aire se había llenado del tañido de las campanas de St. Paul y la vieja iglesía de Chippenham].



Por otro lado, le encanta viajar: asiste a todo tipo de congresos relacionados con su profesión, viaja a Londres para no perderse la Exposición Universal (además, en uno de sus viajes a París conoció a la que sería su esposa), se va de vacaciones con su familia a la playa, etc. En algunos de esos viajes, su acompañante es su hermana Dora, quien vivía con él. No es un párroco que se preocupe demasiado por la moral: en el reinado de Victoria, tan puritano, él era uno de los pocos que practicaba el nudismo en público (sólo en la playa, no penséis mal): me hizo mucha gracia cuando comenta que, después de bañarse desnudo en una playa repleta de mujeres y niños en una hora poco propicia para hacerlo y, a pesar del miedo a que no entiendan esta costumbre o que sea desagradable para ellos, acaba afirmando que algunos niños se quedaron a disfrutar del espectáculo y que las chicas jóvenes que lo vieron no tuvieron ninguna queja.

Además, todas las experiencias que vive en Clyro y en Langley Burrell me han recordado mucho al mismo Cranford: es como sumergirse en la vida privada de un pueblecito de la frontera galesa, con sus alegrías y sus preocupaciones. Kilvert participa muchísimo de ella: se preocupa de la vida privada de sus feligreses, cotillea sobre los motivos de una boda en el pueblo, va a leer a los niños enfermos, etc. Y todo aquel que le conoce le coge tanto cariño que cuando el reverendo titular de Langley Burrell, su antigua parroquía, le pide que le sustituya durante las tres semanas que va a pasar en Londres, sus exfeligreses le piden que no vuelva a marcharse. Quizá el único problema del diario y del mismo autor sea la obsesión que tiene hacia las niñas pequeñas y preadolescentes, sé poco de Kilvert pero me parece muy parecido al que tenía Lewis Carroll.

Kilvert murió en 1879, justo después de regresar de su luna de miel, de una peritonitis. Los diarios fueron editados por su esposa, que censuró algunos fragmentos de los últimos años. Pero, posteriormente, los diarios completos (que llegaron a los 21 volúmenes) se perdieron y sólo quedan 3 volúmenes, que son los diarios "completos" que dicen ahora.
Los fragmentos que he podido leer son una pequeña parte de lo que hay publicado y me encantaría seguir con su vida y sus paseos: el problema está en que es practicámente imposible encontrar sus diarios íntegros en Amazon o en cualquier otro lugar. Una selección más amplia también es muy difícil.

El año pasado, al leer El asesinato de Road Hill, perdí la confianza en los victorianos. Kilvert y su diario me la han devuelto: sumergirse en un mundo tan tranquilo y apacible como el de Clyro es muy agradable.

*Tened indulgencia con las traducciones, no tengo demasiada práctica.

domingo, 8 de noviembre de 2009

XV Salón del Manga (no huyáis)

Sí porque en el artículo que escribo no os voy a hablar del Salón en sí, sino de una exposición que se organizó este año y que me pareció particularmente inspirada e incluso relacionada con el siglo XVIII y el período victoriano.

Aquí en España y entre los otakus (más bien entre las otakus) cada vez está más de moda un estilo de moda más visual y que intenta parecerse al que las mismas japonesas llevan en Tokyo. Algunos diseñadores españoles se atreven con diseñar ropa cada vez más influida por este estilo y más en consonancia con la moda japonesa actual. A pesar de que soy una otaku y voy al Salón del Manga desde hace muchos años nunca me he vestido de una forma llamativa ni he hecho cosplay pero Japón siempre me ha interesado aunque no al nivel de Gran Bretaña.


La exposición es pequeñita pero interesante. Y según mi punto de vista el mejor vestido es este:




[Alba B. Pastor
de la marca Margarita, está linda la mar expone el vestido Rideau Enchanté. Esta línea de ropa conecta con la mirada japonesa sobre el pasado más romántico e idealizado de la moda occidental del siglo XVIII y XIX. (extraído directamente de la web de Ficomic)]

Hay autoras muy atraídas por Occidente y especialmente, la Francia del siglo XVIII, el Renacimiento italiano o la Inglaterra victoriana. En el mercado japonés hay adaptaciones de las obras completas de Shakespeare e incluso, biografías de personajes históricos (Catalina la Grande, María Antonieta, Napoleón y el final de su imperio europeo, etc) pero muy pocas de éstas han llegado a España. Muchos/as conoceréis Candy, Candy de Yumiko Igarashi o La Rosa de Versalles de Ryoko Ikeda pero hay muchísimas más. Sin ir más lejos, una de las últimas obras de Ikeda es la adaptación de El Anillo de los Nibelungos de Wagner. De La Rosa de Versalles (o Lady Oscar como se la conoce por estos lares) hay incluso una película de imagen real rodada en Francia y dirigida en 1979 por Jacques Demy, uno de los directores más conocidos de la Nouvelle Vague. Por otro lado, Yumiko Igarashi, la autora de Candy, Candy tiene obras ambientadas en el Medio Oeste americano o la Australia del siglo XIX, donde toca de fondo el tema de los "criminales" desterrados a este nuevo continente por la justicia británica.

La lástima es que a España no han llegado ni una décima parte de todas las obras que puede haber en el mercado japonés. La Rosa de Versalles fue publicada hace unos años por la editorial Azake y me parece que aún se puede encontrar en liberías especializadas. En cuanto a otras obras relacionadas con el tema, están Lady Georgie de Yumiko Igarashi y Man Izawa y Emma de Kaoru Mori, la historia de una doncella victoriana.

"Amenazo" con volver a escribir sobre el tema si os interesa el tema y tengo bastante comentarios.