martes, 20 de octubre de 2009

El alemán requiere tiempo




Aprender un idioma es duro, tres ni te cuento y más si uno lo haces en modo Intensivo. Si el que te ha tocado hacer por intensivo es el alemán, piensas "mejor me jubilo". Sigo pensando que hubiera sido mejor apuntarme a japonés pero por aprender alemán también no me voy a morir. Eso espero... entre todo esto y una visita de la familia madrileña por aquí, una boda y demás no me he podido pasar demasiado por aquí pero tengo pendientes varios cambios así que es posible que la próxima vez que cruzeís el umbral no se parezca en nada al blog que conociaís.


P.D. La foto es de la fiesta que hicieron en Alemania delante del Reichstag después de la unificación. Durante la licenciatura me pasé un cuatrimestre estudiando historia de Alemania, cada semana con un libro nuevo y estaba harta. Me alegré mucho con la unificación, era el final... y todo por un misero aprobado.

jueves, 8 de octubre de 2009

La princesa de Cleves, Madame de La Fayette (editada de nuevo)

Justo después de acabar los exámenes y tener las notas, me fui de cabeza a la librería. Tenía ganas de tener algún libro nuevo para comenzar el nuevo curso con energía. Y después de dar muchas vueltas, seducida por la imagen de la corte de los Valois del siglo XVI y por la premisa de ser una de las primeras novelas psicológicas, me decidí por "La princesa de Cleves". Hasta ese momento si me hubieran mencionado a la princesa de Cleves, hubiera pensado en la cuarta esposa de Enrique VIII. También me llevé a casa la primera parte de la conocida como Trilogía Transilvana que acaba de publicar Libros del Asteroide, Los días contados, pero esta ya es otra historia (y otro artículo).

Lo que más me atrajo de la novela en un principio, la imagen de la corte francesa, es lo que me ayudó a continuar. Una de mis películas favoritas desde siempre es La reina Margot, ambientada tan sólo unos años más tarde, así que algunos de los personajes que pululan por la historia ya me eran familiares, como Catalina de Medicis (aca La Reina), los Duques de Lorena, el Duque de Guisa, etc. Eso sí, la imagen licenciosa que nos ha dejado la historiografia francesa nos ha enseñado de la corte Valois no está tan exagerada en La Princesa de Cleves, ya que se menciona pero no se enseña. Si lo miro desde el punto de vista de precursora de la novela psicológica, se me ha hecho más pesada: tantas disquisiciones sobre una relación practicámente inexistente como la que mantienen los protagonistas hasta el Libro Tercero hacen que se te haga mucho más aburrida la lectura. Venga a pensar que si la carta que recibe es para el Duque o si éste ama a la Delfina o no. Buuuf, massa cabòries.

Como historia, Madame de LaFayette concibió una novela preciosa. Quizá el personaje que más me haya conmovido sea Guisa: enamorado, distanciado de su mejor amigo por causa de este amor, observador del amor que nace entre la Princesa y Nemours y que finalmente decide sacrificarse por una causa más noble. Nemours, en cambio, me parece un crápula: detrás de todas las damas de la corte (e incluso, de la Delfina -María Estuardo-) se enamora perdidamente de la Princesa de Cleves sin conocerla pero a la que somete a un acoso infinito para mantener algún tipo de relación con ella. La Princesa de Cleves, a pesar de estar enamorada, no deja que su corazón domine la situación y siempre escucha a la razón en todo momento. Mejor para ella. Nemours es un acosador, lo mires como lo mires y aunque esté perdidamente enamorado de ella.

Tengo pendientes dos películas que se han hecho con La princesa de Cléves como base: la primera la adaptó en 1961 Jean Cocteau, sólo su relación con la Nouvelle Vague francesa ya me atrae; las otras dos son traslados a nuestra época de la historia, una con Sophie Marceau y la segunda, titulada La Belle Personne y donde Nemours es un actor francés que me gusta mucho, Louis Garrel, que ya apareció en Soñadores. Aquí os cuelgo el cartel de esta última.


La verdad es que después de ver La reina Margot y leer La princesa de Cleves tantas veces pienso que Chigrinsky triunfaría en el siglo XVI. Pensadlo bien: cabello largo, eslavo… Sí, sigo obsesionada con el fútbol.


P.D. En la web de Nórdica Ediciones, os podéis descargar las primeras páginas del libro en pdf.

P.P.D. Es el mismo comentario de La princesa de Cleves que colgué hace una semana. En mi ordenador se visualizaba sin problemas y pensaba que no había ningún problema. Lo probé en el ordenador de mi hermano y sólo se veía la imagen, así que lo he vuelto a colgar. Tengo dos libros acabados así que tardaré poquito en volver a escribir.