jueves, 29 de enero de 2009

Pendientes (I): Londres, pastel sin receta, Lala Isla



¿Qué es Londres? ¿Cómo ven sus habitantes la ciudad? ¿Cómo la vemos los que viajamos hasta allí? ¿Cómo cambia la visión después de muchos años viviendo en ella sin pertenecer realmente a ella? Estos son los temas centrales de Londres, pastel sin receta.

Hasta hace poco no conocía a Lala Isla. Su biografía me hubiera llamado poco la atención a no ser por un detalle. Pero empecemos por el principio: Lala Isla nació en Astorga (León). Con su familia se trasladó a muy temprana edad a Barcelona, aunque se desplazaba cada verano a Astorga, el pueblo de su madre, y a La Bañeza, el de su padre. La misma Isla se describe como una persona muy rebelde, más que nada, por sentirse como una extranjera en todos los lugares en que vivió: en Cataluña, por considerarse perteneciente a una familia de derechas rodeada por aquellos que perdieron la guerra. Así mismo, su familia tenía una compleja relación con el extranjero: mientras su madre y sus tías se educaron en una escuela de monjas francesas, su tío contraía matrimonio con una británica. La misma Isla estudió en una escuela de monjas alemanas de la parte alta de Barcelona.

A una edad bastante tardía, se casó con un poeta galés –al que había conocido de una forma bastante estrambótica en un tren de vuelta de Aviñón- y se trasladó a vivir a Londres, donde aún sigue después de más de veinte años. Lo más interesante acerca del libro es la visión que una mujer tiene sobre una nueva cultura que se ve forzada a conocer desde todos los puntos de vista posibles. Eso sí, si soy admiradores de Margaret Thatcher no os lo recomiendo demasiado: Isla no es demasiado amable con su política. Quizá lo que más se echa de menos son fotos de los personajes que aparecen, lo único que hay es la fotografía de portada, en la que vemos a Lala, Stephen y su hijo, Pablo, embutidos en la típica cabina telefónica.

Encontré este libro por casualidad en la librería Altaïr, donde entre sus estanterías se pueden encontrar auténticas joyas que casi no han visto la luz. Igualmente, en Internet se encuentran muy pocos datos sobre ella, así que he pasado a considerarla como una joya en bruto que no se prodiga demasiado. Hace poco ha publicado un nuevo libro, en este caso sobre los exiliados republicanos en Londres después de la Guerra Civil, tema del cual comenta varios aspectos en Londres, pastel sin receta.

El título del libro, bastante curioso, surge de una conversación que tuvo con su hijo acerca de sus sentimientos como española, criada en un mundo donde era menospreciada constantemente por la sociedad y su familia por ser mujer, soltera, etc. en una sociedad tan independiente como la británica. Pablo, al acabar de escuchar el relato, dijo: Mum, is like a cake without recipe.

Para explicar de qué va exactamente el libro, no hay mejor definición que la que hay en la contraportada, así que, por una vez, utilizaré el cortar / pegar:

Este libro es la curiosa visión, a caballo entre la crónica y el viaje personal, de una española que vive en Londres y describe el mundo que la rodea.

El resultado es un libro divertido a veces, emocionante otras y muy informativo, que describe la vida en un Londres que no es el West End de los turistas sino una ciudad cuyo pulso cotidiano está definido por la interculturalidad, que lo ha cambiado y lo hace evolucionar constantemente. Al mismo tiempo habla del choque y la fusión en la intimidad de dos culturas muy diferentes, todo ello con el telón de fondo del thatcherismo y sus consecuencias en la vida diaria de los británicos. Cada cosa que le sucede a la autora da pie para entrar en unas estructuras sociales y culturales nuevas, para descubrir lo que nadie te explica cuando vas a Gran Bretaña: que los grillos no cantan, que comen pasteles caducados, que consideran los bidets aparatos exóticos, que los hijos e hijas no heredan automáticamente de los padres y madres… Finalmente, el libro da la vuelta a lo que han hecho siempre los antropólogos anglosajones: estudiar a los pueblos primitivos, entre ellos los ibéricos.


Para acabar, diría que me ha sorprendido mucho reconocer la sociedad en la que vivimos actualmente en España (en algunos aspectos) con aquella en la que se vivía en Gran Bretaña hace algunos años. Como siempre, Inglaterra va por delante aunque en este caso sea en lo malo.

Y ahora, sí que puedo decirlo: Todos los anglofilos a leerlo.


La última imágen la he extraído de flickr. Si quereís descubrir más imágenes, dejo el link: http://flickr.com/photos/normko/sets/72157594474946375/

P.D. Los próximos días iré posteando todas las reseñas pendientes de los libros que he leído en el último mes. Qué vergüenza hacerlo tan tarde :(

7 comentarios:

  1. Ya veo que vienen días de engordar la wishlist, pero con libros como este y todo lo que cuentas acerca de él es un placer. Tomo nota aunque sea para hacerme con él después del viaje a Londres. Pero tiene buenísima pinta. Y el nombre de la autora es muy... curioso. Su vida parece la versión viviente de la ONU, desde luego.

    Y gracias por poner el set de Flickr. Las fotos son chulísimas.

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  2. Este libro me encanta :) De hecho hace poco me lo releí y escribí un post sobre él!

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  3. Lo anoto en la lista de libros...que esperan...y a los que espero. Bss

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  4. Tienes toda la razón del mundo, es una auténtica joya, un diamante en bruto. Espero encontrarlo rápidamente y devorarlo.

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  5. Andrea e Iris: Bienvenidas! Tengo que pasarme por vuestros blogs aunque el de Iris ya lo conocía ;)

    Por lo que he visto, parece que cada vez es más difícil de encontrar y es una pena

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  6. Buenos días.
    Yo soy un pintor portugués amigo de Lala Isla Ortiz antropologa y escritora española quien vive en Londres. Somos amigos, pero hace más de 30 años que no sabía nada de élla. ¿Es posible darle mi contacto?

    António Carlos Couvinha
    Bairro da Malagueira, Rua Francisco Martins 19
    7000 Évora
    Portugal

    acouvinha@yahoo.com

    Muchas Gracias

    Antonio Couvinha

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