viernes, 9 de enero de 2009

Historias de Nueva York


No, no me refiero a la película

Hace meses releí Historias de Londres y dije que tenía intención de releer estas Historias de Nueva York, últimamente me siento cada vez más atraída por las costumbres, la vida cotidiana y la realidad de los países anglosajones, así que era una lectura adecuada para hacer.

Ya hablé un poco acerca de Enric González en la entrada de Historias de Londres. A pesar de que sus libros siempre dan una visión muy particular de la ciudad que visita, acabo picando y los leo. La verdad es que siempre acabo aprendiendo detalles curiosos. Ahora ando buscando Historias del calcio, una crónica muy peculiar de Italia. Recuerdo que Andreu Mayayo, uno de los mejores profesores que he tenido durante la carrera, nos menciono que lo único que es capaz de unir a los italianos como nación es el fútbol. No me gusta demasiado el futbol italiano (últimamente me he hecho seguidora de la Premier League), pero el retrato de una sociedad tan compleja y con tantos contrastes como la italiana me tienta mucho.

González tiene un sentimiento bastante complejo hacia Nueva York: algo así como un amor a distancia pero en el momento en que se acerque demasiado puede salir herido. No es igual que con Londres, de la cual se declara un enamorado. Los propios estadounidenses tienen un sentimiento extraño hacia la ciudad: muy parecido al de quel capítulo de Los Simpson, donde Homer reconoce que odia Nueva York. La razón reside en el hecho de que la sociedad americana se ha ido volviendo con el paso de los años, muy residencial y suburbana. Haced la prueba: abrid una ventana con Google Street View y, al azar, haced clic en cualquier ciudad americana. Será prácticamente imposible encontrar el centro de la ciudad y todo lo que aparecerán serán casitas residenciales, las mismas que se ven en las películas. Recuerdo que una vez vi una fábrica y me alegró la visita (nunca una fábrica me había alegrado tanto, la verdad ;) ) Sólo en San Francisco fui capaz de encontrar una librería, la famosa City Lights, con unas señas y así, de paso, me dí un garbeo virtual por sus tiendas.
González vive muy bien en Nueva York: se dedica a visitar algunos de los mejores restaurantes y explicarnos tanto su historia como en qué se diferencian unos de otros, pasea, se relaciona con la gente, comprueba como es el mercado inmobiliario nortemericano, lee... sobre todo, disfruta, una de las mejores cosas que se pueden hacer en esta ciudad.

Tengo ganas de saber más sobre la historia de Nueva York y sus turbios orígenes*, leer a Oliver Sacks, conocer a la Cosa Nostra (metafóricamente hablando, claro), ver Harlem y sobretodo, viajar a Nueva York. A ver si este 2009 se cumple mi deseo.

* De momento, busco el libro del que Martin Scorsese sacó mucha información para Gangs of New York, titulado aquí Gangs of New York: Bandas y bandidos en la Gran Manzana (1800-1925), escrito por Herbert Asbury.

3 comentarios:

  1. Intenta escaparte a Nueva York a toda costa.

    Desde el avión, cuando fuimos en agosto, es cierto que se ven infinidad de callecitas residenciales como las que tú dices. Luego Nueva York es otro mundo, pero ya sabes que yo me enamoré.

    He releído tu entrada sobre las Historias de Londres. Quizá me lo compre de una vez para ir calentando motores para la escapada que haremos en febrero...

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  2. Estoy de acuerdo contigo, los libros de Enric González dan una visión de las ciudades muy especial, pero siempre son muy interesantes, por lo personal que tienen las descripciones. Yo tengo en la mesilla el de Italia, así que ya me contarás que tal está.

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  3. Regalé este libro a unos amigos que viajaban a New York. Y parece que les gustó.
    Aún no conozco New York, pero creo que este no será el año de conocerlo...Supongo que antes de ir me gustaría leer este libro.
    Espero que vayas y nos lo cuentes.
    Qué bien disfrutar de entradas tuyas!!Bss

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