jueves, 31 de diciembre de 2009

Mirando hacia atrás. Lo mejor de 2009




Aunque tengo pendiente todavía las listas de lo mejor de esta década, aquí os dejo mi pequeña lista con lo mejor que he leído este año que nos deja. He leído mucho menos que en 2008 aunque he recuperado los niveles habituales de lectura a los que estaba acostumbrada: 40 libros (41 si acabo Orgullo y Prejuicio y Zombies antes de las campanadas), de los que una cuarta parte son relecturas.


- Desperaux, Kate DiCamillo. Sí, es una relectura pero me sigue gustando tanto como la primera vez que lo leí. Podría parecer una versión infantil y en un castillo de cuento de hadas de Firmin, con un encanto propio. Un ratoncito sin miedo que quiere ser un héroe, además de unos secundarios con personalidad propia, en especial mi favorito Roscuro, una rata enamorada de la luz del sol. La película, que por fin pude ver hace unas semanas, ha hecho que me enamore más de la historia.

- Un árbol crece en Brooklyn, Betty Smith.

- La revolució dels animals (Animal Farm), George Orwell. Me ha servido para descubrir a Orwell y caer rendida. Uno de los descubrimientos del año. Intentaré escribir más sobre él, sus ensayos sobre libros e incluso sobre té, son una gozada.

- Los Watson, Jane Austen. Uno de sus fragmentos menos conocidos, qué pena que nunca lo hubiera acabado.

- El caso Jane Eyre y El Pozo de las Tramas Perdidas, Jasper Fforde. Me he enganchado a las aventuras de Thursday Next y no soy capaz de elegir uno de los tres libros libros que hay publicados en castellano. Espero poder continuar leyendo durante el 2010.

- Ven y dime cómo vives, Agatha Christie. Literatura, arqueología, anglofilia y viajes, todo en uno.

- Shakespeare, Bill Bryson. He leído dos libros de Bryson este año y uno de ellos tenía que entrar por fuerza en la lista. Siempre he tenido preferencia por el período isabelino así que me quedo con este.

- A Wiltshire Diary, Francis Kilvert. Sólo tenéis que leer el artículo que escribí sobre el diario para ver lo mucho que me gustó.

- La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey, Mary Ann Shaffer y Annie Burrows.

- El Libro del Cementerio, Neil Gaiman. Gaiman, no hace falta decir nada más.

- Howard´s End is on the Landing, Susan Hill. Puede que se dé infulas pero me encanta leer sobre las experiencias literarias de los demás. Quizá es por eso que escribo este blog.

- Una Mujer en Berlín, Anónima. Dilatado durante dos meses y medio por ser demasiado duro para leer en unos pocos días. Inmenso pero muy doloroso.

Tengo tres libros empezados que deberían formar parte de esta lista pero que no he podido acabar y formarán parte de la lista de 2010. Espero que este nuevo año llegue lleno de lecturas maravillosas, buena compañía, buenos descubrimientos y lo más maravilloso que se os pueda ocurrir. Que vuestros deseos se hagan realidad.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Por Navidad... té con scones

Parece que en casa tenemos una nueva tradición navideña: el año pasado preparamos scones y este año... ¡hemos repetido! Este año, teníamos clotted cream, importada desde Living in London. El año pasado tuvimos que utilizar creme fraiche que, a pesar de que nos gustó mucho, nos quedamos con la nata cuajada que utilizan los ingleses. Espero poder probarla o, como mínimo, hacerme con alguna reserva en marzo, sin tener que hornear yo misma los scones.




Eso sí, de la receta tengo la exclusiva ya que nadie más se atreve a meterse conmigo en la cocina y creo que cada vez tengo más práctica. A ver que os parecen.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad 2009




Felices fiestas para todos y todas!

¡Desde aquí os doy las gracias por formar parte de este pequeño mundo mío que es Reading at the moonlight!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Esperanza




No recordaba el pueblo dónde nació. El que si llevaba en el corazón era su pueblo de acogida, Reus, y Cataluña. A pesar de ser castellana de nacimiento, se expresaba mucho mejor en catalán y gracias a ella, su nieta considera esta lengua su lengua materna. Le gustaba recordar como escuchaba las obras del Teatre Bartrina de Reus desde la ventana de su habitación.

Ella no era una ávida lectora: cuando era una niña, era su hermana quien leía novelas y se las explicaba antes de dormir en la cama que compartían, mientras ella masticaba pequeños mendrugos de pan, costumbre que he heredado. Así, E. descubrió qué le sucedió a Anna Karenina en una estación de tren.

Un día, ya adulta, conoció al hombre con el que se casaría. Al pedir los papeles para la boda, ya que ella procedía de un pequeño pueblo de Valladolid, descubrió que en su vida había un elemento novelesco con el que no contaba: no se llamaba Esperanza, en realidad, su nombre era Eusebia. La explicación era muy sencilla: el día de su bautizo nevaba y la niña se quedó practicámente sola con el párroco. Así, éste le puso el nombre que le dio la gana.

La vida pasa: llegaron los hijos, crecieron y llegaron los nietos. Sobretodo una en especial, a la que cuidó en casa como si fuera una hija. Una niña a la que le gustaba subirse a los árboles, el olor de la tierra mojada después de la lluvia y por encima de todo, los libros. Se paso la vida regalando libros a su nieta pero ella nunca tenía ganas de leer ninguno, "prefiero que me los cuentes tú", solía decir. Pero un día, ya cumplidos los 80, la abuela le pidió un libro a su nieta. Se aburría, "¿no tendrás algún libro de cuentos?" y la nieta le dejó encima de la mesa una antología de Las mil y una noches. A partir de ahi fue un no parar: los "Cuentos de Shakespeare", Jane Austen, Dickens... Y así descubrió que la literatura era una forma maravillosa de descubrir el mundo. Nunca es tarde para descubrir algo que te gusta.


P.D. Este texto va dedicado a mi abuela, que nos falta desde hace un par de años y que hoy, día 16, cumpliría años. Igual que la querida Jane Austen.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Los mejores de la década: año 2002

Aprovechando que se acerca el final de la primera década del tan cacareado siglo XXI, se me ha ocurrido ser poco original y hacer una lista con los libros que más me han gustado de todos los que he ido leyendo. Bien, debería empezar con el año 2000 ¿no? pero no empecé a apuntar todos los libros que leía hasta 2002 así que tendré que empezar por ahí.
2002, qué lejos queda ya: fue mi último año de instituto y el primero de la carrera. También fue un año muy freak, ya veréis por qué. Como siempre la clasificación es aleatoria porque soy incapaz de otorgar puntuaciones a los libros.




1. El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien. Sí, soy fan de Tolkien (aunque nadie lo diría a primera vista) y también la he releído varias veces aunque ya hace tiempo que no lo hago. De las tres partes, me quedo con La Comundidad del Anillo, por su variedad de paisajes y de personajes o con El retorno del Rey, por la maestría de Tolkien al distanciar a sus personajes en el tiempo y en el espacio y no perder el hilo, y por sus descripciones épicas. El libro me ha hecho reír y llorar, emocionarme y contagiarme un espíritu positivo, además de no querer dejar a sus personajes al llegar el final. Eso es todo lo que se le puede pedir a un libro.
Por otro lado, es uno de los pocos libros que he leído en voz alta para otra persona y me emociona recordar las situaciones al compartirlas.





2. El Silmarillion, de J.R.R. Tolkien. Le doy el número 2 porque sigo releyendolo y disfrutando de sus historias (casi) como el primer día. Quizá es la obra de Tolkien menos valorada por todos aquellos que se enamoraron de El Hobbit y El Señor de los Anillos, pero a él le costó más de la mitad de su vida y la adoro: sigo con atención todas sus historias y personajes e incluso me regalaron un atlas de la Tierra Media para que pudiera seguir mejor la geografía. Con el tiempo he ido disfrutando cada vez más la trágica historia de Beren y Luthien (para Tolkien, esta historia representaba su propia historia de amor con su mujer Edith y en su tumba, se puede ver, junto al nombre de ambos, el nombre de Beren y Luthien, de ahí la foto de arriba) pero no hago ascos a ninguna parte del libro. La historia de Turin Turambar y Nienor me parece preciosa, pero no apta para mentes sensibles.
(No, no pondré El Hobbit en la lista. Me aburrió mucho).



3. El último samurai, de Helen DeWitt. Una de esas novelas británicas desconocidas que debería recuperarse. No tiene nada que ver con samurais, aunque esto es mentira: mejor dicho, está relacionada con lo difícil que es para una madre soltera criar a un niño sin ninguna figura masculina a su alrededor (y más si ésta es Sybilla). Tiene un estilo muy especial y es bastante difícil de describir a pesar de que la trama es bastante sencilla, un niño prodigio que lo único que quiere es descubir el mundo y saber el nombre de su padre. No estoy segura si todavía se puede encontrar en alguna librería. Si buscaís por internet, veréis que las portadas de las ediciones inglesa y americana no se parecen en nada al contenido del libro, la más acertada es la que he puesto arriba y que también es la de la edición española.

4. Harry Potter y el prisionero de Azkaban, de J.K. Rowling. Mi preferido de Harry. Ésta fue la primera vez que lo leí y después han venido muchas más así que practicámente no recuerdo cuál fue mi primera impresión: eso sí, es la obra más shakespeareana de Potter con mucha diferencia y me encanta el personaje de Remus Lupin. El toque que le añadieron a la película con el coro cantando la canción de las brujas de Macbeth fue sublime.

5. Posesión, de A.S. Byatt. Mi primer libro en inglés. Portada prerrafaelista. Vaya elección que hice porque me costó un par de meses acabarlo pero llegué a buen puerto. Desde entonces cualquier libro inglés o americano que me cuesta encontrar en castellano me atrevo a leerlo en inglés diciéndome: "Más difícil que Posesión no será..." Al leerlo tan despacio, cuando vi la película podía reconocer escena por escena del libro... qué tiempos aquellos.

6. Cuentos Inconclusos, de J.R.R. Tolkien. Síiiii, más Tolkien, en este caso cuentos de las Tres Edades y que desarrollan más aspectos que no aparecían en El Silmarillion ni en ESDLA.

7. El Diario de Bridget Jones, de Helen Fielding. Divertídisimo... desde entonces, me encuentro parecidos muy razonables con Bridget. ¿Dónde andará mi señor Darcy?

Y esta es la lista de 2002. En la de 2003 ya no habrá tanta fantasía, seguro.

martes, 1 de diciembre de 2009

Largo tiempo deseado

En la entrada de hoy voy a recomendar un libro que ni siquiera he leído (todavía) pero si es verdad todo lo que dicen de él es una maravilla:



El domingo, leí en Papel en Blanco, que por fin se había traducido al castellano después de quince años de espera en que se ha ido creando una leyenda a su alrededor en el Reino Unido. Incluso es lectura obligatoria en las universidades. Llevaba mucho tiempo esperando leerla y como no salía en castellano, pensaba comprarla en Londres. Ya me imaginaba la escena y todo: entrando en Waterstone, buscando la F... bueno, ahora ya no hará falta. Hoy mismo me he acercado a una de mis librerías de cabecera y me he hecho con ella.

De Sebastian Faulks me espero todo lo bueno: recuerdo Charlotte Gray (no pude hacerme con el libro y a día de hoy, está descatalogado, me refiero a la película) y sobretodo, por el derroche de inteligencia que hay en Pistache, un librito donde "parodiaba" la forma de escribir de los clásicos ingleses: Jane Austen, Shakespeare, Dickens, Virginia Woolf... y algunos no tan clásicos, como Dan Brown...

Cuando lo lea, lo comentaré en más profundidad.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El parroco y la joie de vivre: Los diarios de Kilvert




Después de pasar dos semanas sin escribir nada por culpa de la falta de inspiración, retomo algunas lecturas pendientes que todavía no había comentado. La primera, y mi favorita, son los Diarios de Francis Kilvert.

Cuando este verano pasado estuve en Madrid, pasé por la librería Pasajes (qué repetitivo ha sonado esto) recomendadísima por estos lares, y en la sección de literatura en inglés había un montón de librillos de una colección que publica Penguin, English Journeys, que a través de diferentes autores británicos te llevan a visitar la Inglaterra rural. Entre ellos estaba un ejemplar de fragmentos del diario de Francis Kilvert. Si habéis leído Una lectora nada común / Una lectora poc corrent de Alan Bennett, Norman recomienda a Su Majestad que le lea antes de hacer una visita oficial a Gales. También le conocía porque muchos de sus fragmentos aparecen en The Assasin´s Cloak. Sin darme cuenta, Kilvert ya había caído en mis manos igual que otros ejemplares de la misma colección.

Francis Kilvert era un parroco inglés, sí, pero nada parecido al que nos describe Jane Austen: vamos, no es un Edmund Bertram ni un Edward Ferrars, si no que se acerca más al reverendo Beebe de A Room with a View. Vive en la frontera de Inglaterra y Gales, en un pequeño pueblo llamado Clyro donde ejerce como curate o párroco y hacia el final de su vida ascendió a vicario. Es un hombre culto, que estudió Teología en Oxford, pero sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida: le gusta levantarse muy temprano, casi de madrugada e ir a pasear para disfrutar en soledad de la belleza del campo. Algunos de los paisajes que describe son preciosos:


"There is a beauty in the trees peculiar in winter, when their fair delicate slender tracery unveiled by leaves and showing clearly against the sky rises bending with a lofty arch or sweeps gracefully drooping. The crossing and interlacing of the limbs, the smaller boughs and tender twigs make an exquisitely fine network which has something of the severe beauty of sculpture, while the tree in summer in its full pride and splendour and colour of foliage represents the loveliness of painting".

12 December 1874


"When I came out the night was superb. The sky was cloudless, the moon rode high and full in the deep blue vault and the evening star blazed in the west. The air was filled with the tolling and chiming of bells from St. Paul´s and Chippenham old Church. "

12 January 1873

[Cuando salí la noche era magnífica. No había nubes en el cielo, la luna llena se elevaba en la bóveda azul oscuro y la estrella de la tarde brillaba con fuerza en el oeste. El aire se había llenado del tañido de las campanas de St. Paul y la vieja iglesía de Chippenham].



Por otro lado, le encanta viajar: asiste a todo tipo de congresos relacionados con su profesión, viaja a Londres para no perderse la Exposición Universal (además, en uno de sus viajes a París conoció a la que sería su esposa), se va de vacaciones con su familia a la playa, etc. En algunos de esos viajes, su acompañante es su hermana Dora, quien vivía con él. No es un párroco que se preocupe demasiado por la moral: en el reinado de Victoria, tan puritano, él era uno de los pocos que practicaba el nudismo en público (sólo en la playa, no penséis mal): me hizo mucha gracia cuando comenta que, después de bañarse desnudo en una playa repleta de mujeres y niños en una hora poco propicia para hacerlo y, a pesar del miedo a que no entiendan esta costumbre o que sea desagradable para ellos, acaba afirmando que algunos niños se quedaron a disfrutar del espectáculo y que las chicas jóvenes que lo vieron no tuvieron ninguna queja.

Además, todas las experiencias que vive en Clyro y en Langley Burrell me han recordado mucho al mismo Cranford: es como sumergirse en la vida privada de un pueblecito de la frontera galesa, con sus alegrías y sus preocupaciones. Kilvert participa muchísimo de ella: se preocupa de la vida privada de sus feligreses, cotillea sobre los motivos de una boda en el pueblo, va a leer a los niños enfermos, etc. Y todo aquel que le conoce le coge tanto cariño que cuando el reverendo titular de Langley Burrell, su antigua parroquía, le pide que le sustituya durante las tres semanas que va a pasar en Londres, sus exfeligreses le piden que no vuelva a marcharse. Quizá el único problema del diario y del mismo autor sea la obsesión que tiene hacia las niñas pequeñas y preadolescentes, sé poco de Kilvert pero me parece muy parecido al que tenía Lewis Carroll.

Kilvert murió en 1879, justo después de regresar de su luna de miel, de una peritonitis. Los diarios fueron editados por su esposa, que censuró algunos fragmentos de los últimos años. Pero, posteriormente, los diarios completos (que llegaron a los 21 volúmenes) se perdieron y sólo quedan 3 volúmenes, que son los diarios "completos" que dicen ahora.
Los fragmentos que he podido leer son una pequeña parte de lo que hay publicado y me encantaría seguir con su vida y sus paseos: el problema está en que es practicámente imposible encontrar sus diarios íntegros en Amazon o en cualquier otro lugar. Una selección más amplia también es muy difícil.

El año pasado, al leer El asesinato de Road Hill, perdí la confianza en los victorianos. Kilvert y su diario me la han devuelto: sumergirse en un mundo tan tranquilo y apacible como el de Clyro es muy agradable.

*Tened indulgencia con las traducciones, no tengo demasiada práctica.

domingo, 8 de noviembre de 2009

XV Salón del Manga (no huyáis)

Sí porque en el artículo que escribo no os voy a hablar del Salón en sí, sino de una exposición que se organizó este año y que me pareció particularmente inspirada e incluso relacionada con el siglo XVIII y el período victoriano.

Aquí en España y entre los otakus (más bien entre las otakus) cada vez está más de moda un estilo de moda más visual y que intenta parecerse al que las mismas japonesas llevan en Tokyo. Algunos diseñadores españoles se atreven con diseñar ropa cada vez más influida por este estilo y más en consonancia con la moda japonesa actual. A pesar de que soy una otaku y voy al Salón del Manga desde hace muchos años nunca me he vestido de una forma llamativa ni he hecho cosplay pero Japón siempre me ha interesado aunque no al nivel de Gran Bretaña.


La exposición es pequeñita pero interesante. Y según mi punto de vista el mejor vestido es este:




[Alba B. Pastor
de la marca Margarita, está linda la mar expone el vestido Rideau Enchanté. Esta línea de ropa conecta con la mirada japonesa sobre el pasado más romántico e idealizado de la moda occidental del siglo XVIII y XIX. (extraído directamente de la web de Ficomic)]

Hay autoras muy atraídas por Occidente y especialmente, la Francia del siglo XVIII, el Renacimiento italiano o la Inglaterra victoriana. En el mercado japonés hay adaptaciones de las obras completas de Shakespeare e incluso, biografías de personajes históricos (Catalina la Grande, María Antonieta, Napoleón y el final de su imperio europeo, etc) pero muy pocas de éstas han llegado a España. Muchos/as conoceréis Candy, Candy de Yumiko Igarashi o La Rosa de Versalles de Ryoko Ikeda pero hay muchísimas más. Sin ir más lejos, una de las últimas obras de Ikeda es la adaptación de El Anillo de los Nibelungos de Wagner. De La Rosa de Versalles (o Lady Oscar como se la conoce por estos lares) hay incluso una película de imagen real rodada en Francia y dirigida en 1979 por Jacques Demy, uno de los directores más conocidos de la Nouvelle Vague. Por otro lado, Yumiko Igarashi, la autora de Candy, Candy tiene obras ambientadas en el Medio Oeste americano o la Australia del siglo XIX, donde toca de fondo el tema de los "criminales" desterrados a este nuevo continente por la justicia británica.

La lástima es que a España no han llegado ni una décima parte de todas las obras que puede haber en el mercado japonés. La Rosa de Versalles fue publicada hace unos años por la editorial Azake y me parece que aún se puede encontrar en liberías especializadas. En cuanto a otras obras relacionadas con el tema, están Lady Georgie de Yumiko Igarashi y Man Izawa y Emma de Kaoru Mori, la historia de una doncella victoriana.

"Amenazo" con volver a escribir sobre el tema si os interesa el tema y tengo bastante comentarios.

martes, 20 de octubre de 2009

El alemán requiere tiempo




Aprender un idioma es duro, tres ni te cuento y más si uno lo haces en modo Intensivo. Si el que te ha tocado hacer por intensivo es el alemán, piensas "mejor me jubilo". Sigo pensando que hubiera sido mejor apuntarme a japonés pero por aprender alemán también no me voy a morir. Eso espero... entre todo esto y una visita de la familia madrileña por aquí, una boda y demás no me he podido pasar demasiado por aquí pero tengo pendientes varios cambios así que es posible que la próxima vez que cruzeís el umbral no se parezca en nada al blog que conociaís.


P.D. La foto es de la fiesta que hicieron en Alemania delante del Reichstag después de la unificación. Durante la licenciatura me pasé un cuatrimestre estudiando historia de Alemania, cada semana con un libro nuevo y estaba harta. Me alegré mucho con la unificación, era el final... y todo por un misero aprobado.

jueves, 8 de octubre de 2009

La princesa de Cleves, Madame de La Fayette (editada de nuevo)

Justo después de acabar los exámenes y tener las notas, me fui de cabeza a la librería. Tenía ganas de tener algún libro nuevo para comenzar el nuevo curso con energía. Y después de dar muchas vueltas, seducida por la imagen de la corte de los Valois del siglo XVI y por la premisa de ser una de las primeras novelas psicológicas, me decidí por "La princesa de Cleves". Hasta ese momento si me hubieran mencionado a la princesa de Cleves, hubiera pensado en la cuarta esposa de Enrique VIII. También me llevé a casa la primera parte de la conocida como Trilogía Transilvana que acaba de publicar Libros del Asteroide, Los días contados, pero esta ya es otra historia (y otro artículo).

Lo que más me atrajo de la novela en un principio, la imagen de la corte francesa, es lo que me ayudó a continuar. Una de mis películas favoritas desde siempre es La reina Margot, ambientada tan sólo unos años más tarde, así que algunos de los personajes que pululan por la historia ya me eran familiares, como Catalina de Medicis (aca La Reina), los Duques de Lorena, el Duque de Guisa, etc. Eso sí, la imagen licenciosa que nos ha dejado la historiografia francesa nos ha enseñado de la corte Valois no está tan exagerada en La Princesa de Cleves, ya que se menciona pero no se enseña. Si lo miro desde el punto de vista de precursora de la novela psicológica, se me ha hecho más pesada: tantas disquisiciones sobre una relación practicámente inexistente como la que mantienen los protagonistas hasta el Libro Tercero hacen que se te haga mucho más aburrida la lectura. Venga a pensar que si la carta que recibe es para el Duque o si éste ama a la Delfina o no. Buuuf, massa cabòries.

Como historia, Madame de LaFayette concibió una novela preciosa. Quizá el personaje que más me haya conmovido sea Guisa: enamorado, distanciado de su mejor amigo por causa de este amor, observador del amor que nace entre la Princesa y Nemours y que finalmente decide sacrificarse por una causa más noble. Nemours, en cambio, me parece un crápula: detrás de todas las damas de la corte (e incluso, de la Delfina -María Estuardo-) se enamora perdidamente de la Princesa de Cleves sin conocerla pero a la que somete a un acoso infinito para mantener algún tipo de relación con ella. La Princesa de Cleves, a pesar de estar enamorada, no deja que su corazón domine la situación y siempre escucha a la razón en todo momento. Mejor para ella. Nemours es un acosador, lo mires como lo mires y aunque esté perdidamente enamorado de ella.

Tengo pendientes dos películas que se han hecho con La princesa de Cléves como base: la primera la adaptó en 1961 Jean Cocteau, sólo su relación con la Nouvelle Vague francesa ya me atrae; las otras dos son traslados a nuestra época de la historia, una con Sophie Marceau y la segunda, titulada La Belle Personne y donde Nemours es un actor francés que me gusta mucho, Louis Garrel, que ya apareció en Soñadores. Aquí os cuelgo el cartel de esta última.


La verdad es que después de ver La reina Margot y leer La princesa de Cleves tantas veces pienso que Chigrinsky triunfaría en el siglo XVI. Pensadlo bien: cabello largo, eslavo… Sí, sigo obsesionada con el fútbol.


P.D. En la web de Nórdica Ediciones, os podéis descargar las primeras páginas del libro en pdf.

P.P.D. Es el mismo comentario de La princesa de Cleves que colgué hace una semana. En mi ordenador se visualizaba sin problemas y pensaba que no había ningún problema. Lo probé en el ordenador de mi hermano y sólo se veía la imagen, así que lo he vuelto a colgar. Tengo dos libros acabados así que tardaré poquito en volver a escribir.

sábado, 26 de septiembre de 2009

La princesa de Cleves, Madame de La Fayette



Justo después de acabar los exámenes y tener las notas, me fui de cabeza a la librería. Tenía ganas de tener algún libro nuevo para empezar el nuevo curso con energía. Y después de dar muchas vueltas, seducida por la imagen de la corte de los Valois del siglo XVI y por la premisa de una de las primeras novelas psicológicas, me decidí por “La princesa de Cleves”. También me llevé a casa la primera parte de la conocida como Trilogía Transilvana que acaba de publicar Libros del Asteroide, Los días contados, pero esta ya es otra historia (y otro artículo).

Lo que más me atrajo de la novela en un principio, la imagen de la corte francesa es lo que me ayudó a continuar. Una de mis películas favoritas desde siempre es La reina Margot, ambientada tan sólo unos años más tarde, así que algunos de los personajes que pululan por la historia ya me eran familiares, como Catalina de Medicis (aquí La Reina), los duques de Lorena, el duque de Guisa, etc. Eso sí, la imagen licenciosa que la historiografía francesa nos ha enseñado de la corte Valois no está tan exagerada en La princesa de Cleves, ya que se menciona pero no se enseña. Si lo miro desde el punto de precursora de la novela psicológica, se me ha hecho más pesada: tantas disquisiciones sobre una relación prácticamente inexistente como la que mantienen hasta el Libro Tercero hacen que se te haga el libro mucho más aburrido. Venga a pensar sobre si la carta que recibe es para el duque o si él ama a la Delfina o no. Buuf. Massa cabòries.

Como historia, Madame de LaFayette concibió una novela preciosa. Quizá el personaje que más me haya conmovido sea Guisa: enamorado, distanciado de su mejor amigo por causa de este amor, observador del amor que nace entre la princesa y Nemours y que finalmente decide sacrificarse en una causa más noble al no poder ser correspondido. Nemours, en cambio, me parece un crápula: detrás de todas las damas de la corte (e, incluso, de la Delfina –María Estuardo-) se enamora perdidamente de la princesa de Cleves sin conocerla pero a la que somete a un acoso infinito para mantener algún tipo de relación con ella. La princesa de Cleves, a pesar de estar enamorada, no deja que su corazón domine la situación y siempre escucha a la razón en todo momento. Mejor para ella. Nemours es un acosador, lo mires como lo mires aunque esté perdidamente enamorado de ella.

Tengo pendientes dos películas que se han hecho con La princesa de Cléves como base: la primera la adaptó en 1961 Jean Cocteau, sólo su relación con la Nouvelle Vague francesa ya me atrae; las otras dos son traslados a nuestra época de la historia, una con Sophie Marceau y la segunda, titulada La Belle Personne y donde Nemours es un actor francés que me gusta mucho, Louis Garrel, que ya apareció en Soñadores.Aquí os cuelgo el cartel de esta última.


La verdad es que después de ver La reina Margot y leer La princesa de Cleves tantas veces pienso que Chigrinsky triunfaría en el siglo XVI. Pensadlo bien: cabello largo, eslavo… Sí, sigo obsesionada con el fútbol.


P.D. En la web de Nórdica Ediciones, os podéis descargar las primeras páginas del libro en pdf.

viernes, 18 de septiembre de 2009

¡Por fin!

Ya lo sé desde hace unos días pero me he esperado a subirlo aquí: la noticia es que por fin... ¡soy licenciada!




Cuatro exámenes y seis trabajos en tres días, muchas horas de biblioteca y visitas al MAC (Museu d´Arqueologia de Catalunya) sin contar el trabajo, fue duro pero ya he llegado al final. Ya veremos que sucederá ahora...

lunes, 14 de septiembre de 2009

¡Felicidades, Mr Darcy!

Aprovecho para felicitar al ídolo de muchas por la Copa Volpi que se acaba de llevar por su interpretación en A Single Man, de Tom Ford.



Ya decía la madre de Bridget que era un buen partido, sí.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

"Ven y dime cómo vives", Agatha Christie



¿Os imagináis a La dama del crimen escribiendo sus novelas mientras se dedica a limpiar fragmentos de cerámicas en un pequeño rincón del desierto de Siria?

Después de su primer (y desastroso matrimonio), Agatha Christie conoció al matrimonio Wooley en Irak, durante las excavaciones de Uruk. Para que no se aburriera, Leonard Wooley le confió a su ayudante de campo que se encargara de acompañarla durante el viaje. Este hombre se llamaba Max Mallowan y al cabo de sólo unos meses ya se habían casado. Al declararse, Max le dijo a Agatha que si se casaban, tendría que acompañarlo en sus excavaciones en el Próximo Oriente y dicho y hecho, durante los años trenta, los dos se desplazaron a las excavaciones en Siria. Picos, palas, tells, cerámicas y muchos, muchos bichos, además de jeques árabes bastante codiciosos, mujeres kurdas indecorosas (según los árabes), armenios empeñados en atropellar musulmanes, etc.

Lo mejor del libro es que no se dedica tanto a explicarnos como funciona una excavación y a los entresijos científicos de una excavación sino a cómo se vive en un lugar prácticamente desérticos donde todos los trabajadores te adoran. Literalmente. Mallowan es khwaja y Agatha su jatun, así que hay que procurar que la jatun esté comoda. Ella está de acuerdo y yo también. Es una visión muy británica acerca de cómo funciona a nivel de campo, empecé a leerla para introducirme en el tema de la arqueología de Próximo Oriente y preparme para el examen de Arqueología del Mundo Antiguo, precisamente en el temario aparecía Tell Brak y sus templos pero Agatha no nos dice si alguno de ellos lo descubrió Max cuando estuvieron en Siria. Me quedo con la duda…

Agatha ya comienza el libro con un primer capítulo dedicado a cómo preparar el equipaje para un viaje tan largo como éste: maletas con cremallera o con hebillas, ropa y sombreros y lo más importante, libros, libros y más libros. Te hace recordar lo difícil que es hacer una maleta cuando has comprado más de una docena de libros y no sabes donde meterlos.

Durante las temporadas que permanecieron en Siria, Mallowan concentró sus esfuerzos en los yacimientos de Chagar Bazar y en Tell Brak. Agatha prefería, sin ninguna duda, Chagar Bazar: encontraba la aldea de Tell Brak abandonada y la casa donde se instalaron medio en ruinas. Además, en Chagar Bazar están rodeados de todo u equipo al que cada vez vas cogiendo más cariño: Mac, el arquitecto, capaz de ignorar todas las penalidades a su alrededor mientras tenga su manta escocesa y su diario; Michel, el chofer, obsesionado con la economía, aunque seguramente querrá decir comprar un cargamento de naranjas mohosas porque había una buena oferta, y también con atropellar a musulmanes con el coche; el coronel y su coche, Poitou, al que no hay que dejarle pensar demasiado porque se puede rebelar; Mansur y Subri, los criados; el director de la oficina de correos que aparece en pijama cada vez que van a hacer alguna gestión; Hiyou, la perrita que encuentran un día en el desierto y que adoptan porque Agatha queda impresionada por su valentía, y muchos más. La ventaja de vivir en un lugar así es que estaban rodeados de gente de todo tipo en un lugar donde la muerte apenas tenía importancia y los hombres solían ser encarcelados por matar a alguien aunque, como es un asunto de honor, no les importa pasar unas semanas en la cárcel.

Max y Agatha pasaron prácticamente toda la década de 1930 en Siria, perdidos en un lugar donde no llegaban los trenes y donde sus habitantes no llegaban a saber que había una guerra, donde se podían hacer picnics al lado de un volcán extinguido y rodeados de flores. Una paz que echaron en falta durante la Segunda Guerra Mundial.


P.D. La foto de arriba es de una visita que realizaron a Tell Halaf, uno de los yacimientos más importantes de Próximo Oriente y relacionado con una de las mejores anecdótas del libro, la del vestido de color ante amarillento con losanges de corrimientos de Tell Halaf. A ver si adivináis qué color es en realidad.

P.P. D. Que el amor de Agatha y Max fue para siempre lo demuestra esta foto.




miércoles, 19 de agosto de 2009

Regalitos (2ª parte)


Después de volver de Madrid, pasar un par de días de reposo, tener cortes de luz por culpa de las obras que hay delante de mi casa, empezar a estudiar y a sufrir los calores y las picaduras de mosquito que nos rondan, ya puedo volver a escribir.


Y aquí está (por fin) la lista de regalos:

- The Brontës Went to the Woolworths, Rachel Ferguson.


- Henrietta´s War, Joyce Dennis. Éste y el anterior pertenecen a la colección de Bloomsbury Group que ya mencionó Cristina.


- Marianna, Monica Dickens. Como One Pair of Hands es practicámente inencontrable, me conformo de momento con su segundo libro, un Persephone Classics que tiene una pinta estupenda.


- Memòries d´Idhun. Tríada, Laura Gallego García. Si Crepúsculo (y derivados) no me causa ningún efecto, incluso el “perfecto” Edward me deja fría, esta saga dirigida al público juvenil sí que me tiene robado el corazón. Leí el primero hace años pero todavía no me había puesto con el segundo. Más sobre ellos ya mismo.


- The Feminine Middlebrow Novel 1920-1950, Nicola Humble. En la línea de A Very Great Profession de Nicola Beauman, pero abierto a más autoras. El enlace que he colgado es un artículo breve de The Independent donde se habla un poco sobre él, pero sin extenderse demasiado.


- Looking for Anne of Green Gables. The Story of L. M. Montgomery and Her Literary Classic, Irene Gammel. Tengo muchas ganas de empezarlo.


- London Belongs to Me, Norman Collins.


- Life on Mars. The Official Companion, Guy Adams and Lee Thompson. De sobra es conocida mi “obsesión” por esta serie y me han regalado el libro donde aparecen todo de fotos, entrevistas, fichas de personajes e incluso puedes observar cómo han reconstruido el Manchester de 1973. Por lo que he ojeado, es muy recomendable.


- El viaje a Madrid para ver a Matisse y a la familia.


- Matisse, de la editorial Taschen. De parte de la familia madrileña.


Y en Madrid, que por ella sola se merece otra crónica, hubo exposiciones, paseos, charlas con la familia y amigos, visitas a Pasajes y a Living in London (Cristina y María, gracias por las recomendaciones ;) ), cenas e incluso un incendio. No os asustéis, pero el efecto gafe me acompaña a dónde quiera que vaya.

lunes, 27 de julio de 2009

Regalitos (1ª parte)

Uno de mis regalos de cumpleaños ha sido un viaje a Madrid, tres días pero espero que bien aprovechados.

El resto de los regalos los colgaré cuando vuelva. Cuidaos mucho.


Eso sí, que se vayan preparando las librerías de Madrid... que voy!


miércoles, 22 de julio de 2009

Atrapada en un círculo vicioso

Mañana tendré al fin 27 años y podré dejar atrás un año pesímo. Sí, los 26, pese a todos los buenos augurios han sido un año horrible y es mejor olvidar la mayoría de cosas que han sucedido. Continúo con una carrera inacabada, sin trabajo "oficial", sin pareja y me he pasado casi todo un año en casa con la excusa de una enfermedad. Por otro lado, estoy vetada de la biblioteca de la universidad hasta el 2012. Buff si lo miro así ha sido muy pesado. Pero también ha habido cosas buenas: conocer de verdad quienes eran mis amigos, leer (y descubrir) muchas cosas interesantes, saber que soy capaz de volver a escribir, recibir mucho cariño, cosas maravillosas.
Sí tengo que pedir algo es más imaginación (o lo que sea) para seguir escribiendo. Bueno eso y que acabe la crisis que necesito trabajar.
Por cierto, el círculo vicioso se refiere a que el año pasado escribí un texto muy parecido a este mientras trabajaba en el mismo trabajo de todos los veranos y que pensaba dejar atrás ya: continúo aquí y además me toca leer los diarios de Pepys again y esta vez, sin excusa, hasta el final, que el año pasado me quede en 1663.

Necesito autoregalarme algo: un paquetito de BookDepository y esto...


¡Vuelve, Crews, vuelve!

lunes, 20 de julio de 2009

Los Watson, Jane Austen



Soy muy despistada, lo reconozco. Leí hace un mes “Los Watson” de una sentada en pleno Fnac ( deporte que hacía mucho que no practicaba) y ni siquiera me acordé de incluirlo en la lista ni de comentarlo aquí.


A pesar de ser una enamorada de las novelas de Jane Austen, hay una que me falta por leer, además de un par de fragmentos y obras de juventud. Los Watson era una de ellas y la razón por la que no me atrevía era que, por lo que dicen algunos críticos, pudo abandonarla porque se iba pareciendo cada vez más a lo que se podría convertir su vida. La perspectiva en el contexto de la vida de la autora es triste pero la novela no lo es, sólo en el aspecto del señor Watson y en el posible futuro de las protagonistas.


Emma Watson me parece un personaje muy atractivo: inteligente, sabe que ha sufrido un revés de fortuna pues ya no podrá heredar nada de su tía (quien la había adoptado de niña) pero que no puede hacer nada y no debe detenerse a lamentarlo. Tiene que seguir luchando por su futuro y sabe que no puede limitarse a esperar que aparezca en su vida el príncipe azul. Esta situación también preocupa a sus hermanas mayores, Penelope y Margaret pero ellas se dedican a “cazar” un marido por todos los medios. Elizabeth, la hermana mayor, no opta por ninguna de las dos opciones, es, seguramente, la que está más llena de dudas. Por otro lado, el hermano mayor y su relación con su esposa es muy parecida a aquella que mantienen John y Fanny Dashwood en Sentido y Sensibilidad, y a Samuel, el hermano médico, nunca lo conocemos en persona: lo único que sabemos de él es que está enamorado de la hija de la familia rica que acompaña a las Watson al baile. En aquella época, ser médico estaba muy mal visto entre la sociedad respetable, no como ahora, dónde que tu hija se case con un médico es deseado por muchas madres (espero que a la mía se le quite de la cabeza algún día).


¿Pretendientes de la heroína? Uno seguro: Lord Osborne, ayudado por Tom Musgrave. Pero como Jane Austen no llegó a acabar la novela, no lo sabemos. En realidad, Jane le explicó a Cassandra como iba a acabar la novela y cuáles eran sus planes para los personajes principales. Ella se lo explicó a sus sobrinos cuando fueron mayores e incluso, una de ellas, Catherine Hubback, hija de Francis, publicó años después su propio acabado de la obra, titulada The Younger Sister. De momento, por si nadie ha leído Los Watson no explico el final. En wikipedia en inglés lo encontraréis resumido pero en castellano la obra ni siquiera tiene una entrada.

P.D. Esta no es la portada de la edición que leí pero al encontrarla en La Central unas semanas después, es la que cuelgo. Por cierto, el prólogo es de Kate Atkinson, por si a alguien le interesa ;)

martes, 14 de julio de 2009

Middlesex

¡Noticia bomba!

HBO (la cadena que emite la adoradísima Mad Men) va a convertir la novela Middlesex de Jeffrey Eugenides en una serie. Además, la calidad de los guiones está asegurada ya que otro ganador del Pulitzer, Donald Margulies, va a ser el encargado de adaptarla. No llegará hasta 2010 pero ya la espero con ganas.

Por si no sabéis nada de ella, aquí os dejo el comienzo de la novela, con el que sufres de un efecto hipnótico:

"Nací dos veces: fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974"

lunes, 29 de junio de 2009

Sí, lo confieso...

Yo también soy gafe. Y ya cargo en mis brazos el peso de una muerte. Veréis:

Nunca me había gustado ni Michael Jackson ni los Jackson Five, sólo conozco las canciones más famosas y más típicas. Y, sacrilegio!, nunca se me han puesto los pelos de punta viendo Thriller. Bien, hace una semana, no sé por qué, me entraron ganas de escuchar a los Jackson Five y después de conseguir algunas canciones, pasaba las noches tan feliz escuchando cantar a Michael porque no me quedé en los JF sino que continué con su carrera en solitario. Y las canciones me engancharon y pensaba: están bien, me gustan mucho...


Un día, dos días, tres... el jueves al levantarme escuché que había muerto. El efecto gafe ha vuelto, compañeros.


Mejor dejar de escuchar a los JF por una temporada, que esto va a parecer Diez Negritos.



martes, 23 de junio de 2009

Rereading with rocking horse people


Una amiga mía, S., no es demasiado aficionada a las relecturas. Para ella, hay que ir leyendo poco a poco pero sin repetir nada ya que es perder el tiempo. Estoy en desacuerdo con esto, los libros son susceptibles de ser leídos tantas veces como queramos, descubrimos cosas nuevas, detalles que cambian a medida que maduramos. Cada lectura de un libro no será igual que la anterior.


Anne Fadiman, autora a la que descubrí gracias a Cristina, tiene varios libros con ensayos acerca de la lectura pero en este sólo es editora y autora del prólogo. Cuando se convirtió en editora de la revista literaria The American Scholar, se dio cuenta de que no sólo debían publicar reseñas sobre novedades sino también sobre los libros a los que más cariño tenemos, escogiendo en cada número a un escritor. En muy poco tiempo la sección se convirtió en la más popular de la revista.

Rereadings. Seventeen Writers Revisit Books they Love es una recopilación de diecisiete artículos con el tema de fondo de un escritor que relee uno de las novelas que más le marcaron en su infancia, adolescencia o juventud y descubre algo que antes no había visto o incluso, que hay muchos detalles desagradables en los que ni se había fijado. Bueno, en principio he dicho novelas aunque también hay cuentos, poemas, una guía de campo e incluso un disco, EL disco, al que ya me referiré más adelante.

La gran mayoría de los autores son completamente desconocidos en España, con excepción de Phillip Lopate, de quien Libros del Asteroide ya ha publicado dos novelas: El mercader de alfombras y Segundo matrimonio. Lo divertido del asunto ha sido ir leyendo poco a poco y encontrarme con ensayos sobre libros que adoro como Orgullo y Prejuicio de Jane Austen o el Diario y las Cartas de Katherine Mansfield, descubrir que libros desconocidos como The Virgin and the gypsy de D.H. Lawrence me cautivan aún sin haberlos leído por la forma de describirlos del autor o incluso salir corriendo a comprar “¡Levantad esa viga, carpinteros! / Seymour: una introducción” después de leer el de Franny y Zooey.Además, una lectura puede ser especial gracias a quien nos la descubrió o al primer lugar donde la leímos.

La relectura de Evelyn Taynton de Brideshead Revisited me provocó dolores de cabeza: leí la obra hará unos cuantos años y a pesar de encontrar fascinante el escenario y el personaje de Sebastian, que Taynton califica de ser un personaje demasiado puro para vivir en nuestro mundo, no me gustó. Pero últimamente he comenzado a plantearme el por qué si contiene casi todos los elementos que conforman una buena novela británica de entreguerras (aunque se publicó en 1944), y he llegado a la misma conclusión a la que llega la autora después de su relectura, que en mi caso no hizo falta: la parte realmente fascinante de la obra es la primera porque todos los adolescentes soñadores nos enamoramos de Sebastián. La segunda se adentra en un territorio mucho más complejo emocionalmente y más duro.

Por último, EL disco. Sargeant Pepper´s Lonely Hearts Club Band. He crecido en una casa con un padre adorador de los Beatles y este mismo sábado en que tocaba leer ese ensayo, el ¿destino? me había preparado una sesión de relax con varios de los cds de los Beatles. Así que he podido sumergirme en el mundo de la psicodelia de finales de los sesenta gracias a su música. Me encantan los detalles de David Michaelis acerca de la nostalgia que la Inglaterra de los sixties sentía por la Inglaterra victoriana, en particular después de la dureza de la posguerra. Sino me creeís pensad en la ropa que compraban los jóvenes en Carnaby Street: chaquetas de uniformes militares con ribetes dorados, etc. Para Michaelis, las letras de los Beatles son pura poesía, sino saboread

Picture yourself on a boat on a river

With tangerine trees and marmalade skies
Somebody calls you, you answer quite slowly
A girl with kaleidoscope eyes


Cellophane flowers of yellow and green
Towering over your head
Look for the girl with the sun in her eyes
and she's gone

Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds, ah

Follow her down to a bridge by a fountain
Where rocking horse people eat marshmallow pies
Everyone smiles as you drift past the flowers
that grow so incredibly high

Newspaper taxies appear on the shores
Waiting to take you away
Climb in the back with your head in the clouds
and you're gone

Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds, ah

Picture yourself in a train in a station
With plasticine porters with looking glass ties
Suddenly someone is there at the turnstile
The girl with kaleidoscope eyes

Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds, ah
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds, ah

O una mucho menos conocida, Being for the Benefit of Mr. Kite, para la que se inspiraron en un cartel de circo victoriano que John Lennon encontró en una tienda de antigüedades de Seveoakes:


For the benefit of Mr. Kite
there will be a show tonight on trampoline
The Hendersons will all be there
late of Pablo Fanques'fair, what a scene
Over men and horses hoops and garters
and lastly through a hogshead of real fire
In this way Mr. K will challenge the world

The celebrated Mr. K
performs his feats on Saturday at Bishopsgate
The Hendersons will dance and sing
as Mr. Kite flies through the ring, don't be late
Messers K. and H. assure the public
their production will be second to none
And of course Henry the Horse dances the waltz

The band begins at ten to six
when Mr. K performs his tricks without a sound
And Mr. H will demonstrate
ten somersets he'll undertake on solid ground
Having been some days in preparation
a splendid time is guaranteed for all
And tonight Mr. Kite is topping the bill

(Como utilizó internet de prestado, no puedo poner el video de esta última canción que aparece en Across the Universe. Os lo recomiendo especialmente)

lunes, 22 de junio de 2009

Problemas...

Mi vida con Internet es una locura sobretodo desde que llego el ADSL. Para no perder la costumbre, me he vuelto a quedar sin Internet y la compañia no quiere solucionarlo.Llevamos una semana y media de batallas matinales por telefóno con la compañía y sólo hoy nos han confirmado que nos enviarán un nuevo modem. Nada, sólo ha hecho falta "amenazarles" con darnos de baja, si lo llego a saber lo hago el primer día.

jueves, 28 de mayo de 2009

Tricampions!!

Bé, ho tenim tot: Copa, Lliga i Champions! I ja que gràcies al Barça porto sentint la música de Coldplay tots els dies abans d´anar-me´n a dormir, el millor homenatge que se li pot fer és aquest (en versió BBC, obviament)

-------------------------------------------------------------------------------------------------

Bien, lo tenemos todo: ¡Copa, Liga y Campions! Y ya que gracias al Barça escucho la música de Coldplay cada día antes de meterme en la cama, el mejor homenaje que le puedo hacer es éste (en versión BBC, obviamente)





Però sense oblidar el ja mític:

-------------------------------------------------------------------------------------

Pero sin olvidarnos del ya mítico:

martes, 19 de mayo de 2009

¿Qué piensa el señor Google sobre mí?

Ayer hice por primera vez algo que todos en la vida hacemos desde que existe Internet: me busqué en Google. Y, aunque era de esperar, me aburrí mucho: mi nombre es bastante común e incluso, mis apellidos también lo son.

Así que según el señor google soy:

- atleta olímpica de natació sincronitzada
- cantante
- alumna de primaria (de diferentes cursos)
- alumna de secundaria
- poeta
- ufóloga (es lo que más gracia me ha hecho)
- locutora de radio
- soy una empresa de estética, no la tengo
- ilustradora de cuentos infantiles
- ex-informadora de la agencia EFE

Suerte que no he buscado mi nombre completo...

sábado, 16 de mayo de 2009

Remember when: "De cómo vivir estupendamente sin tener dónde caerse muerto"




Este no es el primer blog que tengo: hará unos tres años, empecé a escribir uno en el space que te proporciona messenger. La verdad es que prácticamente me había olvidado de él pero he empezado a echar de menos algunos artículos que escribía por aquellos lares. Además, el nombre de aquel space, El eterno brillo de una mente inmaculada ¿ era mucho mejor que éste o sólo me lo parece a mí?

Aquí os paso los enlaces de dos artículos que escribí comparando Vanity Fair, el libro y la película, en uno de esas entradas larguísimas y divididas en dos partes :P (ahora que las miro no me parecen tan largas):






Hay bastantes spoilers así que cuidado... del final no comento nada pero para quien la haya visto con extras, ¿no creeís que Mira Nair no tenía ni idea de cómo acabar la película?
P.D. Aunque no lo parezca la imagen tiene mucho que ver con la entrada en sí.

viernes, 8 de mayo de 2009

Una buena razón

Tengo el mundo de los blogs bastante abandonado. No es culpa mía y es por una buena causa. Aquí os pongo un ejemplo:




Dejad que me recree unas líneas en el Barça de Guardiola: con él he vuelto a disfrutar del futbol como no lo hacía en mucho tiempo, practicámente desde la adolescencia. Además, me alegró especialmente de que se haya conseguido gracias a la implicación profesional y personal del que un gran jugador de la casa y ahora es un gran entrenador.

P.D. También es mi amor platónico desde niña, pero esa es otra historia.

PPD. Tengo unas cuantas entradas a medias referentes a todos los libros que he ido devorando durante estos meses. Las iré colgando poco a poco.

PPPD. Tengo muy en cuenta todos los consejos que me distéis. Gracias.

martes, 28 de abril de 2009

Y al fin acabó Sant Jordi...

El botín de Sant Jordi de este año ha sido considerable. Aquí lo podeís ver:



En total, cinco libritos. Dos fueron regalos y tres adquisiciones propias:

1)Tan fuerte, tan cerca, de Jonathan Safran Foer, hace dos semanas por fin pude ver Everything is Illuminated, la película que se basa en la anterior novela de Foer, Todo está iluminado y como me ha recordado lo mucho que me gustó el libro, me he comprado ésta.

2)Un lloro per al vicari, de Gerald Durrell: Mi familia y otros animales me hizo reír muchísimo. Ya que Edicions Viena lo ha recuperado para este Sant Jordi, no podía hacer otra cosa que dejarlo caer en mis manos ;)

3) Sauce ciego, mujer dormida, de Haruki Murakami. El primer cuento lo pude leer en un folleto gratuito de los que publican las editoriales y me picó la curiosidad con Murakami. Desde ese momento no ha dejado de ir en aumento así que he aprovechado que ya ha aparecido en versión de bolsillo.

4) Esposas e hijas, de Elizabeth Gaskell. Regalo de mi madre. Sólo puedo decir: ¡qué ganas de empezar!

5) Gossip Girl, de Cecily von Zieglesser. Quien me lo ha regalado no se ha equivocado. Me gustan este tipo de libros y disfruto leyéndolos. Además, estoy enganchada a Gossip Girl. Una faceta de mi personalidad desconocida :) Un día hablaré de la facilidad con la que me engancho a cualquier serie de TV.

Por mi parte, compré para regalar El Danubio de Claudio Magris.

Por otro lado, desde 2006 no hacía cola para obtener una firma. Este año se ha roto el record y eso que la firma no era para mí: pasamos un rato con mi amigo Quique rodeados de quinceañeras y algunos no tan jovencitos (como nosotros) en busca de la firma de Federico Moccia , el autor de Perdona, si te llamo amor. Como mínimo, me ha despertado la curiosidad así que tengo "apalabrada" alguna de sus novelas.

Por la tarde volvimos a las Ramblas, aprovechando para pasear antes por la llibreria Pròleg y por el Ayuntamiento, donde había jornada de puertas abiertas. Pudimos ver el Saló de Cent, los dos despachos del alcalde (el habitual y el de honor), la Capilla del Bon Consell (Capilla del Buen Consejo)... También había puertas abiertas en la Generalitat pero ya no nos daba tiempo...

Cómo no, las Ramblas estaban llenísimas de gente hasta reventar y fue allí dónde, al salir de la librería Documenta, escuchamos una de las frases de la jornada: "Mira, hemos comprado este libro por 15 € pero por el mismo precio podríamos tener otro más gordo". Literal. En fin...

Todo esto rematado por una visita a una de las granjas más antiguas (y míticas de Barcelona) para inaugurar la primavera.

Lo único que puedo decir es ¡qué ganas de que llegue el próximo Sant Jordi!

jueves, 23 de abril de 2009

Sant Jordi


Ya ha llegado uno de mis días favoritos del año y antes de dedicarme a vivir en las calles de Barcelona, os hago llegar mis recomendaciones:


Clásicos:

- Persuasión de Jane Austen (cualquier edición, mis preferidas son las de Alba y Cátedra)

- Diario de Katherine Mansfield (Lumen)

- Norte y sur, de Elizabeth Gaskell (o cualquiera de sus novelas)

- Shakespeare, la gran biografía que ha escrito Peter Ackroyd

- Cuentos, de Edgar Allan Poe (me sumo a la recomendación de Samedimanche y aprovechando que Poe está de aniversario, recomiendo sus cuentos. Dado que mi ejemplar está traducido al catalán, no sé qué edición castellana recomendar)

- El castillo soñado, de Dodie Smith (Salamandra)

- El viento en los sauces, de Kenneth Grahame (la edición de Valdemar contiene las ilustraciones de Rackham y Shepard)

- La serie de Ana de las Tejas Verdes de Lucy Maud Montgomery (y más desde que he iniciado la relectura)


Actuales:

- Ex-Libris. Confesiones de una lectora, Anne Fadiman

- Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, Michael Chabon

- La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, de Mary Ann Shaffer y Annie Burrows

- Cualquiera de los libros de Alberto Manguel sobre la lectura y las bibliotecas

- Diario, Helene Berr


Historia (barriendo hacia casa):

- Londres. Una biografía, Peter Ackroyd



Mis adquisiciones aún son un misterio. De momento, dejo que disfruteís del día y que regaléis (y recibáis) vuestra rosa y vuestro libro.