domingo, 5 de octubre de 2008

Penguin´s design

Como siempre, aún tengo entradas a medio hacer en la sección de memoria del blog. Éste es uno de ellos. Como no he dejado de leer, iré poniendo mis comentarios por aqui aunque poco a poco, ahora tengo poco tiempo. Eso sí, continuo paseándome de vez en cuando por la blogosfera.

Hace tiempo, leyendo a Alberto Manguel, pensé lo fácil que es comprar un buen libro hoy en día. Actualmente, estamos rodeados de librerías, quioscos e incluso puntos de venta de libros que se han instalado en las estaciones de metro, por no hablar del bookcrossing. Antes había pocas posibilidades y en concreto, a principios de los años 30 en Gran Bretaña esto no era posible. Como dice Kate Summerscale en el prólogo de "El asesinato de Road Hill" , durante la época victoriana, en los quioscos de las estaciones de tren sólo se podían comprar relatos con memorias de detectives y revistas donde aparecían novelas por entregas, como por ejemplo Household Papers, donde apareció originalmente North & South de Elizabeth Gaskell. Esta situación aún continuaba a principios de la década de 1930 cuando Allan Lane se disponía a regresar de un fin de semana fuera de Londres (en casa de Agatha Christie). Al no encontrar nada decente que leer, se propuso crear una editorial de libros de bolsillo de calidad, donde hubiera cabida tanto para clásicos como para ficción contemporánea. No se venderían sólo en librerías y quioscos sino también en salones de té, puestos de periódicos y estancos. Con esta idea llegó a la editorial donde trabajaba con sus dos hermanos, The Bodley Head. A pesar de que todos le tacharon de loco, continuó con su proyecto. Y así nació Penguin.


Sí, todos los anglófilos (y muchos que no lo son) conocen a Penguin. Son tan conocidos como el té de la tarde, la BBC o la Union Jack. Prácticamente en cualquier ciudad del mundo se encuentran Penguins. Es muy fácil reconocer el pinguino del logo. Y por lo que se ve en su catálogo no sólo publican clásicos de la literatura, sino todo tipo de libros, eso sí, en su versión de bolsillo. Actualmente, podemos desplazarnos a cualquier librería y en su sección de literatura extranjera encontraremos algún que otro Penguin: no importa si estamos en Barcelona, Madrid, Londres, París, Nueva York o San Francisco.


El libro se centra (casi) exclusivamente en los Penguin, dejando de lado a otras sucursales como Puffin o Pelican, aunque esta última aparece sobretodo durante sus primeros años. La mayoría de títulos que destacan son desconocidos por aquí pero de vez en cuando te encuentras con alguna que otra sorpresa, como la primera portada de A Room of One´s Own de Virginia Woolf o la ya "famosa" de Tea with Mr Rochester, libro que está en mi wishlist. Por otra parte, ayuda a situar cualquier edición de un libro de Penguin como aquella de Pride & Prejudice que devoraba sin parar Amanda Price en Lost in Austen. En fin, una buena recomendación para conocer un poco más la editorial más famosa de Gran Bretaña.





P.D. Tengo en la estantería una biografía del propio Allen Lane que imagino leeré pronto. Continuaremos informando...

P.P.D. En el interior de las solapas se puede ver que no es la primera vez que Penguin publica un libro conmemorativo. De hecho, tiene muchos. Me pregunto si aún pueden encontrarse...