domingo, 6 de julio de 2008

Souvenirs literarios (I)

Sábado

Recuerdo especialmente un día en que fui a visitar el Museu Marítim y después de salir decidí caminar un rato hacia el Paral·lel, atravesando el Paseo de Santa Madrona. Después de comer me senté en el sofa a leer la biografía de Quico Sabaté, uno de los maquis más conocidos de Cataluña hasta que llegué al capítulo donde se produce un combate entre los anarquistas y los comunistas durante els fets de Maig del 37. En ese lugar tenía una parada de libros un amigo de Sabaté quien había escogido precisamente ese día para ir a visitarlo y presenció todos los acontecimientos. No olvidaré nunca la sensación que se quedó cuando observé desde las páginas de un libro como se derramaba sangre en un lugar tan corriente para mí como aquel...

Ya no nos damos cuenta de lo importante que es cualquier rincón de la ciudad. En una ciudad importante, pensamos en la historia de sus iglesias, en sus museos, en sus fiestas, su gastronomía, etc. pero nunca se nos ocurre pensar que en el mismo lugar donde nuestros hijos juegan, antes podría haberse asesinado a alguien, incluso los portales del Eixample tienen mucha vida... Creo que lloraré, todo esto me hace pensar en Salvador...

p.d. Hace falta una foto para ilustrar la entrada

2 comentarios:

  1. Yo también pienso a veces cosas así. Intentar visualizar la ciudad como fue quizá ni siquiera hace tanto tiempo es muy complicado, pero creo que también muy recomendable. Como bien dices, el rincón más normalito puede haber sido el escenario de cualquier cosa.

    Me ha encantado esta entrada.

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  2. Yo suelo ponerme a pensar en lo que pudo haber pasado en un lugar hace años o siglos. Es estremecedor, pero creo que es un buen ejercicio que deberíamos practicar más a menudo; quizás así entendiéramos mejor las cosas.

    ¡Saludos!

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