miércoles, 23 de julio de 2008

Barri Xino. Una crònica de postguerra

Siempre me ha interesado la historia de las ciudades, de qué manera se han convertido en lo que son ahora. De hecho, muchos de mis trabajos de carrera se han centrado en este tema, eso sí, desde Londres a San Petersburgo y analizando detalles como la forma en la que nos las han mostrado a través del arte, etc. y como no, uno de ellos es sobre el Londres que nos mostró Dickens en Oliver Twist. Si alguien le interesa, se lo puedo enviar.

Naturalmente, al sentirme también muy atraída por mi propia ciudad, por la que paseo muy a menudo, me gusta leer libros que me descubran áspectos desconocidos de ella. Además, ya conocía a Sebastià Sorribas desde hace mucho, ya que hé leído muchas veces "El zoo d´en Pitus", un clásico de la literatura infantil en catalán que hace nada cumplió 40 años. Lo que no sabía es que Sorribas creció en el llamado Barrio Chino de Barcelona, un lugar de muy mala fama en la memoria de todos los barceloneses y que a pesar de que muchos de esos lugares, retratados en las novelas de Vazquez Montalbán, han desaparecido físicamente, es difícil de hacer olvidar. Mi propia madre quedó horrorizada al saber que me había adentrado sola en el Chino para pasear.

Sorribas comienza con hacer una localización exacta de las calles que formaban parte del Barrio Chino, mucho más pequeño de lo que en el resto de Barcelona se cree. Se suele pensar que el Chino es todo el Raval, rodeado por la Rambla, el Port Vell, el Paral·lel y las Rondas de San Pablo y San Antonio. En realidad, sólo es la zona sur. Muchos vecinos de la calle de San Pablo se horrorizaban si se incluía su calle dentro del Chino, aunque los típicos "chulitos" que vivían en la calle Reina Amalia o las Carretas, decían que vivían en el Chino sólo para presumir. A través de esta localización podemos observar cómo se vivía en el barrio, conocido por el resto de la ciudad, como un reducto de violencia y prostitución, imagen que aún persiste, pero no todos los habitantes del Chino se dedicaban al mundo del hampa: la propia familia Sorribas eran dueños de una panadería de la calle Om y su madre era una de las mujeres más respetadas del vecindario. Si leeís el libro, lo entendereís porque Sorribas dedica un capítulo especial a su madre, uno de aquellos en los que pone nombre y rostro a los habitantes del barrio. Si nos referimos a los niños, estos ocultaban en el colegio de dónde venían aunque según descubrió Sorribas más tarde, esto facilitaba sus relaciones con las chicas. Y el famoso anticlericalismo que el autor llevaba a cuestas, ya se le manifestó muy pronto.

El Raval Sud o Barrio Chino era un lugar donde los niños tuvieron que aprender a crecer muy deprisa, ser independientes y valerse por sí mismos, ya que los que adentraban al barrio en busca de burdeles preguntaban a los niños pequeños dónde estaban las mujeres. Las niñas, en cambio, sufrían por la importancia de las madres de que no quedaran embarazadas y conservaran su castidad, pero en lugares tan pobres las mujeres no podían hacer nada...

Actualmente el Barrio Chino ha sufrido grandes transformaciones: las calles han sido saneadas, se han constriudo nuevas plazas, se ha abierto la famosa Rambla del Raval, llena de turistas para la que se tiraron al suelo varias docenas de bloques y calles enteras desaparecieron. Propiamente en el Barrio Xino, las calles de Arc de Cirés y Migdia fueron derruidas para construir la avenida de las Drassanes. Pero, aún hoy y como Vallbona dice en su artículo, hay calles donde los turistas no se atreven a adentrarse. La calle de las Tapias estaba llena de meubles y burdeles (como nos dicen en el libro, cases de barrets) y actualmente hay un tramo cortado, no hay nada que ver. Las calles de San Ramon y San Rafael suelen aparecer en las noticias ya que a menudo, hacen redadas a las redes de trata de blancas. Otra calle no recomendable sería Robadors.

Si este artículo resulta demasiado largo, lo siento. Recordad que el tema me apasiona y que ya llevo varios día sin colgar nada...

P.D. Si quereís conocer un poco mejor el ambiente del Chino, leed algún libro de la saga de Carvalho de Vazquez Montalbán o a Jean Genet.

P.P.D. Creo que intentaré hacer también un artículo sobre el Raval del Nord (la zona norte) donde estudio actualmente y que tiene una crónica negra muy jugosa. He llegado a tener pesadillas :O

1 comentario:

  1. A mi si me interesaría leer tus trabajos, mi correo es mano conga arorroba gmail.com

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